Wikisource eswikisource https://es.wikisource.org/wiki/Portada MediaWiki 1.47.0-wmf.5 first-letter Medio Especial Discusión Usuario Usuario discusión Wikisource Wikisource discusión Archivo Archivo discusión MediaWiki MediaWiki discusión Plantilla Plantilla discusión Ayuda Ayuda discusión Categoría Categoría discusión Portal Portal discusión Página Página Discusión Índice Índice Discusión Autor Autor discusión TimedText TimedText talk Módulo Módulo discusión Evento Evento discusión La insolación 0 2636 1663829 1393418 2026-06-03T16:06:03Z Ignacio Rodríguez 3603 1663829 wikitext text/x-wiki {{Encabezado |título=[[Cuentos de amor, de locura y de muerte]] |sección=La insolación |autor=[[Horacio Quiroga]] }} <div style='text-align:justify'> El cachorro ''Old'' salió por la puerta y atravesó el patio con paso recto y perezoso. Se detuvo en la linde del pasto, estiró al monte, entrecerrando los ojos, la nariz vibrátil, y se sentó tranquilo. Veía la monótona llanura del Chaco, con sus alternativas de campo y monte, monte y campo, sin más color que el crema del pasto y el negro del monte. Este cerraba el horizonte, a doscientos metros, por tres lados de la chacra. Hacia el Oeste, el campo se ensanchaba y extendía en abra, pero que la ineludible línea sombría enmarcaba a lo lejos. A esa hora temprana, el confín, ofuscante de luz a mediodía, adquiría reposada nitidez. No había una nube ni un soplo de viento. Bajo la calma del cielo plateado el campo emanaba tónica frescura que traía al alma pensativa, ante la certeza de otro día de seca, melancolías de mejor compensado trabajo. ''Milk'', el padre del cachorro, cruzó a la vez el patio y se sentó al lado de aquél, con perezoso quejido de bienestar. Ambos permanecían inmóviles, pues aún no había moscas. ''Old'', que miraba, hacía rato a la vera del monte, observó: — La mañana es fresca. ''Milk'' siguió la mirada del cachorro y quedó con la vista fija, parpadeando distraído. Después de un rato dijo: — En aquel árbol hay dos halcones. Volvieron la vista indiferente a un buey que pasaba y continuaron mirando por costumbre las cosas. Entretanto, el oriente comenzaba a empurpurarse en abanico, y el horizonte había perdido ya su matinal precisión. ''Milk'' cruzó las patas delanteras y al hacerlo sintió un leve dolor. Miró sus dedos sin moverse, decidiéndose por fin a olfatearlos. El día anterior se había sacado un pique, y en recuerdo de lo que había sufrido lamió extensamente el dedo enfermo. — No podía caminar — exclamó en conclusión. ''Old'' no comprendió a qué se refería. ''Milk'' agregó: — Hay muchos piques. Esta vez el cachorro comprendió. Y repuso por su cuenta, después de largo rato: — Hay muchos piques. Uno y otro callaron de nuevo, convencidos. El sol salió, y en el primer baño de su luz, las pavas del monte lanzaron al aire puro el tumultuoso trompeteo de su charanga. Los perros, dorados al sol oblicuo, entornaron los ojos, dulcificando su molicie en beato pestañeo. Poco a poco la pareja aumentó con la llegada de los otros compañeros: ''Dick'', el taciturno preferido; ''Prince'', cuyo labio superior, partido por un coatí, dejaba ver los dientes, e ''Isondú'', de nombre indígena. Los cinco ''fox-terriers'', tendidos y beatos de bienestar, durmieron. Al cabo de una hora irguieron la cabeza; por el lado opuesto del bizarro rancho de dos pisos —el inferior de barro y el alto de madera, con corredores y baranda de ''chalet''—, habían sentido los pasos de su dueño, que se detuvo un momento en la esquina del rancho y miró el sol, alto ya. Tenía aún la mirada muerta y el labio pendiente tras su solitaria velada de ''whisky'', más prolongada que las habituales. Mientras se lavaba, los perros se acercaron y le olfatearon las botas, meneando con pereza el rabo. Como las fieras amaestradas, los perros conocen el menor indicio de borrachera en su amo. Alejáronse con lentitud a echarse de nuevo al sol. Pero el calor creciente les hizo presto abandonar aquél, por la sombra de los corredores. El día avanzaba igual a los precedentes de todo ese mes: seco, límpido, con catorce horas de sol calcinante que parecía mantener el cielo en fusión, y que en un instante resquebrajaba la tierra mojada en costras blanquecinas. Míster Jones fue a la chacra, miró el trabajo del día anterior y retornó al rancho. En toda esa mañana no hizo nada. Almorzó y subió a dormir la siesta. Los peones volvieron a las dos a la carpición, no obstante la hora de fuego, pues los yuyos no dejaban el algodonal. Tras ellos fueron los perros muy amigos del cultivo desde que el invierno pasado hubieron aprendido a disputar a los halcones los gusanos blancos que levantaba el arado. Cada perro se echó bajo un algodonero, acompañando con su jadeo los golpes sordos de la azada. Entretanto el calor crecía. En el paisaje silencioso y encegueciente de sol, el aire vibraba a todos lados, dañando la vista. La tierra removida exhalaba vaho de horno, que los peones soportaban sobre la cabeza, envuelta hasta las orejas en el flotante pañuelo, con el mutismo de sus trabajos de chacra. Los perros cambiaban a cada rato de planta, en procura de más fresca sombra. Tendíanse a lo largo, pero la fatiga los obligaba a sentarse sobre las patas traseras, para respirar mejor. Reverberaba ahora adelante de ellos un pequeño páramo de greda que ni siquiera se había intentado arar. Allí, el cachorro vio de pronto a Míster Jones sentado sobre un tronco, que lo miraba fijamente. ''Old'' se puso en pie meneando el rabo. Los otros levantáronse también, pero erizados. — Es el patrón —exclamó el cachorro sorprendido de la actitud de aquellos. —No, no es él —replicó ''Dick''. Los cuatro perros estaban apiñados gruñendo sordamente, sin apartar los ojos de míster Jones, que continuaba inmóvil, mirándolos. El cachorro, incrédulo, fue a avanzar, pero ''Prince'' le mostró los dientes: — No es él, es la ''Muerte''. El cachorro se erizó de miedo y retrocedió al grupo. — ¿Es el patrón muerto? —preguntó ansiosamente. Los otros, sin responderle, rompieron a ladrar con furia, siempre en actitud temerosa. Pero míster Jones se desvanecía ya en el aire ondulante. Al oír los ladridos, los peones habían levantado la vista, sin distinguir nada. Giraron la cabeza para ver si había entrado algún caballo en la chacra, y se doblaron de nuevo. Los ''fox-terriers'' volvieron al paso al rancho. El cachorro, erizado aún, se adelantaba y retrocedía con cortos trotes nerviosos, y supo de la experiencia de sus compañeros que cuando una cosa va a morir, aparece antes. — ¿Y cómo saben que ése que vimos no era el patrón vivo? —preguntó. — Porque no era él —le respondieron displicentes. ¡Luego la muerte, y con ella el cambio de dueño, las miserias, las patadas, estaba sobre ellos! Pasaron el resto de la tarde al lado de su patrón, sombríos y alerta. Al menor ruido gruñían, sin saber hacia dónde. Míster Jones sentíase satisfecho de su guardiana inquietud. Por fin el sol se hundió tras el negro palmar del arroyo, y en la calma de la noche plateada los perros se estacionaron alrededor del rancho, en cuyo piso alto míster Jones recomenzaba su velada de ''whisky''. A medianoche oyeron sus pasos, luego la caída de las botas en el piso de tablas, y la luz se apagó. Los perros, entonces, sintieron más próximo el cambio de dueño, y solos al pie de la casa dormida, comenzaron a llorar. Lloraban en coro, volcando sus sollozos convulsivos y secos, como masticados, en un aullido de desolación, que la voz cazadora de ''Prince'' sostenía, mientras los otros tomaban el sollozo de nuevo. El cachorro solo podía ladrar. La noche avanzaba, y los cuatro perros de edad, agrupados a la luz de la luna, el hocico extendido e hinchado de lamentos —bien alimentados y acariciados por el dueño que iban a perder—, continuaban llorando a lo alto su doméstica miseria. A la mañana siguiente míster Jones fue él mismo a buscar las mulas y las unció a la carpidora, trabajando hasta las nueve. No estaba satisfecho, sin embargo. Fuera de que la tierra no había sido nunca bien rastreada, las cuchillas no tenían filo, y con el paso rápido de las mulas, la carpidora saltaba. Volvió con ésta y afiló sus rejas; pero un tornillo en que ya al comprar la máquina había notado una falla, se rompió al armarla. Mandó un peón al obraje próximo, recomendándole cuidara del caballo, un buen animal, pero asoleado. Alzó la cabeza al sol fundente de mediodía, e insistió en que no galopara ni un momento. Almorzó en seguida y subió. Los perros, que en la mañana no habían dejado un segundo a su patrón, se quedaron en los corredores. La siesta pesaba, agobiada de luz y silencio. Todo el contorno estaba brumoso por las quemazones. Alrededor del rancho la tierra blancuzca del patio, deslumbraba por el sol a plomo, parecía deformarse en trémulo hervor, que adormecía los ojos parpadeantes de los ''fox-terriers''. — No ha aparecido más —dijo ''Milk''. ''Old'', al oír ''aparecido'', levantó vivamente las orejas. Incitado por la evocación el cachorro se puso en pie y ladró, buscando aquél. Al rato calló, entregándose con sus compañeros a su defensiva cacería de moscas. — No vino más —agregó ''Isondú''. — Había una lagartija bajo el raigón —recordó por primera vez ''Prince''. Una gallina, el pico abierto y las alas apartadas del cuerpo, cruzó el patio incandescente con su pesado trote de calor. ''Prince'' la siguió perezosamente con la vista y saltó de golpe. — ¡Viene otra vez! —gritó. Por el norte del patio avanzaba solo el caballo en que había ido el peón. Los perros se arquearon sobre las patas, ladrando con furia a la ''Muerte'', que se acercaba. El caballo caminaba con la cabeza baja, aparentemente indeciso sobre el rumbo que debía seguir. Al pasar frente al rancho dio unos cuantos pasos en dirección al pozo, y se desvaneció progresivamente en la cruda luz. Míster Jones bajó; no tenía sueño. Disponíase a proseguir el montaje de la carpidora, cuando vio llegar inesperadamente al peón a caballo. A pesar de su orden, tenía que haber galopado para volver a esa hora. Apenas libre y concluida su misión, el pobre caballo, en cuyos ijares era imposible contar los latidos, tembló agachando la cabeza, y cayó de costado. Míster Jones mandó al peón a la chacra, con el rebenque aún en la mano, para echarlo si continuaba oyendo sus jesuísticas disculpas. Pero los perros estaban contentos. La Muerte, que buscaba a su patrón, se había conformado con el caballo. Sentíanse alegres, libres de preocupación, y en consecuencia disponíanse a ir a la chacra tras el peón, cuando oyeron a míster Jones que le gritaba pidiéndole el tornillo. No había tornillo: el almacén estaba cerrado, el encargado dormía, etc. Míster Jones, sin replicar, descolgó su casco y salió él mismo en busca del utensilio. Resistía el sol como un peón, y el paseo era maravilloso contra su mal humor. Los perros salieron con él, pero se detuvieron a la sombra del primer algarrobo; hacía demasiado calor. Desde allí, firmes en las patas, el ceño contraído y atento, lo veían alejarse. Al fin el temor a la soledad pudo más, y con agobiado trote siguieron tras él. Míster Jones obtuvo su tornillo y volvió. Para acortar distancia, desde luego, evitando la polvorienta curva del camino, marchó en línea recta a su chacra. Llegó al riacho y se internó en el pajonal, el diluviano pajonal del Saladito, que ha crecido, secado y retoñado desde que hay paja en el mundo, sin conocer fuego. Las matas, arqueadas en bóveda a la altura del pecho, se entrelazan en bloques macizos. La tarea de cruzarlo, sería ya en día fresco, era muy dura a esa hora. Míster Jones lo atravesó, sin embargo, braceando entre la paja restallante y polvorienta por el barro que dejaban las crecientes, ahogado de fatiga y acres vahos de nitrato. Salió por fin y se detuvo en la linde; pero era imposible permanecer quieto bajo ese sol y ese cansancio. Marchó de nuevo. Al calor quemante que crecía sin cesar desde tres días atrás, agregábase ahora el sofocamiento del tiempo descompuesto. El cielo estaba blanco y no se sentía un soplo de viento. El aire faltaba, con angustia cardíaca, que no permitía concluir la respiración. Míster Jones adquirió el convencimiento de que había traspasado su límite de resistencia. Desde hacía rato le golpeaba en los oídos el latido de las carótidas. Sentíase en el aire, como si de dentro de la cabeza le empujaran el cráneo hacia arriba. Se mareaba mirando el pasto. Apresuró la marcha para acabar con eso de una vez... Y de pronto volvió en sí y se halló en distinto paraje: había caminado media cuadra sin darse cuenta de nada. Miró atrás, y la cabeza se le fue en un nuevo vértigo. Entretanto, los perros seguían tras él, trotando con toda la lengua afuera. A veces, asfixiados, deteníanse en la sombra de un espartillo; se sentaban, precipitando su jadeo, para volver en seguida al tormento del sol. Al fin, como la casa estaba ya próxima, apuraron el trote. Fue en ese momento cuando ''Old'', que iba adelante, vio tras el alambrado de la chacra a míster Jones, vestido de blanco, que caminaba hacia ellos. El cachorro, con súbito recuerdo, volvió la cabeza a su patrón, y confrontó. — ¡La ''Muerte'', la ''Muerte''! —aulló. Los otros lo habían visto también, y ladraban erizados. Vieron que míster Jones atravesaba el alambrado, y por un instante creyeron que se iba a equivocar; pero al llegar a cien metros se detuvo, miró el grupo con sus ojos celestes, y marchó adelante. — ¡Que no camine ligero el patrón! —exclamó ''Prince''. — ¡Va a tropezar con él! —aullaron todos. En efecto, el otro, tras breve hesitación, había avanzado, pero no directamente sobre ellos como antes, sino en línea oblicua y en apariencia errónea, pero que debía llevarlo justo al encuentro de míster Jones. Los perros comprendieron que esta vez todo concluía, porque su patrón continuaba caminando a igual paso como un autómata, sin darse cuenta de nada. El otro llegaba ya. Los perros hundieron el rabo y corrieron de costado, aullando. Pasó un segundo, y el encuentro se produjo. Míster Jones se detuvo, giró sobre sí mismo y se desplomó. Los peones, que lo vieron caer, lo llevaron a prisa al rancho, pero fue inútil toda el agua; murió sin volver en sí. Míster Moore, su hermano materno, fue allá desde Buenos Aires, estuvo una hora en la chacra, y en cuatro días liquidó todo, volviéndose en seguida al Sur. Los indios se repartieron los perros, que vivieron en adelante flacos y sarnosos, e iban todas las noches con hambriento sigilo a robar espigas de maíz en las chacras ajenas. {{c| Regresar a [[Cuentos de amor, de locura y de muerte]] }} [[Categoría:ES-L]] [[Categoría:Cuentos de Horacio Quiroga]] [[Categoría:P1917]] [[Categoría:Cuentos]] [[Categoría:Literatura uruguaya (Títulos)]] h08qygj67kv5r40z78uds97zp8ggwu6 La fontana de oro/IV 0 31887 1663736 1663729 2026-06-03T13:58:15Z Ignacio Rodríguez 3603 Revertido el cambio de [[Special:Contributions/~2026-32957-61|~2026-32957-61]] ([[User talk:~2026-32957-61|disc.]]) a la última edición de [[User:BOTicias|BOTicias]] 1632857 wikitext text/x-wiki {{Encabezado |título=[[La fontana de oro]]<br/> Capítulo IV <br/> Coletilla |autor=[[Benito Pérez Galdós]] |notas= |anterior = [[La fontana de oro/III|Capítulo III]] |sección = [[La fontana de oro/IV|Capítulo IV]] |próximo = [[La fontana de oro/V|Capítulo V]]}} <div style='text-align:justify'> El hombre extraño, que conocemos con el nombre de Elías, nació allá en el año de 1762 en el pueblo de Ateca, lugar aragonés que se encuentra como vamos de Sigüenza a Calatayud. Fueron sus felices padres Esteban Orejón y Valdemorillo y Nicolasa Paredes: él, labrador honrado; ella, hija única del vinculero más rico del vecino pueblo de Cariñena. A los nueve meses justos de matrimonio nació un tierno vástago que, por las circunstancias que a la preñez y al parto acompañaron, a grandes empresas y notables prodigios estaba destinado. Es el caso que doña Nicolasa tuvo allá por el quinto mes un sueño extraordinario, en el cual vio que el fruto de su vientre, ya crecido y entrado en años, era arrebatado al cielo en un carro de fuego; más tarde la buena señora daba en soñar todas las noches que su hijo era consejero de Despacho, padre provincial, veinticuatro, racionero, deán y hasta obispo, rey, emperante o, cuando menos, papa o archipapa. Llegó al fin el alumbramiento, y encomendándose a Dios y a cierto comadrón que había en Ateca, hombre de gran ingenio, dio a luz un niño, el cual no entró en el mundo con señales de elegido entre los elegidos, sino tan flaco, enteco y encanijado, que no parecía sino que su madre, distraída en aquel perpetuo soñar de coronas y tiaras, había apartado su organismo de la nutrición del muchachejo. Pero aunque este nació como cualquier hijo del hombre, no por eso dejaron de verificarse al exterior algunos prodigios. Observose en el cielo de Ateca la conjunción nunca vista de las siete Cabrillas con Mercurio; la luna apareció en figura de anillo, y al fin salió por el horizonte un cometa que se paseó por la bóveda del cielo como Pedro por su casa. El boticario del pueblo, que se daba a observar los astros, entendía algo de judiciaria y tenía sus pelos de nigromante, vio todas aquellas cosas celestiales aparecidas en el cielo de Ateca, y dijo con gran solemnidad que eran señales de que aquel niño sería pasmo y gloria del universo mundo. La conjunción significaba que dos naciones se unirían contra él; el cometa que él los vencería a todos, y el anillo de la luna a cualquiera se le alcanzaba que era signo de la inmortalidad. «Porque -decía don Pablo (que así se llamaba el boticario)-, a mí no se me escapa nada en esto de círculos celestiales; y cosa que yo barrunto, ello ha de ser verdad, como esto es chocolate». Efectivamente: chocolate, y del mejor de Torroba, era el que durante los solemnes augurios tomaba, merced a la gratitud generosa de los Orejones. En el bautismo hubo un holgorio que déjelo usted estar. Hubo en gran abundancia vino aragonés, grandes ensaimadas, bollos de a cuarta, hogazas de a media vara, gran pierna de carnero, pimientos riojanos y unos bizcochos como el puño, fabricados por las monjas del Carmen Descalzo de Daroca. El más obsequiado era don Pablo, a causa de sus augurios, que él consideraba dignos de grabarse en bronces y pintarse en tablas. Entusiasmado por la generosidad con que pagaban sus trabajos astronómicos, compuso una décima en que llamaba a los Orejones protectores de la ciencia. El niño crecía. Inútil es decir que durante su infancia parecían adquirir fundamento las esperanzas de sus padres. ¡Qué precocidad! Todo lo que el niño hacía era prodigioso, nunca visto ni oído. Abría la boca para articular una sílaba: ya había dicho una sentencia. ¿Pedía la teta? Aquello era, según la opinión del astrólogo, un incomprensible aforismo. Pasaban dos, cuatro y seis años, y con la edad crecía la fama del joven Orejoncito. «¿Sabe usted lo que he visto, señora Nicolasa?» decía el farmacéutico un día con cierto tono de misterio que asustó a la buena mujer. -¿Qué hay, señor don Pablo Bragas? -Que Elisico estaba ayer jugando con unas gallinas, y les pegaba a los pollos con una caña, que a ser manejada por más fuertes manos, no les dejara con vida. «Muchacho -le dije-, ¿por qué castigas a esos animalejos?». -«Porque son pollos -contestó-, y los quiero matar». -«¿Y qué te han hecho, verduguillo?». -«Les estoy mandando que digan pío, y no quieren». Vea usted, señora doña Nicolasa, vea usted. Esto está fuera de lo común por la sentencia y el gran tuétano que encierra: Quia pulli sunt. Lo mismo dijo el Dialéctico cuando zurraba a los jansenistas: Quia herætici sunt! Doña Nicolasa Paredes, dicho sea en honor de la verdad, no comprendía muy bien el tuétano que encerraban las palabras de su hijo; pero agradecida a las cariñosas profecías de don Pablo Bragas, tendió un mantel y puso delante del amigo una taza de sopas en caldo gordo, que darían rabia a un teatino. Elías creció más, y siguiendo la discreta opinión de un lector del convento de dominicos de Tarazona, que fue a predicar a Ateca el día de la Patrona del pueblo, le mandaron a estudiar Humanidades con los padres de dicho convento. Ya tenía doce años; allí creció su reputación, y a poco fue tan gran latino, que ni Polibio, ni Eusebio, ni Casiodoro se le igualaran. Tenía quince años cuando se celebro un consejo de familia para resolver si se le mandaba al Seminario de Tudela o a la Universidad de Alcalá; pero al fin fueron tantas y de tanto peso las razones de don Pablo Bragas en favor de la Complutense, que se adoptó su dictamen. El prodigio de la Naturaleza fue puesto sobre un macho, en compañía de unas alforjas que encerraban algunas tortas y dos azumbres de vino; y después de algunos lloriqueos de doña Nicolasa y de algunos dísticos que ensartó el de los astros, Elías partió en dirección de la patria del inmortal Cervantes, adonde llegó en cuatro días de viaje. Entonces doña Nicolasa tuvo una hija. Ningún trastorno sufrió la Naturaleza en su nacimiento. Elías estudió en Alcalá cánones y teología. Durante sus estudios, en que mostró grande aplicación, los maestros no cesaron de poner en las mismas nubes al que tanto honraba la ilustre estirpe de los Orejones. Unos esperaban en él un Luis Vives, otros un Escobar; cuál un Sánchez; cuál un Vázquez o un Arias Montano. Y efectivamente, el joven era aplicado. Pasábase las noches en vela, devorando a Eusebio, a Cavalario y a Grotius. Atarugábase con enormes raciones diarias del libro De locis teologices, y cuando iba a clase descollaba entre todos. Entonces principiaron a marcarse los rasgos fundamentales de su carácter, el cual consistía en orgullo muy grande, unido a gran sequedad de trato y a rigidez de maneras, por lo cual sus compañeros no le tenían ningún cariño. Pero su reputación de sabio era general. Fue a su pueblo, y al entrar en él lo primero que vio fue la venerable efigie de don Pablo Bragas, que le saludó con un pomposo arqueo de cintura. Junto a él estaban el alcalde, el cura y lo más notable de Ateca, incluso el herrador. Bragas sacó un papel del bolsillo y leyó un discurso, mitad en latín, mitad en castellano, que aplaudieron todos menos el obsequiado. En la casa le esperaban la señora Nicolasa, que se estaba poniendo vieja, y Orejón senior, que se conservaba muy fuerte. Su pequeña hermana era ya una muchacha; pero la pobre más fama tenía de traviesa que de sabia. Hubo una pequeña fiestecilla de confianza con abundancia de bollos, de los cuales la mitad (sea dicho en honor de la imparcialidad) fueron consumidos por don Pablo Bragas. En el pueblo continuó Elías consagrado al estudio. Su sequedad aumentó, y se determinó más su orgullo; pero los padres no notaban tal cosa, y estaban amartelados con el joven. Si alguna vez los ofendía momentáneamente la rigidez de su trato, contentábanse luego con oír de boca de Bragas un panegírico, cuyo epílogo era siempre tazón de chocolate o magra de gran calibre. Elías tenía treinta años cuando marchó a la Corte. No sabemos si él, al tomar esta determinación, soñó con adquirir la gloria que los astros por boca de un sabio habían anunciado. Él, sin duda, tenía dispuesto algún plan. Al llegar a Madrid trabó relaciones muy íntimas con los padres del convento de Trinitarios, que eran sabios como unos templos. Hizo asimismo estrechas relaciones con un señor de la nobleza perteneciente a la casa ilustre de los Porreños y Venegas, marqueses de la Jarandilla; y tomó tal afición a esta familia, que la sirvió fielmente en la prosperidad, y fue su mayordomo, aun después de la ruina de la casa, acontecida al fin de la guerra. Al estallar esta, en 1808, Elías dejó sus costumbres sedentarias, sus Pandectas, su Digesto y sus Decretales, para militar en las filas de Echevarri y el Empecinado; hizo con el primero toda la campaña de Navarra, y organizó una porción de somatenes en Castilla al pasar Napoleón de vuelta de Madrid. Concluida la guerra, pasó por su pueblo: su padre había muerto; su hermana era ya mujer, y se había casado con un pariente labrador; su madre estaba tullida y enferma. Bragas había perdido su buen humor y su afición a los astros; pero no su amor a Elisico, ni el convencimiento profundo de que dos naciones se unirían contra él, y que él las vencería a las dos. En Ateca supo el incremento que tomaba el partido constitucional y el entusiasmo con que en toda la Península era mirada la Asamblea de Cádiz. Advirtamos que Elías detestaba de muerte a los constitucionales. Aquel hombre, que desde que tuvo uso de razón no vivió sino con la inteligencia, ni en su juventud experimentó los naturales sentimientos de amistad y afecto, estaba a los cuarenta años enardecido con una fuerte y violentísima pasión. Esta pasión era el amor al despotismo, el odio a toda tolerancia, a toda libertad; era un realista furibundo, atroz, y su fanatismo llegaba hasta hacerle capaz de la mayor abnegación, del sacrificio, del martirio. Su carácter era apasionado por naturaleza, aunque los asiduos estudios le habían comprimido y desfigurado. Pero al llegar a aquella época, en que era imposible a todo español apartar la vista del gran problema que se trataba de resolver, la escondida vehemencia de sentimientos de Elías se manifestó, y no en forma de amor, ni de avaricia, ni de ambición: se manifestó en forma de pasión política, de adhesión frenética a un sistema y odio profundo al contrario. Como consecuencia de esta evolución de su carácter, se desarrollaron en él una fuerza de voluntad y una energía tales, que le hubieran llevado a los más grandes hechos, a tener ocasión para ello. Su inteligencia, que era muy perspicaz y cultivada del modo que hemos dicho, prestaba más fuerza a aquel sentimiento exagerado; y el consorcio extraño de sus facultades intelectuales con su gran pasión, unido a su trato indomable, hacía de él uno de esos seres monstruosos que la observación superficial califica ligeramente de este modo: «un loco». Hundido el sistema constitucional en 1814, Elías fue feliz; pero no por eso vivió tranquilo, porque comenzó a tomar parte en la vida activa de la política, que es en todas ocasiones una vida poco agradable. Trabó amistad con el duque de Alagón, individuo de la odiosa camarilla; entraba en los conciliábulos de Palacio, y se honró con la amistad de aquel príncipe que deshonró a su patria. Entonces tomaba parte en los sordos manejos de aquella corte infame. Pero vino el año 20, y nuestro personaje entró en el periodo de rabia crónica, de desorden moral y frenética tenacidad en que le hemos conocido. Ya sabemos poco más o menos cómo vivía: su actividad había redoblado, y conspiraba con una constancia de que no se ha visto ejemplo. En relaciones secretas con la corte, procuraba organizar una reacción, y todos los medios se adoptaban si conducían al fin deseado. Iba a los clubs, atizaba alborotos, frecuentaba las reuniones de realistas y aun de los liberales. Todo lo averiguaba y lo aprovechaba todo. Pero ya sonaban públicamente algunas acusaciones contra él; ya se decía que había pertenecido a la camarilla; ya se le indicaba como conspirador, y más de una vez se vio amenazado por gentes que pretendían conocerle o le conocían en efecto. Todos los que le conocían de vista en los círculos patrióticos le llamaban Coletilla, apodo elaborado en la barbería de Calleja, algunos días después del famoso aditamento que puso el Rey al discurso de la Corona. Aquel apéndice literario, que tan mal efecto produjo, era designado en el pueblo con la palabra Coletilla. La idea de que Elías era amigo del Rey, unió en la mente del pueblo la persona del fanático y aquella palabra: los nombres que el pueblo graba en la frente de un individuo con su sello de fuego, no se borran nunca. Así es que Elías se llamaba así para todo el mundo. Sus pocos amigos únicamente se cuidaban bien de nombrarle así. Concluiremos consagrando un recuerdo a uno de los principales héroes de este capítulo. Nuestro amigo don Pablo Bragas murió en Ateca a los noventa y un años de edad, de calenturas gástricas, debidas al doble efecto de un hartazgo de salpicón y de un constipado que cogió examinando la conjunción de Arcturus con Marte en una noche de Enero. Desde entonces la astronomía está en Ateca en lastimosa decadencia. aryxt004sml40psxj7phshhipyssoj9 Plantilla:Menor/doc 10 112137 1663735 1663728 2026-06-03T13:58:12Z Ignacio Rodríguez 3603 Revertido el cambio de [[Special:Contributions/~2026-32706-61|~2026-32706-61]] ([[User talk:~2026-32706-61|disc.]]) a la última edición de [[User:Ignacio Rodríguez|Ignacio Rodríguez]] 1652505 wikitext text/x-wiki {{Subpágina documentación}} <!-- POR FAVOR, AÑADE LAS CATEGORÍAS E INTERWIKIS AL FINAL DE ESTA PÁGINA. --> <!-- Si te dispones a documentar una plantilla de mantenimiento, por favor considera adoptar el formato de [[Wikipedia:Documentación de plantillas de mantenimiento]]--> {{Plantilla SPAN}} == Uso == {{demo|<nowiki>{{</nowiki>{{lc:{{BASEPAGENAME}}}}<nowiki>|Texto}}</nowiki>|sep=⇒}} Estas plantillas no deben contener saltos de línea * {{ep|xx-menor}} * {{ep|x-menor}} * {{ep|menor}} * {{ep|grande}} * {{ep|x-grande}} * {{ep|xx-grande}} * {{ep|xxx-grande}} * {{ep|xxxx-grande}} * {{ep|xxxxx-grande}} * {{ep|xxxxxx-grande}} === Ver también === * {{ep|bloque menor}} * {{ep|bloque grande}} <includeonly><!-- ++++ POR FAVOR, AÑADE LAS CATEGORÍAS E INTERWIKIS DEBAJO DE ESTA LÍNEA, DENTRO DE LAS ETIQUETAS INCLUDEONLY, GRACIAS. --> [[Categoría:Wikisource:Plantillas de tamaño de texto]] </includeonly> 0dare44716ytf8e5znid7l7pll747wf Página:Cuentos clásicos del norte (Segunda serie).djvu/315 102 117689 1663811 1163984 2026-06-03T15:50:53Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663811 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" />{{CP|300|Cuentos Clásicos del Norte|}}</noinclude>las historias interesantes, preguntando sin darse cuenta: —Decidme ¿qué ha sido de Tejas? Después que Méjico proclamó su independencia, creía yo que Tejas le seguiría muy pronto. Es verdaderamente una de las regiones más hermosas de la tierra; es la Italia de este continente. Pero no he sabido una palabra de Tejas durante casi veinte años.— Había en la mesa dos oficiales de Tejas. La razón por la cual ignoraba Nolan todo lo que se relacionaba cqu esa zona era que se habían cortado lastimosamente de sus periódicos todas las noticias desde que Austin inició la colonización; de manera que aun cuando leía de Honduras y de Tamaulipas, y hasta últimamente de California, aquella virgen provincia que tanto había recorrido, y donde había muerto su hermano según creo, no existía ya para Nolan. Waters y Williams, los dos téjanos, miráronse ferozmente tratando de no reír; Édward Morris parecía absorto en la contemplación del tercer eslabón de la cadena de la lámpara del capitán. Watrous tuvo una convulsión de estornudos. Nolan comprendió que algo había en el aire, no sabía qué. Y yo, como dueño de la fiesta, me vi obligado a decir: —Tejas está fuera del mapa, Mr, Nolan. ¿Habéis visto la curiosa relación de la bienvenida a Sir Thomas Roe, por el capitán Back?— Después de este viaje no volví a ver a Nolan. Escribíale por lo menos dos veces al año porque en aquella travesía intimamos muchísimo; pero<noinclude></noinclude> amq4qbte11yibb3de3bdrgf0k8df85w Página:Cuentos clásicos del norte (Segunda serie).djvu/316 102 117740 1663812 1433451 2026-06-03T15:50:58Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663812 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" />{{CP||El Hombre sin Patria|300}}</noinclude>el jamás me contestó. Los compañeros me contaron que ''envejeció'' muy rápidamente en los últimos quince años, para lo que había motivo, en verdad; pero que siempre era el mismo suave, estoico y silencioso sufridor, soportando lo mejor posible la pena impuesta por su propio deseo; menos sociable quizá con la gente nueva a quien no conocía, pero más ansioso que nunca al parecer, de hacerse útil, de ayudar y enseñar a los jóvenes que sentían por el una especie de adoración. Y ahora parece que ha muerto este querido y viejo compañero. ¡Ha encontrado al fin una patria y un hogar! Después de haber escrito estas fineas, y mientras dudaba si las haría publicar como enseñanza a los jóvenes Nolan y Vallándigham y Fátuall de nuestros días, recibí una carta de Dánforth, a bordo del ''Levant'', con la relación de las últimas horas de Nolan. Esto ha venido a desvanecer todos mis escrúpulos con respecto a la publicación de su historia. Para comprender las primeras palabras de esta carta, debe recordar el lector profano que desde 1817 era sumamente delicada la posición de los oficiales que conservaban a Nolan bajo su custodia. El gobierno no había renovado las instrucciones de 1807 a su respecto. ¿Qué debían hacer en esta sitúación? ¿Dejaríanle marchar? Y ¿qué responderían en caso de que el departamento de marina les pidiera cuentas por haber violado las órdenes de 1807? ¿Seguirían guardándole? ¿Qué sucedería, si alguna vez llegaba la liberación de Nolan, y entablaba él juicio criminal por falsa prisión o secuestro con-<noinclude></noinclude> 0dd8auu6i86oh5wbxcm6xq8olp0wb81 Página:Cuentos clásicos del norte (Segunda serie).djvu/320 102 117742 1663815 1164002 2026-06-03T15:52:06Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663815 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" />{{CP||El Hombre sin Patria|305}} {{bloque menor/c}}</noinclude>pués, tranquilizándose algo y demostrando sentir gran felicidad, me escuchó referir en una hora la historia de cincuenta años. ¡Cuánto deseaba yo que hubiera otro que supiera más! Pero hice lo mejor que pude. Hablé de la guerra inglesa. Le conté de Fulton y de los comienzos de la navegación a vapor. Le hablé del viejo Scott y de Jackson; le dije todo lo que sabía acerca de Misisipí, Nueva Órleans; Tejas y su tierra natal, el antiguo Kentucky. Y pensad, me preguntó quién estaba al mando de la Legión del Oeste. Díjele que era un bizarro oficial llamado Grant que, según las últimas noticias, iba a establecer su cuartel general en Vícksburg. Entonces, ¿dónde está Vícksburg?" dijo. Se lo dibujé en el mapa; está a cien millas más o menos de su viejo fuerte de Adams; y creo que el fuerte de Adams será una ruina en la actualidad. "Probablemente está situado en la antigua colonia de Vick," dijo, "¡vaya» qué cambio!" Os aseguro, Ingham, que era tarea bien difícil condensar la historia de medio siglo en aquella conversación con un enfermo. No sé todo lo que le dije acerca de la inmigración y la manera de realizarla; de vapores, ferrocarriles y telégrafos; de inventos, libros y literatura; del colegio militar de West Point y de la escuela naval de Annápolis; todo esto con las interrupciones más originales que podáis imaginar, ¡Figuraos a Róbinson Crusoe haciendo las preguntas acumuladas en cincuenta y seis años! Recuerdo que preguntó de improviso quién era presidente ahora; y cuando se lo dije, inquirió sí el Viejo Abe era hijo del general Benjamín Lincoln. Decía que cuando era aun muy joven había conocido al viejo general Lincoln en cierta negociación llevada a cabo con los indios. Díjele que no, que el Viejo Abe era de Kentucky, como él; pero no pude decirle a qué familia pertenecía; había salido de esfera baja. ¡Bravo!" gritó Nolan. "Me alegro. Meditando y rumiando todo esto, he llegado a la conclusión de que nuestro mayor peligro consistía en la sucesión regular al mando, de nuestras primeras familias." Entonces hablé de mi visita a Wáshington. Le conté como había conocido al diputado por Óregon,<noinclude>{{bloque menor/f}}</noinclude> 0g1x2muohwgoqbwoz8hotttngot1s4b Página:Cuentos clásicos del norte (Segunda serie).djvu/322 102 117743 1663817 1164003 2026-06-03T15:53:45Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663817 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" />{{CP||El Hombre sin Patria|307}}</noinclude>{{bloque menor/c}}Pero una hora mas tarde, entrando suavemente el doctor, encontró que Nolan había entregado su alma en una sonrisa. Oprimía algo contra sus labios. Era la banda de la Orden de Cindnnati, de su padre. Abriendo su Biblia, encontramos una tira de papel en una página donde había subrayado el texto: <i>Desean patria, una patria celestial; allí donde Dios no se avergüence de llamarse su Dios: porque Él ha preparado una ciudad para ellos. </i> En la tira de papel había escrito: <i>Sepultadme en el mar; ha sido mi hogar, y le amo. Pero ¿querrá alguien colocar una piedra a mi memoria en el fuerte de Adams o en Órleans, para que mi desgracia no sea mayor de la que estaba condenado a sobrellevar? Decid allí</i>: {{bloque centro|<poem>En memoria de {{c|{{grande|PHÍLIP NOLAN}}}} Teniente del Ejército de los Estados Unidos Amó su patria más que ninguno; pero ninguno como él fué indigno de su patria. </poem> {{bloque menor/f}}<noinclude></noinclude> gzz6g8uu2tak02s9z1dnu9eg4oljr9d Página:Cuentos clásicos del norte (Segunda serie).djvu/321 102 117744 1663816 1164004 2026-06-03T15:52:25Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663816 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" />{{CP|306|Cuentos Clásicos del Norte|}} {{bloque menor/c}}</noinclude>Hárding; le hable de la Simthsonian Institution<ref>La Smithsonian Institutionse estableció en Wáshington en 1846. Es debida a la iniciativa y legado de James Smithson "para difundir los conocimientos entre los hombres" y funciona bajo la dirección del gobierno, dedicándose especialmente a investigaciones científicas. {{—}}''La Redacción''</ref>, y las expediciones exploradoras; le conté del Capitolio y de las estatuas del frontón y de la Libertad de Cráwford en la cúpula; y del Wáshington de Gréenough. Ingham, díjele cuanto pude recordar que demostrara la grandeza y la prosperidad del país; pero ¡no me fué posible forzar mis labios para decirle una palabra acerca de la infernal sublevación! Y él bebía mis palabras y gozaba con ellas hasta un extremo indecible. Iba quedando poco a poco más silencioso, pero no se me ocurrió que estuviera fatigado o desfalleciente. Le alcancé un vaso de agua en que apenas humedeció sus labios, y me dijo que permaneciera a su lado. Entonces me pidió que le trajera el libro presbiteriano de ''Oraciones generales'' que estaba cerca, y me anunció con una sonrisa que se abriría por sí solo en el sitio deseado, como efectivamente sucedió. Había una doble marca roja en el extremo inferior de la página; yo me arrodillé y leí, mientras él repetía conmigo: <i>Por nosotros y por nuestra patria, te damos gracias, Dios misericordioso porque, a pesar de nuestras repetidas transgresiones a tu santa ley, has continuado dispensándonos tu bondad maravillosa</i>— y así hasta terminar la acción de gracias. Entonces volvió las páginas hasta el final del mismo libro, y leyó palabras más familiares a mis oídos: —<i>Desde el fondo del corazón te suplicamos. Señor, sostener con tu gracia y bendecir a tu siervo el presidente de los Estados Unidos, a todas las demás autoridades,</i>... y el resto de la oración episcopal. "Dánforth," dijo, "he reperido estas oraciones mañana y noche hace cincuenta y cinco años." Y luego, expresó el deseo de dormir. Hízome inclinar sobre él, y me besó; entonces dijo: "Abrid mi Biblia, Dánforth, cuando haya muerto." Salí. No tenía idea de que aquello fuera el fin. Imaginé que estaba fatigado y quería dormir. Sabía que era feliz, y quise dejarle solo. {{bloque menor/f}}<noinclude><br>____________________<br> {{listaref}}</noinclude> 1k1est25vzsi2kcef8wy9hwseey51wm Página:Cuentos clásicos del norte (Segunda serie).djvu/319 102 117745 1663814 1164005 2026-06-03T15:51:50Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663814 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" />{{CP|304|Cuentos Clásicos del Norte|}}</noinclude>{{menor|todo este tiempo a aquel querido y santo anciano que había expiado largos años, en toda la fuera de su virilidad, la locura de traición de un adotescente!}} {{bloque menor/c}}"Mr. Nolan," exclamé, "os diré todo lo que deseéis saber mas, ¿por donde he de comenzar?" ¡Oh, la bienaventurada sonrisa que iluminó su pálida semblante! Estrechó mi mano y dijo: "¡Dios os bendiga! Decidme sus nombres," añadió, señalando las estrellas del pabellón. "La última que conozco es Ohío. Mi padre vivía en Kentucky. Pero he adivinado Míchigan, Indiana y Misisipí; allí estaba el fuerte de Adams. Esto suma veinte. ¿Cuales son las otras catorce? ¡Espero que no habréis quitado ninguna de las antiguas?" Bueno, no era mal examen éste; y yo le dije los nombres en el mejor orden que me fué posible, y él me pidió que bajara su hermoso mapa y que las dibujara al lápiz lo mejor que pudiese. Estaba loco díe alegría a propósito de Tejas y me dijo que allí había muerto su hermano. Tenia marcada una cruz dorada en el sitio en que suponía encontrarse su tumba; y había conjeturado que Tejas pertenecía a la Unión. Luego se extasió al ver California y Óregon; esto, decía, lo había sospechado en parte porque jamás se le permitió desembarcar en dichas playas, aun cuando los boques se dirigían allá a menudo. Y los marineros —agregaba riendo— traían muchas otras cosas además de peletería. Luego retrocedió ¡cuán lejos, Dios mío! para averiguar de la ''Chesapeake''<ref>En junio de 1807, oponiéndose la fragata ''Chesapeake'' de los EE. UU. al "derecho de registro," fué atacada por el buque inglés ''Leopard''. James Barron, comodoro del buque americano, se vió obigado a rendirse, siendo juzgado por este hecho bajo el cargo de negligencia en sus deberes y, encontrándosele culpable, fué suspendido del servicio, sin sueldo, durante cinco años</ref> y lo que sucedió a Barron por rendirse al ''Leopard''; y si Burr había hedió alguna nueva tentativa— rechinando los dientes con el único impulso de ira que demostró. Pero pronto lo hubo dominado, y exclamó: "¡Dios me perdone, como estoy cierto de haberle perdonado!" Luego me preguntó acerca de la antigua guerra, y refiriéndome la verdadera historia de sus proezas con el cañón el día en que tomamos el ''Java'', inquirió por el querido viejo David Pórter, como le llamaba. Y des-<noinclude>{{bloque menor/f}} {{listaref}}</noinclude> 55b121i3d1o31m5jy1wofp0pi2kboe3 Página:Cuentos clásicos del norte (Segunda serie).djvu/317 102 117746 1663813 1445806 2026-06-03T15:51:13Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663813 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Aleator" />{{CP|302|Cuentos Clásicos del Norte|}}</noinclude>tra todos los que le habían tenido prisionero? Yo hice presente e insistí con Southard sobre todas estas circunstancias, y tengo mis razones de creer que los demás oficiales procedieron de igual manera. Pero el secretario contestaba siempre, como sucede en Wáshington con bastante frecuencia, que no había órdenes especiales que dar y que debíamos resolver según nuestro propio criterio. Lo que significaba, "Si tenéis suerte, seréis sostenido; si fracasáis, seréis abandonado." Bien; como dice Dánforth, todo ha pasado ahora, aun cuando no sé si me expongo a ser perseguido criminalmente por las revelaciones que vengo haciendo. He aquí la carta: {{Derecha|{{small|''Levant'', 2ᵒ 2' S. a 131ᵒ O.}}}} {{May|Querido Fred}}: {{small|Estoy tratando de reunir mi valor para deciros que todo ha terminado para nuestro viejo y querido Nolan. Durante esta travesía he estado con él más que nunca y he podido comprender ampliamente la forma en que acostumbrabais expresaros acerca de este viejo camarada. Pude advertir que no andaba muy fuerte en los últimos tiempos, pero no tenía la menor idea de que su fin estuviese tan cercano. El médico le atendía con gran esmero, y ayer por la mañana vino a decirme que Nolan no se sentía muy bien y que no había podido dejar su camarote; algo que yo no recordaba haber sucedido jamás. Permitió que le visitara el doctor mientras él permanecía acostado—primera vez que el médico había entrado en su camarote—y manifestó deseos de verme. ¡Oh, amigo mío! ¿Recordáis las historias misteriosas que inventaban los marineros a propósito de su camarote, en los lejanos días del ''Intrepid?'' Bien; acudí, y allí yacía el pobre hombre en su lecho, sonriendo plácidamente al darme la}}<noinclude></noinclude> o8xyvcczxt8cgcd48qo6e6qlf7lpvj1 Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/23 102 118153 1663751 1023343 2026-06-03T15:16:17Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663751 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>'''III. VIAJE A IXTLAN'''<br /> (LAS LECCIONES DE DON JUAN) <poem>Primera edición e inglés, 1972 Primera edición en español, 1975 Título original: "Journey to Ixtlán. The Lessons of Don Juan" C 1972, Carlos Castaneda Publicado por Simón & Schuster, Nueva York D. R. c 1975, Fondo de Cultura Económica. Mex. Colección Popular 143. Traducción de Juan Tovar 368 páginas </poem > Como quien vuelve a ver un filme cinematográfico lleno de simbolismos y códigos comprensibles sólo para su director, por tercera ocasión Castaneda hace una recapitulación de lo ocurrido durante sus diez primeros años de aprendizaje con Don Juan, remontándose al momento mismo de su primer encuentro, impulsado por un hecho portentoso que le sucedió hacia el final de su segunda etapa de aprendizaje: aprende a “parar el mundo”. Este hecho lo hace caer en la cuenta de que su obstinación por cumplir su objetivo inicial —conocer los misterios de las plantas alucinógenas— no le había permitido entender que "parar el mundo" no era sólo una metáfora, sino uno de los enunciados principales del conocimiento de Don Juan y que todo lo que había tratado de enseñarle hasta ese momento eran técnicas para lograr "parar el mundo", lo cual significaba el primer paso para poder "ver". Castaneda comprende entonces que las plantas de poder no son la clave para entrar al conocimiento de Don Juan, sino que son sólo una ayuda para el maestro cuando el aprendiz carece de la sensibilidad o la flexibilidad necesarias para percibir la "otra realidad" del mundo. Este descubrimiento lleva a Castaneda a revisar todas sus notas de campo y encuentra que había descartado de las enseñanzas de Don Juan las "técnicas para parar el mundo" simplemente porque estas no tenían relación con su estudio de las plantas psicotrópicas. Los relatos contenidos en "Viaje a Ixtlán" comprenden, hasta el capítulo 17, los primeros dos años del aprendizaje de Castaneda, sólo que su enfoque de lo sucedido ha dado un giro de 180 grados. Los últimos tres capítulos narran los acontecimientos que llevaron a Castaneda a la hazaña de "parar el mundo", hecho que lo saca de la oscuridad para ponerlo en camino al conocimiento de la Toltequidad. Castaneda termina de escribir este libro en 1972, el mismo año de su primera edición en inglés y, a diferencia de los dos primeros, éste empieza a tener coherencia y congruencia con el sistema de conocimiento de la Toltequidad. En "''Viaje a Ixtlán''" el autor nos presenta 15 técnicas específicas para trabajar la parte derecha del conocimiento o tonal (barrer la isla del tonal), cuatro puntos referenciales del conocimiento y una hermosa y poética alegoría del viaje que recorren los guerreros para llegar al fin supremo de la enseñanza, que es "llegar a la totalidad de uno mismo". Trataremos de ir rescatando la esencia de cada una de las técnicas ''para parar el mundo'', de las historias y diálogos de los que Don Juan se vale a fin de que su aprendiz sienta y "entienda" la lección. {{np}}<noinclude>{{c|23}}</noinclude> q7t7o84vv2h5m1vcbd1bxyljwycz7iu Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/24 102 118157 1663752 1023344 2026-06-03T15:16:52Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663752 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>Hechos ocurridos en mayo de 1971, fecha en que concluyó la segunda etapa del aprendizaje de Castaneda. BORRAR LA HISTORIA PERSONAL Para mantener la imagen de uno mismo, el hombre común, a la menor provocación, está deseoso de decirle a quien le quiera escuchar "quién es él" o, más bien, quién supone él que es. El contar una y otra vez nuestra vida a quien se deje, además de alimentar nuestra importancia personal (ego) nos permite autoafirmarnos en este mundo de pensamientos. Mantener la imagen de nosotros mismos requiere de un descomunal gasto de energía, por lo que un aprendiz de la Toltequidad deberá ir "borrando" poco a poco su historia personal; esto no es dejar de hablar del pasado, sino, simplemente, "usarlo" de manera referencial e impersonal. Don Juan dice que la "importancia personal" nos lleva a mantener nuestra historia personal. Don Juan sostiene que a través de la historia personal alimentamos nuestra importancia personal y ésta nos impide apreciar el mundo en el que vivimos. Don Juan dice que prefiere la libertad ilimitada que nos da el ser unos desconocidos: si nadie nos conoce en verdad, no tenemos que andar dando explicaciones y así nadie se enoja o se desilusiona de nuestros actos. Esta libertad es la que el aprendiz necesita para transitar el camino del conocimiento. <small>"—No tengo ninguna historia personal dijo tras una larga pausa. Un día descubrí que la historia personal ya no me era necesaria y la dejé, <i>igual que la bebida.” C. C.</i></small>. PERDER LA IMPORTANCIA La cultura occidental se sustenta en el sofisma de que “el hombre” es superior a todos los seres vivos que le rodean. Por la sencilla razón de que fue creado por Dios a su imagen y semejanza. Además, que le “ha entregado el mundo” para transformarlo, dominarlo y explotarlo. Por esta razón, la soberbia y la actitud depredadora de la cultura occidental. Por el contrario, para la Civilización del Anáhuac, el mundo fue creado por un sacrificio de los dioses. En efecto, en Teotihuacán se sacrificaron Nanahuatzín y Tecuzistecatl para crear al Sol y a la Luna. Quetzalcóatl bajo al Inframundo por los huesos de los seres humanos del Quinto Sol y en sacrificio, sangró su pene para darle vida a los huesos. Por ello, los seres humanos serán llamados “macehuales”, que en lengua náhuatl significa “merecidos” del sacrificio de los dioses. Los macehuales tienen el deber de amar y proteger a su madre la Tierra (Tonatzin) y coadyuvar para mantener el equilibrio del universo. Don Juan le enseña a Castaneda que sí quiere seguir en el “camino del conocimiento”, tendrá que cambiar su actitud arrogante y tratar con amor y humildad el mundo que le rodea, en especial a las “plantas de poder”. <small>"—Te tomas demasiado en serio dijo, despacio. Te das demasiada importancia. ¡Eso hay que cambiarlo!. Te sientes de lo más importante, y eso te da pretexto para molestarte con todo. Eres tan importante que puedes marcharte así nomás si las cosas no salen a tu modo. Sin duda piensas que con eso demuestras tener carácter. ¡Eres débil y arrogante!... —El mundo que nos rodea es un misterio— dijo—. Y los hombres no son mejores que ninguna otra cosa." C. C.</small> LA MUERTE COMO UNA CONSEJERA {{np}}<noinclude>{{c|24}}</noinclude> 53v6u57p1uf47dg1m3vdrpsb13iie7y Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/25 102 118158 1663753 1023345 2026-06-03T15:17:10Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663753 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>Para las culturas del Anáhuac, la dualidad MUERTE—VIDA VIDA—MUERTE, forma una unidad; no podemos llegar a tener conciencia de la vida si no tenemos conciencia de la muerte. Don Juan le trata de enseñar a Castaneda que la única "compañera" sabia que tenemos en la vida es, precisamente, la muerte, quien no nos dejará "aferrarnos" a nada, ya sean personas, objetos o sentimientos. Cuando un aprendiz ha tomado la decisión de seguir el camino del guerrero, debe hacerse responsable de esta decisión entendiendo que no le queda tiempo para fanfarronear, ni para lamentarse, ni para equivocarse. El aprendiz sabe que es un "cazador" de poder o conocimientos, pero que el cazador será también cazado por la muerte. Don Juan le dice que cuando se sienta mal, cuando todo se le venga abajo, el guerrero deberá preguntarle a la muerte si todo eso es cierto. La muerte le dirá que nada de eso es cierto, la muerte le dirá "todavía no te he tocado". <small>"—Sí dijo con suavidad, tras una larga pausa—. Uno de los dos aquí tiene que cambiar, y aprisa. Uno de nosotros tiene que aprender de nuevo que la muerte es el cazador, y que siempre está a la izquierda. Uno de nosotros tiene que pedir consejo a la muerte y dejar la pinche mezquindad de los <i>hombres que viven sus vidas como si la muerte nunca los fuera a tocar.”</i> C. C.</small> HACERSE RESPONSABLE Castaneda le pregunta a Don Juan, “qué es lo que le había hecho”, aquella primera vez que se conocieron en una estación de autobuses al Sur de Estados Unidos. Don Juan le explica que nadie le hace nada a nadie, que uno se hace lo que quiere, para bien o para mal, con las personas que le rodean. Don Juan le hace entender a Castaneda que sí quiere seguir en el camino del conocimiento, se tiene que hacer responsable de todos sus actos. <small>"—Mírame a mí —dijo—. Yo no tengo duda ni remordimiento. Todo cuanto hago es mi decisión y mi responsabilidad. La cosa más simple que haga, llevarte a caminar en el desierto, por ejemplo, puede muy bien significar mi muerte. La muerte me acecha. Por eso, no tengo lugar para dudas ni remordimientos. Si tengo que morir como resultado de sacarte a caminar, entonces debo morir... "Tú, en cambio, te sientes inmortal, y las decisiones de un inmortal pueden cancelarse o lamentarse o dudarse. En un mundo donde la muerte es el cazador, no hay tiempo para lamentos ni <i>dudas, amigo mío. Sólo hay tiempo para decisiones."… "Hacernos responsables de nuestras</i> decisiones significa estar dispuestos a morir por ellas." C. C.</small> VOLVERSE CAZADOR El aprendiz es un cazador que anda en busca del poder y al mismo tiempo puede ser cazado por la muerte. Un cazador es un hombre que sabe mucho, por lo que puede percibir el mundo de diversas formas. Un cazador es ligero, flexible y fluido, está en perfecto equilibrio con el mundo que le rodea. Un cazador no es un buen cazador porque conozca las rutinas de sus presas, sino porque él mismo... ¡no tiene rutinas! <small>"—Los cazadores tienen que ser individuos excepcionalmente agudos —prosiguió—. Un cazador deja muy pocas cosas al azar. He estado tratando mil maneras de convencerte de que <i>debes aprender a vivir en forma distinta… Un día descubrí que, si quería ser un cazador digno de</i> respetarme a mí mismo, tenía que cambiar mi forma de vivir. Me gustaba lamentarme y llorar mucho. Tenía buenas razones para sentirme víctima. Soy indio y a los indios los tratan como a perros. Nada podía yo hacer para remediarlo, de modo que sólo me quedaba mi dolor. Pero entonces mi buena </small><noinclude>{{c|25}}</noinclude> ke64cl41zduev0rwksvsksyhm316lna 1663754 1663753 2026-06-03T15:17:54Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663754 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>Para las culturas del Anáhuac, la dualidad MUERTE—VIDA VIDA—MUERTE, forma una unidad; no podemos llegar a tener conciencia de la vida si no tenemos conciencia de la muerte. Don Juan le trata de enseñar a Castaneda que la única "compañera" sabia que tenemos en la vida es, precisamente, la muerte, quien no nos dejará "aferrarnos" a nada, ya sean personas, objetos o sentimientos. Cuando un aprendiz ha tomado la decisión de seguir el camino del guerrero, debe hacerse responsable de esta decisión entendiendo que no le queda tiempo para fanfarronear, ni para lamentarse, ni para equivocarse. El aprendiz sabe que es un "cazador" de poder o conocimientos, pero que el cazador será también cazado por la muerte. Don Juan le dice que cuando se sienta mal, cuando todo se le venga abajo, el guerrero deberá preguntarle a la muerte si todo eso es cierto. La muerte le dirá que nada de eso es cierto, la muerte le dirá "todavía no te he tocado". <small>"—Sí dijo con suavidad, tras una larga pausa—. Uno de los dos aquí tiene que cambiar, y aprisa. Uno de nosotros tiene que aprender de nuevo que la muerte es el cazador, y que siempre está a la izquierda. Uno de nosotros tiene que pedir consejo a la muerte y dejar la pinche mezquindad de los <i>hombres que viven sus vidas como si la muerte nunca los fuera a tocar.”</i> C. C.</small> HACERSE RESPONSABLE Castaneda le pregunta a Don Juan, “qué es lo que le había hecho”, aquella primera vez que se conocieron en una estación de autobuses al Sur de Estados Unidos. Don Juan le explica que nadie le hace nada a nadie, que uno se hace lo que quiere, para bien o para mal, con las personas que le rodean. Don Juan le hace entender a Castaneda que sí quiere seguir en el camino del conocimiento, se tiene que hacer responsable de todos sus actos. {{bloque menor|"—Mírame a mí —dijo—. Yo no tengo duda ni remordimiento. Todo cuanto hago es mi decisión y mi responsabilidad. La cosa más simple que haga, llevarte a caminar en el desierto, por ejemplo, puede muy bien significar mi muerte. La muerte me acecha. Por eso, no tengo lugar para dudas ni remordimientos. Si tengo que morir como resultado de sacarte a caminar, entonces debo morir... "Tú, en cambio, te sientes inmortal, y las decisiones de un inmortal pueden cancelarse o lamentarse o dudarse. En un mundo donde la muerte es el cazador, no hay tiempo para lamentos ni <i>dudas, amigo mío. Sólo hay tiempo para decisiones."… "Hacernos responsables de nuestras</i> decisiones significa estar dispuestos a morir por ellas." C. C.}} VOLVERSE CAZADOR El aprendiz es un cazador que anda en busca del poder y al mismo tiempo puede ser cazado por la muerte. Un cazador es un hombre que sabe mucho, por lo que puede percibir el mundo de diversas formas. Un cazador es ligero, flexible y fluido, está en perfecto equilibrio con el mundo que le rodea. Un cazador no es un buen cazador porque conozca las rutinas de sus presas, sino porque él mismo... ¡no tiene rutinas! <small>"—Los cazadores tienen que ser individuos excepcionalmente agudos —prosiguió—. Un cazador deja muy pocas cosas al azar. He estado tratando mil maneras de convencerte de que <i>debes aprender a vivir en forma distinta… Un día descubrí que, si quería ser un cazador digno de</i> respetarme a mí mismo, tenía que cambiar mi forma de vivir. Me gustaba lamentarme y llorar mucho. Tenía buenas razones para sentirme víctima. Soy indio y a los indios los tratan como a perros. Nada podía yo hacer para remediarlo, de modo que sólo me quedaba mi dolor. Pero entonces mi buena </small><noinclude>{{c|25}}</noinclude> p95snz3qxa7afx5r4riijjdo1xcq5us Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/30 102 118169 1663755 1266025 2026-06-03T15:18:34Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663755 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>"elementos" se activan a través de la propia energía, pero como siempre estamos ocupados sosteniendo racionalmente la idea de nosotros mismos y del mundo a través de la importancia personal, por tanto se requiere un gasto extremo de esa energía para que podamos "tener" esa energía y percibimos como generadores de... ¡energía! Este es un mundo de energía y no de conceptos y objetos. Esta es la gran herencia de la cultura tolteca y se trasmite a través de la Toltecáyod. Don Juan, a lo largo de la enseñanza, tiene que usar una serie de trampas o ardides para mantener la atención y el interés de su aprendiz. Muchas cosas que Don Juan le enseña a Castaneda creemos que, a propósito, lo hace por el camino largo. El conocimiento puro es simple y directo y, por lo mismo de su obviedad, la persona opone mayor resistencia. A pesar de que la enseñanza de la Toltequidad está casi desprendida de ritos y parafernalias<ref>En el uso moderno, la palabra parafernalia se refiere comúnmente a los usos, accesorios, aparatos o equipamiento empleados o necesarios para una actividad determinada. El rito atrapa la atención del iniciado, pero su costo es muy alto, pues a lo largo del tiempo, el “medio” se convierte en fin. Los toltecas por tener que trabajar en la clandestinidad en los últimos siglos eliminaron muchos de los ritos toltecas.</ref> en nuestros días, algo queda para poder “engañar” a la razón de los aprendices. Debemos recordar que, debido a la llegada de los españoles, la Toltequidad debió mantenerse en la clandestinidad. Los españoles nunca vieron, ni tocaron a la Toltequidad; en sus manos cayeron los sacerdotes, más no los hombres de conocimiento; y con los sacerdotes cayeron los hechiceros, los diableros y probablemente alguno que otro guerrero que se descuidó. En el siglo XVIII uno de los personajes más importantes del linaje de Don Juan vivía en el mero centro de la religión católica y, por añadidura, de la Santa Inquisición. Era el Sacristán de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Su disfraz y su lugar no podían ser mejores para protegerse de la persecución de aquellos tiempos. Un guerrero es un ser impecable, inaccesible y flexible. Don Juan habla de la maravillosa posibilidad de ser un desconocido. Como parte de las técnicas que Don Juan le enseña a Castaneda para ahorrar energía y engañar a su razón, está la marcha de poder. El problema con las técnicas que Don Juan le enseña a Castaneda, es que sus seguidores pueden perder la objetividad de las enseñanzas. Las técnicas sólo son MEDIOS y no un fin en sí mismo. Un hombre común puede llegar por algún medio fortuito al "mundo del nagual", o puede llegar al conocimiento a través de la disciplina y del esfuerzo para vencer su importancia personal, y aunque no sepa nada de ello, el ahorro de su energía le hará entrar al conocimiento por sí mismo. El lector de Castaneda deberá ir con mucho cuidado y no caer en las confusiones del camino del conocimiento del autor y mucho menos las propias. Debemos pensar que para cada uno de los lectores el encuentro con un nagual como Don Juan deberá ser diferente, por lo que la obra habrá de tomarse con mucha reserva, no por el valor de los conocimientos de Toltequidad, sino por las limitaciones y confusiones del propio Castaneda, o por la forma en que éste decidió presentarnos en sus libros el conocimiento adquirido. <small>"La muerte no es como una persona. Es más bien una presencia. Pero también podría uno decir que no es nada y sin embargo es todo. Uno tendría razón en todos aspectos. La muerte es <i>cualquier cosa que uno desee… El poder personal es un sentimiento... Un hombre de conocimiento es </i>alguien que ha seguido de verdad las penurias del aprendizaje —dijo—. Un hombre que, sin apurarse ni desfallecer, ha llegado lo más lejos que pu<i>ede en desentrañar los secretos del poder personal... Todo</i> lo que hace un hombre gira sobre su poder personal... <i>Un guerrero es impecable cuando confía en su poder personal sin importar que sea pequeño o enorme... El camino del conocimiento y el poder es </i> </small><noinclude><br>____________________<br> {{c|30}}</noinclude> 106f2q06qdj8bkb1m37mppsnq263l8e Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/33 102 118185 1663756 1266030 2026-06-03T15:19:04Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663756 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>maestro sería su impecabilidad o mayor ahorro de energía. En el mundo del tonal el maestro le pone trampas al aprendiz. Dentro de los acicates un adversario resulta ser un excelente medio por el cual el aprendiz trabaja y aprende con mayor provecho. En el camino del conocimiento, Don Juan pone frente a Castaneda diversos adversarios, desde un puma hasta una bruja llamada La Catalina. Don Juan señala la diferencia entre un adversario y un enemigo. Los adversarios, al igual que los enemigos, nos pueden destruir y llevar hasta la muerte; lo que convierte a un enemigo en un adversario es que uno no tiene sentimientos personales cuando se está luchando con él. Un adversario nos ayuda a purificar nuestro espíritu, a fortalecer nuestro cuerpo, a ser más humildes y a tener siempre una estrategia en la vida. Un aprendiz no está a merced de la gente, ni tiene enemigos; un aprendiz selecciona con mucho cuidado a su adversario y el campo de batalla. No busca ganar o perder, busca perfeccionar su espíritu a través de su impecabilidad. SEGUNDA PARTE: EL VIAJE A IXTLÁN EL ANILLO DE PODER DEL BRUJO Es el año de 1971, han pasado diez años desde que Castaneda es discípulo de Don Juan. Llega a buscarlo a su casa en el desierto de Sonora y ahí se encuentra a Don Genaro, quien fungirá como “su benefactor”. Personaje que le enseñará las enseñanzas del lado izquierdo, las del nahual. Razón por la cual, “instintivamente” Castaneda le tenía terror al compañero de Don Juan. Los aprendices de guerreros tienen a un “maestro” y a un “benefactor”. El primero le enseñará las técnicas del lado derecho, llamado “tonal” y que tiene que ver con “el primer anillo de poder”. Esto es, usando las diez y siete técnicas para “barrer la isla del tonal” y llevar una vida impecable en el mundo ordinario a través del ahorro de energía.<ref> Estamos seguros de que la gente interesada en la Toltecáyod como una forma correcta de vida, puede dedicar toda su energía y tiempo en implementar en su propia vida “el camino del guerrero” a través de poner en práctica estas antiguas técnicas. Los resultados serán sorprendentes y contundentes en el mundo cotidiano. El mundo del nagual, el Segundo Anillo de poder y La Tercera Atención, es sólo para elegidos y no para lectores.</ref> El segundo, el benefactor, tiene la misión de enseñarle a canalizar la fuerza más poderosa en el universo: “el intento”. El benefactor trabaja en los estados de conciencia acrecentada con el aprendiz la parte del nahual. El benefactor “le muestra” los sortilegios del mundo del nahual, toda vez que en este mundo no existen “técnicas”, solo existe la experiencia misma, frente al maravillo y aterrador hecho de atestiguar “la parte izquierda”, el segundo anillo de poder o la segunda atención. Genaro en varios ocasiones hará pedazos “la realidad”, sea escondiéndole su coche, nadando sobre la tierra o venciendo las fuerzas de la gravedad al subir un risco. Todas estas “demostraciones” del benefactor, pretenden que el aprendiz rompa con la visión cotidiana del mundo. Le invita, por decirlo de alguna manera, a que el aprendiz se deslice del primer anillo de poder al segundo, sin morir o enloquecer. PARAR AL MUNDO Castaneda a través de la enseñanza se aferra al mundo de sus ideas, pero el cuerpo es también receptor de las enseñanzas. La cultura occidental afirma que el ser humano aprende únicamente a través de la razón. Sin embargo, muchos seres vivos<noinclude><br>____________________<br> {{c|33}}</noinclude> idb939kwvde7l1ec642y1thn3neanbl Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/34 102 118186 1663757 1266031 2026-06-03T15:19:20Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663757 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>aprenden también, pero sin el uso de la razón. En efecto, las plantas y los insectos, por ejemplo, tienen procesos de aprendizaje y no usan la razón. En la vida común, existen muchas cosas que la mente olvida pero el cuerpo retiene, como un conocimiento. De esta manera, muchas de “las enseñanzas de Don Juan”, estuvieron enfocadas al cuerpo de Castaneda y más tarde el aprendiz las pudo usar cuando fue necesario. Aprender a soltar un poco “el mando” del mundo de la razón y explorar los desconocidos campos de la intuición, que en la cultura occidental está casi en total estado de letargo, resulta un desafío. Castaneda llega entonces a descubrir el misterio de la vida frente a un escarabajo y a hablar con un coyote. Al hacer posible este “hecho increíble” ha logrado “parar al mundo”. Lo que implica en “percibir el mundo”, sin las ideas surgidas del dialogo interno, sino a través de la observación y por medio de la sensibilidad. Parar el mundo, más que una metáfora, es enfrentar la vida y el mundo, desde una nueva perspectiva en la que las ideas y el pensamiento no existen. {{bloque meno|...“traté de sentir", <i>como don Juan me recomendaba siempre… Quedé inmóvil cosa de una</i> hora. Mis pensamientos empezaron a disminuir gradualmente, hasta que ya no hablaba conmigo <i>mismo...</i> —Lo que se paró ayer dentro de ti fue lo que la gente te ha estado diciendo que es el mundo. Verás, desde que nacemos la gente nos dice que el mundo es así y asá, y naturalmente no nos queda <i>otro remedio que ver el mundo en la forma en que la gente nos ha dicho que es... Le dije que los</i> sucesos de los tres últimos días habían causado algún daño irreparable a mi idea del mundo. Dije que, durante los diez años que llevaba de verlo, jamás había experimentado una sacudida tal, ni siquiera las veces que ingerí plantas psicotrópicas. —Las plantas de poder son sólo una ayuda —dijo don Juan—. Lo de verdad es cuando el cuerpo se da cuenta de que puede ver. Sólo entonces somos capaces de saber que el mundo que contemplamos cada día no es nada, más que una descripción. Mi intención <i>ha sido mostrarte eso.”</i> C. C.}} EL VIAJE A IXTLÁN Ésta es una de las metáforas más bellas y poéticas de la obra. Don Juan le enseña a Castaneda que cuando un aprendiz de la Toltequidad inicia el camino hacia el conocimiento (''El viaje a Ixtlán''), el aprendiz tiene que dejar todo lo que antes conocía y amaba; el viaje a Ixtlán es difícil y solitario, más no desolador. En este viaje no hay lugares familiares, ni gente conocida; está acechado por “fantasmas”, seres humanos con angustias y ansiedades comunes; "fantasmas" que llaman y buscan que el aprendiz pierda el camino a Ixtlán. Don Juan dice que sólo como guerreros se puede sobrevivir en el viaje a Ixtlán. La técnica del “camino del guerrero” fue elaborada por los viejos toltecas para poder transitar en todo su recorrido el camino a Ixtlán. Don Juan dice que el arte del guerrero es, equilibrar el prodigio de ser hombre con el terror de ser hombre. Para sobrevivir en el viaje a Ixtlán se debe ser claro y estar mortalmente seguro de su impecabilidad. El libro de “Viaje a Ixtlán” es el que recomendamos para iniciar la lectura de la obra de Carlos Castaneda. En él, el autor logra hacer un primer recuento de sus experiencias. Nos transmite las técnicas básicas para el ahorro de energía y al final nos da una idea del camino hacia el conocimiento. Tal vez éste, junto con “Relatos de poder”, sean los libros básicos de la primera parte, en la que el autor escribe al lado de la presencia “física” de Don Juan. De alguna manera "Viaje a Ixtlán" sienta las bases de lo que serán las enseñanzas de Don Juan, tocándose puntos básicos y objetivos de cómo transitar hacia el<noinclude>{{c|34}}</noinclude> d7n0ridz1bckqgjq7xac32pxwuy9zlw Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/35 102 118187 1663758 1266033 2026-06-03T15:19:41Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663758 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>conocimiento. Las técnicas que Don Juan le enseña a Castaneda para ahorrar energía nada tienen que ver con las drogas o el uso de artes fantásticas; por el contrario, hablan de actitudes y formas de actuar en el mundo "real y cotidiano". En ese mundo el aprendiz entablará su batalla. Muchos lectores urbanos de Castaneda han buscado el conocimiento en las montañas, con chamanes y, en algunos casos, por medio de las drogas. Pero Don Juan es muy claro en eso: dice que en el hacer de nuestro mundo, ahí mismo, encontraremos el camino. A fin de cuentas lo que en principio debemos de trabajar es en sacar toda la basura que llevamos dentro y remover el cúmulo de ideas fijas y preconcebidas con las que nos movemos. Finalmente diremos que todas las técnicas que Don Juan le enseñó a Castaneda sobre el lado derecho tenía como finalidad que aprendiera a ahorrar energía. Es muy fácil perderse" en la selva de las técnicas, es decir, tomarlas como fin, cuando tan sólo son medios. Además hay que recordar que Castaneda resultó un aprendiz muy "resistente" en el campo de la razón y Don Juan tuvo que tratar por diferentes medios de “sensibilizarlo” teniendo que recordar que Castaneda seleccionó en su obra lo que pensó era conveniente relatar. Pero siempre reconoció que muchas de las enseñanzas, al principio, no las entendió ni las intuyó. Al principio Castaneda pensaba que Don Juan era un indio viejo y extraño que le decía cosas o le ponía a hacer tareas que para él no tenían mucho sentido, pero que más adelante, cuando tuvo el ahorro suficiente de energía, pudo "entender". {{bloque menor|"—¿Eran aliados esos fantasmas, don Genaro? pregunté. —No. Eran gente. —¿Gente? Pero usted dijo que eran fantasmas. —Dije que ya no eran reales. Después de mi encuentro con el aliado, ya nada fue ''real...'' —Todos aquellos con los que Genaro se encuentra en su camino a Ixtlán son nada más seres efímeros —explicó don Juan—. Tú, por ejemplo. Eres un fantasma. Tus sentimientos y tu ansiedad son los de la gente. Por eso dice que sólo se encuentra viajeros fantasmas en su viaje a Ixtlán. De pronto me di cuenta de que el viaje de don Genaro era una metáfora. —Entonces, su viaje a Ixtlán no es real —dije. —¡Es real! —repuso don Genaro—. ''Los viajeros no son reales...'' Para entonces, claro, serás brujo, pero eso no ayuda; en un momento así, lo importante para todos nosotros es el hecho de que todo cuanto amamos, odiamos, o deseamos ha quedado atrás. Pero los sentimientos del hombre no mueren ni cambian, y el brujo inicia su camino a casa sabiendo que nunca llegará, sabiendo que, ningún poder sobre la tierra, así sea su misma muerte, lo conducirá al sitio, las cosas, la gente que amaba. Eso es lo que Genaro te ''dijo...'' —Sólo como guerrero se puede sobrevivir en el camino del conocimiento —dijo—. Porque el arte del guerrero es equilibrar el terror de ser hombre con el prodigio de ser ''hombre"'' C. C.}}<noinclude>{{c|35}}</noinclude> ljgx7zhkf6u9fgeb2cem6liz6g012yv Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/36 102 118188 1663759 1266035 2026-06-03T15:19:59Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663759 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>IV. RELATOS DE PODER <poem>Primera edición en inglés 1974 Primera edición en español, 1976 Título original: Tales of Power '''1974 Carlos Castaneda''' 1976 Fondo de Cultura Económica. Colección Popular 154 Traductor: Juan Tovar 385 páginas </poem > Éste es, tal vez, uno de los libros más importantes, pues contiene una belleza más allá de lo literario en que se siente, casi nítida, la filosofía de nuestros antiguos maestros toltecas, con profundas propuestas perennes de valor universal, que llegan a la esencia de lo humano. Desde nuestro punto de vista, uno de los elementos más importantes que aporta la obra de Castaneda a la cultura occidental, es ver “al otro”, al indígena, desde otra perspectiva. Como herederos de una sabiduría milenaria que permite, bajo rigurosas técnicas, no solo percibir el mundo y la realidad de maneras diferentes, sino fundamentalmente, que da solución al tercer planteamiento ontológico del Ser. En efecto, el “a dónde iré” después de esta vida o la búsqueda de la trascendencia espiritual de la existencia. Los toltecas con la Toltecáyod, elaboraron a lo largo de miles de años una respuesta, y ahora, Castaneda nos la presenta a través de la enseñanza de uno de los muchos linaje de conocimiento que han sobrevivido, no solo a la conquista europea, sino fundamentalmente, al colapso civilizatorio que sufrió el Anáhuac,<ref>Aproximadamente en el año 850 d. C. Desde Zacatecas hasta Nicaragua los centros de conocimiento, hoy llamados zonas arqueológicas, fueron totalmente destruidas, sus ruinas cubiertas y la gente que las habitaba desapareció literalmente. No se sabe hasta ahora, por qué lo hicieron, cómo lo hicieron y a dónde se fueron. Quetzalcóatl se fue del Anáhuac prometiendo que regresaría en el año Uno Caña, que fue 1519 d. C.</ref> más de cinco siglos antes de la llegada de los españoles. La sabiduría emanada de la Toltecáyod logra una claridad sutil, pero reveladora en esta obra. La belleza literaria y la fuerza dramática que con tiene "''Relatos de poder"'' hacen que el lector vaya participando con el aprendiz, casi de manera vivencial, un sentimiento creciente de exaltación hasta estallar su racionalidad en el salto que desde un acantilado realiza Castaneda. Como ya hemos dicho, la obra de Castaneda se puede dividir en dos partes: la que escribe cuando está recibiendo físicamente las enseñanzas de Don Juan y la que escribe desde que se ausenta, y que realiza a partir de "recuerdos" y vivencias con los compañeros de su "camada" de brujos, donde Castaneda ocupa el lugar de nagual. Al final de este libro Don Juan y Don Genaro se despiden de Castaneda. Ellos han cumplido su misión y su cicio; dejan este mundo y también a quienes deberán continuar con la tradición o el linaje. Don Juan le dice a Castaneda que de nuevo se convertirá en polvo del camino y que quizás en el futuro entrarán nuevamente en sus ojos. Este libro puede ser el vértice en el que converge toda la enseñanza. En la primera parte, desde "''Las enseñanzas de don Juan''" hasta llegar a "''Relatos de poder''", la obra va teniendo una unidad estructural que suma conocimiento paulatinamente hasta llegar al "gran salto de Castaneda". Todas las enseñanzas gravitan, en mayor porcentaje, en la "parte derecha", "tonal", "razón", primer anillo de poder o mundo cotidiano. {{np}}<noinclude><br>____________________<br> {{c|36}}</noinclude> iqb02wqqzol3s6mntv4hzh93tve98ml Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/38 102 118191 1663760 1266048 2026-06-03T15:20:46Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663760 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>guerrero permite —a base de una escrupulosa disciplina para romper las rutinas de la vida, el no hacer y la marcha de poder— lograr obtener ese dominio. La técnica consiste en tratar de soñar en un tema preestablecido; cuando se logra, durante el sueño hay que buscar las manos y soñar que se alzan al nivel de los ojos. Esto es no sólo lograr el dominio de lo que se sueña, sino también intervenir voluntariamente en lo soñado. Los antiguos toltecas después de su primer fracaso, al hacer el recuento de sus prácticas, pudieron observar que el efecto que sufría su energía cuando soñaban era muy parecido, aunque de menor magnitud, al que experimentaban cuando ingerían plantas de poder. A este efecto lo llamaron "mover el punto de encaje". Así pues, un guerrero, a base de un gran esfuerzo implícito en el cambio de conductas en el mundo cotidiano, lograba convertir el sueño común y corriente en "ENSUEÑO"; el objetivo era lograr un cambio en la frecuencia" de su energía, pero sin los altos costos ni riesgos que representaba la ingestión de plantas de poder. Don Juan dice que todos los seres humanos, aunque no las desarrollen, tienen dos tendencias naturales: o son acechadores o son ensoñadores, dependiendo de su configuración energética o de su temperamento. Los antiguos toltecas, al desarrollar estas tendencias dentro de la Toltequidad, hablan de los guerreros jaguares (acechadores) y los guerreros águilas (ensoñadores). Don Juan le enseña muchas técnicas, casi todas tienen el objetivo de cambiar las ideas que tenemos del mundo y de nosotros mismos, con lo cual se ahorra energía; en este esfuerzo se debe ir poco a poco, con mucha disciplina, pero sin tensiones ni obsesiones, sin miedo a perder y sin la ambición de ganar. Un guerrero, según Don Juan, toma su destino, sea el que fuere, con la máxima humildad. No como base para quejarse, sino como base para librar sus batallas y aceptar sus desafíos. La humildad del guerrero no es como la humildad del pordiosero. El guerrero no se tiende a los pies de nadie, pero de la misma forma no permite que nadie se tienda a sus pies. El pordiosero al menor pretexto se tiende a los pies de quien cree es superior a él, pero al mismo tiempo exige que otros, que él cree que son inferiores, se tiren a sus pies. La humildad del guerrero depende de su impecabilidad, que es ya no estar enganchado a sus semejantes. Don Juan y Don Genaro, a través de una polilla y en medio del desierto, abren un mundo inconcebible para la mente asechada de Castaneda. Las enseñanzas de su maestro y su benefactor, triturarán literalmente la razón del aprendiz. {{bloque menor|”—¿Por qué me hizo usted tomar tantas veces esas plantas de poder? —pregunté. Rió y musitó, en voz muy suave: —''Porque eres un idiota...'' —Lo que importa es que un guerrero sea ''impecable...'' —Voy a decirte algo que a lo mejor es la mayor sabiduría a la que uno puede dar voz —dijo—. A ver qué haces con ella.. "¿Sabes que en este mismo instante estás rodeado por la eternidad? ¿Y sabes que puedes usar esa eterni''dad, si así lo deseas?"...'' —Antes no tenías este conocimiento —dijo, sonriendo—. Ahora es tuyo. Te lo he dado, y sin embargo no importa nada, porque no tienes suficiente poder personal para utilizar mi revelación. Pero si lo tuvieras, sólo mis palabras serían el medio para que acorralaras toda tu totalidad, y sacaras la parte que manda, de estos límites que la contienen. Vino a mi lado y me tocó el pecho con los dedos; fue un golpe muy ligero.}}<noinclude>{{c|38}}</noinclude> lituxlwxo9l7hyy6amvf4it0tpc6nt3 Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/42 102 118195 1663761 1266061 2026-06-03T15:21:31Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663761 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude><i>sobrepasado. El buen nahualli es depositario, hay algo en su interior, guardador, observador. Observa, conserva, auxilia; a nadie perjudica." </i> Volviendo al libro de Castaneda, Don Juan usa el término tonal para hablar del mundo conocido —parte derecha— o de la razón, y el término nagual, con dos acepciones, una que se refiere a la parte izquierda —de la "otra realidad", de la percepción, la contraparte del tonal y otra que se refiere al nombre que se le da al hombre de conocimiento, el líder de un grupo de guerreros al que se le nombra "el nagual", como lo fue Don Juan en su grupo, o Elías y el propio Castaneda. Para Don Juan el tonal nace con el hombre y muere con él; el nagual es la otra parte del ser humano que siempre está ahí, antes, durante y después. El tonal es el mundo que se urde con la razón; el nagual es el mundo del poder, donde lo único que puede hacer el hombre es "atestiguar". Castaneda recibe conocimientos a través de técnicas prácticas para "barrer" o limpiar la isla del tonal, porque el camino del guerrero no es más que la capacitación para ahorrar energía a partir de reducir la importancia personal, para poder entrar al mundo del nagual. Don Juan le dice a Castaneda que un guerrero no puede andar con lamentos y quejas, porque su vida es un desafío interminable, y no existen formas para que los desafíos sean bonitos o feos, buenos o malos. Los desafíos son sencillamente eso, desafíos. Allí radica la diferencia entre los hombres comunes y los guerreros. Mientras que para los primeros el mundo está lleno de bendiciones o maldiciones, para los segundos es un desafío interminable donde está a prueba su impecabilidad y su "desatino controlado". {{bloque menor|"—Sólo como guerrero puede uno soportar el camino del conocimiento —dijo—. Un guerrero no puede quejarse ni lamentar nada. Su vida es un desafío interminable, y no hay modo de que los desafíos sean buenos o malos. Los desafíos son simplemente ''desafíos...'' —La diferencia básica entre un hombre común y un guerrero es que un guerrero toma todo como un desafío —prosiguió—, mientras un hombre ordinario toma todo como bendición o ''maldición...'' Luego me pidió razón detallada de cómo había yo llevado a cabo las recomendaciones que don Genaro <i>y él mismo hicieron acerca de mi mundo cotidiano y mis relaciones con la gente... </i> Cuando un guerrero tiene por fuerza que creer, lo hace porque así lo escoge, como expresión de su predilección más íntima.. Un guerrero no cree; un guerrero tiene que creer."... "Así que, si no fuera porque nos damos cuenta de la presencia de nuestra muerte no ''hubiera poder, ni misterio.''"... Tener que creer que el mundo es misterioso e insondable era la expresión de la predilección intima de un guerrero. Sin ella, el guerrero no tenía nada…” C. C.}} LA ISLA DEL TONAL Don Juan dice que todos los seres humanos tenemos dos entidades distintas que forman una unidad, el tonal y el nagual. El tonal es el que "construye" el mundo de objetos e ideas en el que vivimos; existe un tonal para cada uno de nosotros y un tonal para el tiempo, también para cada época. El tonal es todo cuanto somos e imaginamos y se conforma por una descripción del mundo. El tonal crea "las reglas" por las cuales se percibe o "construye" al mundo en un sentido figurado. El tonal es un acuerdo racional con el que se transforma un mundo de energía, en un mundo de objetos. El nagual es la parte de nosotros mismos y el mundo que nunca conoceremos y mucho menos por medio de la razón. El nagual es la parte donde radica el "poder", lo innombrable. La Toltequidad divide al mundo en tres partes: lo que se conoce, lo que se<noinclude>{{c|42}}</noinclude> j8j2p0s87hqj4xkrtzigg73c659rycg Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/43 102 118196 1663762 1266063 2026-06-03T15:21:45Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663762 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>desconoce pero se puede conocer y lo que jamás conoceremos (el nagual, el poder mismo). Por su parte, "López Austin, en la página 176 de ''Cuerpo humano e ideología'', dice: <i>"Lo anterior sugiere que, así como el uso de la mano derecha estaba ligado a las actividades cotidianas, sobre todo las que exigían destreza, la izquierda se ligaba en forma más estrecha al mundo de lo sobrenatural."</i> {{bloque menor|”—Todos nosotros somos una bola de idiotas cuando entramos en el mundo de la brujería, y entrar en ese mundo no nos garantiza, en ningún sentido, que cambiaremos. Algunos seguimos ''idiotas hasta el fin...'' O sea que, el tonal inventa las reglas por medio de las cuales capta el mundo. Así que, en un sentido fi''gurado, el tonal construye el mundo...'' —El nagual es la parte de nosotros mismos con la cual nunca tratamos. —¿Cómo dijo usted? —El nagual es la parte de nosotros para la cual no hay descripción: ni palabras, ni nombres, ni sensacio''nes, ni conocimiento…”'' C. C.}} EL DIA DEL TONAL Don Juan le explica a Castaneda que el ser humano en su vida usa una pequeña porción de su totalidad; sin embargo, cuando muere, lo hace con toda su totalidad; entonces pregunta: ¿Por qué no vivir plenamente con toda nuestra totalidad si hemos de sucumbir con ella? Muchos lectores de Castaneda han buscado la puerta falsa del nagual a través de la comodidad de las drogas o en la frivolidad de lo "snob": "buscar el camino" en lo desconocido. Don Juan es claro y reiterativo respecto a que lo primero en que debe trabajar un aprendiz es en "barrer su isla del tonal". Uno no puede entrar al nagual si no tiene cierto dominio sobre el mundo cotidiano y su propia persona. El camino del guerrero implica mucha disciplina, sobriedad, contención y humildad. De modo que las personas que toman esta enseñanza como una forma de evadir la realidad, más sí es con drogas, generalmente terminan más “desequilibrados” de cómo iniciaron. El tonal es muy delicado, y los hombres comunes usan toda su capacidad en lastimar y deformar a su tonal. El tonal se deteriora muy fácilmente; los vicios, la comodidad y los abusos son elementos con los que hacemos esta tarea. Hay tonales fuertes y débiles. Cada persona tiene un tonal y éste puede estar en inmejorables condiciones o hecho una desgracia. El aprendiz, a través del camino del guerrero, fortalecerá y hará resistente a su tonal, lo que logrará por medio del escrupuloso cumplimiento de las técnicas que permiten ahorrar energía (tonal viene de Tonalli, que significa energía en lengua náhuatl que usaron los toltecas). Don Juan, al hablar de los indígenas, dice que ellos son "los desafortunados de nuestro tiempo"; que la caída de ellos, se inició desde la llegada de los occidentales, que se dedicaron a destruir no sólo su tonal, sino que también destruyeron el tonal de su tiempo. La vida se les convirtió en un infierno, pero paradójicamente el rigor de la conquista y la Colonia benefició" a los indígenas que eran seres de conocimiento, pues éstos, al ver destruido su tonal, se refugiaron en el nagual, y allí los occidentales nunca pudieron entrar; es más, éstos jamás se enteraron de que existiera. También en este capítulo Don Juan le dice a Castaneda, en un momento en que él se encuentra en peligro por el encuentro con el poder, que escriba, porque el "tomar notas<noinclude>{{c|43}}</noinclude> fhc2wwkfrby1pzcnplzvgeip45g9qzi Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/45 102 118198 1663763 1266066 2026-06-03T15:22:11Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663763 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>equilibrio. Razón por la cual, la escuela de altos estudios del Anáhuac era llamada por los toltecas, Calmécac, que en lengua náhuatl significa, “La casa de la medida”. El mundo del tonal es todo cuanto tenemos y no se puede evadir. Ahí se encuentra el campo de batalla. A esa lucha por “pulir el espíritu” los toltecas le llamaron metafóricamente, “La Batalla Florida” y las armas eran “flor y canto”, entendidos como belleza y sabiduría. {{bloque menor|—"Una regla básica para un guerrero —repuso— es hacer sus decisiones con tanto cuidado que nada de lo que pueda ocurrir como resultado de ellas sea capaz de sorprenderlo, mucho menos de menguar su poder. Ser un guerrero significa ser humilde ''y alerta...'' —Digamos que una regla básica para ti debe ser que, cuando vengas a verme, vengas preparado a morir —dijo él—. Si vienes dispuesto a morir, no habrá caídas, ni sorpresas desagradables, ni acciones innecesarias. Todo caerá suavemente en su sit''io, porque tú no estás esperando nada...'' Un guerrero jamás deja la isla del tonal. La utiliza. Señaló en torno con un rápido ademán, y luego tocó mi cuaderno. —Éste es tu mundo. No puedes renunciar a él. Es inútil enojarse y desilusionarse con uno mismo. Eso simple y llanamente prueba que el tonal de uno está envuelto en una batalla interna; una batalla dentro del propio tonal es una de las luchas más imbéciles que pueden ocurrir. La vida ajustada de un guerrero está diseñada para acabar con esa lucha. Desde el principio te he enseñado a evitar la fatiga y el desgaste. Ahora ya no hay la guerra esa que había dentro de ti, porque el camino del guerrero es armonía: la armonía entre las acciones y las decisiones, al principio, y luego la armonía entre tonal y na''gual…”'' C. C.}} LA HORA DEL NAGUAL La obsesión de los seres humanos consiste en ajustar al mundo con las reglas del tonal. El tonal es la base de lo que somos como hombres en este mundo de ideas y objetos "sólidos". El tonal, a través de lo que se llama el "primer anillo de poder", urde “el mundo” con la razón. El tonal debiera ser un "guardia" que protegiera esa parte indispensable de nosotros; sin embargo, el guardia se convierte en un "guardián" celoso y exagerado de su tarea que bloquea a la otra parte complementaria de nosotros: el nagual. El tonal gasta toda la energía que poseemos en "la isla del tonal", ahí vamos acumulando muchas vanidades y objetos innecesarios. El esfuerzo por sostener las "ideas" de cómo es el mundo, de cómo somos y cómo debieran ser los demás, más el sostenimiento de nuestra compulsivo necesidad de "tener", agota toda la energía de que disponemos. Para atestiguar" al nagual se necesita tener disponible suficiente energía, y esta energía se obtiene al "limpiar nuestra isla del tonal". El mundo del nagual y el tonal conforman el ámbito humano; que al primero no lo palpemos y reconozcamos no quiere decir que no exista. Hay muchas religiones antiguas en el mundo que nos hablan, con otras palabras y otros signos, del mundo del nagual y esto se debe a que es un conocimiento milenario y universal de la humanidad. Conocimiento que en los últimos 500 años ha sido negado por el mundo occidental debido a su limitado y prepotente pensamiento seudo—racional cientificista. El tonal y el nagual son un par de opuestos complementarios y esta forma de entender el mundo tiene profundas raíces en la civilización del Anáhuac y en casi todas las antiguas civilizaciones. Lo racional y lo irracional son dos facetas que integran la totalidad del ser humano; ninguna es más o menos importante que la otra; por el contrario, son complementarias. Por esto, tal vez, el hombre moderno, producto de la cultura occidental, tiene un leve sentimiento de insatisfacción que se origina en el hecho de no estar completo. {{np}}<noinclude>{{c|45}}</noinclude> cvu0e5rhh1562hx5snwuuaavz5syqem Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/47 102 118200 1663764 1266073 2026-06-03T15:22:58Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663764 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>o destruirla. Para poder hacer al tonal "flexible y tolerante" debemos liberarlo de todas las "porquerías energéticas" que hemos ido recogiendo por la vida y hemos ido depositando en la isla, hasta saturarla y, por consiguiente, gastamos toda la energía que poseemos. Un guerrero entiende que tiene muy poco tiempo en la Tierra y que en cualquier instante puede morir; por ello sabe que debe limpiar su isla a través del ahorro de energía para poder entrar a la otra parte de sí mismo, que es el nagual. El guerrero busca sobre todas las cosas llegar a la totalidad; sabe que sólo hay tiempo para la impecabilidad; lo demás agota su poder, la impecabilidad lo renueva permanentemente. La impecabilidad consiste en hacer de la mejor forma todo cuanto uno haga; dicho en otras palabras, el ahorro constante y sistemático de la energía, ahorro constante que se acumula y allí radica el "poder personal". {{bloque menor|“Debes preocuparte del nagual sólo en ciertos momentos —dijo—. El resto del tiempo, tú y ''yo somos como cualquier otra gente de este mundo...'' —Nunca te he prohibido hablar —dijo él—. Podemos hablar del nagual todo lo que se te dé la regalada gana, siempre y cuando no trates de explicarlo. Si recuerdas correctamente, dije que el nagual es sólo para presenciarse. Conque podemos hablar de lo que presenciamos y de cómo lo presenciamos. Pero tú quieres abordar la explicación de cómo es todo aquello posible, y eso es una abominación. Quieres explicar el nagual con el tonal. Eso es una estupidez, especialmente en tu caso, puesto que tú ya no puedes esconderte en tu ignorancia. Tú sabes muy bien que nosotros tenemos sentido al hablar sólo porque permanecemos dentro de ciertas fronteras, y esas fronteras no se apli''can al nagual...'' La meta de un brujo es durar; es decir, no corre riesgos innecesarios, por ello pasa años ''barriendo su isla hasta el momento en que puede, por así decirlo, escaparse de ella...'' —Un ser inmortal tiene todo el tiempo del mundo para dudas y desconciertos y temores. Un guerrero, en cambio, no puede aferrarse a los significados que se hacen bajo las órdenes del tonal, porque el guerrero sabe con certeza que la totalidad de sí mismo tiene sólo un poquito de tiempo ''sobre esta tierra...'' —Un guerrero no puede sentirse desamparado —dijo él—. Ni desconcertado ni asustado, bajo ninguna circunstancia. Para un guerrero, sólo hay tiempo para su impecabilidad; todo lo demás ''agota su poder, la impecabilidad lo renueva...'' "La impecabilidad es hacer lo mejor ''que puedas en lo que fuese..." '' La clave de todos estos asuntos de impecabilidad es el sentido de tener o no tener tiempo. Por regla general, cuando te sientes y actúas como un ser inmortal que tiene todo el tiempo del mundo, no eres impecable; en esos momentos debes volverte, mirar alrededor tuyo, y entonces te darás cuenta de que tu sentimiento de tener tiempo es una idiotez. ¡No hay sobrevivientes en ''esta tierra!...”'' C.C.}} LAS ALAS DE LA PERCEPCIÓN Don Juan dice que, aparte de la disciplina, lo que podría ser favorable en el camino del conocimiento es tener sensibilidad. Generalmente en el mundo del tonal y la razón de repente surgen "chispazos" de otro tipo de percepción de la realidad; como diría Don Juan: "los susurros del nagual". Para dejarse guiar por el susurro del nagual debemos detener nuestro diálogo interno y abrir las alas de la percepción. {{bloque menor|“Si vieras lo que hay en mi casa, te darías cuenta de que sé demasiado para ser un hombre común, pero si me vieras con el nagual, te darías cuenta ''de que no sé lo suficiente...'' —¡No hay futuro! —exclamó, cortante—. El futuro no es más que una manera de hablar. Para un brujo sólo existe el aquí y el ahora...” ''Don Juan.''}}<noinclude>{{c|47}}</noinclude> fl81fpx082h5jpljctktw4s70570wh9 Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/49 102 118202 1663765 1266080 2026-06-03T15:23:29Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */[[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663765 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>{{bloque menor|"Para detener esa visión del mundo que uno ha tenido desde la cuna, no es suficiente el que uno ''simplemente tenga el deseo, o se haga la resolución...'' —Borrar la historia personal y soñar deberían ser sólo una ayuda —Dijo—. Lo que un aprendiz necesita para apuntalarse es la sobriedad y la fuerza. Por eso el maestro habla del camino del guerrero, o vivir como un guerrero. Ésa es la goma que pega todas las partes en el mundo de un brujo. El maestro debe forjarla y desarrollarla poco a poco. Sin la solidez y la serenidad del camino del guerrero no hay posibilidad d''e resistir la senda del conocimiento...'' El maestro debe enseñar al aprendiz otra responsabilidad, todavía más sutil: la ''posibilidad de actuar sin creer, sin esperar recompensa, de actuar sólo por actuar...”'' C.C.}} Para el mexicano occidentalizado aceptar, ya no la validez del camino del conocimiento, que plantea Don Juan, sino la existencia de algún valor en las culturas indígenas, resulta un desafío temerario. Los "mexicanos" durante los últimos 500 años hemos aprendido, primero por los extranjeros y después por los "criollos", a menospreciar y negar nuestras raíces y nuestra cultura. Para los "mexicanos" los indígenas representan el último lugar en la escala social. Los indígenas siempre han sido un estorbo para el "progreso y una mancha en la modernidad" de los extranjeros y los criollos. El único patrimonio cultural que reconocen los "criollos" y los "mexicanos" es el valor "ESTÉTICO" de los vestigios materiales que dejaron remotas culturas indígenas del pasado. Aun así, el valor espiritual y la posesión de una forma de conocimiento que no se basa en la razón ha vivido subterráneamente, no sólo en grupos de hombres y mujeres de conocimiento, sino en el subconsciente colectivo de los pueblos que conforman nuestras culturas étnicas y populares. La obra de Castaneda ha tenido mayor eco en otros países que, libres de estos prejuicios, han tomado las enseñanzas de Don Juan con mayor respeto e interés. La antropología es la que más ha negado cualquier valor en la obra de Castaneda, fundamentalmente porque es una ciencia del colonizador que trata de conocer y explicar a "los otros" desde un punto de vista implícito de superioridad. La obra de Castaneda no es antropológica ni literaria, pero nos revela otra forma de conocimiento que desarrollaron los ancestrales pueblos del Anáhuac. Hay personas que piensan que todo esto es charlatanería o que es producto de la mente de un talentoso y creativo escritor, o la asumen como una cuestión mesiánica o una justificación para entrar en contacto con los alucinógenos. Nosotros creemos que es la supervivencia de un conocimiento milenario, que fue parte de la estructura del conocimiento del México antiguo y que se ha mantenido en forma secreta a través de la cultura oral, desde luego, con muchos cambios que tuvieron que hacerse para poder superar estos últimos 500 años de persecución. La obra de Castaneda es un acto de "brujería tolteca" (sabiduría tolteca). Don Juan, por designios del poder, utiliza a Castaneda para dar a la luz de la razón, el conocimiento de nuestros antepasados, donde la "brujería" convierte la tradición oral en cultura escrita: la "brujería" que se pone frente a la razón a través de libros. Por consecuencia, los hombres verdaderamente "razonables" ven con mayor seriedad y respeto esta obra. Don Juan dice que un maestro del conocimiento tolteca nunca anda buscando aprendices y nadie puede solicitar las enseñanzas, ya que son pocos los que están dispuestos a tomar este conocimiento con seriedad; y de los pocos que lo toman con seriedad, menos aún están dispuestos a esforzarse y disciplinarse; y de ellos, muchos menos logran ahorrar suficiente energía para sacar provecho de sus actos. {{np}}<noinclude>{{c|49}}</noinclude> 47udhka2b1jl2pevvq8jof42985l4wd Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/50 102 118203 1663766 1266082 2026-06-03T15:23:43Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */[[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663766 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>Así pues, la explicación de los "brujos" es uno de los puntos importantes en el camino del aprendiz. La explicación no es algo que se pueda o deba entender; es, diremos, algo que se tiene que vivir, íntima y profundamente, con todo el cuerpo. Para entrar a esta explicación diremos que para los toltecas el mundo está constituido de cargas energéticas; cada ser humano es, en consecuencia, una carga energética, un huevo luminoso compuesto de una multiplicidad de fibras luminosas; este "huevo" tiene dos partes: una llamada tonal y otra nagual, y toda la energía de que dispone el hombre la ocupa en sostener al mundo tanto en objetos como en conceptos a través de su razón. El tonal mantiene una permanente relación con las cargas energéticas que le rodean; por así decirlo, las transforma en objetos y para ello ocupa la energía con que cuenta; a esto Don Juan también le llama "el primer anillo de poder". El aprendiz debe reagrupar los elementos de la isla del tonal, para lo cual deberá cambiar la visión del mundo que ha tenido desde su nacimiento; para lograr esto es necesario "parar el diálogo interno", es decir, dejar de gastar energía en el sostenimiento del mundo como "objetos y conceptos" que se ajustan a nuestra razón. {{bloque menor|—¿Qué quiere usted decir con limpiar y reordenar la isla del tonal? —pregunté. —Quiero decir el cambio total del que te he hablado desde el primer día que nos vimos —dijo—. Te he dicho incontables veces que necesitabas un cambio drástico si querías triunfar en el camino del conocimiento. Este cambio no es un cambio de ánimo, o de actitud, o de lo que uno espera en la vida; ese cambio implica la transformación de la isla del tonal. Tú has cumplido con esa tarea. C. C.}} Para lograr esto, Don Juan enseña a Castaneda dos técnicas o actividades: borrar la historia personal y "ensoñar". Sin embargo, señala que estas dos técnicas no son sino un apoyo, pues lo que un aprendiz necesita es la sobriedad y la fuerza interna que están implícitas en el camino del guerrero. Para ayudar a borrar la historia personal se le enseñan al aprendiz otras tres técnicas de apoyo, que son: perder la importancia personal, asumir la responsabilidad y usar a la muerte como consejera A su vez, para "ensoñar" se cuenta con otras tres técnicas de apoyo que son: romper las rutinas de la vida, la marcha de poder y el "no hacer". Al aplicar dichas técnicas con impecabilidad en la vida cotidiana, la isla del tonal se reagrupa al limpiarse, el aprendiz aprenderá a ahorrar energía y ésta le dará un extraño poder que Don Juan llama "voluntad" y que se localiza en la parte baja del obligo. La voluntad es la fuerza o el medio por el cual el guerrero puede actuar en el nagual. Don Juan dice que los brujos, al usar la voluntad, amplían su visión del mundo, usan un recurso que siempre ha estado allí, pero que jamás aprendemos a usar. La explicación de los brujos dice que los hombres vivimos en una burbuja, que fuimos puestos allí desde el mismo momento de nuestro nacimiento, que en aquel entonces estaba abierta, pero que poco a poco se va cerrando. Esa burbuja es la de la percepción y vivimos dentro de ella toda la vida sin encontrar en sus paredes otra cosa que el reflejo de nosotros mismos; ese reflejo es "nuestra visión del mundo". Esa visión, cuando éramos niños, fue una descripción que nos proporcionaron nuestros familiares y los seres humanos que nos rodearon, por lo que toda nuestra atención queda atrapada en ella y esa descripción, a partir de la adolescencia, la transformamos en "nuestra propia visión del mundo". La tarea de un maestro es preparar al aprendiz para que reacomode esa visión,<noinclude>{{c|50}}</noinclude> rbf0rf41468bmn6o8dnhav3r7hsw4aq Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/51 102 118204 1663767 1266083 2026-06-03T15:24:32Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663767 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>que es la isla del tonal. Cuando el aprendiz ha logrado llegar a este punto, interviene el benefactor otro brujo que ayudará al aprendiz desde afuera de la burbuja o isla del tonal. El maestro trabaja con el tonal y el benefactor con el nagual. Esta delicada maniobra de abrir la burbuja de la percepción permite que el ser luminoso tenga una visión de su totalidad. Cuando se abra la burbuja y el hombre perciba su totalidad, jamás volverá a ser él mismo y todo será diferente. {{bloque menor|''"el maestro debe enseñar al aprendiz otra posibilidad, todavía más sutil: la posibilidad de actuar sin creer, sin esperar recompensa; de actuar sólo por actuar...'' Lo que un aprendiz ''necesita para apuntalarse es la sobriedad y la fuerza...'' El guerrero considera a la muerte un consejero más tratable, que también puede llevarse a ser el testigo de to''do cuanto uno hace, igual que la compasión por ti mismo o la ira...'' Me refería a que sólo puede llegarse a la totalidad de uno mismo cuando uno tiene bien enten''dido que el mundo es simplemente una visión...'' Dijo que no querer nada era el mejor logro de un gu''errero..."'' C. C.}} Cuando el guerrero toma conciencia de que es un ser luminoso es cuando se da cuenta que él es una carga energética, pero, además, que tiene una débil "membrana" que le separa de toda la demás energía, membrana que está compuesta por la isla del tonal y su visión del mundo. Pero también sabe que puede abrir esa membrana para, así, integrarse a toda la demás energía con su propia conciencia y después, al regresar, poder decir que "entendió" la explicación de los brujos. {{bloque menor|"—Está perdiendo la importancia personal —dijo. ''—Por eso se ve más joven...'' En la vida del guerrero sólo hay una cosa, un único asunto que en realidad no está decidido: qué tan lejos puede uno avanzar en la senda del conoci''miento y el poder...'' La impecabilidad es de verdad el único acto que es libre y, por ello, la verdadera medida ''del espíritu de un guerrero..."'' C. C.}} LA BURBUJA DE LA PERCEPCIÓN La burbuja de la percepción está en el tonal y es allí donde se estructuran todos nuestros sentimientos; donde está nuestra "organización unificada" de los millones de átomos que tienen la voluntad de conformar nuestra unidad. Cuando nacemos se conforma el "racimo" que se desintegra y regresa al lugar de origen cuando morimos. Lo que hacen los brujos al entrar al nagual es muy parecido a lo que es la muerte, excepto que el "racimo" no se desintegra sino que se expande sin perder la unión. Los brujos, a través de la Toltequidad, pueden entrar al nagual desde un punto que llaman "la voluntad", que les permite expandir su racimo y dejar que se organice y reorganice en todas las formas posibles, y regresar del nagual a la isla del tonal (Es lo que logra hacer Castaneda en su salto al vacío, desde una montaña, concluyendo con esto la enseñanza del lado del tonal). Ese es el momento en el que el guerrero se convierte en hombre de conocimiento, dado que ha logrado la impecabilidad en la isla del tonal, y con humildad busca en el nagual llegar a la libertad total. {{bloque menor/c}}"Y tu percepción desplegó las alas cuando algo en ti se dio cuenta de tu verdadera naturaleza. Eres un racimo." Ésta es la explicación de los brujos. El nagual es lo impronunciable. Todos los sentimientos y todos los seres, y todos los uno mismos que son posibles flotan en él para siempre, como barcas, apacibles y constantes. Entonces la goma de la vida pega a alg''unos de ellos...'' Cuando la goma de la vida pega a esos sentimientos se crea un ser, un ser que pierde el sentido de su verdadera naturaleza y se ciega con el brillo y el clamor del área dónde están los seres:<noinclude>{{c|51}}</noinclude> mjr0g5fz7cpofwajps3fi3eckr50k47 Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/52 102 118205 1663768 1266085 2026-06-03T15:24:48Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663768 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" />{{bloque menor/c}}</noinclude>el tonal. El tonal es donde existe toda la organización unificada. Un ser entra al tonal una vez que la fuerza de la vida ha unido los sentimientos que se necesiten. Una vez te dije que el tonal empieza al nacer y termina al morir; lo dije porque sé que, apenas la fuerza de la vida deja el cuerpo, todos esos pedazos aislados o que forman el racimo se desintegran y regresan al sitio de donde vinieron: el nagual. Lo que un guerrero hace al viajar a lo desconocido se parece mucho a la muerte, excepto que su racimo de sentimientos aislados no se desintegra, sino que se expande un poco sin perder la unión. En la muerte, sin embargo, todos se hunden en lo profundo y se mueven por su propia cuenta, como sí ''nunca hubieran sido una unidad...'' La explicación de los brujos dice que cada uno de nosotros tiene un centro desde el cual podemos presenciar el nagual: la voluntad. Así, un guerrero puede aventurarse en el nagual y dejar ''que su racimo se organice y se reorganice en todas las formas posibles...'' He llamado a ese racimo la burbuja de la percepción. También he dicho que está sellado, cerrado fuertemente, y que jamás se abre hasta el momento en que morimos. Sin embargo, puede hacérsele abrir. Evidentemente los brujos han aprendido el secreto, y aunque no todos llegan a la totalida''d de sí mismos, conocen la posibilidad de llegar a eso...”'' C. C. {{bloque menor/f}} LA PREDILECCIÓN DE LOS GUERREROS Éste es uno de los momentos más intensos y emotivos, y es aquí donde la primera parte de la enseñanza termina. Carlos Castaneda tendrá que entrar en el nagual y, para lograrlo, él y sus compañeros están en un sitio imponente y maravilloso, lleno de fuerza y poder. Es un cerro que los toltecas trabajaron dándole forma de pirámide; este lugar se ubica al Este de los pueblos en que vivían los otros aprendices y a los que divide una profunda cañada; tratar de llegar a la cúspide del cerro es casi como trepar una pared. El cerro recibe un nombre en zapoteco que tiene relación con el fuego interno y se encuentra en la Sierra Juárez de Oaxaca. Ésta es una de las partes decisivas en el camino del conocimiento tolteca. El aprendiz pasará solo, por primera vez, al mundo del nagual y aquí se despide de su maestro y de su benefactor; el aprendiz podrá seguir el camino, en cuyo caso lo hará sin esa valiosa compañía; tendrá que recurrir solo al conocimiento que está "guardado" en su parte izquierda y por tanto tendrá que "recordar" todo lo aprendido en la parte de la conciencia “acrecentada” y “ensamblar” todo el conocimiento en una sola unidad. Don Juan le advierte a Castaneda que tendrá que entrar al nagual con la fuerza de su poder personal y que del encuentro pueden suceder dos cosas: que no regrese jamás, o que regrese a cumplir una tarea que el poder le designará. Una vez cumplida su tarea, sin importar el triunfo o la derrota, logrará obtener el dominio sobre la totalidad de sí mismo. Don Juan le cuenta una historia para ejemplificar como debe vivir en espera del cumplimiento de su tarea y le dice que para esa espera y para esa tarea lo único que tiene el guerrero es su humildad, su impecabilidad y su sobriedad. Que debe dirigir todo su poder personal a cumplir eficientemente la tarea que el poder le designa. Solo tendido esa fuerza interna, el guerrero puede vencer a “los tiradores de los desconocido”. En esta tarea el guerrero no puede evitar el dolor porque es un ser humano, pero lo que sí puede evitar es entregarse a él. En esta tarea se está solo, esa es nuestra condición verdadera. Pero morir solo, es morir desolado, dice Don Juan. Un guerrero que entra en lo desconocido mantiene un sentimiento de humildad, impecabilidad y eficiencia que te fortalece y prepara a su espíritu. Don Juan le recomienda a Castaneda que, cuando regrese a cumplir su tarea, ame a la Tierra porque es un ser vivo que siente y comprende, y que ella le enseñará lo que<noinclude>{{c|52}}</noinclude> 70j3rky1xq8dnqaqtiuqcxm7a30d97f Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/54 102 118232 1663743 1266088 2026-06-03T15:10:33Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663743 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Valemiranda" /></noinclude>'''V. EL SEGUNDO ANILLO DE PODER''' <poem>Primera edición en inglés, 1977 Primera edición en español, 1979 Título original: The Second ring of power Traducción: Horacio Vázquez Rial Editorial Pomaire, S.A., España</poem > Tras haber saltado hacia el vacío, Castaneda ha vivido solo, por primera vez, el encuentro con el nagual y relata que su "racimo" se reagrupó 17 veces. Después de un tiempo regresa a México a buscar a los otros aprendices para intercambiar experiencias. Sabe que ya no podrá ver a su maestro Don Juan, ni a su benefactor Don Genaro; tendrá que cumplir con la tarea que el poder le designó, pero primero deberá "recordar" las enseñanzas de la "conciencia acrecentada": tendrá que trabajar con su grupo y convertirse en nagual. Don Juan, al ausentarse, le dejó una laboriosa y peligrosa tarea en la cual la muerte está presente a cada momento. "Los aprendices están igual o más confundidos que Castaneda y todos deberán cumplir con las tareas que Don Juan les asignó antes de su partida. Estas tareas llevan como objetivo el finiquito de una parte de proceso de aprendizaje de cada uno y, la "organización funcional" del nuevo grupo y su nagual. En este libro, cuya pobreza literaria es sensible, se siente la ausencia física de Don Juan, aunque muchos de los recuerdos de los aprendices conllevan su presencia y sus enseñanzas. Este libro y ''Las enseñanzas de don Juan'' son quizás los más confusos, aunque la riqueza en conocimientos del "segundo anillo de poder" es mayor. Los relatos, casi fantásticos y descabellados, en el que las hermanitas, la gorda y doña Soledad, luchan batallas de exterminio con Castaneda, en momentos parecen “fuera del contexto de la obra”. Se pierde la elegancia y ritmo que Don Juan le imprime a las enseñanzas que recoge Castaneda. A partir de "la explicación de los brujos" , Castaneda tiene mayor claridad, y a este libro lo titula "''El Segundo anillo de poder''". porque entiende que ahora tiene que recuperar, a partir de "recordar", todas las enseñanzas que, de forma paralela, Don Juan le enseñó en los estados inducidos de “conciencia acrecentada”, cuando le enseñaba a “reordenar su isla del tonal”. Si, por una parte, en los estados de conciencia normal Castaneda aprendió las técnicas para "barrer la isla de tonal" existiendo una "continuidad" en la secuencia cronológica, no fue así en las enseñanzas en estado de conciencia acrecentada, que tienen como objetivo hacer que el aprendiz desarrolle "su voluntad" para poder entrar al mundo del nagual. De estas enseñanzas no hay recuerdo y no hay cronología en la conciencia normal o cotidiana. Castaneda intuye que sabe, pero tiene que hacer un esfuerzo descomunal para recordar y poder "ensamblar" toda la enseñanza. Es interesante subrayar que en este libro empieza a manifestarse con mayor nitidez la presencia de la civilización tolteca del Anáhuac en las enseñanzas. La Toltequidad o Toltecáyotl, a través de este libro y los siguientes, ocupará un lugar más visible y no quedará, como en las otras, como una vaga insinuación. Por otra parte, Castaneda encontrará a su grupo; que anteriormente apenas lo conocía. Don Juan había sido muy cuidadoso de que no se diesen profundas relaciones de amistad entre los demás aprendices y Castaneda; para lograrlo, siempre los mantuvo envueltos en un hálito de misterio. Castaneda suponía que unos eran aprendices y otros parientes. {{np}}<noinclude>{{c|54}}</noinclude> 3xuqsxz76oopvyicydnyfvp99oo0lsg Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/55 102 118235 1663744 1265385 2026-06-03T15:11:20Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663744 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>En este libro nos demostrará cómo se enfrentó a ellos como parte de las instrucción de Don Juan y cómo logró convertirse en el nagual del grupo y, al ir "recordando", cómo recuperará experiencias y enseñanzas de los guerreros del grupo de Don Juan, en las enseñanzas del mundo de la conciencia acrecentada, Don Juan se apoyó en sus compañeros de “camada”, quienes también fueron sus maestros, (aunque él no lo recuerde), con quien convivió en las enseñanzas de la conciencia acrecentada. El primer desafío de Castaneda lo recibe con Doña Soledad, una mujer vieja y gorda que le daba de comer a Don Juan y a su grupo, a quien ahora la encuentra como una espléndida guerrera con la que tendrá que confrontarse para morir o seguir adelante. Castaneda reconoce, incrédulo, no sólo la transformación física de Doña Soledad sino también la fuerza y el poder que como bruja ha adquirido. Dado que los guerreros conciben al mundo y a los seres vivos como cargas energéticas, y ellos ahorran energía, pueden ahora lograr increíbles transformaciones en su cuerpo o tonal. Sin embargo, a pesar de estos grandes cambios nunca se puede pensar en el éxito total, ya que la batalla que se "tiene contra el "antiguo ser" será de toda la vida. Castaneda también enfrenta a "las hermanitas", quienes feroces obligan a Castaneda a ser impecable con ellas. Las hermanitas son hábiles ejercitadoras de ensoñar, en especial Josefina quien, por ser muy bonita, aprendió a confundir a la gente para poder pasar inadvertida (la libertad ilimitada de ser un desconocido). Las hermanitas le enseñan que, sólo cuando nada se tiene que perder, se adquiere el coraje suficiente para ser impecable; si tenemos algo que perder, nos aferramos a ello. Otro de los encuentros fue con "la gorda", aprendiz de Don Juan que, de alguna manera, fue en la que más se apoyó Castaneda; uno de los avances de ella era que había perdido la forma humana y por lo mismo ya no tenía sentimientos "humanos" hacia la gente. Dicho de otra manera, ya no estaba enganchada al mundo cotidiano". Don Juan decía que los guerreros debían perder la forma humana. Los guerreros saben que no pueden cambiar un ápice, que no les está permitido en principio, y esa es la ventaja que tienen sobre el hombre común, que piensa que todo lo puede hacer. El guerrero, como sabe que no puede cambiar, jamás se decepciona al fracasar en un intento de cambio. En este libro es cuando, muy claramente, Don Juan le dice a los aprendices que son "toltecas" por ser receptores y conservadores de estos misterios. Miguel León Portilla, en el vocabulario filosófico de su "''Filosofía náhuatl''", dice: ''"Toltecáyotl: toltequidad, conjunto de tradiciones y descubrimientos debidos a los toltecas. Conviene destacar el hecho de que los nahuas del período inmediatamente anterior a la Conquista atribuían a todo lo más elevado de su cultura un origen tolteca. Así, mencionan al artista como un toltécatl; del orador como un ten toltécatl (tolteca del labio, o de la palabra). Esto prueba por una parte lo que se ha llamado “conciencia histórica” de los nahuas, así como su afán de superación y cultura que los lleva a comparar a sus sabios y artistas con lo que era para ellos el símbolo del saber. Por eso también a sus sumos sacerdotes, a los directores supremos de los Calmécac, dieron el título de Quetzalcóatl, evocando así al genio tolteca por excelencia."'' Lo revelador de la obra de Castaneda es que le da una “lógica” a los estudios que hace la academia sobre el conocimiento de los legendarios toltecas. En efecto, el eurocentrismo y la colonización cultural, niegan en la academia, cualquier profundo valor universal al conocimiento tolteca. Juzgado desde un supuesto púlpito de supremacía, muy pocas veces tratan de interpretar en sus investigaciones científicas, el aspecto filosófico de la civilización del Anáhuac, como un valor trascendente y menos como una luz, en el conocimiento “universal”. Los toltecas para los investigadores, son solo una cultura, no un<noinclude>{{c|55}}</noinclude> e84iuoaxkv725i7wozwzjlm7ddx2879 Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/56 102 118238 1663745 1023375 2026-06-03T15:12:23Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663745 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>grado de conocimiento y los quieren ubicar como otro pueblo, como los mayas o zapotecos. Seguramente que el conocimiento que Don Juan le trasmite a Castaneda, tuvo sus orígenes con los olmecas quince siglos antes de la era cristiana y que lo que hoy llamamos zonas arqueológicas, del periodo Clásico, no fueron “palacios, ciudades o fortalezas”, sino centros de conocimiento, en los que se desarrolló esta sabiduría para alcanzar “la libertad total”, vértice superior de todas las civilizaciones ancestrales con origen autónomo. Por otra parte, el mismo autor, en la introducción del libro "''Toltecáyotl''" —aspectos de la cultura náhuatl— dice: ''"Toltecáyotl, traducido a la letra, significa toltequidad: esencia y conjunto de creaciones de los toltecas. Pero cabe desentrañar mejor la riqueza de sus connotaciones. De sentido abstracto y también colectivo este vocablo es derivado de toltécatl. Los antiguos mexicanos lo empleaban para abarcar lo que consideraban herencia suya, semilla de inspiración y condicionante de ulteriores logros..."'' Don Juan sabía, a través de la tradición oral, que él era un tolteca y que sus prácticas y conocimientos se llamaban Toltequidad. Uno de los aprendices dijo que probablemente Don Juan no sabía que los toltecas conformaban una cultura; Don Juan simplemente era fiel a la tradición y dentro de sus enseñanzas decía que un aprendiz se convierte en tolteca cuando aprende los misterios del "acechar y del ensoñar", y que con ello el aprendiz retendrá estos misterios en su cuerpo. Don Juan decía que el núcleo de nuestro ser era el acto de percibir, y a partir de la percepción se llegaba a la toma de conciencia; estos estados (la percepción y la conciencia) funcionan como una sola unidad; esta unidad tenía dos esferas: una era la "atención del tonal" o "el primer anillo de poder", el mundo de la razón y de los pensamientos. Y la otra era la "atención del nagual" o "el segundo anillo de poder", el mundo de la voluntad y de los actos. Don Juan señala que la única libertad que tiene el guerrero en el mundo cotidiano consiste en llevar una conducta impecable. Lo más difícil de afrontar en el mundo cotidiano para un guerrero es dejar ser a los otros, y si los otros "no pueden", el guerrero debe ser impecable y no decir una sola palabra. Al final de la obra los aprendices y Castaneda realizan un extraño ejercicio tolteca de poder: asumen una posición cuya descripción coincide exactamente con los llamados Atlantes de Tula, figuras en piedra que representan a guerreros toltecas y que están en Tula, Hidalgo, México. Este libro es la transición del trabajo de autor entre las enseñanzas del lado derecho o la isla de tonal y las enseñanzas para el lado izquierdo o el mundo de nagual. Castaneda tendrá que "recordar", y con ello los conocimientos adquiridos ocuparán el sitio debido. Si en este libro baja la calidad literaria y la información sobre el conocimiento es porque el propio autor estaba "confundido" o iniciaba su tarea de "recordar". En los restantes esta tarea es llevada con eficiencia creciente; los lectores de Castaneda de "alguna manera" también pudimos "entender" o "ensamblar" la obra completa. {{bloque menor|'''1 La transformación de doña Soledad ''' "Quiso saber si yo había entendido correctamente a don Juan cuando él decía que todo era posible si uno tenía un firme propósi''to...'' Para ellas, por supuesto, la cuestión era cambiar o morir. Pero ese es el caso de todos nosotros, una cosa o la o''tra...'' Don Juan siempre había insistido en que nuestro peor enemigo era la incapacidad para aceptar la reali''dad de aquello que nos ocurre...''}}<noinclude>{{c|56}}</noinclude> 4y418gx69m6dk7dibvle13lqijg88xw Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/57 102 118239 1663746 1023376 2026-06-03T15:13:11Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663746 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>{{bloque menor|Don Juan había dicho que, cuando por fin uno entiende qué ocurre, suele ser demasiado tarde para retroceder. Afirmaba que siempre es el intelecto lo que nos embauca; recibe el mensaje en recibe el mensaje en <i>primer término, pero en vez de darle crédito y obrar en consecuencia, pierde el tiempo en discutirlo... </i> '''2 Las hermanitas''' Si eran las verdaderas herederas de don Juan, debían ser impecables conmigo, revelando ''sus designios, y no comportarse como seres humanos ordinarios, codiciosos... '' Me había dicho una y otra vez que mi racionalidad comprendía tan sólo una pequeña ''porción de lo que denominaba la totalidad de uno mismo...'' Fiel a su propósito de no comprometerse, don Juan había aspirado a una victoria total o a una completa derrota para mí. Si sus enseñanzas no habían servido para ponerme en contacto con mis recursos ocultos, la prueba lo pondría en evidencia, en cuyo caso habría sido muy poco lo que yo ''pudiese hacer...'' Lo que anhelaba en ese momento era la maestría de don Juan frente a cualquier situación que se presentara, su camaradería intelectual, su humor. En cambio, me hallaba en ''compañía de dos idiotas...'' Mi cólera desapareció, dando paso a una extraña serenidad, una frialdad, y, a la vez, un deseo de reír. Comprendí en aquel momento algo trascendental. Ante el impacto de los actos de doña Soledad y de las hermanitas, mi cuerpo se había desprendido de la racionalidad; yo había, dicho en los ''términos de don Juan, parado el mundo...'' El Nagual dijo que el poder sólo llega tras haber aceptado nuestros destinos sin discusión. Cuando no se tiene nada que perder, se adquiere coraje. Somos temerosos únicamente en la medida que tengamos algo a que aferrarnos... '''3La Gorda''' Las palabras de don Juan siempre habían surtido un doble efecto sobre mí: el uno, al oír sus aseveraciones por primera vez; el otro, al leer a solas lo escrito y olvidado... ''—Estás equivocado; un guerrero no busca nada que le consuele...'' Dijo que un guerrero no debía dejar nada librado al azar, que un guerrero era realmente capaz de alterar el curso de los sucesos, valiéndose del poder de su conciencia y de la inflexibilidad de su propósito... Sí —continuó—, somos trozos del sol. Es por ello que somos seres luminosos. Pero nuestros ojos no llegan a captar esa luminosidad porque es muy débil. Sólo los ojos de un brujo alcanzan a verla, y ello al cabo de toda una vida de esfuerzos... El Nagual me enseñó a permanecer en equilibrio y no buscar nada con ansiedad... —Un guerrero debe deshacerse de la forma humana si quiere cambiar, realmente cambiar. De otra manera, las cosas no pasan de ser una conversación sobre el cambio, como en tu caso. El Nagual decía que era inútil creer o esperar que sea posible cambiar los propios hábitos. No se cambia un ápice en tanto se conserva la forma humana. El Nagual me dijo que un guerrero sabe que no puede cambiar; es más: sabe que no le está permitido. Es la única ventaja que tiene un guerrero sobre un hombre corriente. El guerrero jamás se decepciona al fracasar en una tentativa de cambiar... '''4 Los Genaros''' Agregó que todo lo que le sucedía a un guerrero debía ''interpretarse como un presagio...'' —Todo lo que decimos —prosiguió—, es un reflejo del mundo de la gente. Descubrirás antes de que tu visita haya terminado que hablas y actúas como lo haces porque sigues unido a la forma humana, así como los Genaros y las hermanitas siguen unidos a la forma humana cuando luchan a muerte entre ellos... me respondió que todo en el mundo de un guerrero, como yo debía saber, dependía de la ''impecabilidad...'' Dijo que los guerreros siempre tenían una oportunidad, no importa cuán pequeña sea...}}<noinclude>{{c|57}}</noinclude> gyh4l37t35hea0tu31rk29ylb734eka Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/58 102 118240 1663747 1023377 2026-06-03T15:13:39Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663747 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>{{bloque menor|El Nagual les advirtió a todos ellos que los guerreros, tanto hombres como mujeres, deben ser impecables en su esfuerzo por cambiar, con el objeto de asustar a la forma humana y deshacerse de ella... —El Nagual nos hizo saber que éramos toltecas. Todos nosotros somos toltecas. Según él, un tolteca es un receptor y conservador de misterios. El Nagual y Genaro son toltecas. Nos dieron su luminosidad y sus misterios. Recibimos sus misterios y ahora los conservamos. Su empleo de la palabra «tolteca» me desconcertó. Yo estaba familiarizado únicamente con su significado antropológico. En ese contexto, refiere siempre a la cultura de un pueblo de lengua náhuatl del centro y sur de México, ya extinguido en tiempos de la Conquista. —¿Por qué nos llamaba toltecas? pregunté, sin saber qué otra cosa decir. —Porque eso es lo que somos. En vez de decir qué éramos brujos o hechiceros, él decía que éramos toltecas. —¿Les dijo el Nagual en alguna oportunidad que los toltecas eran un pueblo antiguo que vivió por esta parte de México? —pregunté. —¿Ves a dónde vas a parar? Por eso a ti no te dijo nada. Lo más probable es que el viejo cuervo no supiera que se trataba de un pueblo antiguo. Se mecía en la silla mientras reía. Su risa era muy agradable y contagiosa. —Somos toltecas, Maestro —dijo—. Ten la seguridad de que lo somos... Néstor afirmó que estaban acostumbrados a andar en la oscuridad y que el arte de un brujo consistía en pasar desapercibido aun en medio de la multitud... Aprendieron a pasar inadvertidos por en medio de todo eso. Conocían el arte del acecho... El Nagual decía que es un honor y una satisfacción ser un guerrero, y que la fortuna del guerrero consiste en hacer lo que debe hacer... '''5 El arte del soñar''' Me hizo saber que el Nagual le había recomendado ser un guerrero vehemente y seguir cualquiera de los caminos que su destino le trazara... Un cazador se limita a cazar —dijo—. Un acechador lo acecha todo, inclusive a sí mismo... El Nagual me dijo que es posible llegar a acechar nuestras propias debilidades... —¿Cómo es posible acechar las propias debilidades, Gorda? —Del mismo modo en que se acecha una presa. Descifras tus costumbres hasta conocer todas las consecuencias de tu debilidad y te abalanzas sobre ellas y las coges como a conejos en una jaula... En realidad, lo que un guerrero necesita para ser un acechador impecable es tener un propósito... Todos disponemos de poder personal para algo... Estaba convencido de que la conciencia de muerte podía dotarnos de las fuerzas necesarias para resistir la presión y el dolor de la vida y el temor a lo desconocido... Afirmó que le había llevado muchísimo tiempo entender que el Nagual también había tenido que abandonar la forma humana. No era cruel. Sencillamente, ya no experimentaba sentimientos humanos. Todo era igual para él. Había aceptado su destino... El Nagual no estableció las reglas —dijo—. Las reglas fueron establecidas en alguna parte, allí fuera; no por un hombre... —No importa lo que nadie diga ni haga afirmó. Tú debes ser impecable. La lucha se libra en nuestro pecho. Me dio unos ligeros golpes en el pecho. —Si tu padre o tu abuelo se hubiesen propuesto ser guerreros impecables —prosiguió don Juan—, no habrían perdido el tiempo en discusiones bizantinas. Hay que dedicar todo el tiempo y toda la energía para poder superar la propia estupidez. Y eso es lo importante. El resto no vale la pena... El Nagual me dijo que los brujos solían ser llamados toltecas en el lenguaje de su ''benefactor...''}}<noinclude>{{c|58}}</noinclude> 126udzaihhygoq9ca5z1eu86zaif9vs Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/59 102 118242 1663748 1023378 2026-06-03T15:14:09Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663748 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>{{Bloque menor/c}}Un brujo es un tolteca cuando ha sido iniciado en los misterios del acechar y el soñar —dijo con mucha tranquilidad—. El Nagual y Genaro fueron iniciados por su benefactor y retuvieron esos misterios en sus cuerpos. Nosotros hacemos lo mismo, y por eso somos toltecas, como el Nagual y Genaro. El Nagual nos enseñó, a ti y a mí, a ser desapasionados. Yo soy más desapasionada que tú por cuanto carezco de forma. Tú aún la conservas y estás vacío. Es decir, que tienes toda clase de problemas. Algún día, sin embargo, volverás a estar completo y te darás cuenta de que el Nagual tenía razón. Afirmaba que el mundo de las gentes sube y baja y las gentes suben y bajan con su mundo; como brujos, no tenemos por qué seguirlas en sus subidas y bajadas. »El arte de los brujos consiste en estar fuera de todo y pasar desapercibido. Y, sobre todo, en no malgastar el poder. El Nagual me informó de que tu problema es que siempre te enredas en idioteces, como ahora... Don Juan aseveraba que el núcleo de nuestro ser era el acto de percibir, y lo mágico de nuestro ser era la toma de conciencia. Para él la percepción y la conciencia constituían una sola, inseparable, unidad funcional, una unidad con dos esferas. La primera de ellas correspondía a la «atención del tonal», es decir, a la capacidad de la gente corriente de percibir y situar su conciencia en el mundo ordinario, el de la vida diaria. Don Juan también llamaba a esa forma de atención «primer anillo de poder», y la describía como nuestra terrible pero indiscutible facultad de poner orden en nuestra percepción del mundo. La segunda esfera abarcaba la «atención del nagual», esto es, la capacidad de los brujos de situar su conciencia en el mundo no ordinario. El denominaba a este ámbito «segundo anillo de poder»: la facultad completamente tormentosa, que todos teníamos, pero sólo los brujos usaban, de poner orden en ese otro mundo... Lo que don Juan había luchado por derrotar, o, mejor dicho, suprimir en mí, no era mi razón considerada en el sentido de capacidad para el pensamiento racional, sino mi «atención del tonal» o conciencia del mundo del sentido común... Don Juan había dicho que nuestro «primer anillo de poder» penetra en nuestras vidas en épocas muy tempranas y vivimos bajo la impresión de que ese es todo nuestro mundo. El «segundo anillo de poder», «la atención del nagual» permanece oculto para la inmensa mayoría de nosotros, y se nos revela justo en el momento de la muerte. No obstante, existe un camino para llegar hasta él, al alcance de todos, pero cuyo recorrido solamente emprenden los brujos: el «soñar». «Soñar» consiste, en esencia, en transformar los sueños corrientes en cuestiones volitivas. Los soñadores, mediante el expediente de concentrar la «atención del nagual» en los asuntos y sucesos de sus sueños ordinarios, los transforman en «soñar»... Elegimos ser guerreros o ser hombres corrientes. No existe una segunda oportunidad. No sobre esta tierra... '''6 La segunda atención''' El Nagual se cansó de decirte que la única libertad de que disponen los guerreros consiste en su conducta impecable... El soñar es el único modo de concentrar la segunda atención sin dañarla, sin que resulte amenazadora u horrenda... El Nagual me dijo que los seres humanos eran criaturas frágiles compuestas por muchas capas de luminosidad. Cuando los ves, parecen poseer fibras, pero éstas son en realidad capas, semejantes a las de una cebolla. Las sacudidas, de cualquier clase que sean, separan esas capas y pueden producir la muerte... Es necesario enganchar a los hombres. A las mujeres no. Las mujeres entran libremente en todo. En ello radica su poder y su desventaja. Los hombres deben ser guiados y las mujeres, ''contenidas...'' Te comportaste como un hombre corriente. El Nagual nos había preparado para ser guerreros. Decía que un guerrero no sentía compasión por nadie. Para él, sentir compasión implicaba desear que la otra persona fuese como uno, estuviese en el lugar de uno y que esa es la razón por la<noinclude>{{bloque menor/f}}{{c|59}}</noinclude> 7war8wvo7vfzmnpzbuwj3yyf59x13n5 Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/60 102 118245 1663749 1023379 2026-06-03T15:14:24Z Ignacio Rodríguez 3603 [[Especial:Errores_de_sintaxis/multiple-unclosed-formatting-tags]] 1663749 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" />{{bloque menor/c}}</noinclude>que se da una mano. Eso hiciste con Pablito. Lo más difícil del mundo, para un guerrero, es dejar ser a los otros... La impecabilidad de un guerrero consiste en dejar de ser y apoyar a los demás en lo que realmente son. Desde luego, eso implica confiar en que los otros son también guerreros impecables. —¿Y si no son guerreros impecables? —Entonces tu deber es ser impecable y no decir palabra —replicó—. El Nagual sostenía que sólo un brujo que ve y ha perdido la forma puede permitirse ayudar a otro... Me explicó que la formación en la cual nos hallábamos era una postura de poder tolteca. En aquel instante era yo el centro y la fuerza capaz de reunir los cuatro rincones del mundo. Lidia era el Este, el arma que los guerreros toltecas blandían con la mano derecha; Rosa era el Norte, el escudo sostenido por delante del guerrero; Josefina era el Oeste, el espíritu cazador del guerrero, sostenido por su mano izquierda; y la Gorda era el Sur, el cesto que los guerreros llevan a la espalda y en la que guardan sus objetos de poder. Afirmó que la posición natural de todo guerrero era de cara al ''Norte..."'' C. C.{{bloque menor/f}}<noinclude>{{c|60}}</noinclude> 0a8b6a2c2b5td3x4l1csku6wyqo3nsg Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/61 102 118246 1663750 942011 2026-06-03T15:14:44Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663750 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>'''VI. EL DON DEL ÁGUILA''' <poem>Primera edición en inglés, 1981 Primera edición en español, 1982 Título original: The Eagle's Gift Coedición: Provenemex, Editorial Diana Edivisión, Campaña Editorial Traducción: José Agustín Página 294 </poem > Bien podríamos decir que “El segundo anillo de poder” es el prólogo de “El don del Águila”. Corresponde al período de adaptación y por ende de confusión de Castaneda. Las experiencias relatadas en este libro son las peripecias ocasionadas por el encuentro con su “grupo". Relata, además, cómo salvó las pruebas que su maestro le dejó, pero sobre todo, marca el inicio de una nueva forma de "procesar" el conocimiento recibido. En "El don del Águila" este proceso ya es más claro y productivo para el lector. En el prólogo, el autor reitera que no se trata de un trabajo antropológico a pesar de que por años ha tratado de deducir la matriz cultural de este "sistema de conocimiento", el cual bien podría ser un relato biográfico del encuentro con este conocimiento. Vuelve a insistir el autor en que sus relatos no caen dentro de la ficción; que, por el contrario, el haber seguido las enseñanzas y llevar a cabo sus prácticas y técnicas, lo había transformado radicalmente en su vida personal y cotidiana, pues, lo que en un principio supuso un sistema y prácticas primitivas resultó un intrincado, complejo y sofisticado sistema de conocimiento anahuaca llamado Toltequidad que lo "devoró", para convertirlo en aspirante a ser "tolteca". Este libro consta de tres partes: El otro yo, El arte de ensoñar y El don del Águila, y un apéndice. Comentaremos aquellos capítulos que nos han parecido de mayor relevancia para este trabajo que, como ya dijimos, tiene el objetivo de introducir al lector en la obra de Carlos Castaneda, pero que jamás pretende suplir la valiosa obra de Carlos Castaneda. PRIMERA PARTE EL OTRO YO LA FIJEZA DE LA SEGUNDA ATENCIÓN En una conversación que tiene Castaneda con "la gorda", ambos tocan un punto interesante sobre el pasado del México antiguo y el conocimiento de Don Juan. La base del tema es la "fijeza de la segunda atención”. Don Juan les habla dicho que algunas de las pirámides son inmensos NO-HACERES en los que los guerreros practicaban el ensueño y ejercitaban su segunda atención, por lo que, para Don Juan, estos sitios no eran lugar de alojamiento. Lo que la ciencia occidental pretende deducir al respecto, con sus investigaciones, nada tiene que ver con el pasado de estos lugares. Recordemos que para los toltecas aquellos tiempos tenían "otro tonal", y los hombres también. Quien trate de parar su diálogo interno ante las grecas de Mida, entenderá lo que dice Don Juan. Don Juan le recomendó a "la gorda" no pararse en las zonas arqueológicas porque eran dañinas para el hombre moderno. Le dijo además que él sabía todo acerca de las ruinas porque él era un descendiente cultural de los toltecas. Don Juan le comentó que los brujos de otros tiempos fijaban su atención en<noinclude>{{c|61}}</noinclude> 3juve2xvwhgqtt7vkoqijvz89cz326t Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/63 102 118317 1663770 1254620 2026-06-03T15:28:08Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663770 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>{{menor|Y ellas son más feroces que yo. Sus cuerpos están impenetrablemente cerrados, no les preocupa el sexo. A mí, sí. Eso me debilita. Estoy segura de que tu preocupación por el sexo es lo que hace que te sea tan difícil replegar tu conocimiento. La Gorda continuó hablando acerca de los efectos debilita''dores del sexo... C. C.''}} LOS CUASI RECUERDOS DEL OTRO YO La cultura occidental basa su conocimiento y superioridad en la razón; es un mundo de ideas y no de sentimientos. Para los toltecas el mundo y la realidad también se perciben con el cuerpo. El cuerpo registra y guarda conocimiento; lo que sucede es que nosotros jamás usamos esa información conscientemente. Las enseñanzas de Don Juan, en consecuencia, tienen que ver mucho con el cuerpo. Una de sus preocupaciones constantes sobre Castaneda era el mal trato que le daba a su cuerpo y el mal estado en que lo tenía. Con pequeñas bromas, siempre dejaba ver la necesidad de tener un "buen tonal". Generalmente la filosofía occidental libra sus batallas en la mente y a través de la razón. La Toltequidad libra sus batallas en el cuerpo del aprendiz. Los aprendices que siguen la senda del guerrero poco a poco ven transformar sus cuerpos. La resistencia y la fuerza en el cuerpo son muestras del avance en el camino del conocimiento. "La gorda" le dice a Castaneda que deben esperar, que al cuerpo se le debe dar una oportunidad para que encuentre una solución en la tarea de "recordar", ya que el guerrero no recuerda con la mente sino con el cuerpo. Hay que aguardar el momento oportuno para que el cuerpo "descargue" todo lo que "sabe" y trae almacenado. {{bloque menor|''"Después de oír mi relación, Néstor se maravilló de cuán distinto era el'' ensoñar de ellos al mío. Ellos tenían tareas concretas en un ensueño. La suya era encontrar curaciones para todo lo que afligía al cuerpo humano. La de Benigno era predecir, prever, encontrar soluciones para cualquier cosa que fuera una preocupación humana. La tarea de Pablito consistía en hallar maneras de construir. Néstor dijo que a causa de esas tareas él negociaba con plantas medicinales; Benigno tenía un oráculo y Pabl''ito era carpintero…" C. C.''}} EL TRANSBORDE DE LOS LINDEROS DEL AFECTO En el camino del conocimiento hay un momento en que el guerrero se debe despedir del mundo de sentimientos y afectos que lo acompañaron durante toda su vida. El maestro le enseña al aprendiz a ir soltando, poco a poco, todas aquellas cosas a las que el aprendiz se aferra; sin embargo, siempre quedan algunas cuantas que el aprendiz debe guardar, unas cuantas que le proporcionen, en los momentos necesarios, alegría y bienestar. Pero llegado el momento, también estas cosas se deben soltar. Al ya no vivir prendido" a los sentimientos de la vida cotidiana se le llama "perder la forma humana". Por eso, como un guerrero sabe lo que está esperando, no quiere nada. Mientras espera deleita a sus ojos con todo lo que contempla del mundo; un guerrero cuando "mira" al mundo, ríe. Una de las técnicas que Don Juan les enseñó a sus aprendices consistía en que debían considerar al grupo como un organismo viviente. Es común en las culturas del Anáhuac ejemplificar las organizaciones humanas con algunos animales. En la página 87 del libro de "López Austin Cuerpo humano e ideología leemos: "''En los textos (nahuas] aparece una metáfora con la que se designa a los Macehualtin [el pueblo]: 'la cola, el ala'; como si el toltecáyod fuese una gran águila en la que los plebeyos tuviesen la función de ''<noinclude>{{c|63}}</noinclude> h7r9vqcz25d1q23oaoafqw068zi7ayo Página:Para leer a Carlos Castaneda.djvu/64 102 118320 1663769 1179208 2026-06-03T15:27:12Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663769 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Gumr51" /></noinclude>''sustentación; pero no la 'dirección de la marcha'. Formados en cuatro parejas constituían una víbora de cascabel, animal fundamental en la cultura tolteca." '' La maestra Laurette Séjourné en su libro Pensamiento y religión nos dice en la página 169: "''Las otras metáforas señalan todas la misma nostalgia de la liberación. La serpiente de fuego es el individuo ardiente en deseos de trascender su condición terrestre.''" {{bloque menor|"''Me'' explicó que, puesto que nos hallábamos divididos en parejas, formábamos un organismo viviente. Éramos una serpiente, una víbora de cascabel. La serpiente tenía cuatro secciones y se hallaba dividida en dos mitades longitudinales, masculina y femenina. Aseguró que ella y yo conformábamos la primera sección de la serpiente: la cabeza. Se trataba de una cabeza fría, calculadora, ponzoñosa. La segunda sección, formada por Néstor y Lidia, era el firme y bello corazón de la serpiente. La tercera era el vientre: un vientre furtivo, caprichoso, desconfiable, que componían Pablito y Josefina. Y la cuarta sección, la cola, donde se hallaba el cascabel, estaba formada por la pareja que en la vida real podía cascabelear en su lengua tzotzil por horas enteras, Benigno y Rosa... Decía que un guerrero sabe que está esperando y también sabe qué es lo que está esperando, y, mientras espera, deleita sus ojos en el mundo. Para él la máxima hazaña de un guerrero ''era el gozo..." C. C.''}} UNA HORDA DE BRUJOS IRACUNDOS La medicina del guerrero, ante el cúmulo de sentimientos encontrados en los que siempre se mueve el hombre común, es el sentido de sobriedad que le da un estilo muy propio. Su signo es que es inalterable. Si un guerrero encuentra obstáculos en su camino trata de superarlos de manera impecable. Si al tratar de hacerlo encuentra dolor y privaciones insoportables, entonces llora, consciente de que todas sus lágrimas juntas no cambiarán su situación. <small>"''les dije que yo había llegado a la conclusión imparcial de que, como'' guerrero, don Juan había cambiado el curso de mi vida, para bien. Yo había sopesado una y otra vez lo que él había hecho conmigo y la conclusión siempre fue la misma: don Juan me trajo la libertad. La libertad era todo lo que yo conocía, y eso era todo lo ''que yo ofrecía a quien fuera el que se acercase a mí…" C. C.'' </small> SEGUNDA PARTE<br /> EL ARTE DE ENSOÑAR PERDER LA FORMA HUMANA Resulta interesante leer en este libro la honesta confesión de Castaneda, de que hasta después de muchos años de ser discípulo de Don Juan y seguir sus técnicas y procedimientos, logra perder la forma humana. Confiesa que experimentó una disminución de sus nexos personales con el mundo, pero sólo en un plano intelectual; en el mundo cotidiano seguía como siempre, hasta que muchos años después perdió la forma humana. Perder la forma humana no es asumir una actitud superficial de indiferencia o negligencia ni de enajenación o soledad. Es más un sentimiento de lejanía, una especial capacidad de vivir todo intensamente pero sin tener pensamientos y expectativas. Las acciones de las personas ya no tienen valor porque no existen expectativas. Dice Castaneda que la fuerza que regía su vida era una extraña paz. Había llegado al desapego que tanto le recomendó Don Juan. En un guerrero sin forma humana ya no hay lugar para los celos, la tristeza, las envidias, los enojos, los amores o las pasiones humanas; éstas nos impiden ser libres. El no<noinclude>{{c|64}}</noinclude> fvm6dry5si37lddis7g2hgofaocjof9 Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/5 102 119053 1663818 1489963 2026-06-03T15:55:42Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663818 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Escudero" /></noinclude>{{bloque centro/c|align=center}} LUIS PIRANDELLO {{línea|4em}} {{xxxx-grande|SEIS PERSONAJES}} {{xxxx-grande|EN BUSCA DE AUTOR}} '''COMEDIA A ESCENIFICAR''' {{menor|{{espaciado|0.5em|TRADUCCIÓN Y PRÓLOGO}}}} {{x-menor|POR}} F. AZZATI {{may|Editorial SEMPERE}} {{x-menor|Martí, C. C.{{*}}Valencia}}<noinclude></noinclude> 5jlyn0l0zvzpp8kfbz8ymxhdpoveucw Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/6 102 119055 1663819 947476 2026-06-03T15:55:49Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663819 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Escudero" />{{bloque centro/c}}</noinclude><br><br> {{bloque derecha|width=10em|{{línea|10em}}{{menor|Propiedad.<br>Derechos reservados para todos los países de lengua española.}}{{línea|10em}}}} {{línea}} {{c|{{menor|Imprenta Hijo de F. Vives Mora, Hernán Cortés, 8. • VALENCIA}}}} {{bloque centro/f}}<noinclude></noinclude> j9lnyshprzoflpaznw8cgg7a5oze7bj Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/26 102 119071 1663820 1164477 2026-06-03T15:57:49Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663820 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Escudero" />{{CP|22|{{grande|LUIS PIRANDELLO}}}}</noinclude>obra y nos vemos obligados a poner en escena comedias de Pirandello, que no hay quien las entienda, hechas adrede para que ni actores, ni críticos, ni público, estén jamás satisfechos? ''(Los actores reirán. Y entonces él, levantándose y acercándose al'' Primer Actor, ''gritará:)'' ¡Sí, señor: el gorro de cocinero! ¡Y a batir el huevo! ¿Cree usted, acaso, que todo el alcance de su papel se reduce a esa manipulación? ¡Pues, está usted fresco! ¡Si lo que usted ha de representar precisamente es la cáscara de los huevos que está batiendo! ''(Los actores vuelven a reir y comentan entre ellos irónicamente)''. ¡Silencio, señores! ¡Presten atención a mis explicaciones! ''(Volviéndose de nuevo al Primer Actor)''. ¡La cáscara, eso es! Es decir, la vacía forma de la razón sin el lleno del instinto, que es ciego. Usted es la razón y su mujer es el instinto: es un juego escénico de papeles convenido en el que usted, que está representando el suyo, es, voluntariamente, el títere de sí mismo. <ref>Alude el autor a León Gala y a Silia, su esposa, personajes de su comedia, ''El papel de cada cual''. (Il ginoco delle partí).</ref> ¿Ha comprendido? {{c|{{may|El Primer Actor}}<br> ''(abriendo los brazos)''}} ¡Yo, no!{{np}}<noinclude>{{línea|6em|align=left}} {{Listaref}}</noinclude> rp7bym50vq1flcbxxjg18irslberm9h Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/27 102 119072 1663821 1164478 2026-06-03T15:58:09Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663821 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Escudero" />{{CP||{{grande|SEIS PERSONAJES EN BUSCA DE AUTOR}}|23}}</noinclude>{{c|{{may|El Director de la Compañia}}<br> ''(volviendo a su sitio)''}} ¡Ni yo, tampoco! ¡Continuemos, al final vendrán las alabanzas! ''(En tono confidencial)''. Le ruego que se ponga de lado, porque de lo contrario, entre las obscuridades del diálogo y lo poco que oiría el público, lo echaríamos a perder. ''(Palmotea de nuevo)''. ¡Atención, otra vez, señores! ¡Comencemos! {{c|{{may|El Apuntador}}}} Perdone un momento, señor Director. ¿Me permite usted que coloque la concha? Corre aquí un airecillo... {{c|{{may|El Director de la Compañia}}}} Sí, sí, como usted quiera. {{bloque centro/c}}Entretanto, el Avisador habrá entrado por la puertecilla del escenario, y caminando de puntillas, hará un rodeo hasta cercarse al Director de la Compañía; se quitará la gorra galoneada, y se aproximará a la mesita. Durante esta maniobra, habrán entrado también por la puerta ya indicada, {{may|Los Seis Personajes}} y se detendrán en ella, de modo que el Avisador, cuando los anuncia al Director de la Compañía, pueda indicar que están allá, en el fondo, donde ya al aparecer, una extraña y levísima luz, apenas perceptible, surgirá en torno de ellos y como irradiada por ellos mismos: ténue hálito de su fantástica realidad. Este nimbo de luz se desvanecerá cuando avancen para ponerse en contacto con los actores. Conservarán, sin embargo, como una cierta levedad de sueño, de la<noinclude></noinclude> cc8a4mkv7l8d6f1s1ycrailj0w51prs Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/28 102 119073 1663822 1164479 2026-06-03T15:58:21Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663822 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Escudero" />{{CP|24|{{grande|LUIS PIRANDELLO}}}}</noinclude>que aparecerán como suspensos, pero sin que atenúe la esencial realidad de sus formas y de sus gestos. El de ellos designado como {{may|Padre}}, frisa en los 50 años: muy descubiertas las sienes, pero no calvo; rojizos los cabellos, bigotes espesos casi enroscados alrededor de la boca, todavia fresca, abierta frecuentemente con una sonrisa incierta y vaga; más pronto grueso; acentuadamente pálida su ancha frente. Ojos azules, ovalados, vivacísimos y agudos; vestirá pantalón claro y chaqueta obscura; su aspecto, alguna vez, será el de un hombre dulzón, otras veces, tendrá ímpetus ásperos y duros. La {{may|Madre}}, como abrumada y aterrada bajo un peso insoportable de vergüenza y de envilecimiento, irá cubierta con un tupido velo viudal, y cuando haya de descubrirse, mostrará un rostro no enfermizo, pero como de cera; mirará siempre al suelo. La {{may|Hijastra}}, 18 años, desenvuelta, casi impudente. Bellísima: también vestirá de luto, pero con llamativa elegancia. Mostrará desdén por el aspecto tímido, afligido, y como atontado de su hermanito, flaco {{may|Muchacho}} de 14 años, también vestido de negro; y, por el contrario, significará una viva ternura hacia su hermanita, {{may|Niña}} de cerca de 4 años, vestida de blanco, con una cinta de seda negra al talle. El {{may|Hijo}}, 22 años, alto, rígido, con gesto desdeñoso hacia el padre y una dura indiferencia hacia la madre, significará que está en el escenario contra su voluntad. {{bloque centro/f}} {{c|{{may|El Avisador}}<br> ''(con la gorra en la mano)''}} ¿Me permite, señor Director? {{c|{{may|El Director de la Compañia}}<br> ''(de repente, descompuesto)''}} ¿Qué desea?{{np}}<noinclude></noinclude> klmx4h59ejx9rqmx2wluelwmf5unoyf Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/32 102 119361 1663823 1164524 2026-06-03T15:59:12Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663823 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Escudero" />{{CP|28|{{grande|LUIS PIRANDELLO}}}}</noinclude>hoy por hoy los autores nuevos no nos dan más que insulsas comedias y fantoches en vez de hombres, sepa que es nuestro orgullo haber dado vida aquí, sobre estas tablas, a obras que alcanzaron la inmortalidad. ''(Los actores, satisfechos aprobarán y aplaudirán a su Director).'' {{c|{{may|El Padre}}<br> ''(interrumpiendo y apresurándose con vehemencia)''}} ¡Magnífico! ¡A seres vivos, más vivos que los que respiran y alternan! Menos reales, quizás, pero más verdaderos. Yo opino del mismo modo. ''(Los actores se miran entre sí desconcertados)'' {{c|{{may|El Director de la Compañia}}}} ¿Por qué, pues, decía usted antes...? {{c|{{may|El Padre}}}} Lo dije cuando nos gritó usted que no tenía tiempo que perder con los locos; puesto que nadie mejor que usted puede saber que la Naturaleza se sirve del instrumento de la fantasía humana, para elevar a las más altas cumbres su obra de creación. {{c|{{may|El Director de la Compañia}}}} Está bien, está bien. Pero ¿qué quiere usted demostrarnos con todo eso? {{c|{{may|El Padre}}}} No quiero demostrar si no que se nace a la vida de muchos modos, de diversas formas,<noinclude></noinclude> 8sbo117fkrkh49ma3a2eowax3pspwm4 Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/33 102 119362 1663824 1164525 2026-06-03T15:59:19Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 4 */ 1663824 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Escudero" />{{CP||{{grande|SEIS PERSONAJES EN BUSCA DE AUTOR}}|29}}</noinclude>árbol o piedra, agua o mariposa... o mujer. ¡Hasta se nace personaje! {{c|{{may|El Director de la Compañia}}<br> ''(con fingida irónica sorpresa)''}} Y usted, con estos señores que le rodean, ¿ha nacido personaje? {{c|{{may|El Padre}}}} Precisamente: y vivos, ¡como usted ve! ''(El Director de la Compañía y los actores, estallan en una risa, como burlándose)''. {{c|{{may|El Padre}}<br> ''(mortificado)''}} Me hacen daño esas risas, ya que en nosotros, repito, viene un drama doloroso, como pueden deducir ustedes por el aspecto de esta mujer velada de negro. {{c|{{may|El Director de la Compañia}}<br> ''(finalmente impacientado y casi indignado)''}} ¡Acabemos, ya! ¡Apártense! ¡Márchense de aquí! ''(Al Director de escena)'' ¡Hágales desalojar el escenario! {{c|{{may|El Director de Escena}}<br> ''(obedeciendo)''}} ¡Márchense, márchense! ''(Los empujará hacia la salida)''.{{np}}<noinclude></noinclude> kvy3vqnkt2nupb7eptlfszmku8lgek9 Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/34 102 119603 1663825 1164529 2026-06-03T15:59:33Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663825 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Caronte10" />{{CP|30|{{grande|LUIS PIRANDELLO}}}}</noinclude>{{c|{{may|El Padre}} ''(resistiendo)''}} Nosotros... nosotros... {{c|{{may|El Director de la Compañía}}<br> ''(gritando)''}} ¡Vamos, dense ustedes prisa! ¡Hemos de trabajar! {{c|{{may|El Primer Actor}}}} ¡No está bien que vengan ustedes a burlarse de este modo! {{c|{{may|El Padre}}<br> ''(con resolución, adelantando)''}} ¡Me asombra su incredulidad! ¿No están ustedes acostumbrados a ver cómo se agitan aquí, sobre estas tablas, uno frente a otro, los personajes creados por su autor? ¿Nos rechazan porque no hay ahí ''(indicando la concha)'' un libro que nos contenga? {{c|{{may|La Hijastra}}<br> ''(aproximándose al Director de la Compañía, sonriente y seductora).''}} ¡Crea usted de veras, que somos seis personajes interesantísimos, aunque frustrados! {{c|{{may|El Padre}}<br> ''(apartándola)''}} Sí, frustrados. Eso es. ''(Al Director de la''<noinclude></noinclude> lfumetml9uscpv164ky9hxnx14tuqb9 Página:Seis personajes en busca de autor.djvu/35 102 119604 1663826 1164530 2026-06-03T15:59:48Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663826 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Caronte10" />{{CP||{{grande|SEIS PERSONAJES EN BUSCA DE AUTOR}}|31}}</noinclude>''Compañía, de pronto).'' Frustrados, en el sentido de que el autor que nos creó vivos, no quiso después, o no pudo, materialmente, colocarnos en el mundo del arte. Y fué una verdadera lástima: ya que quien tiene la ventura de nacer personaje vivo, puede burlarse hasta de la muerte, porque no muere jamás. Morirá el hombre, el escritor, instrumento natural de la creación, pero la criatura es imperecedera, y para vivir eternamente, no tiene apenas necesidad de prendas extraordinarias ni de consumar prodigios. ¿Quiere usted decirme quién era Sancho Panza? ¿Quiere usted decirme quién era don Abundio? Y, no obstante, viven eternos, porque, gérmenes vivos, tuvieron la ventura de hallar un seno fecundo, una fantasía que supo crearlos y nutrirlos: darles vida de eternidad. {{c|{{may|El Director de la Compañía}}}} Todo eso está muy bien: ¿pero, qué buscan ustedes aquí? {{c|{{may|El Padre}}}} ¡Queremos vivir! {{c|{{may|El Director de la Compañía}}<br> ''(irónico)''}} ¿Para la eternidad? {{c|{{may|El Padre}}}} No, señor: cuando menos, un momento en ustedes.{{np}}<noinclude></noinclude> a2y4jkpw9bgjmv9zhcrqnnlxjmrutvg Memorias Íntimas - «La Iberia» y «La Discusión» 0 235080 1663827 1498923 2026-06-03T16:00:44Z Ignacio Rodríguez 3603 1663827 wikitext text/x-wiki {{Encabezado |titulo=Obras Completas de Eusebio Blasco |sección=Capítulo IV - La Iberia y La Discusión |sección autor=Eusebio Blasco |más info=Tomo IV, Memorias Íntimas. |anterior=[[Memorias Íntimas, El Madrid de hace 30 años|Capítulo III - El Madrid de hace 30 años]] |próximo=[[Memorias Íntimas, Capítulo IV - El café Suizo|Capítulo IV - El café Suizo]] }} {{menor|'''Nota:''' se ha conservado la ortografía original, excepto en el caso de la preposición á.|}} {{c|IV|}} {{menor|«La Iberia» y «La Discusión». Sagasta y Rivero. Mi primer artículo.— El café Suizo.|}} Al llegar a la puerta de ''La Discusión'', cuya redacción estaba en la Carrera de San Jerónimo, frente al Congreso, donde hay ahora una tienda de antigüedades, el portero dijo: —El señor Nougués le espera a usted en la iglesia de San Luis, donde se hacen los funerales del Sr. Calvo Asensio. Entonces era moda hacer los funerales de noche, y con esto se les daba un carácter de gran espectáculo que no sé si era bueno ó malo, pero, en fin, hago constar estas costumbres del tiempo aquel porque es curioso. El templo estaba tapizado todo de negro y oro, en medio había un gran túmulo muy alto y la iglesia estaba completamente llena de gente, porque aquellos funerales eran una manifestación política. Todas las notabilidades de los partidos liberales y revolucionarios habían acudido allí, y era una ocasión maravillosa para un forastero, de conocer todas las caras y figuras de los hombres políticos, literatos, periodistas en boga. Allí conocí de vista a los que después debían ser amigos ó compañeros. Aquella noche de funerales nació Sagasta a la vida pública. A la salida, le saludaban cuantas personas asistieron como a sucesor y heredero de Calvo Asensio. A la puerta de la iglesia, Nougués me presentó a un su amigo, cuyo aspecto era verdaderamente horrible. Un hombre alto, delgado, con unas barbas largas y mal cuidadas, tuerto, con las manos sin lavar, el chaqué desfilachado, los pantalones sin botones y destrozados por abajo a fuerza de pisárselos, el sombrero abollado por todas partes, una figura, en fin, tan astrosa y tan fuera de lo vulgar, que me hizo un efecto deplorable. Mi amigo, al ponernos en comunicación, me dijo: — Este es uno de los hombres más notables de Madrid, un gran poeta, un gran revolucionario y un gran corazón. Y el tal, como si nos hubiéramos tratado toda la vida, me dijo: «Pues ya sabes que en la redacción de La. iberia tienes un compañero y un amigo». Este camarada improvisado era Carlos Rubio. Antes de ir a La Discusión, mi protector bien hallado, tenía que ir a la redacción de La Iberia-, y en un simón fuimos allá, donde ya estaban Sagasta y sus amigos de vuelta del funeral, y la redacción llena de gente en salas y pasillos, todo el mundo hablando del difunto y rodeando al que le sucedía en el gobierno de la casa. Este D. Práxedes, que ahora véis tan reposado, tan poco comunicativo; este hombre de Estado de la blanca barba y de la palabra sobria y tardía, era entonces un guapo mozo riojano, nervioso, de una verbosidad extraordinaria, los ojos brillantes, el cabello negro y amontonado sobre la frente, formando un pico hacia un lado, de una movilidad que parecía agitación. Aquella noche pretendía que se dejara pasar el novenario, que no se le hablase más que de su entrañable amigo el ilustre muerto; pero en corros parciales se le daba ya la enhorabuena y se le anunciaban éxitos futuros. Y Olózaga, a quien todo el mundo oía con gran respeto, no sólo por lo que decía, sino por lo bien que lo decía (porque era un libro abierto), iba repitiendo a los patriotas exmilicianos y conspiradores del mañana que componían el núcleo de aquella redacción batalladora: —Castelar es el Bautista, y este joven ingeniero será el Cristo para cuando echemos a Isabel II. Palabras que me dieron a entender lo que ya se tramaba y que completó alguien diciendo:—Rivero es más y sabe más que todos ellos; y el mismo Olózaga dijo:—Rivero es algo más, porque Rivero es toda la democracia hecha hombre. Y a este Rivero íbamos a ver, y yo declaro que iba aterrado ante la fama de aquel hombro a cuyas órdenes me ponía la suerte. Llegamos a la redacción de ''La Discusión''. En el pasillo había un hombre alto, huesudo, mirando vagamente como los ciegos, y dando unas voces terribles. Le oían con aire tímido cajistas y empleados.—Dígale usted a Nicolás— exclamaba—que hace tres días que no da folletín mío, y eso es como dejar a Madrid sin pan, y si él gobierna aquí por el talento, ¡más talento que yo no tiene nadie! ¿Quién es este hombre? ¿Qué Dios es este?—pregunté.—Este es Manuel Fernández y González. D. Nicolás Rivero no estaba en la redacción. Estaba arriba, en el entresuelo, donde vivía. Medio convaleciente aún del balazo en el vientre que le diera en desafío el general Caballero de Rodas, tenía que cuidarse, por más que aquella herida no le turbó nunca el espíritu. Contábase que el mismo día en que recibió el balazo, del que le dieron por muerto sus padrinos y amigos, estaba a las nueve de la noche leyendo en alta voz en la cama el Canto XXXIII del Infierno del Dante. Su energía y su valor personal tenían fama en toda España. Cuando llegamos delante de él estaba vestido de levita, como para salir a la calle, con una flor encarnada en el ojal y el sombrero puesto. Era moda entonces ir de noche al ''café de la Iberia'', que estaba en la Carrera, donde ahora hay una tienda de objetos de arte y de lujo y al pie del Casino de Madrid. Allí acudían todos los hombres políticos, literatos y señoras de Madrid al jardín que había en el fondo; era un salón, un centro de reunión intelectual. D. Nicolás, que era un demócrata, hombre de mundo y le gustaba ir a los centros elegantes, tenía por costumbre ir al café de la Iberia a una mesa que él presidía y en la que le rodeaban Figueras, Sorní, Juan de Dios de Mora, Albareda, Pirala, García Tassares, cuando estaba en Madrid, algunas veces la célebre Carolina Coronado, con quien le unía estrecha amistad, Romero Girón, Castelar, que le veneraba, y Milans del Bosh y otros generales del círculo íntimo de Prim, que ya estaban en la conspiración que se fraguaba. En el café comenzaron su vida literaria ó política, León y Castillo, el actual conde de Reparáz, Abarzuza, Viedma, Antonio Hurtado. Dos autores dramáticos que, por desgracia, prefirieron la política a las letras y habían hecho comedias notables; D. Enrique Cisneros y D. Angel María Dacarrete, eran también de los asiduos a aquel café, cuyo dueño, D. Antonio, que aún vive, había puesto a su establecimiento el nombre del periódico progresista, porque era progresista exaltado y amigo particular de todos sus parroquianos. A la ''Iberia'', pues, se iba D. Nicolás cuando le fui presentado. No creía yo aquella noche que Rivero había de ser para mí amigo íntimo, protector, algo como un padre; que de él había de aprender para no olvidarlas nunca la ideas democráticas que no he olvidado aunque haya pasado por necesidad, ó conveniencia por mundos políticos distintos; que a su lado había de pelear por la libertad, vivir en el poder, aprender el arte de gobernar con sinceridad, vivir la vida suya. Aquella noche se me apareció como un coloso y su figura se me quedó grabada para siempre en mi memoria. Era un hombre muy moreno, la barba negra, los ojos brillantes, la color casi cetrina, bajo, rechoncho, tripudo, siempre vestido de negro, los brazos siempre tendidos y caídos como si no tuvieran articulaciones y sin más movimiento que el de pasar rápidamente la mano derecha por bajo de la nariz. Se sentaba muy poco, y hablaba ó dictaba sus artículos de pie ó paseando. El acento sevillano puro, la voz muy obscura, la palabra muy fácil. Una instrucción vastísima, una cultura intelectual sobre toda ponderación. Era médico por carrera, y hombre de letras por afición y por haber leído tanto que asombraba su dominio de las letras. Tenía culto por los poetas y especial-mente por su amigo García Tassares, cuyos Tersos todos sabía de memoria. Se imponía por su dominio de los hombres y por su valor personal que rayaba en la temeridad. Su fama de valiente era indiscutible. Demócrata por naturaleza había hecho de su periódico el mas respetable y respetado de entonces. Sus artículos de fondo eran siempre esperados con impaciencia, porque eran verdaderamente de fondo. Así como Castelar propagaba la democracia con poética elocuencia y las multitudes le pedían discursos por el placer artístico de oírle aquellos hermosos párrafos de poesía en prosa. Rivero hacia su propaganda en artículos ó discursos llenos de doctrina, profundamente revolucionarios, sólidos, literarios, conducentes a resultados prácticos, porque la democracia la implantó él solo. En su redor tenía a los hombres más notables de su tiempo; así como la redacción de ''La Iberia'' era un club, la de ''La Discusión'' era un Ateneo. Castelar, Salmerón, Romero Girón, Figuerola, Rodríguez, Fernández y González, Robert, Gómez Marín, Becerra, Pí, todos los que brillaban por la inteligencia, acudían a aquella casa. No se crea que Rivero, presidiendo a gente tan culta, se daba tono de jefe. Todo lo que tenía de enérgico y avasallador en las grandes ocasiones, lo tenía de sencillo y chistoso en la vida íntima. Y entre bromas y veras, y dictando aquellos artículos famosos y discutiendo con su íntimo Juan de Dios de la Mora, sobre verbos y gerundios nos fué llevando a todos a la revolución, y el primer día de protesta, allá en la plaza de Antón Martín, y vestido con su levitón negro, fué el héroe de la terrible jornada de Junio y puso antes que nadie su valeroso pecho ante las balas de la aborrecida dinastía. Ya nos le encontraremos mil veces en el curso de estas memorias; por hoy no he de hablar sino de aquella noche. —¿Qué sabe usted hacer? fué lo primero que me dijo. Y mi amigo, más conocedor de Madrid que yo, respondió por mí. —De todo un poco. —¿Sabe francés? Mi amigo me tiró de la levita y dije que sí. —¿Sabe inglés? Otro tirón y dije también que sí. —¿Traduce bien? Tercer tirón y tercer sí. —Bueno, pues el artículo extranjero de hoy ya está hecho. Para ver qué nos trae este joven de su tierra, como yo no estoy para trabajar esta noche, que nos haga un artículo sobre los hombres del cuarenta y cinco. ¡Adiós, señores! ¡Infeliz de mí! ¡Los hombres del cuarenta y cinco! ¿Y qué hombres son éstos? ¿Y qué voy a decir de ellos? Ganas de llorar me entraron al verme en un rincón de la mesa grande con unas cuartillas blancas delante de mí, en las cuales -comencé por escribir en letras muy gordas: Los hombres del cuarenta y cinco. ¡Pero de ahí no pasaba! Fueron llegando los redactores a diferentes horas. Mi paisano Carrascón, uno de los jóvenes más brillantes de entonces. Roberto Robert, delgadísimo, muy vivo, hablando pestes del clero y de la aristocracia y derramando los chistes a borbotones. Luis Rivera, futuro director del ''Gil Blas'' dos años más tarde, hombre de aspecto militar, con unos bigotes grandes y unas mandíbulas muy salientes. Daniel Ortiz, Romero Herón; Manuel del Palacio, que escribía en ''El Pueblo'', solía venir a ver a los amigos y hacer la tertulia. Juan de Dios de Mora que con sus discursos literarios improvisados no dejaba trabajar a nadie. Sorní, que también colaboraba y venía a leer los periódicos y hablar en secreto con D. Nicolás. Tiburcio Rodríguez, que ya era respetado por su cultura y su elocuencia en el Ateneo. D. Luis Moliní que era íntimo amigo de Rivero y se pasaba la noche en el periódico. Y mi humilde persona, allá en un rincón como gallina en corral ajeno, pensando en los hombres aquellos y resolviendo por fin ponerlos como un guiñapo. ¡Hombres funestos, hombres infames, hombres abominables, los hombres del cuarenta y cinco son los responsables de todo, absolutamente de todo lo que sucede en este desdichado país hace tantos años! Y así seguía insultándoles de la manera más violenta y es indudable que hice bien porque a la mañana siguiente todos los redactores me dieron muchos apretones de manos y mil enhorabuenas y gracias a aquellos hombres perversos, comencé a intimar con los compañeros. [[Categoría:Obras de Eusebio Blasco]] [[Categoría:Siglo XIX]] [[Categoría:Autobiografías]] [[Categoría:Periódicos]] h7ncs4gc48vf9apycf99xichd4gzzg5 Índice:Los Césares de la Patagonia.pdf 104 236299 1663828 1595475 2026-06-03T16:04:27Z Ignacio Rodríguez 3603 1663828 proofread-index text/x-wiki {{:MediaWiki:Proofreadpage_index_template |Titulo=[[Los Césares de la Patagonia]] |Subtitulo= |Volumen= |Autor= |Editor= |Traductor= |Prologuista= |Imprenta= |Editorial= |Ilustrador= |Ano= |Lugar= |derechos= |Fuente={{memoria chilena|8909}} |Imagen=1 |Progreso=V |Paginas=<pagelist 8=9 21=23 44=47 53=57 62=67 111=117 130=137 141=149 164=173 185=195 206=217 213=225 /> |Notas={{Página:Los Césares de la Patagonia.pdf/225}} |Wikidata=Q133981140 |Serie= |Header= |Footer= |Modernizacion=default |Dict= |ultima-muerte= }} 6s2y68jaax7guuzchye752y0ssghj3t Página:Los Césares de la Patagonia.pdf/225 102 236333 1663835 882932 2026-06-03T16:12:39Z Ignacio Rodríguez 3603 1663835 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ninovolador" /></noinclude><templatestyles src="Ditto/styles.css"/>[[Archivo:Los Césares de la Patagonia (page 5 crop).jpg|center|frameless|upright=2]] {{c|'''ÍNDICE'''|x-grande}} {{d|Páginas.{{línea|align=right|4em}}|menor}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/Prólogo|{{may|Prólogo}}]]|5}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/I|Capítulo I]].—La Gobernación del Estrecho: Los Fúcares: Simón de Alcazaba y la Armada del Obispo de Plasencia|9}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/II|{{ditto|Capítulo|—}} II]].—Minucias históricas que hacen al caso|23}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/III|{{ditto|Capítulo|—}} III]].—Aventuras de Sarmiento de Gamboa|37}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/IV|{{ditto|Capítulo|—}} IV]].—Los personajes de «La Entrada»|47}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/V|{{ditto|Capítulo|—}} V]].—Fábulas artificiosas y verdades probables, orígenes de la leyenda de los Césares del Estrecho|57}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/VI|{{ditto|Capítulo|—}} VI]].—La Cruzada de Hernandarias|75}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/VII|{{ditto|Capítulo|—}} VII]].—La Cruzada de Cabrera|93}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/VIII|{{ditto|Capítulo|—}} VIII]].—La región de Nahuelhuapí|111}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/IX|{{ditto|Capítulo|—}} IX]].—El Parsifal de los Césares|117}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/X|{{ditto|Capítulo|—}} X]].—Los indios de Mascardi|136}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/XI|{{ditto|Capítulo|—}} XI]].—La feria de Nahuelhuapí|149}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/XII|{{ditto|Capítulo|—}} XII]].—Nueva diligencia de Mascardi por saber de la ciudad de los Césares, y no hallándola, vuelve predicando por las pampas á la cordillera.|165}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/XIII|{{ditto|Capítulo|—}} XIII]].—Celebran los indios la fiesta del "gualicho", y en acabando, matan á Mascardi|173}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/XIV|{{ditto|Capítulo|—}} XIV]].—El derrotero de Rojas|195}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/XV|{{ditto|Capítulo|—}} XV]].—Tomás Falkner|205}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/XVI|{{ditto|Capítulo|—}} XVI]].—Basilio Villarino|217}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/XVII|{{ditto|Capítulo|—}} XVII]].—Viajes de Menéndez|225}} {{icp||[[Los Césares de la Patagonia/XVIII|{{ditto|Capítulo|—}} XVIII]].—Ultimas ondulaciones de la leyenda|233}}<noinclude></noinclude> djfvf6wpaclf9497v5rw4ckouodsvi4 Los Césares de la Patagonia/II 0 236337 1663830 882936 2026-06-03T16:06:29Z Ignacio Rodríguez 3603 test 1663830 wikitext text/x-wiki <pages index="Los Césares de la Patagonia.pdf" from=21 to=33 header=1/> ---- {{listaref}} 5j2iu5ziupb7sn575pa68dbm2itttzv 1663831 1663830 2026-06-03T16:06:42Z Ignacio Rodríguez 3603 1663831 wikitext text/x-wiki <pages index="Los Césares de la Patagonia.pdf" from=21 to=22 header=1/> ---- {{listaref}} 4t00lghyh3weier18cecswirvid2n1l 1663832 1663831 2026-06-03T16:06:52Z Ignacio Rodríguez 3603 1663832 wikitext text/x-wiki <pages index="Los Césares de la Patagonia.pdf" from=21 to=34 header=1/> ---- {{listaref}} 1twe1iuftl5px5ewr10b053fb6sjqyy 1663833 1663832 2026-06-03T16:11:06Z Ignacio Rodríguez 3603 ????? 1663833 wikitext text/x-wiki <pages index="Los Césares de la Patagonia.pdf" from=21 to=34/> ---- {{listaref}} fwffhjxejrwgmk7jiz1mwf3u4372se6 1663834 1663833 2026-06-03T16:11:25Z Ignacio Rodríguez 3603 so, it is the header 1663834 wikitext text/x-wiki <pages index="Los Césares de la Patagonia.pdf" from=21 to=34 header=1/> ---- {{listaref}} 1twe1iuftl5px5ewr10b053fb6sjqyy Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/27 102 239803 1663771 896272 2026-06-03T15:29:33Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663771 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=9}}</noinclude><section begin="Capítulo I"/>{{c|{{x-grande|PARTE PRIMERA DE LA GRAMÁTICA}}}} {{c|{{x-grande|ANALOGÍA.}}}} {{c|——————}} {{c|{{grande|SECCIÓN PRIMERA.}}}} {{c|{{menor|De los oficios que desempeñan las partes de la oración y de sus propiedades y accidentes gramaticales.}}}} {{c|CAPÍTULO I.}} {{c|''De los accidentes y propiedades gramaticales comunes á las partes variables de la oración.''}} 42. Accidente gramatical es la alteración que en su desinencia recibe una palabra variable, y que determina en ella el género, el húmero y alguna vez el caso si se declina; y el número, la persona, el tiempo y el modo si se conjuga. Algunos pronombres modifican su terminación por razón del caso. Son propiedades de las palabras declinables los casos, los números y los géneros, y los números, tiempos, modos y personas lo son del verbo. 43. Declinación es la variación de género, número y caso en los nombres, artículos y pronombres. Declinar es variar el género, número y caso del nombre, del pronombre y del artículo. 44. Caso es la posición que tienen en la frase el nombre y el pronombre con respecto á alguna otra palabra con la cual están relacionados.<section end="Capítulo I"/><noinclude></noinclude> r2y1wd3csyi6envf169l926bwtdg9b4 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/28 102 239804 1663777 1438701 2026-06-03T15:32:53Z Ignacio Rodríguez 3603 1663777 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=10}}</noinclude>Seis son los casos: nominalivo, genitivo, dativo, acusativo, vocativo y ablativo. En castellano los números y los géneros se distinguen por la terminación, y los casos, en su mayor parte, por la preposición que se antepone á la palabra declinable. En algunos pronombres los casos se distinguen por sus flexiones. El genitivo, el dativo, el acusativo y el ablativo se diferencian por la preposición qxie pretede al nombre. El nominativo y el vocativo más bien se caracterizan por la falta de ella. 45. El nominativo es el sujeto de la proposición y algunas veces es su atributo; y así en el siguiente ejemplo: "''El Edipo de Sófocles es el tipo de la tragedia griega''" ''(Martínez de la Rosa)'' el nominativo ''Edipo'' es el sujeto de la oración, y el segundo nominativo ''tipo'' es su predicado ó atributo. {{menor|46. Cuando alguna preposición se construye con un nominativo, pierdo su índole gramatical, y se convierte en otra parte de la oración. En este caso se hallan las preposiciones ''entre'' y ''por'', que antepuestas á nominativos, se vuelve adverbio la una, y partícula anunciativa la otra. Sirvan de ejemplo las frases siguientes tomadas de autores de nota: "<i>Entre el granizo y la langosta me han dejado sin cosecha</i>" [<i>Gramática de la Real Academia</i>]; esto es: <i>El granizo y la langosta</i> JUNTAMENTE <i>destruyeron la cosecha</i>. <i>Doña Juana.... habia quedado por gobernadora de los reinos de España</i> (P. Rivadeneyra); esto es <i>como gobernadora.</i> "<i>El P. Sahagún fué por visitador á la custodia de Michoacán</i> (García Icazbalceta); ''por'' equivale á ''como''. En los anteriores ejemplos se advierte la transición de la partícula ''por'' de su carácter proposicional al de partícula anunciativa y declarativa. Mas con este carácter no puede regir ningún caso oblicuo, según se verá en la Sintaxis.}} 47. El genitivo caracterizado por la preposición ''de'', tiene por oficio principal especificar, mediante las relaciones que denota, al sustantivo que lo rige. Por virtud del genitivo, el nombre de un género superior se convierte en un nombre de género inferior, y éste en el de especie. El sustantivo genérico ''amor'' seguido de un genitivo, denota diversas especies de este afecto; v.g.: ''amor de padre'', ''amor de hermano'', ''amor de hijo''. Tales genitivos pueden ser reempla-<noinclude></noinclude> bd3hoxk4qo17iqdxs6t8mhzyrtg9p5h Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/29 102 239819 1663772 1438702 2026-06-03T15:30:35Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663772 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=11}}</noinclude>zados por adjetivos; y así puede decirse con igual sentido: ''amor paternal'', ''amor fraternal'', ''amor filial''. Como es fácil advertir, el genitivo reduce la extensión del sustantivo que lo rige; y así ''casa de campo'' conviene á menor número de habitaciones que el sustantivo ''casa''. {{bloque menor|Fernando Antoine en su Sintaxis de la Lengua Latina se produce de esta suerte: "El genitivo desempeña un papel que esencialmente difiere del que corresponde al dativo y al ablativo. Al paso que éstos determinan y completan la proposición misma, el genitivo sirve para determinar á un sustantivo y hace oficios "de adjetivo." 48. Según varían las relaciones que expresa el genitivo, varían sus denominaciones. Los principales genitivos son los siguientes:}} 1º El posesivo que expresa propiedad ó pertenencia ; v. g.: ''Fábulas de Pedro;'' es decir: fábulas ''de que es dueño'' Pedro: {{bloque menor|2º El causal que denota causa; v. g.: ''las calamidades de la guerra; las ansias de la muerte;'' Fábulas de Fedro; es decir: fábulas de que ''es autor Fedro.'' 3º El de origen; v. g.: ''la fuente del saber'': 4º El subjetivo que denota cuál es el sujeto de la acción expresada por el nombre determinante; v. g.: ''el odio del pueblo;'' esto es: ''el odio que el pueblo tiene''. 5º El objetivo que expresa cuál es el objeto de la acción significada por el nombre determinante; v. g.: ''el temor del castigo;'' esto es: ''el temor que se tiene al castigo.'' Así el genitivo subjetivo, como el objetivo son algunas veces anfibológicos; ''el temor del pueblo'', por ejemplo, puede significar ''el temor que el pueblo infunde'' ó el temor que ''él pueblo siente''. En el primer caso cesa la anfibología, si se dice: ''él temor al pueblo''. 6º El numeral; v. g.: ''á la edad de diez años; á distancia de diez leguas; con el capital de mil pesos''. Es de notarse que pueden invertirse los términos del régimen, diciendo: ''á los diez años de edad; á diez leguas de distancia; á cinco metros de profundidad; con mil pesos de capital.'' 7º El de aposición que corresponde á nombres que por aposición deberían hallarse en el mismo caso que el sustantivo determinante. Es genitivo de aposición el nombre propio de lugar respecto del genérico; v. g.: ''las montañas de los Pirineos; la ciudad de México;'' el nombre de cualquiera de los meses, respecto del genérico ''mes''; v. g.: ''mes de enero;'' el número cardinal respecto del sustantivo común año; v. g.: ''año de 1890;'' el que sirve para determinar una especie contenida dentro del género expresado por el nombre que rige al genitivo; v, g.: ''la pasión de los celos; la virtud de la abstinencia.''}}<noinclude></noinclude> 1ihv63pmrmghvpdx6yha18jfj3vm7qf Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/30 102 239912 1663773 897029 2026-06-03T15:31:13Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663773 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=12}}</noinclude>{{bloque menor| 8º El partitivo que denota el todo con relación á una de sus partes; v. g.: ''la mitad del ejército.'' 9º El calificativo que expresa una cualidad que se considera como característica; v. g.: ''hombre de blanda condición''. Este genitivo no consiente ir regido de nombre individual, ni de nombre propio; y así no se dirá: ''Pedro de valor te defenderá;'' sino ''Pedro que es hombre de valor te defenderá.'' 10º El que denota el uso que se hace de alguna cosa ó el destino que se le da; v. g.: ''casa de estudios'', ''casa de corrección; aguja de máquina.'' 11º El que expresa el asunto sobre que se habla ó escribe; v. g.: ''Tratado de Matemáticas.'' 12º El que denota lo contenido en el objeto significado por el nombre determinante; v. g.: ''vaso de agua; copa de vino.'' 13º El que expresa la materia de que es alguna cosa; v. g.: ''casa de mármol; estatua de oro.''<ref>El anterior estudio sobre el ''genitivo'' está tomado de mi Tratado sobre los relativos y de la Sintaxis Latina de F. Antoine.</ref> }} 49. El dativo denota el término indirecto y menos próximo de la acción del verbo; expresa el fin y tendencia de nuestros actos y el destino ó uso que se da á las cosas. Le corresponden las preposiciones ''á'' ó ''para''. Cuando decimos: Pedro da dinero á Juan, ''dinero'' es el término directo y próximo de la acción del verbo y Juan el indirecto y menos próximo. {{Bloque menor/c}} El dativo según las relaciones que expresa, recibe las denominaciones que siguen: Dativo de daño ó de provecho, y es el que denota la persona ó cosa á la cual resulta daño ó provecho de lo que significa la palabra determinante. ''Dativo locativo'' determinado por ''para:'' denota el lugar á donde se dirige el sujeto de un verbo de movimiento; v. g.: ''Salgo para Italia.'' Dativo ético: denota este caso el interés ó parte afectiva que toma la persona expresada por dicho caso en el hecho significado por la frase á que pertenece el dativo. Las frases: ''Me duelo de tu suerte; me han muerto á mi hijo'', nos ofrecen ejemplos de esta especie de dativos. D. Francisco de P. Guzmán lo empleó cuando dijo: ¿Qué ''te'' va á ''ti'', Dios mío? Esta construcción es frecuente en escritores del siglo XYI. El dativo de los pronombres personales ''yo'', ''tú'' y ''se'' en algunos casos denota persistencia en hacer lo que significa el verbo con el cual se construye; v. g.: ''Me estoy en casa; me vivo en la iglesia.'' Otras voces denota espontaneidad, ya en sentido propio ó bien en sentido figurado; v. g.: ''Me voy de aquí; aquí se'' nació esta yerba. Finalmente en algunas locuciones el dativo de los pronombres<noinclude></noinclude> pygz93iqju6v36ox1mksf762dw36mus Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/31 102 239915 1663774 894374 2026-06-03T15:31:48Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663774 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=13}} {{bloque menor/c}}</noinclude>personales, da á la proposición sentido exclusivo; y así cuando hablando de alguna persona decimos que ''él se lo dice todo'', damos á entender que él solo habla con exclusión de los demás. Igual sentido tiene esta frase de Cervantes: "......si me ha de llevar consigo, ha de ser con condición que él ''se lo ha de batallar todo''." {{bloque menor/f}} 50. El acusativo se construye frecuentemente con la preposición ''á'', y denota el objeto inmediato ó el término directo de la acción significada por el verbo, tales son ''Dios'' y ''verdad'' en lasoraciones : ''amo a Dios'' y ''descubro la verdad''. Como se advierte en el último ejemplo, no siempre se expresa la preposición antes del acusativo. {{bloque menor/c}} 51. Se llama acusativo interno ó pleonástico y algunas veces etimológico, el que tiene la misma significación fundamental que el verbo que lo rige, y á veces su mismo origen'':'' Son acusativos de esta especie sueño y vida en los ejemplos que siguen: ''Dormir un sueño tranquilo; vivir una vida feliz''. El acusativo locativo denota el lugar en donde termina el movimiento que significa el verbo regente y va precedido de la preposición ''á''. Se halla en este caso ''Roma'' en la frase: ''voy á Roma''. {{bloque menor/f}} 52. El vocativo no expresa ninguna relación y sólo sirve para dirigir la palabra á las personas ó á las cosas personificadas. {{bloque menor/c}} 53. A veces un mismo nombre ó pronombre desempeña simultáneamente los oficios do nominativo y vocativo, como en la siguiente construcción de Mariana, citada por Bello: "''Los reyes tenéis'' por justo y por honesto lo que os viene más á cuento para reinar." En este ejemplo el sustantivo ''reyes'' hace oficio do nominativo por ser sujeto del verbo tenéis, y de vocativo, por nombrar á las personas á quienes so dirige la palabra. {{bloque menor/f}} 54. El ablativo expresa relaciones de causa, instrumento, modo, medio, origen, procedencia, separación y reunión. También es caso locativo y expresa el lugar en donde se está, aquel de donde se viene y aquel por donde se pasa. Corresponden á este caso las preposiciones ''á'', ''de'', ''con'', ''en'', ''por'', ''sin'', ''sobre'', ''tras''. 55. Complemento es el término, que regido de otra palabra, mediante preposición ó sin ella, completa la idea expresada por la voz determinante; v. g.: son complementos ''á Dios'', ''el vicio'',<noinclude></noinclude> 7wozi2si8rsq79fnxq3fd0882ipt8s4 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/32 102 240053 1663775 897216 2026-06-03T15:32:00Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663775 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=14}}</noinclude>''de corrección'' en las expresiones siguientes: Amo ''á Dios;'' aborrezco ''el vicio;'' casa ''de corrección.'' 56. Los complementos pueden ser directos, indirectos y circunstanciales. El directo es el término inmediato y principal de la acción del verbo y corresponde al caso acusativo; el indirecto es el término menos próximo de la acción del verbo y corresponde al dativo; el circunstancial, como lo indica su nombre, denota alguna circunstancia y corresponde al genitivo y al ablativo. {{c|'''Del Número.'''}} 57. Número es la propiedad gramatical que tienen las palabras de significar en fuerza de su terminación singularidad ó pluralidad. 58. El número singular denota una sola persona ó cosa. La unidad puede ser individual, genérica ó colectiva, según que denota un solo individuo, un género ó especie ó una colección; V, g.: <i>este hombre; el hombre; yérdto; arboleda.</i> 59. Cuando la unidad es colectiva, el alributo que se afirma de la colección, no puede afirmarse de cada uno de los individuos de ella; y así puede muy bien decirse: ''ejército nurneroso;'' pero no tendría sentido la expresión ''soldado numeroso''. El número plural denota más de una persona ó cosa. {{c|'''Del Género.'''}} 60. El género de los nombres resulta de una clasificación en parte natural y en parte arbitraria hecha por los gramáticos, al distribuir los sustantivos en seis grupos. 61. La clasificación es natural, cuando descansa en el significado de la voz; y es arbitraria, cuando se funda en su terminación. Los géneros admitidos son seis: masculino, femenino, neutro, común de dos, epiceno y ambiguo. Se hablará en particular de cada uno de ellos al tratar del nombre sustantivo.<noinclude></noinclude> mmoygwhgpmrjo161g0q9nojh0ze35aj Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/33 102 240060 1663776 1440677 2026-06-03T15:32:31Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663776 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=15}}</noinclude><section begin="Capítulo I"/>En el capítulo del Verbo se expondrá lo concerniente á los tiempos, modos y personas.<section end="Capítulo I"/> <section begin="Capítulo II"/>{{c|CAPÍTULO II.}} {{c|''Del nombre sustantivo.''}} 62. Ya se dijo en el párrafo 29 qué se entiende por nombre sustantivo. 63. Por razón de su extensión se divide en genérico, colectivo, individual, común y propio. 64. El nombre genérico expresa toda una clase de individuos, la cual puede ser género ó especie. La especie es una multitud indefinida de individuos que convienen en alguna propiedad característica. Género es el conjunto de dos ó más especies que tieneh una propiedad común. ''Animal'' es un nombre genérico y lo son igualmente ''árbol'' y ''casa''. 65. El nombre colectivo expresa siempre un conjunto de individuos de la misma especie. A diferencia del genérico no puede aplicarse á un individuo de la colección. Con igual propiedad se dice: "''el hombre es racional''" que "''este hombre es racional''" ó bien "''este individuo es hombre''" pero el colectivo ''ejército'' no puede aplicarse á uno solo de los individuos que lo forman; y así no podrá decirse: ''este soldado es ejército;'' de aquí se infiere que lo que se afirme de la colección como tal, no puede afirmarse de cualquier individuo de ella. Esto no obstante, los colectivos también son genéricos, siempre que puedan afirmarse en el mismo sentido de varios conjuntos ó colecciones; y así ''ejército'' es nombre genérico, puesto que hay muchos ejércitos. 66. El colectivo se divide en determinado en cuanto al número, como ''docena;'' determinado en cuanto á la especie, como ''concilio'', ''congreso'', ''gente''. Este último también puede significar individuos. En este sentido dijo Bretón de los Herreros en una de sus comedias: "aquí no nos comemos á las ''gentes''" El mis-<section end="Capítulo II"/><noinclude></noinclude> giyk6u42bp8ehq0cdn3prmjdym2m4iy Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/34 102 240067 1663778 1440678 2026-06-03T15:34:19Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663778 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=16}}</noinclude>mo plural lo empleó como colectivo Amador de los Ríos, en la acepción de pueblos ó naciones. Determinado en cuanto al número y en cuanto á la especie como ''quincena'', espacio de ''quince días'', y finalmente indeterminado en cuanto á una y otra cosa, como ''multitud'', ''muchedumbre'' é ''infinidad''. 67. Se llama nombre individual el que sirve para designar individuos solamente, y de ninguna manera clases de objetos ó de personas, ya sean esas clases géneros ó especies; tales son Antonio, Juan y Francisco. El nombre individual es propio, si conviene á un solo individuo, y común, si conviene á más de uno. 68. Se infiere de aquí que no son propios, nombres tan comunes como Antonio, Juan y Francisco; tampoco son genéricos, porque no sirven para nombrar ningún género ni especie. Son, pues, individuales, puesto que por ellos designamos individuos, y comunes, porque convienen á muchos. 69. Se ve asimismo, que así como se distingue el nombre individual del propio, del mismo modo son cosas distintas el nombre común y el genérico. Todo nombre genérico es común; pero no todo nombre común es genérico. Acabamos de ver cómo los nombres individuales Antonio, Juan y Francisco son comunes á muchos individuos, y no obstante, no son genéricos. Adviértase además que los nombres propios de personas constan casi siempre de varias palabras, como ''Miguel de Cervantes Saavedra'', pues todas ellas son necesarias para designar á determinada persona, sin riesgo de confundirla con alguna otra. 70. Divídese también el nombre sustantivo en abstracto y concreto; en connotativo y no connotativo. 71. Sustantivo abstracto es el nombre de una cualidad ó de un conjunto de cualidades; v.g.: ''fuerza'', ''virtud'', ''blancura'', ''redondez'', ''animalidad'' y ''racionalidad''. 72. Los nombres abstractos son también genéricos, cuando denotan una clase de cualidades, como ''color'' y fuerza que com-<noinclude></noinclude> pu3a0sr626k4uje96dhmkfp9axaewpb Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/35 102 240170 1663779 1438716 2026-06-03T15:34:24Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663779 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=17}}</noinclude>prenden variedad de ''colores'' y de ''fuerzas;'' y así ''color'' es el género, y ''blanco'', ''rojo'' y ''azul'' son las especies; así también ''atracción'', ''inercia'', ''gravedad'', ''cohesión'' son especies contenidas en el género ''fuerza''. 73. No son genéricos, sino individuales, los nombres de cualidades que no contienen especies, ni consienten grados; sino que son únicas; tales son ''infinidad'', ''inmutabilidad'', ''identidad'' y otras más. Algunos lógicos consideran también como individuales los nombres de substancias; v. g.: ''oxígeno'', ''hidrógeno'', ''ázoe''. 74. Los adjetivos calificativos que expresan la cualidad como inherente á la substancia, son términos concretos; v. gr.; ''blanco'', ''justo'', ''hermoso''. 76. Nombre no connotativo es el que solamente designa un sujeto ó solamente significa un atributo. Conforme á estas definiciones ''Roma'', ''París'' y ''Cicerón'' son nombres no connotativos, porque sólo denotan sujetos; ''blancura'', ''redondez'' y ''humanidad'' también lo son, porque sólo expresan cualidades abstractas que no incluyen la idea de sujeto. 76. Nombre connotativo es el que designa un sujeto é implica un atributo, tales son ''hermoso'', ''blanco'' y ''redondo'', los cuales se refieren á cosas que poseen las cualidades de ''hermosura'', ''blancura'' y ''redondez''. 77. En el Tratado de Morfología se darán á conocer las desinencias propias de los nombres colectivos y las que corresponden á los abstractos. 78. Hecha ya la enumeración de las diversas especies de nombres que se distinguen á causa de su extensión y de su comprensión, conviene recordar para mayor claridad lo dicho en el párrafo 27. 79. Los nombres por razón de su estructura y modo de formación, se dividen en primitivos, derivados, simples, compuestos y yuxtapuestos. Los primitivos no toman origen de ninguna otra palabra castellana; v. g.: ''pan''; los derivados proceden de alguna voz de<noinclude>{{derecha|{{menor|Peña—2}}}}</noinclude> 82r38bo08litytykej8reyyhnw6pbwb Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/36 102 240171 1663780 1438733 2026-06-03T15:34:30Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663780 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=18}}</noinclude>nuestro idioma. Pueden tomar su origen de otro nombre, como ''maestría'' de ''maestro;'' de un adjetivo, como ''hermosura'' de ''hermoso;'' de un pronombre, como ''tuteo'' de ''tú;'' de un verbo como ''bendición'' de ''bendecir;'' de un adverbio como ''cercanía'' y ''lejanía'' de ''cerca'' y ''lejos.'' Se distinguen en general dos clases de derivados: los gramaticales y los ideológicos. Los derivados gramaticales modifican en fuerza de su terminación los accidentes y propiedades gramaticales del primitivo; los derivados ideológicos modifican en virtud de su terminación el significado del primitivo, sin alterar en muchos casos los accidentes gramaticales. El plural, por ejemplo, es derivado gramatical del singular, y un nombre abstracto es derivado ideológico de un concreto, como ''grandeza'' de ''grande''. Entre los nombres derivados deben tomarse en consideración los patronímicos, los diminutivos, aumentativos y despectivos y los verbales. 80. Los patronímicos son apellidos derivados que denotan filiación. Les corresponden las terminaciones ''az'', ''ez'', ''iz'', ''oz'', ''es'', ''is''. Sirvan de ejemplo Díaz, Martínez, Ruiz, Muñiz, Muñoz, Peris y Garcés. La final ''ez'' es la de uso más frecuente. Díaz es hijo de ''Diago'' y Diago es igual á Santiago. Esto se entendorá fácilmente si se recuerda que el nombre del santo apóstol era en español ''iago;'' precedido de la forma anticuada ''sant'' resultó ''Santiago'' y precedido de la letra ''D'' inicial del latín ''Divus'' (santo), se convirtió en ''Diago.'' {{menor|Los patronímicos castellanos son algunas veces formas alteradas de genitivos latinos. (Véase la Gramática de la Beal Academia Española. Parte I, Cap. III)}} {{c|'''De los nombres diminutivos, aumentativos y despectivos.'''}} 81. Los nombres diminutivos son derivados que en virtud de su terminación denotan que disminuye el tamaño de la cosa ó persona significada por el primitivo; v. g.: ''librito'' y ''casita'' dimi-<noinclude></noinclude> 7oh4zqdxr1wcghg7znlb49klfszg1b6 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/37 102 240172 1663781 1438734 2026-06-03T15:34:50Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663781 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=19}}</noinclude>nutivos de ''libro'' y de ''casa''. Algunos diminutivos denotan desprecio, como ''vegete;'' otros confianza, como ''viejecillo'' y otros finalmente sirven para demostrar cariño; v. g.: ''viejecito''. 82. Los despectivos son derivados que en virtud de su terminación denotan que es despreciable la persona ó cosa significada por el primitivo; v. g.: ''poetastro'', ''casuca'', ''villorio''. 83. Los aumentativos denotan por razón de su terminación que la cosa ó persona expresada por ellos es de mayor tamaño que la denotada por el primitivo; v. g.: ''hombrón'', ''hombronazo''. Los aumentativos juntan á veces alguna otra idea á la de aumento que les corresponde de suyo significar; ''ventarrón'', por ejemplo, denota un viento fuerte y repentino; ''poblachón'', pueblo grande y destartalado; ''pedrejón'', piedra grande y suelta. En la Morfología se expondrá lo relativo á las terminaciones y modo de formación de todos estos derivados. 84. Son sustantivos verbales los nombres derivados de verbos. Su significado depende en parte del elemento radical, y en parte de la terminación. Filólogos de primer orden consideran al infinitivo como nombre verbal; otros sostienen que es voz intermedia entre el nombre y el verbo, y muchos lo clasifican entre los verbos. En otra parte de este libro se tratará de este punto, que como luego se advierte, es de grande importancia en Gramática. En la Morfología se dirá lo relativo á las terminaciones y modo de formación de los verbales. 85. Son nombres simples los que constan de una sola voz; v. g.: ''pan''. 86. Los nombres compuestos se forman de una voz simple y de una preposición propia ó impropia; v. g.: ''condiscípulo'', ''antesala'', ''desconfianza''. A veces pueden constar de dos y aun de tres prefijos; v. g.: ''indisposición'', ''desarrevuelto'' (anticuado). También pueden considerarse como nombres compuestos los sustantivos formados de una voz simple y de una preposición griega ó latina. En la Morfología se hallará una lista de nombres de esta clase.<noinclude></noinclude> 6yr3w6e6n5ou30gzbqvngdi85zpi5wj Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/38 102 240173 1663782 897326 2026-06-03T15:35:02Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663782 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=20}}</noinclude>. Los yuxtapuestos se forman de toda especie de palabras; excepto la interjección, la preposición y el artículo. Las voces de que se componen los yuxtapuestos pueden ser castellanas ó bien pertenecientes á otros idiomas. Algunas veces se conservan íntegros los elementos componentes; mientras en otros casos sufren alteración. De todo ello se hablará en la Morfología. Los yuxtapuestos no consienten verdaderos prefijos y en esto se distinguen de los compuestos. ''Quitaipón'', v. g., es yuxtapuesto; ''indigno'' y ''preclaro'' son compuestos. {{bloque menor/c}} 88. Acaece que en los compuestos varía la significación del prefijo, según varía la índole gramatical del simple; por ejemplo: ''re'' aumenta y encarece el significado del simple antes de un adjetivo, como en ''reviejo'', y lo ''disminuye'' antes de un sustantivo como en ''redolor'' que significa ''dolorcillo tenue'' y ''sordo''. {{bloque menor/f}} {{c|'''Del género de los nombres.'''}} 89. Ya se dijo en los párrafos 60 y 61 qué se entiende por género, y cuántos y cuáles son los géneros de los nombres sustantivos. Toca ahora definir cada uno de ellos. 90. El género masculino corresponde á los nombres de hombres y de animales machos, y á los que por su terminación el uso ha reducido á este género; v. g.: ''soldado'', ''caballo'', ''fusil''. 91. El género femenino conviene á los nombres de mujeres y de animales hembras y á los que por su terminación el uso ha reducido á este género; v. g.: ''niña'', ''flor'' y ''paloma''. 92. El género neutro conviene á voces y locuciones cuyo sentido es indefinido; v. g.: ''esto'', ''eso'', ''aquello'', ''lo bueno'', ''lo malo'', etc. 93. El género común de dos corresponde á los nombres que con una sola terminación convienen á individuos de uno ó de otro sexo, y concuerdan con adjetivos ya de terminación masculina, ya de terminación femenina; v. g.: ''el reo'' y ''la reo''. 94. El género epiceno corresponde á los nombres que con una sola terininación convienen á individuos, ya de uno, ya de otro sexo; pero sólo pueden concertar con una terminación del<noinclude></noinclude> ji75dgd3a958fc74w10gmqhwevx6imm Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/39 102 240174 1663783 897755 2026-06-03T15:35:20Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663783 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=21}}</noinclude>adjetivo; v. g.: ''liebre'' que con la terminación femenina conviene al macho y á la hembra. {{bloque menor/c}} Según las definiciones dadas, son del género común de dos ''el joven'' y ''la joven''; ''el reo'' y ''la reo''; ''el testigo'' y ''la testigo''. En lo antiguo se usó el femenino ''rea''. Tigre es también del género común de dos; D. Juan Valora en sus Cartas Literarias, dice: "''la tigre'' virgen en celo, está magistralmente ''pintada'', y mejor aún acaso ''el galán'' y ''robusto''". Ercilla, Hartzenbusch, Menéndez Pelayo y otros escritores de nota dan á ''tigre'' el género común de dos. Son asimismo del género común de dos, muchos nombres terminados en ''a'' que se aplican ya al hombre ya á la mujer y se construyen con artículo masculino ó femenino. A este número pertenecen ''artista'', ''corista'', ''pianista'', ''dentista'', ''electricista'', y en general todos los terminados en ''ista'', ya denoten al que ejerce una profesión como los anteriores, ó ya al que sigue alguna religión, partido ó escuela, como ''anabaptista'', ''monoteísta'', ''juarista'', ''positivista'', etc. Son también del género común de dos ''patriota'', ''compatriota'', ''paria'' y los adjetivos sustantivados ''indígena'' é ''hipócrita''. Son epicenos ''llama'' y ''milano''. ''Persona'' también lo es, puesto que con una sola terminación y artículo se aplica así á los hombres como á las mujeres. El mismo género corresponde á ''criatura'', cuando significa niño de tierna edad. {{bloque menor/f}} 95. El género ambiguo conviene á los nombres que se usan indistintamente como masculinos ó como femeninos; v. g.: ''el mar'' y ''la mar;'' ''el dote'' y ''la dote''. 96. Los nombres de cosas animadas tienen el género que corresponde á la persona ó animal que significan; los de cosas inanimadas tienen el género que el uso les ha señalado, según su terminación. {{c|'''Reglas del género de los nombres por razón de su significado.'''}} 97. Regla 1ª De los nombres con que se designa al Ser Supremo, algunos son masculinos como Dios y Jehová, y otros femeninos como Divinidad y Providencia. 98. Regla 2ª Los nombres de ángeles son masculinos. 99. Regla 3ª El sustantivo ''hombre'' es masculino en el significado de varón. Mas si comprende á todo el género humano, tendrá el género de los nombres que con una sola terminación<noinclude></noinclude> 26kvhocyfw48q9n3ozrjvtq2ik6scu5 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/40 102 240175 1663784 898091 2026-06-03T15:35:37Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663784 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=22}}</noinclude>y artículo se aplican á individuos de uno ó de otro sexo. Individualmente tomado sólo puede ser masculino. {{bloque menor/c}} ''Dueño'' sin variar de terminación y con sólo el artículo masculino, se aplica al hombre y á la mujer, "''La'' hice ''dueño'' de mi voluntad" (Quijote, ''Cervantes''). "Lo que gustes, ''hija'' ''dueño'' eres de tu ''voluntad''" (Tamayo y Baus). También admite la final ''a'' cuando se aplica á una mujer; v. g.: "Hoy ''dueña'' de tu albedrío gozarás del bien supremo" (Meléndez). 100. Por regla general los nombres de personas y animales bajo la terminación masculina, comprenden también á individuos del sexo femenino; y así cuando decimos ''nuestros hijos'', ''nuestros padres'', ''nuestros abuelos'' ó bien los ''Reyes Católicos'', los ''Duques de Guisa'', hablamos de hombres y mujeres juntamente. En Bretón se lee: "Y lo demás se lo doy á dos ''sobrinos'' que tengo; ''uno hembra'', ''otro varón''." [''Una Vieja.''] En las locuciones ''el perro es fiel;'' ''el caballo es útil;'' ''perro'' y ''caballo'' comprenden al macho y á la hembra. Sin embargo, ''oveja'', ''gallina'' y ''paloma'' femeninos por su terminación comprenden á toda la especie. (Véase la ''Gramática de Bello'', Cap. VII.) 101. Muchos sustantivos varían de terminación, según cambian de género, como emperador, emperatriz; czar ó zar, czarina ó zarina; barón, baronesa; varón, varona (anticuado), varonesa; príncipe, princesa; rey, reina; poeta, poetisa; héroe, heroína; diablo, diabla, diablesa; canónigo, canonesa; diácono, diaconisa; sacerdote, sacerdotisa; abad, abadesa; profeta, profetisa; alcalde, alcaldesa; alcaide, alcaidesa; cantor, cantora; cantarín, cantarina, cantatriz; actor, actriz; institutor, institutora; prior, priora, prioresa; jefe, jefa; gigante, giganta; comediante, comedianta; regordete, regordeta; hotentote, hotentota; pariente, parienta. 102. Por regla general los verbales en ''ante'', ''ente'', ''iente'' ó ''yente'' no cambian de terminación por razón del género, ya se usen como participios, como adjetivos sustantivados ó como adjetivos; y así se dice: ''el amante niño'', ''la niña amante;'' ''el amante'' y ''la amante;'' ''el oyente'' y ''la oyente;'' ''el obediente y la obediente''. ''Penitente'' y ''confidente'' procedentes de verbos latinos no mudan su terminación al pasar al género femenino; si bien buenos escritores han dicho ''confidenta'', "''la confidenta'' y ''acompañanta''" (''D. Juan Valera'', Ilus. del Doct. Faust.). 103. Según uso de buenos escritores, los participios en ''ante'', ''ente'', ''iente'', ''yente'' que admiten por excepción la terminación femenina ''a'', por este mismo hecho pierden el carácter de tales participios, y se usan como nombres; y así la princesa ''que rige'' á una nación se llama princesa ó reina ''regente''; al paso que la mujer del ''regente'' es la ''regenta''. ''Presidenta'', sin embargo, significa ''la que preside'' y también ''la mujer del presidente''. Se hallan en el caso de la observación hecha al principio de es-<noinclude>{{bloque menor/f}}</noinclude> jzr2c616kvzgsunrk1gdsjvg5qyb9qp Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/41 102 240176 1663785 898093 2026-06-03T15:36:01Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663785 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=22}} {{bloque menor/c}}</noinclude>te párrafo los siguientes nombres verbales: asistente, asistenta; congregante, congreganta; danzante, danzanta; figurante, figuranta; sobresaliente, sobresalienta; mendigante, mendiganta; pretendiente, pretendienta; sirviente, sirvienta; recitante, recitanta (anticuado); representante, representanta; acompañante, acompañanta (Valera); preguntante, preguntanta (Cervantes; ''Quijote''). Entre los adjetivos verbales mencionados, algunos han caído en desuso; tales son recitanta, representanta, preguntante y preguntanta. Acompañanta es de poco uso. 104. En lo antiguo los apellidos cambiaban de determinación, cuando se aplicaban á las mujeres, y así se decía ''la Calderona'' y ''la Pacheca.'' 105. No es desusado que los nombres de animales hembras tengan distinta raíz que los de animales machos; sirvan de ejemplo los siguientes: ''vaca'' y ''toro;'' ''oveja'' y ''carnero;'' ''yegua'' y ''caballo.'' {{bloque menor/f}} 106. Los nombres de ríos son masculinos, por referirse al nombre genérico ''río;'' y así se dice: ''el Sena'', ''el Danubio'', ''el Amazonas;'' se usan como femeninos Esgueva y Huerva. 107. Los nombres de volcanes, montañas y cordilleras son masculinos; v. g.: ''el Etua'', ''el Vesubio'', ''los Andes'', ''los Alpes'', ''los Pirineos''. 108. Los nombres de ciudades son femeninos, cuando se refieren al nombre genérico ''ciudad;'' pero otras veces siguen el género de su terminación. 109. Los nombres de letras son femeninos. Delta es masculino cuando significa ''isla triangular formada en la desembocadura de algún río.'' {{bloque menor/c}} 110. Son también femeninos los nombres de figuras de Gramática y de Retórica; v. g.: Aféresis, Epéntesis, Elipsis, Silepsis, Apócope, Sinécdoque, Metáfora, Metonimia, etc. Por excepción son masculinos los nombres siguientes: Hipérbaton, Asíndeton, Polisíndeton, Pleonasmo, Metaplasmo y algunos más. 111. Los infinitivos usados como nombres sustantivos son masculinos, como lo comprueban los ejemplos siguientes: "''el dulce lamentar'' de dos pastores" (Garcilaso); "''el poco comer'' que comemos" (Cervantes); "''un vago'' interminable ''buscar''" (Cutanda); "''el bien obrar''" (Silvela Fºº); "''el vivir humano''" (D. Juan Valera). 112. No obstante la regla anterior, los infinitivos se reproducen por el neutro ''lo'', como se observa en este ejemplo: "El general había resuelto ''partir, pero la gota se lo impidió,''" 113. Son del género masculino las palabras tomadas simple-<noinclude>{{bloque menor/f}}</noinclude> s4omi85aaezr66rhg5vjcac22y9wcv6 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/42 102 240177 1663786 1108572 2026-06-03T15:36:38Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663786 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=24}} {{bloque menor/c}}</noinclude>mente como elementos del lenguaje, sin tener en cuenta ni su significado, ni su índole gramatical. Cuervo en nota al párrafo 357 de sus Apuntaciones Críticas, dice: "Más adelante hallará el lector algunos comentarios sobre ''este china''" 114. Si ''uno'' ''una'' se sustantivan, se tomará la terminación masculina, cuando aquello de que se trata, se puede afirmar así de hombres como de mujeres, y así, aun cuando sea mujer la que habla, deberá decir: "No sabe ''uno'' cuando ha de morir." 115. Si ''uno'' ''una'' se refieren á la persona que habla, se usará la terminación masculina, si esa persona es hombre, y la femenina, si es mujer. Aclaran y confirman esta doctrina, los ejemplos siguientes: "Qué empeño de mortificarle á ''uno''" (Tamayo y Baus); ''uno'' está en vez de la primera persona gramatical, que en el caso del ejemplo es hombre. "Lo que lisonjea y enamora es que ''la'' quieran á ''una'', aunque sea pobre, y no por ser rica" (D. Juan Valera). {{bloque centro| <poem> Juana, Juanilla, será Verdad que al fin te recobro? Verdad es ¿Qué ha de hacer ''una''? ::::(Tamayo y Baus ''La Bola de Nieve.'') </poem>}} Finalmente, si aquello de que se trata sólo puede afirmarse de una mujer, se tomará la terminación femenina del artículo, como lo comprueban las siguientes autoridades: "''Quedarse una arrebolada'' y sin visita; quedarse aderezada y compuesta y sin novio" (Diccionario de la Academia). "Porque ''una'' hable con dulzura | y á ciertas galanterías | dando su justo valor | no muerda al que se las dice" (Bretón de los Herreros). "Muy tonta sería ''una'' en casarse con un tendero, pudiendo casarse lo menos con un Ministro" (Trueba). {{bloque menor/f}} 116. En el párrafo 92 quedó ya dicho qué se entiende por género neutro. Toca ahora señalar cuáles son los nombres y locuciones que tienen este género. 117. El género neutro conviene á los sustantivos de sentido indefinido, como ''esto'', ''eso'', ''aquello'', ''ello'', ''lo'', ''algo'', ''mucho'', ''poco'', ''uno'', ''otro'', ''tanto'', ''tal'', ''cual'' y ''que''. Todas estas voces tomadas en sentido indefinido no concuerdan con ningún sustantivo expreso ó tácito, y por otra parte, subsisten por sí solas en la oración, de donde infieren gramáticos de primer orden que son verdaderos sustantivos neutros. {{menor|118. Mucho conviene coinprobar esta doctrina con el uso de los más reputados hablistas. "Todas las (penas) desta miserable vida juntas y amontonadas en ''uno'', si son cotejadas con ellas, no son más que una sombra ó sueño de penas" [''P. Rivadeneyra''].}} {{menor|"Si ''uno'' fuese la vida intelectual de un pueblo, y ''otro'' su lengua y expresión...." (Núñez de Arenas, ''Discurso académico'').}} {{np}}<noinclude></noinclude> 592wdrweobd6fq5kou55gp7b612mlt3 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/43 102 240250 1663787 898237 2026-06-03T15:36:50Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663787 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=25}}</noinclude>{{bloque menor/c}} "No ''lo'' acierta á mi juicio Clemencín" (Gramática de Bello); "''uno'' dice la lengua y ''otro'' el corazón" (''Trabajos de Persiles'', Cervantes). "Si estoy descargado de ''lo'' en que por el fiscal soy acusado" (Fr. Luis de León). "Quédese ''esto'' aquí" (Quij. t. IV. p. 86). "Mejor.... ''lo'' entendía el Rey Católico D. Fernando" (Cuervo, Apunt.) "Todo ''esto'' fuera flores de cantueso" (Quij. t. IV. p. 87). ".... si mi señor D. Quijote quisiere darme alguna ínsula.... recibiré mucha merced en ''ello''" (Cervantes, ''Quijote''). "....''uno'' es escribir como poeta, y ''otro'' como historiador" (Cervantes, ''Quijote''). "E ved non fallezcan á tal ocasión | Lorigas, paveses é todo ''lo'' al" (L. Moralín). "Y no porque sea ''ello'' así" (Cervantes). ¿''Cuál'' es más resucitar á un muerto ó matar á un gigante?" 119. También han de mirarse como sustantivos neutros, los adjetivos que se usan como sustantivos abstractos; tales son ''grandioso'' y ''bello'' en locuciones como las que siguen: Nada hay de ''grandioso'' en este templo, pero sí mucho de ''bello; grandioso'' vale lo mismo que ''grandiosidad'' y ''bello'' equivale á ''belleza''. 120. Las palabras ó locuciones á que atribuyen los gramáticos él género neutro, significan á veces conjunto ó reunión de cosas, frecuentemente heterogéneas, como si decimos: "nada de ''esto me'' agrada," refiriéndonos á varios objetos. Cuando afirmamos que "''lo bueno'' es preferible á ''lo bello;''" ''lo bueno'' significa ''todo aquello'' que tiene bondad y ''lo bello todo aquello'' que tiene belleza. ''Bueno'' y ''bello'' son en tales locuciones adjetivos que califican al sustantivo neutro ''lo''. {{bloque menor/f}} 121. Por el neutro ''lo'' se reproducen sustantivos y adjetivos de terminación masculina ó femenina, singular ó plural, infinitivos y oraciones enteras, como lo prueban los ejemplos que siguen: "....creó un alguacil de pobres para que los examinasen si ''lo'' eran" (''Quijote'', Cervantes); ''lo'' reproduce al adjetivo ''pobres''. "....ni todos los que se llaman ''caballeros'', ''lo'' son de todo en todo" (''Quijote''); ''lo'' reproduce al sustantivo ''caballeros''. "Felipe III hubiera sido un gran príncipe, si para ''serlo'', bastara la recta intención" (Clemencín); ''lo'' está en lugar de gran ''príncipe''. "Así como las bestias espantadizas huyen de algunas cosas por imaginar que son peligrosas, no ''lo'' siendo," etc. (''Fr. Luis de Granada''); ''lo'' se halla en lugar de ''peligrosas.'' "Si me holgué con el hallazgo, no hay para qué decir''lo''" (''Quijote''); aquí ''lo'' reproduce la oración ''me holgué con el hallazgo''. "Fué precisamente á su ''genio filosófico á lo que'' Bello debió el poder presentar el estudio<noinclude></noinclude> qba8dshufob1jqzllulwci0rvqo7pbu Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/44 102 240251 1663788 898368 2026-06-03T15:37:02Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663788 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=26}}</noinclude>gramatical más acabado" (''Marco Fidel Suárez''); lo reproduce á ''genio filosófico''. {{bloque menor/c}} 122. Aunque las oraciones enteras, así como los infinitivos, se reproducen por el neutro ''lo'', se construyen con el artículo masculino ''el;'' v. g.: "El que temamos á Dios con temor filial'', no quita que también le amemos." "El contento que nace ''del gastar las riquezas'' (Fr. Luis de León). "Este encerramiento y ''este negarme el salir de casa'' (''Quijote''). "''El vivir humano'' es más serio, más digno que todo eso" (D. Juan Valera). 123. Ocurre á veces que adjetivos singulares ó plurales de terminación femenina, faltos de sustantivo expreso ó tácito con el cual concuerden, forman con otras palabras locuciones de sentido indefinido. Tales locuciones por su sentido, pudieran considerarse del género neutro. Ejemplificaremos todo ello con algunas autoridades. En Cervantes se lee: "Andaban tan ''á una'' sus voluntades que no había concertado reloj que así ''lo'' anduviese." "Desfallecen ''á una'' cuerpo y espíritu" (D. Gumersindo Laverde). "''A la continua''" (''Amador de los Ríos''). En escritores notoriamente correctos y castizos se leen frases como las siguientes: "Nos ''las'' prometemos felices" (D. Juan Valera). "En donde ''las'' dan ''las'' toman." "No ''tenerlas todas'' consigo." "Andar ''á malas'', ''á derechas'' ó ''á las bonicas''." Obrar ''á tontas'' y ''á locas''. Tenerse en ''buenas''. Yéase el cap. III de la Sintaxis de la Gramática publicada por Salvá, quien presenta allí grande acopio de esta clase de locuciones. 124. En construcciones parecidas á las citadas se usó en lo antiguo y aun se emplea ahora la terminación neutra. Son prueba de ello los ejemplos siguientes tomados de la Gramática Latina de los señores Caro y Cuervo. "Sabiendo que {{may|lo}} habían con gente arrebatada," pudo también decirse "que ''se'' {{may|las}} habían con gente arrebatada." "¡Sancho! ¡Sancho! mejor te {{may|lo}} hagan tus hijos que tú contra mí {{may|lo}} has hecho." "Allá ''se lo'' haya con su amarga suerte" (Valbuena). También se dice: "Allá se {{may|las}} avenga con su mala suerte." La equivalencia que se advierte entre unas y otras locuciones, prueba que la terminación femenina, aun usada en el número plral, tiene en algunos casos el sentido indefinido de la neutra. 125. Las locuciones neutras ''lo bueno'', ''lo bello'', y otras dé la misma especie, significan lo mismo que los nombres femeninos abstractos ''bondad'', ''belleza'', etc., en construcciones como estas: ''lo bello'' del jardín, ''lo alto'' de la torre, equivalentes á estas otras: ''la belleza'' del jardín, ''la altura'' de la torre. 126. En algunos casos suele dársele género masculino al adjetivo sustantivado empleado con significación abstracta, y así se dice: ''el sublime'' en Literatura; ''el parecido'' del retrato; "''el sumo posible'' de la perfección" (D. Marco Fidel Suárez). También es de uso corriente esta frase: "''el ridículo'' es arma muy temible." {{bloque menor/f}}<noinclude></noinclude> 5visbipcvjialoz840l1ythz5mzw2vd 1663806 1663788 2026-06-03T15:45:23Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663806 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=26}}</noinclude>gramatical más acabado" (''Marco Fidel Suárez''); lo reproduce á ''genio filosófico''. {{bloque menor/c}} 122. Aunque las oraciones enteras, así como los infinitivos, se reproducen por el neutro ''lo'', se construyen con el artículo masculino ''el;'' v. g.: "''El que temamos á Dios con temor filial'', no quita que también le amemos." "El contento que nace ''del gastar las riquezas'' (Fr. Luis de León). "Este encerramiento y ''este negarme el salir de casa'' (''Quijote''). "''El vivir humano'' es más serio, más digno que todo eso" (D. Juan Valera). 123. Ocurre á veces que adjetivos singulares ó plurales de terminación femenina, faltos de sustantivo expreso ó tácito con el cual concuerden, forman con otras palabras locuciones de sentido indefinido. Tales locuciones por su sentido, pudieran considerarse del género neutro. Ejemplificaremos todo ello con algunas autoridades. En Cervantes se lee: "Andaban tan ''á una'' sus voluntades que no había concertado reloj que así ''lo'' anduviese." "Desfallecen ''á una'' cuerpo y espíritu" (D. Gumersindo Laverde). "''A la continua''" (''Amador de los Ríos''). En escritores notoriamente correctos y castizos se leen frases como las siguientes: "Nos ''las'' prometemos felices" (D. Juan Valera). "En donde ''las'' dan ''las'' toman." "No ''tenerlas todas'' consigo." "Andar ''á malas'', ''á derechas'' ó ''á las bonicas''." Obrar ''á tontas'' y ''á locas''. Tenerse en ''buenas''. Yéase el cap. III de la Sintaxis de la Gramática publicada por Salvá, quien presenta allí grande acopio de esta clase de locuciones. 124. En construcciones parecidas á las citadas se usó en lo antiguo y aun se emplea ahora la terminación neutra. Son prueba de ello los ejemplos siguientes tomados de la Gramática Latina de los señores Caro y Cuervo. "Sabiendo que {{may|lo}} habían con gente arrebatada," pudo también decirse "que ''se'' {{may|las}} habían con gente arrebatada." "¡Sancho! ¡Sancho! mejor te {{may|lo}} hagan tus hijos que tú contra mí {{may|lo}} has hecho." "Allá ''se lo'' haya con su amarga suerte" (Valbuena). También se dice: "Allá se {{may|las}} avenga con su mala suerte." La equivalencia que se advierte entre unas y otras locuciones, prueba que la terminación femenina, aun usada en el número plral, tiene en algunos casos el sentido indefinido de la neutra. 125. Las locuciones neutras ''lo bueno'', ''lo bello'', y otras dé la misma especie, significan lo mismo que los nombres femeninos abstractos ''bondad'', ''belleza'', etc., en construcciones como estas: ''lo bello'' del jardín, ''lo alto'' de la torre, equivalentes á estas otras: ''la belleza'' del jardín, ''la altura'' de la torre. 126. En algunos casos suele dársele género masculino al adjetivo sustantivado empleado con significación abstracta, y así se dice: ''el sublime'' en Literatura; ''el parecido'' del retrato; "''el sumo posible'' de la perfección" (D. Marco Fidel Suárez). También es de uso corriente esta frase: "''el ridículo'' es arma muy temible." {{bloque menor/f}}<noinclude></noinclude> 7wdtz4ebzkunrjv7j3xyhtagebi9dwq Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/45 102 240252 1663789 898665 2026-06-03T15:37:28Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663789 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=27}}</noinclude>{{bloque menor/c}} Este uso fué más frecuente en lo antiguo: en Cervantes se lee; ''el roto'' pudiera ser," por "''lo roto'', pudiera ser." "Todo ''el blanco'' no es harina," por lo blanco. (Refrán que se halla en el Cancionero de Sevilla). ¿Quién vos dice aquí ''el contrario?'' (Torres Naharro), por lo contrario. {{bloque menor/f}} {{c|'''Del género de los nombres por razón de su terminación.'''}} 127. Regla 1ª Los nombres terminados en ''a'' son femeninos; v. g.: ''mesa'', ''tabla'', ''casa''. Se exceptúan por masculinos los nombres terminados en ''ma'' de origen griego; v. g.: ''dilema'', ''problema'', ''teorema'', ''anagrama'', ''programa'', ''sofisma'', y otros más. Son asimismo masculinos los terminados en a acentuada, como ''sofá'', ''maná'', ''farfalá''. Los nombres de las notas musicales ''la'' y ''fa'', y lo son también ''alarma'' y ''día''. Alarma se ve usado como femenino por buenos escritores: "..... sin ''alarma alguna'' de conciencia" (D. Leopoldo Cueto). Son ambiguos ''albalá'', ''cisma'', ''centinela'' y ''neuma'' en la segunda acepción que le da la Academia, en la primera es masculino. {{bloque menor/c}} Reuma es masculino en la acepción de reumatismo, y femenino cuando significa corrimiento. ''Atalaya'', ''torre'' es femenino; ''hombre que atalaya'' es masculino. ''Guia'', persona que encamina, conduce y enseña á otra el camino, es común de dos. ''Guía'' si significa lo que en sentido figurado dirige ó encamina, según el Diccionario de la Academia, es femenino. Sin embargo, escritores y hablistas de nota le dan el género masculino. "El uso erudito fué el guía que se propuso seguir" (D. Marco Fidel Suárez, ''Estudios Gramaticales''). "El poeta no debe tener más.... que un guía: la verdad" (Menéndez Pelayo). Finalmente ''guía'', sargento ó cabo que se coloca convenientemente para la mejor alineación de la tropa, es masculino. ''Trompeta'' y ''corneta'' son del género masculino, cuando denotan la persona que toca esos instrumentos, y son femeninos cuando significan el instrumento mismo. ''Espía'' según la Academia es masculino y femenino. Cervantes le da género femenino en la expresión ''ocultas espías'' (''Quijote''). ''Guardia'', conjunto de soldados es femenino; ''guardia'', soldado es masculino. ''Guarda'', persona que tiene á su cargo y cuidado la conservación de una cosa, es común de dos; ''guarda'', por observancia de una ley ó estatuto, es femenino. ''Guarda'', ''espía'' y ''centinela'' se usaron antiguamente como femeninos. ''Camarada'' es masculino. Escritores muy distinguidos lo hicieron femenino. {{bloque menor/f}}<noinclude></noinclude> 6yextrcusiqe89dv5zoppsq3l7wujnb Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/46 102 240253 1663790 1471846 2026-06-03T15:37:58Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663790 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=28}}</noinclude>{{menor|''Una camarada; la cual cantarada'' (''Quijote'').}} {{menor|Por mi vida que me agrada | ''La camarada'', sobrino (Lope de Vega). También se usa con genero femenino en el ''Pícaro Guzmán de Alfarache'' y en el Escudero Marcos de Obregón; mas en el ''Diablo Cojuelo'' de Luis Vélez de Guevara, impreso en 1641, se lee ''los dos camaradas.''}} {{menor|El cántico malamente llamado ''la magnífica'' es ''Magnificat'' y tiene género masculino.}} {{menor|''Contra'' por concepto opuesto, es masculino; por dificultad ó inconveniente es femenino.}} {{menor|''Cólera'' por ira ó enojo es femenino; ''cólera'', enfermedad es masculino.}} {{menor|''Fantasma'', espantajo es femenino, en las demás acepciones es masculino; ''barba'' es femenino, cuando significa una parte del rostro; y masculino, cuando por esta palabra designamos al que hace papel de viejo en las representaciones escénicas. ''Cometa'', cuerpo celeste, es masculino; y femenino cuando os el nombre de un juguete. ''Papa'', sumo pontífice, es masculino; ''papa'', nombre con que se designa el alimento que se da á los niños de corta edad, es femenino. ''Cura'', por párroco es masculino; en las otras acepciones, femenino.}} De los nombres terminados en ''e''. 128. Los sustantivos terminados en ''e'' son masculinos; se exceptúan por femeninos muchos sustantivos de origen griego, como ''esferoide'', ''paraboloide'', ''elipsoide'', ''hemorroide'', ''estacte'', ''isagoge'', ''paragoge'' y otros más. Son también femeninos varios nombres terminados en ''bre'', ''dre'' y ''gre;'' por ejemplo: ''hambre'', ''urdimbre'', ''techumbre'', ''pesadumrbre'', ''herrumbre'', ''fiebre'', ''cumbre'', ''certidumbre'', ''legumbre'', ''podredumbre'', ''podre'', ''mugre'' y otros. {{menor|''Arte'' es ambiguo; pero en singular se usa más comunmente como masculino, y en plural siempre es femenino. En singular puede concertar con adjetivo de terminación femenina, aun cuando esté precedido de artículo masculino; v. g.: ''el arte'' poética; ''el arte'' cabalística (Menéndez y Pelayo); el mismo autor ha escrito: ''esta arte hermosísima; el arte simbólico''. El Diccionario de la Academia trae la expresión: ''algún arte bella.''}} {{bloque menor/c}} ''Frente'' por una parte del rostro es femenino, y masculino por la parte anterior ó delantera de un objeto cualquiera, y así se dice: ''el frente de un edificio; el frente de un ejército.'' Según la Academia, en esta última acepción es nombre ambiguo. ''Dote'' por el caudal que lleva la mujer al claustro ó al matrimonio, es ambiguo, también son ambiguos ''lente'', ''estambre'', ''pringue'', ''puente'', ''tilde'', ''tizne'', ''trípode'', ''herpe'', ''linde'' y tal vez algunos más. Se usan más frecuen-<noinclude></noinclude> fx0s6jef68o5srgml0dwimoh4ykqsce Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/47 102 240254 1663791 899723 2026-06-03T15:38:17Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663791 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=29}} {{bloque menor/c}}</noinclude>temente como masculinos ''estambre'', ''puente'' y ''linde''. El plural ''dotes'' en la acepción de ''buenas cualidades'' más comunmente es femenino; si bien algunos le dan el género masculino. ''Tigre'' es común de dos, puesto que se construye con las dos terminaciones masculina y femenina del adjetivo y del artículo. "La tigre por cimera de su yelmo" (Menéndez y Pelayo). "''Herida tigre hircana''" (''Ercilla''); "''el tigre''" (''Valera''), Asimismo es común ''hereje''. En lo antiguo se dijo ''hereja''. {{bloque menor/f}} Son epicenos los nombres de aninrmles que con la letra final ''e'' comprenden al macho y á la hembra, y se construyen con una sola terminación del artículo ó del adjetivo; sirvan de ejemplo: ''liebre'', ''chinche'', ''sierpe'', ''serpiente''. Son femeninos los esdrújulos en ''ide'' de origen griego como ''píxide'', ''clámide'', ''pirámide'' y ''cúspide''. También son de este género los terminados en el diptongo ''ie'' precedido de sílaba acentuada; v. g.: ''sanie'', ''intemperie'', ''superficie.'' Fuera de los nombres contenidos en estas reglas excepcionales, hay otros muchos femeninos de los cuales dan noticia los diccionarios. 129. Los terminados en ''i'' son masculinos, como ''bisturí'', ''zaquizamí'', ''maravedí;'' se exceptúan por femeninos diócesi, metrópoli, diesi, espicanardi y palmacristi. 130. Los en ''o'' son masculinos; se exceptúan por femeninos ''mano'', ''nao'' y ''seo''. ''Pro'', según la Academia, es ambiguo. Testigo y reo son del género común de dos. 131. Los acabados en ''u'' son masculinos; v. g.: ''alajú'', ''espíritu'', ''tisú'' y otros. ''Tribu'' es femenino. 132. Los nombres terminados en consonante, en su mayor parte, son masculinos, como se deduce de las reglas que á continuación se exponen. Nombres terminados en <i>'''d'''.</i> 133. Son femeninos por regla general; v. g.: ''verdad'', ''bondad'', ''salud'', etc. Se exceptúan por masculinos los siguientes: ''alud'', ''ataud'', ''talud'', ''almud'', ''ardid'', ''césped'', ''sud'', ''efod'', ''talmud''. 134. Los terminados en ''j'' son masculinos como ''boj'', ''reloj''. Es femenino ''troj''. {{np}}<noinclude></noinclude> tkgolpbm2ifovv3pnz2i95dusaywdo9 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/48 102 240255 1663792 899483 2026-06-03T15:38:32Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663792 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=30}}</noinclude>135. Los terminados en ''I'' son masculinos como ''árbol'', ''abril'', ''facistol''; se exceptúan por femeninos ''col'', ''col'', ''sal'', ''miel'', ''hiel'', ''cárcel'', ''capital'' por ciudad principal, ''canal'' en las ocho primeras acepciones que le da el Diccionario de la Academia, ''señal'', ''pastoral'' especie de drama bucólico; ''moral'' por ciencia de las costumbres. 136. Los acabados en ''n'' son masculinos, como ''almacén'', ''pan'', ''bastón'', ''hollín'', etc.; se exceptúan por femeninos los verbales en ''ón'' y en ''ión'', como ''quemazón'', ''prohibición'', ''donación''. ''explicación'' y otros muchos. Son igualmente femeninos varios sustantivos en ''ón'' y en ''ión'' procedentes del latín, como ''complexión'', ''condición'', ''religión'', ''jurisdicción'', ''ocasión'', ''razón'' y otros. Según la regla general son masculinos, no obstante proceder de verbos, los nombres que siguen: limpión, apretón, empujón, encontrón, forcejón, resbalón, trasquilón, reventón, salpicón, envión. Son femeninos comezón, sartén, arrumazón, clin ó crin, imagen, sien. Margen es ambiguo. Orden, por precepto ó mandato es femenino; por concierto, regularidad, buena disposición de las cosas, es masculino; si significa uno de los sacramentos de la Iglesia ó instituto monástico es ambiguo; pues se dice: ''el orden sacerdotal; las sagradas órdenes; el Orden de Predicadores'' y ''la Tercera Orden de San Francisco''. Finalmente cuando sirve para nombrar algún instituto militar ó de caballería es femenino; v. g.: ''la Orden de Calatrava''. 137. Los acabados en ''r'' son masculinos, como ''albur'', ''ámbar'', ''collar'', ''eter'', ''honor'', ''temor;'' se exceptúan por femeninos ''flor'', ''segur'', ''labor'', ''zoster''. ''Mar'' en singular es ambiguo; en plural es masculino; en singular también es masculino cuando va acompañado de algún adjetivo que forma con él nombre propio; y así se dice, ''el Mar Muerto'', ''el Mar Mediterráneo'', ''el Mar Caspio'', Son femeninos los compuestos ''bajamar'' y ''pleamar''; también es ''mar'' del género femenino en las expresiones ''larga mar'' y ''alta mar''. {{np}}<noinclude></noinclude> dj6j1t47bw4lw2hc8o75ok7t7eyn332 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/49 102 240256 1663793 899503 2026-06-03T15:38:43Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663793 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=31}}</noinclude>''Azúcar'' es ambiguo; en plural prevalece el género masculino. ''Color'' casi siempre se usa como masculino; sin embargo aún quedan vestigios del género femenino, que también tuvo en lo antiguo. Menéndez y Pelayo hablando de un caballo dijo: "erguida la cabeza, ancha la nariz, ''blanca la color.''" ''¿Por qué pierdes la color?" (Arango y Escandón). La Academia Española reconoce en su Diccionario que todavía se usa como femenino. 138. Los nombres acabados en ''s'' son masculinos, como ''mes'', ''anís'', ''obús'', ''lunes'' y otros; se exceptúan por femeninos, ''colapiscis'', ''lis'', ''litis'', ''macis'', ''mies'', ''bilis'', ''onoquiles'', ''res'', ''tos''. ''Venus, nombre de un planeta es masculino; en las demás acepciones es femenino. Los términos técnicos de Gramática y de Retórica acabados en ''is'' son también femeninos; sirvan de ejemplo los que siguen: ''Sintaxis'', ''elipsis'', ''silepsis'', ''diéresis'', ''sinéresis'', ''anagnórisis'', ''antítesis''. ''Análisis'' es ambiguo; también lo es ''cutis''. 139. Los acabados en ''t'' son masculinos; v. g.: ''azimut'', ''zenit''. Estos nombres, sin excepción siguen la regla general dada en el párrafo 132. 140. Se ajustan á la misma regla los acabados en ''x'', como ''carcax'', ''fénix'' y ''ónix''. Esta última voz tiene también las formas ónice y ónique; ónice es masculino y ónique femenino según el Diccionario de la Academia; mientras que según la docta Corporación, sardónice es femenino y sardónique es masculino. 141. La Gramática de la Real Academia enseña que la mayor parte de los nombres terminados en ''z'' son femeninos; v. g.: ''altivez'', ''sensatez'' y los demás abstractos terminados en ''ez''. Son asimismo femeninos ''cerviz'', ''codorniz'', ''cruz'', ''luz'', ''faz'', ''paz'', etc. Se exceptúan por masculinos ''albornoz'', ''alcuzcuz'', ''almez'', ''almirez'', ''altramuz'', ''antifaz'', ''arroz'', ''barniz'', ''capuz'', ''haz'' (por el de leña), ''matiz'', ''orozuz'', ''pez'' (animal), ''regaliz'', ''tamariz'', ''terliz'', ''testuz'' y otros. ''Prez'' es ambiguo. ''Doblez'' muda de género, al cambiar de significado: en el sentido recto es masculino; en el figurado es ambiguo. La mayor parte de esta regla es de la Real Academia. {{np}<noinclude></noinclude> q3136ohdo2b8uyv0ssklkc0ysfl7tyb 1663808 1663793 2026-06-03T15:47:24Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663808 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=31}}</noinclude>''Azúcar'' es ambiguo; en plural prevalece el género masculino. ''Color'' casi siempre se usa como masculino; sin embargo aún quedan vestigios del género femenino, que también tuvo en lo antiguo. Menéndez y Pelayo hablando de un caballo dijo: "erguida la cabeza, ancha la nariz, ''blanca la color.''" ¿Por qué pierdes la color?" (Arango y Escandón). La Academia Española reconoce en su Diccionario que todavía se usa como femenino. 138. Los nombres acabados en ''s'' son masculinos, como ''mes'', ''anís'', ''obús'', ''lunes'' y otros; se exceptúan por femeninos, ''colapiscis'', ''lis'', ''litis'', ''macis'', ''mies'', ''bilis'', ''onoquiles'', ''res'', ''tos''. ''Venus'', nombre de un planeta es masculino; en las demás acepciones es femenino. Los términos técnicos de Gramática y de Retórica acabados en ''is'' son también femeninos; sirvan de ejemplo los que siguen: ''Sintaxis'', ''elipsis'', ''silepsis'', ''diéresis'', ''sinéresis'', ''anagnórisis'', ''antítesis''. ''Análisis'' es ambiguo; también lo es ''cutis''. 139. Los acabados en ''t'' son masculinos; v. g.: ''azimut'', ''zenit''. Estos nombres, sin excepción siguen la regla general dada en el párrafo 132. 140. Se ajustan á la misma regla los acabados en ''x'', como ''carcax'', ''fénix'' y ''ónix''. Esta última voz tiene también las formas ónice y ónique; ónice es masculino y ónique femenino según el Diccionario de la Academia; mientras que según la docta Corporación, sardónice es femenino y sardónique es masculino. 141. La Gramática de la Real Academia enseña que la mayor parte de los nombres terminados en ''z'' son femeninos; v. g.: ''altivez'', ''sensatez'' y los demás abstractos terminados en ''ez''. Son asimismo femeninos ''cerviz'', ''codorniz'', ''cruz'', ''luz'', ''faz'', ''paz'', etc. Se exceptúan por masculinos ''albornoz'', ''alcuzcuz'', ''almez'', ''almirez'', ''altramuz'', ''antifaz'', ''arroz'', ''barniz'', ''capuz'', ''haz'' (por el de leña), ''matiz'', ''orozuz'', ''pez'' (animal), ''regaliz'', ''tamariz'', ''terliz'', ''testuz'' y otros. ''Prez'' es ambiguo. ''Doblez'' muda de género, al cambiar de significado: en el sentido recto es masculino; en el figurado es ambiguo. La mayor parte de esta regla es de la Real Academia. {{np}<noinclude></noinclude> 64u8lysukj92mv03ynplpcr1292ws9f Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/50 102 240257 1663794 899685 2026-06-03T15:38:58Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663794 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=32}}</noinclude>{{c|'''Del género de los nombres yuxtapuestos.'''}} {{bloque menor/c}} 142. Hay en castellano tendencia muy marcada á usar como masculinos los nombres yuxtapuestos que llevan un verbo en su primera parte, ya sea. masculino ó femenino, singular ó plural el sustantivo que forma la segunda. Comprueban esta observación los siguientes nombres de género masculino. {{bloque centro/c}} {| |- | Guardaguas, || Guardacartuchos, || Guardasol, |- | Guardacuños, || Guardaaguja, || Limpiachimeneas, |- | Guardalmacén, || Guardafrenos, || Limpiauñas, |- | Guardafuego, || Guardabosque, || Quitaguas, |- | Guardabrazo, || Guardainfante, || Quitapesares, |- | Guardajoyas, || Guardahumo, || Portapliegos, |- | Guardamatoriales, || Guardacantón, || Tapaboca, |- | Guardapapo, || Guardapiés, || Tapaagujeros, |- | Guardatimón, || Guardavela, || Tragahombres, |- | Cubrepán, || Limpiabotas, || Sacabocados, |- | Limpiadientes, || Limpiaplumas, || Sacatapón, |- | Portaalmizcle, || Mamacallos || Sacabalas, |- | Quitamanchas, || Quitasol, || Sacabotas, |- | Portaestandarte, || Portaguión, || Sacapelotas, |- | Tragaluz, || Guardacostas, || Matamuertos, |- | Calaluz, || Guardadamas, || Sacacorchos |- | Pasamano, || Guardabrisa, || Sacasillas, |- | Pasacalle, || Guardamano, || Sacabuche, |- | Guardapolvo, || Guardamonte, || Vendehumos. |} {{bloque centro/f}} 143. Entre los nombres yuxtapuestos que se apartan de la regla establecida, tenemos los siguientes: ''portapaz'', ambiguo; ''sacabala'', femenino; ''tapafunda'', femenino; ''portabandera'', femenino cuando significa una especie de cinturón con una bolsa delante en que apoya el regatón de la bandera; ''guardarropa'', femenino cuando significa oficina destinada en establecimientos públicos, para tener en custodia la ropa. En las otras acepciones es masculino. Asimismo es femenino ''portacarabina;'' son del género común de dos ''guardacabras'', ''portanuevas'', ''tragaldabas'', ''tragamallas'', ''tragaleguas.'' 144. Los yuxtapuestos que constan de un infinitivo en su segunda parte son masculinos; sirvan de ejemplo ''bienestar'', ''malestar'', ''hazmerreir''. 145. Los sustantivos que no admiten verbos en su composición y constan en su segunda parte de un nombre, tienen por lo común el género que corresponde á éste; conforme á esta regla son femeninos los nombres siguientes: malacuenda, malaestanza (anticuado), bienandanza, malaventura, buenaventura, contramalla, contramarea, contramina, contramuralla, contraorden, contrapilastra y otros muchos. {{bloque menor/f}}<noinclude></noinclude> lf22290k01afe7a34rhfpw032isht22 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/51 102 240258 1663795 899684 2026-06-03T15:39:11Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663795 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=33}}</noinclude>{{bloque menor/c}} 146. Se exceptúan de la regla dada los siguientes nombres, que son masculinos, á pesar de ser femeninos los sustantivos que en ellos van pospuestos: contrapeste, contraquilla, trasluz y algunos otros. 147. Los yuxtapuestos que se forman de dos ó más verbos son masculinos, como ''quitaipón'', ''vaivén'', ''ganapierde''. ''Hazmerreir'' y ''correvedile'' son del común de dos según la Academia. Son masculinos, por serlo el nombre que va pospuesto, los que á continuación se ponen: malcoraje, malcorte, ferrocarril, contrafuerte, contraveneno, contramaestre, contramuro, contrapeso, contrapaso y otros más. No ha sido mi propósito apurar todas las excepciones correspondientes á cada regla. Entiendo que mencionarlas todas atañe á un libro de consulta como el Diccionario de la Lengua. {{bloque menor/f}} {{c|'''Del número de los nombres.'''}} 148. Dos son los números del nombre: el singular y el plural. El primero denota una sola persona ó cosa; el segundo expresa más de una. (Véase el párrafo 57.) 149. El plural se forma del singular conforme á las reglas siguientes: Regla 1ª Los nombres terminados en vocal no acentuada se pluralizan tomando una ''s'', y así ''libros'' y ''mesas'' son plurales de ''libro'' y ''mesa''. 150. Regla 2ª Los nombres agudos terminados en las vocales ''a'', ''i'', ''o'', ''u'' se pluralizan, según la Real Academia, tomando la sílaba ''es'', como se advierte en ''bajaes'', ''alelíes'', ''rondoes'' y ''tisúes'' plurales de ''bajá'', ''alelí'', ''rondó'' y ''tisú''. Parece sin embargo más conforme con el uso actual añadir nada más ''s'' a las voces agudas de más de una sílaba terminadas en ''ó'' ó en ''ú'', de suerte que los plurales de ''landó'' y ''tisú'' serán en este caso ''landós'' y ''tisús''. Los plurales de ''mamá'', ''papá'', ''sofá'', ''bisturí'' y ''zaquizamí'' son ''mamás'', ''papás'', ''sofás'', ''bisturís'' y ''zaquizamís''. ''Maravedí'' tiene en plural las formas ''maravedíes'', ''maravedís'' y ''maravedises''. ''No'' además de ''noes'' consiente el plural ''nones'' en la expresión "decir ''nones''." 151. Regla 3ª Los nombres agudos acabados en ''e'' forman su<noinclude>{{d|Peña— 3.}}</noinclude> qxl8n4zz0i35yieyxhvu4wu6b2ntnhx Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/52 102 240259 1663796 899683 2026-06-03T15:39:27Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663796 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=24}}</noinclude>plural tomando una ''s'', y así de café, pie, canapé, salen cafés, pies y canapés. Los plurales de las vocales ''a'', ''e'', ''i'', ''o'', ''u'', son ''aes'', ''ees'', ''íes'', ''oes'', ''úes''. 162. Regla 4ª Los nombres terminados en ''y'', se vuelven plurales, tomando después de sí la sílaba ''es'' como ''leyes'' y ''reyes'', plurales de ''ley'' y ''rey''. Según el Diccionario de la Academia el plural de ''estay'' es ''estais''; Lope dice ''estayes''. 153. Regla 5ª Los nombres terminados en consonante forman su plural tomando la sílaba ''es'', como ''ardid'', ''ardides'' y ''afán'' ''afanes''. El plural de ''lord'' es ''lores'' y el de ''muslín'' es también ''muslimes''. 154. Regla 6ª Por regla ortográfica los nombres terminados en ''z'', la convierten en ''c'' al pasar al número plural. 155. Regla 7ª No cambian de terminación al pasar del singular al plural los nombres de más de una sílaba, acabados en ''s'' que no son agudos, como ''atlas'', ''lunes'', ''brindis'', ''Carlos'' y ''ómnibus''. Tampoco cambian de terminación los patronímicos en ''az'' y en ''ez'', como Díaz, Martínez, González. Aunque Cervantes y Lope alguna vez dijeron alférez en plural, es más usado ''alféreces''. 156. Regla 8ª Los nombres compuestos de dos palabras, por regla general, sólo pluralizan la segunda. Á esta regla se ajustan aquellos cuya primera parte es un adverbio; v. g.: ''reciencasado'', ''bienvenida''; un verbo; v. g.: ''portabandera''; un sustantivo alterado; v. g.: ''ferrocarril'', ó alguna palabra griega ó latina; v. g.: ''cronómetro'', ''omnipotente''. 157. Regla 9ª Toman la forma plural en los dos elementos componentes los siguientes nombres: 'ricohombre, ricahembra, gentilhombre, casaquinta y granguardia. No falta escritor de mérito que autorice el plural ''sordosmudos''. Según Rivodó el plural de mediacaña es mediascañas. De aquí no se ha de inferir que el plural de mediopupilo sea mediospupilos, porque ''medio'' en esta voz y en otras semejantes no es adjetivo, sino adverbio. 158. Regla 10ª Los nombres compuestos de dos adjetivos ó<noinclude></noinclude> 6xxyy2o6o7c9ujutpvhoictr94be6cd Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/53 102 240260 1663797 900248 2026-06-03T15:39:35Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663797 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=35}}</noinclude>de sustantivo y adjetivo, llevan también la forma plural sólo en su segunda parte; por ejemplo: ''montepío'', ''sacrosanto'' y ''críticoburlesco'' son en plural ''montepíos'', ''sacrosantos'' y ''críticoburlescos''. Esta regla se extiende á las palabras compuestas de voces griegas, como ''monosílabo'' cuyo plural es ''monosílabos''. En igual caso se hallan las que se componen de voces latinas, como ''avemaría'' y ''paternoster''. Cervantes, por ejemplo, dijo: ''sendos paternostres'' y ''avemarías'' (Quijote). El plural de ''padrenuestro'' es ''padrenuestros;'' "....los ''padrenuestros'' son de oro de martillo" (Cervantes). Según la regla 7ª del párrafo 155, el plural de ''viacrucis'' es igual al singular. 159. No cambian de terminación al pasar del singular al plural los yuxtapuestos, cuya segunda parte es un nombre plural; V. g.: ''sacabotas'', ''limpiadientes'', ''ciempies'' ó ''cientopies'', ''aguavientos'' y otros. 160. Carecen de plural por razón de su significado, todos aquellos nombres que denotan alguna cosa única en su linea, como el ''caos'' y la ''nada''. 161. Tampoco consienten número plural los nombres propios de personas, de lugares, de ciencias, de artes, de virtudes, de vicios y de edades; v. g.: ''Julio Cesar'', ''Francia'', ''Medicina'', ''Arquitectura'', ''Caridad'', ''Prudencia'', ''Orgullo'', ''Infancia'' y ''Juventud''. Si algunos de los nombres comprendidos en esta regla convienen á más de una persona ó cosa, por esto mismo dejan de ser propios y consienten el número plural; y así se dice: las Américas, las dos Castillas, las dos Físicas, la experimental y la matemática; los Dibujos, de ornato, lineal, natural y topográfico. 162. Los nombres bautismales como ''Juan'', ''Antonio'' y ''Francisco'' admiten número plural; y así se dice: los ''Antonios'' y los ''Franciscos'' abundan mucho. La razón de ello es porque estos nombres, si bien son individuales, no son propios, sino al contrario comunes según queda expuesto en los párrafos 67 y 68. 163. Los apellidos por regla general han de pluralizarse, cuando se refieren á dos ó más personas; y así deberá decirse<noinclude></noinclude> m69dr547efue1krmlk97rnbtgo6lvi8 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/54 102 240261 1663798 900247 2026-06-03T15:39:47Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663798 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=36}}</noinclude>''los Mendozas'', ''los Ávilas'', ''los Pardos'', y de ninguna manera se dirá los señores ''Mendoza'', ''los Ávila'', ''los Pardo''. 164. Como se halla muy extendida la opinión de los que piensan no ser lícita la pluralización de los apellidos, es indispensable exponer con algún detenimiento los fundamentos en que descansa la doctrina opuesta. Es notorio que los apellidos convienen á más de un individuo, como que son nombres de familia, y aun es frecuente que muchas familias lleven el mismo apellido. Lejos, pues, de ser nombres propios, son en realidad nombres comunes, y por lo mismo consienten el número plural. Se hallan en el mismo caso que los nombres bautismales, y ya hemos visto, cómo éstos admiten ese número. 165. Gramáticos insignes enseñan que los apellidos deben pluralizarse. {{bloque menor/c}} D. Miguel Antonio Caro hizo extensiva esta doctrina aun á los nombres extranjeros. "Los nombres extranjeros, dice, cuya terminación se acomoda á nuestra eufonía, forman el plural según las reglas castellanas, y así debe decirse ''los Masillones'', ''los Racines'' (''Ort. de Bello'', Nota de Caro). Capmany llevó mucho más lejos esta doctrina, pluralizando apellidos como ''Bousset'', contra lo que pide la índole del castellano, que no da plural á voces terminadas en ''t'' como ''accessit''. Sicilia se produce así: "....ven que se les va adulterando poco á poco aquel metal exquisito con el cual trabajaron ''los Herreras'', ''los Mendozas'', ''los Argensolas'', ''los Vegas'', ''los Leones'' y tantos otros" (Sicilia, ''Ortología''). D. Andrés Bello también extiende la pluralización de los apellidos aun á los de procedencia extraña, ''con tal de que no conserven su forma nativa;'' de donde se infiere que según él, no se veda en otros casos dar plural aun á los apellidos extranjeros, como cuando su terminación, dice Bello, ''es de las familiares al castellano y los pronunciamos como si fueran palabras castellanas'' (Bello, ''Gramática'', ''Edición de París'', ''párrafo 115, pág. 29''). D. Marco Fidel Suárez, en sus ''Estudios Gramaticales'', enseña que "los apellidos son nombres que se acomodan á las reglas generales en la formación del plural; es por tanto muy errónea y censurable la práctica de aquellos que, creyendo hablar con mucha propiedad, los usan casi siempre en singular." El sabio filólogo D. Rufino José Cuervo se produce en los siguientes términos: "Los apellidos son nombres apelativos, supuesto que se aplican á todos los individuos de una familia, y por<noinclude>{{bloque menor/f}}</noinclude> 9vnwum70uhk3e1l1xptehyj3l1lgv30 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/55 102 240262 1663799 900970 2026-06-03T15:40:01Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663799 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=37}} {{bloque menor/c}}</noinclude>tanto deben estar sujetos á los cánones gramaticales concernientes á los vocablos de su clase. La práctica constante de la lengua desde los tiempos más remotos hasta hoy, establece que llegado el caso, se dé á los apellidos la inflexión plural, cuando su estructura lo comporte". (''Apuntaciones Críticas sobre el Lenguaje Bogotano''). La Gramática de la Real Academia Española no trata de propósito este punto; pero de algunas de sus doctrinas se colige claramente que admite y da por constante el uso de pluralizar los apellidos. En la parte I, cap. III, establece esta regla excepcional; "Los apellidos patronímicos acabados en ''z'', y cuyo acento carga sobre la penúltima ó antepenúltima vocal, como Sánchez, Pérez, Martínez, Álvarez, no consienten alteración alguna en el plural." Si, por lo visto, la excepción es que los apellidos descritos no consientan alteración alguna en el plural, la regla general será que la admitan. En el mismo capítulo enseña la docta Corporación lo siguiente: "Los nombres de pueblos que se componen de dos palabras, sólo hacen plural en su segunda parte...." "La misma regla siguen estos nombres cuando se emplean como apellidos; v. g.: ilustraron las armas y las letras en el siglo XVI los ''Villafrancas'' y los ''Villaviciosas.''" 166. La pluralización de los apellidos enseñada teórica y prácticamente por filólogos eminentes, recibe además plena confirmación del uso, como lo certifican las siguientes autoridades: "El linaje, prosapia y alcurnia queríamos saber, replicó Vivaldo. Á lo cual respondió D. Quijote: no es de los antiguos Curcios, Gayos y Cipiones romanos, ni de los Moneadas y Requesenes de Cataluña: ni menos de los Rebellas y Villanovas de Valencia: Palafojes, Nuzas, Rocabertes, Corellas, Lunas, Alagones, Urreas, Foces y Gurreas de Aragón: Cerdas, Manriques, Mendozas y Guzmanes de Castilla: Alencastres, Pallas y Meneses de Portugal; pero es de los del Toboso de la Mancha" (''Cervantes''). {{bloque centro|width=25%| <poem> ................................... Los hechos, las victorias, las enseñas De Yargas, de Castillas y de Hurtados Luzones y Eamírez celebrados?" (Lope). </poem> }} "La habla de los Saavedras y Leones" (Forner). "Los Ursinos, familia ilustre romana, enemiga y rival de los Colonnas" (Quintana). {{bloque centro|width=20%| <poem> ".... Los nombres venerandos De Laras, Tellos, Haros y Girones ¿Qué se hicieron? {{d|(Jovellanos, citado por Cuervo).}} </poem> }} "Primero hubo Guevaras en Santillana que reyes en Castilla" (Guevara, obispo de Mondoñedo). "Los Listas, Eeinosos y demás escritores que han ilustrado la literatura, patria" (D. Pedro Felipe Monlau).{{np}} {{bloque menor/f}}<noinclude></noinclude> tidsdmh7enkkmo2xetf3ng4r6kxcixw Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/56 102 240263 1663800 900972 2026-06-03T15:40:18Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663800 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" /></noinclude>{{bloque menor/c}} "...y la lengua no era ya el habla hermosa y noble de los Garcilasos, Herreras, Leones y Granadas" (Gil de Zarate). "Los Mendozas" (D. Juan V alera, Ilus. del Dr. Faustino). "Este Fr. Rogerio sí que es de la madera de los Vives, de los Telesios, de los Galileos" (''Menéndez y Pelayo''). {{bloque centro|width=25%| <poem> "Y vosotros guerreros de Castilla Honor de sus más ínclitos solares, Nobles condes de Cabra y de Tendilla, Merlos, Téllez, Girones y Aguilares, Cárdenas y Manriques de Sevilla Mendozas de alta prez, Portocarreros Y ''Ponces de León''" {{d|(Zorrilla, cit. por Cuervo).}} </poem> }} "....¿quién de todos los hombres cultos podría ver con menosprecio el (idioma) que hablaron los Alfonsos, los Marianas, los Cervantes, los Granadas, los Leones, los Riojas y los Herreras, los Moratines, los Jovellanos y los Meléndez" (D. Clemente de Jesús Munguía); "Imitaron en Castilla ''Garcilasos'' y ''Valbuenas'' (Bretón de los Herreros, ''María y Leonor''). 167. A las razones y autoridades aducidas en favor de la pluralización de los apellidos, hay que añadir que nada justifica la falta de concordancia que se advierte en locuciones como estas: ''los Mendoza''; ''los Peralta''; pues no es admisible la elipsis, en virtud de la cual se omiten, según quieren algunos, estas ó semejantes palabras: ''los señores cuyo apellido es Mendoza''. Tal elipsis justificaría también solecismos como éste: ''los ropero'', es decir, ''los muebles'' que se designan con el nombre de ''ropero''. 168. Tampoco vale decir que la forma plural altera y desfigura el apellido; pues la desinencia que determina á este número sólo denota el cambio ó mudanza de accidente gramatical; sin que sea lícito suponer que de tales desinencias resulte un nuevo apellido distinto del usado en número singular: ''Mendozas'' no expresa un apellido distinto de ''Mendoza''; sino el mismo en número plural. 169. No consienten la forma plural los apellidos patronímicos terminados en ''az'' y en ''ez'' que son voces graves ó esdrújulas como ''Díaz'', ''Álvarez'' y ''Martínez''. 170. Tampoco es bien pluralizar un apellido, si el plural ya es otro apellido distinto, pues si decimos ''los señores Reyes'', no puede saberse si se habla de varios individuos que llevan el apellido singular ''Rey'' ó el plural ''Reyes''. 171. Asimismo es imposible dar terminación plural á los que de suyo tienen ya este número, como ''Corrientes y Trasloceros''. 172. Si el apellido plural lleva como parte suya integrante algún complemento ó caso regido, tampoco podrá pluralizarse; según esta regla ''Montes de Oca'' no varía al pasar al plural. 172 (bis). Tampoco admiten variación alguna aquellos apellidos que vienen á ser un nombre en genitivo regido de la preposición de ''de'' precedido de artículo: no podrán por consiguiente pluralizarse los apellidos ''de la Torre'' y ''de la Peña''; sino que habrá que decir los señores ''de la Torre'' y ''de la Peña''; pero sí podrá plurali-<noinclude>{{bloque menor/f}}</noinclude> 5pabxsq786bhxsfiomkjwgwz43rvjpo Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/57 102 240264 1663801 901137 2026-06-03T15:40:38Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663801 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|31}} {{bloque menor/c}}</noinclude>zarse el apellido ''Peña'', si no forma parte suya la preposición ''de''. 173. Rehusan también la forma plural los apellidos extranjeros cuya terminación, conforme á la índole de nuestra lengua, debe permanecer invariable. Autoriza esta regla la Real Academia Española, que en un dictamen suyo dice así: "Si hoy vivieran la considerarían como ciencia histórica y estarían de fijo al lado de.... los ''Curtius''." 174. Los apellidos formados de un nombre regente en singular y un nombre regido en el mismo número, pluralizan sólo la primera parte; v. g.: el plural de ''Ponce de León'' es ''Ponces de León''; véase el verso de Zorrilla citado en el párrafo 166. Mas si la primera parte del apellido no consiente plural, todo el apellido permanece invariable, y así se dirá ''los Pérez de Lara'' y el Sr. ''Pérez de Lara''; el Sr. ''Pérez de León'' y los Sres. ''Pérez de León''. 175. Carecen de plural los nombres abstractos; por ejemplo: ''gravedad, posibilidad, sagacidad, avaricia, liberalidad'' y otros. Sin embargo, si los nombres de cualidades además de ser abstractos son también genéricos, por denotar un género de propiedades ó cualidades, admitirán sin duda el plural; tales son ''fuerza'' y ''color''; puesto que hay varias especies de ''fuerzas'' y de ''colores'' que se contienen en los géneros expresados por los singulares ''fuerza'' y ''color''. En este caso el plural denota las especies comprendidas en el género, y el singular denota el género. 176. También se pluralizan los nombres abstractos, que perdiendo su significado se vuelven concretos; y así ''liberalidad'' tiene plural, cuando no significa la virtud, sino los actos que de ella proceden. Esta transición del significado abstracto al concreto, mediante la pluralización del sustantivo, es de uso frecuente en los escritores modernos: "..... echo de menos no ya ''las desoladas tristezas'' de Leopardi" (''Menéndez y Pelayo''); ''tristezas'' vale aquí: ''manifestaciones de tristeza''. 177. De aquí se infiere que muchos nombres mudan de significado al mudar de número. Patente está la diferencia entre ''el arte'' y ''las artes''; ''la ciencia'' y ''las ciencias''; ''la religión'' y ''las religiones''. 178. Rehusan el plural los nombres de sustancias, como ''oxígeno'', ''hidrógeno''; pero lo consienten cuando son genéricos como ''sal'' y ''metal''. 179. Carecen de plural los nombres que significan religión, secta, partido, escuela, sistema; v. g.: ''cristianismo'', ''protestantismo'', ''liberalismo'', ''escolasticismo'', ''positivismo''. 180. No pueden recibir el número plural los nombres que denotan un genero superior, puesto que en cada orden de cosas, el género superior es único. Si se dice, por ejemplo: ''Pedro bebe mucho vino'', vino significa en general el licor alcohólico que se hace del zumo de la uva, y en esta acepción carece de plural; pero si se dice: Pedro bebe ''muchos vinos'', vinos significa especies de ''vino''. 181. Según la regla que veda pluralizar los nombres abstractos,<noinclude>{{bloque menor/f}}</noinclude> pqeezj9f8q7p4h23af2ac51pkl1iysb Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/58 102 240265 1663802 901331 2026-06-03T15:40:52Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663802 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=40}} {{bloque menor/c}}</noinclude>serán frases muy incorrectas las siguientes: Padre ó hijo son muy estimables por sus ''honradeces'' en vez de ''honradez; las gravedades'' de los cuerpos, en lugar de ''la gravedad de los cuerpos;'' las sensateces de los hombres provectos, por la ''sensatez'', etc. Véase lo dicho en los párrafos 175 y 176. 182. ''Mil'' adjetivo no tiene plural; pero si se usa como sustantivo, en la acepción de ''millar'', sí le exige, y así se dice: ''mil pesos'' y ''miles de pesos''. 183. Los adjetivos empleados á manera de adverbios rehusan la forma plural; deberá decirse "''cayeron'' {{may|medio}} ''muertos de'' {{may|puro}} ''cansados'', y de ninguna manera {{may|medios}} ''muertos de'' {{may|puros}} ''rendidos'':" También la excusan los adjetivos que forman la primera parte de un compuesto, si la segunda es otro adjetivo; conforme á esta regla hay que decir escritos ''críticoburlescos;'' pueblos ''hispanoamericanos.'' 184. Por razón de su estructura carecen de plural los nombres tomados del latín y que terminan en ''um'' ó en ''t'', como ''ultimatum'', ''desideratum'', ''accessit'', ''fiat'' y ''déficit''. Se exceptúa ''álbum'' cuyo plural, según la Academia, es ''álbumes''. 185. Martínez de la Rosa forma el plural de ''club'' añadiéndole una ''s'': "Tal es la índole de los ''clubs'' ó sociedades populares;" "nuestros ''clubs''" (Bretón de los Herreros, ''El Editor Responsable''). El plural de ''querub'' es ''querubes;'' estas formas son propias de la poesía. ''Frac'' admite en singular la forma ''fraque'', y su plural es ''fraques;'' "pero ese ''frac'' tiene motas" (Bretón de los Herreros). "Hace ademán de quitarse el ''fraque''" (Bretón de los Herreros, ''El Amigo Mártir''); ''bloc'' según la Academia es ''bloque'' en singular; por lo mismo el plural es ''bloques;'' en esta forma lo usa Menóndez y Pelayo. Estos casos descubren la tendencia de nuestra lengua á convertir en ''que'' la ''c'' final de algunos vocablos. 186. Si algún nombre genérico se aplica en sentido distributivo á dos ó más personas ó cosas, se usará en número singular; v. g.: "Pedro y sus hijos están enfermos del ''corazón''," y no de los ''corazones''. "Interrogados por el juez, ''todos contestaron afirmativamente con la cabeza''," y no con las ''cabezas''. El sentido en estos ejemplos es distributivo, porque cada una de las personas mencionadas padece del ''corazón'' y cada una contestó con la ''cabeza''. 187. Varios nombres geográficos tienen aparentemente la forma plural; pero son singulares por su significado; como el ''Amazonas'', ''Buenos Aires'', ''Cien Pozuelos'', ''Las Navas de Tolosa'', etc. 188. Se advierten faltos de singular varios nombres propios de cordilleras como los Alpes, los Andes, los Pirineos. Lo mismo ha de decirse de algunos nombres de grupos de islas, como ''las Azores'', ''las Baleares'', ''las Cicladas'' y ''las Antillas''. En poesía se leen los singulares ''Pirene'' y ''Alpe''. Todavía es de recibo usar el singular de los gentilicios en vez del plural, y decir el francés, el inglés, el turco, por los franceses,<noinclude>{{bloque menor/f}}</noinclude> kch9b2jzmaqby6niu38p6eni8dse21f Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/59 102 240266 1663803 927662 2026-06-03T15:41:10Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663803 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=41}} {{bloque menor/c}}</noinclude>los ingleses ó los turcos. "Los negocios de España, las alteraciones de los saboyanos y el recelo de que el turco molestase las costas de Napóles y Sicilia, agitaban el pensamiento de Quevedo" (D. Aureliano Fernández Guerra). 189. Hay además muchos nombres comunes que sólo se usan en plural, forman parte de ellos los que constan en la siguiente lista: {{bloque centro/c}} {| |- | albricias, || dimisorias, || completas, |- | absolvedoras, || andaderas, || manes, |- | adivas, || calendas, || mientes, |- | afueras (ambiguo), || calzas, || modales, |- | aguaderas, || carnestolendas, || nupcias, |- | aguajas (ajuagas), || esponsales, || pandectas, |- | alcamonías, || esposas (grillos) || parias, |- | alicates, || exequias, || penates, |- | alrededores, || fasces, || pinzas, |- | ambages, || fauces, || preces, |- | andurriales, se usa || gafas, || tinieblas, |- | también || horas (canónicas), || trébedes, |- | andurrial, || honras, || veras, |- | anexidades, || ínfulas,|| víveres, |- | angarillas, || largas, || creederas, |- | antiparras, || lares, || dolamas ó |- | añicos, || parrilas (<small>Úsase también en singular</small>), || dolames, |- | aproches, || maitines, || efemérides |- | enaguas, || arras, || pertrechos, |- | enseres, || vísperas, || nupcias, |- | cosquillas, || laudes, || entendederas |} {{bloque centro/f}} El singular enagua fué usado por Calderón. 190. Hay algunos nombres que tienen significación distinta, según que se usan en el número plural ó en el singular. Entre ellos se cuentan los que siguen: ''esposas'', manillas de hierro; y ''esposa'', mujer que ha contraído esponsales ó que ya es casada; ''grillos'', cierto género de prisión con que se asegura á los reos, y ''grillo'', cierto insecto; ''panes'', sinónimo de mieses y ''pan'', masa de harina; ''vísperas'' hora canónica, y ''víspera'' día inmediatamente anterior á otro. {{bloque menor/f}} 191. Por la ley de la asimilación es de uso constante que unas partes de la oración hagan los oficios de otras y se conviertan en ellas. En virtud de esta ley las partes de la oración precedidas de articulo, se convierten en nombres sustantivos, como se advierte en los ejemplos que siguen: ''el justo'', ''el sabio'', ''el obediente'', ''el saber'', ''el poder'', ''el yo'', ''el pro'', ''el contra'', ''el sí'', ''el como'', ''el cuando'', ''el ay''. {{np}}<noinclude></noinclude> sp5x28k1rhxeqntq6bgsowll7ogvnpr Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/60 102 240267 1663804 993081 2026-06-03T15:41:21Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663804 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=42}}</noinclude>{{bloque menor| 192. El adjetivo puede sustantivarse de varios modos: ''a''.] Por la omisión ó elipsis del sustantivo con el cual concuerda. Cuando decimos ''los sabios'', ''los justos'', ''los mortales'', se calla el sustantivo ''hombres'' que fácilmente se sobreentiende. Tales adjetivos usados en plural resultan sustantivados, aun cuando no los acompañe artículo, como sucede en esta frase: ''Justos'' y ''pecadores'' todos son ''mortales''. ''b''.] Algunos adjetivos singulares, de terminación masculina, regidos de preposición tienen el significado de sustantivos abstractos; cuando se dice: "''en este templo nada hay de grandioso; pero sí mucho de bello;'' ''grandioso'' y ''bello'' valen lo mismo que ''grandiosidad'' y ''belleza''. En esta frase de Cervantes: "Conviértalas en otras cosas que me sean de más ''cómodo;''" ''cómodo'' está en lugar del nombre abstracto ''comodidad''. ''c.''] Se sustantivan también los adjetivos determinativos ''uno'' y ''otro'', cuando se usan en sentido indefinido, sin concertar con ningún sustantivo expreso ó callado; v. g.: "{{{may|Uno}} es escribir como poeta y {{may|otro}} ''como historiador''" (''Quijote''). ''d.''] Se convierten en sustantivos algunos adjetivos por la anteposición del artículo masculino ''el'', y así se dice: "''nada es más temible que ''el ridiculo''." En este caso el adjetivo sustantivado tiene significación abstracta, puesto que expresa la cualidad de ''ridículo''. "No son peores las medicinas que tienen ''del picante'' y del ''amargo''" (frase citada por Orbe y Guerra). Con mucho mayor frecuencia tiene significación concreta el adjetivo sustantivado por el artículo singular masculino el ó por un pronombre posesivo, como se echa de ver en los siguientes ejemplos: {{bloque centro/c}} <poem> "El nombre ''del'' Magnífico temido De serafines en el alto coro." {{d|(''Menéndez y Pelayo''.)}} </poem> {{bloque centro/f}} {{c|"El nombre del Perfecto bendecido" (''Menéndez y Pelayo'').}} {{bloque centro/c}} <poem> "Diérame ''mi amado'' Antes que se fuese Zarcillos dorados Hoy hace tres meses Perdílos lavando, ¿Qué dirá ''mi ausente''" </poem> {{d|''Romance antiguo.''}} {{bloque centro/f}} "Y con ello el ''atento'' y ''advertido'' echará de ver la senda de la sola y única posible felicidad" (Nocedal). Los adjetivos sustantivados por el artículo pueden concertar con algún adjetivo, como lo comprueban los ejemplos que á continuación se leen: {{bloque centro| <poem> "¿Y tú rompiendo el puro Aire te vas al ''inmortal seguro''?" {{d|(''Fr. Luis de León)''.}} </poem> }}}}<noinclude></noinclude> q2230lwi7xbtjkiez3mxq67ew4ketb3 1663809 1663804 2026-06-03T15:48:27Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663809 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=42}}</noinclude>{{bloque menor| 192. El adjetivo puede sustantivarse de varios modos: ''a''.] Por la omisión ó elipsis del sustantivo con el cual concuerda. Cuando decimos ''los sabios'', ''los justos'', ''los mortales'', se calla el sustantivo ''hombres'' que fácilmente se sobreentiende. Tales adjetivos usados en plural resultan sustantivados, aun cuando no los acompañe artículo, como sucede en esta frase: ''Justos'' y ''pecadores'' todos son ''mortales''. ''b''.] Algunos adjetivos singulares, de terminación masculina, regidos de preposición tienen el significado de sustantivos abstractos; cuando se dice: "''en este templo nada hay de grandioso; pero sí mucho de bello;'' ''grandioso'' y ''bello'' valen lo mismo que ''grandiosidad'' y ''belleza''. En esta frase de Cervantes: "Conviértalas en otras cosas que me sean de más ''cómodo;''" ''cómodo'' está en lugar del nombre abstracto ''comodidad''. ''c.''] Se sustantivan también los adjetivos determinativos ''uno'' y ''otro'', cuando se usan en sentido indefinido, sin concertar con ningún sustantivo expreso ó callado; v. g.: "{{{may|Uno}} es escribir como poeta y {{may|otro}} ''como historiador''" (''Quijote''). ''d.''] Se convierten en sustantivos algunos adjetivos por la anteposición del artículo masculino ''el'', y así se dice: "nada es más temible que ''el ridiculo''." En este caso el adjetivo sustantivado tiene significación abstracta, puesto que expresa la cualidad de ''ridículo''. "No son peores las medicinas que tienen ''del picante'' y del ''amargo''" (frase citada por Orbe y Guerra). Con mucho mayor frecuencia tiene significación concreta el adjetivo sustantivado por el artículo singular masculino el ó por un pronombre posesivo, como se echa de ver en los siguientes ejemplos: {{bloque centro/c}} <poem> "El nombre ''del'' Magnífico temido De serafines en el alto coro." {{d|(''Menéndez y Pelayo''.)}} </poem> {{bloque centro/f}} {{c|"El nombre del Perfecto bendecido" (''Menéndez y Pelayo'').}} {{bloque centro/c}} <poem> "Diérame ''mi amado'' Antes que se fuese Zarcillos dorados Hoy hace tres meses Perdílos lavando, ¿Qué dirá ''mi ausente''" </poem> {{d|''Romance antiguo.''}} {{bloque centro/f}} "Y con ello el ''atento'' y ''advertido'' echará de ver la senda de la sola y única posible felicidad" (Nocedal). Los adjetivos sustantivados por el artículo pueden concertar con algún adjetivo, como lo comprueban los ejemplos que á continuación se leen: {{bloque centro| <poem> "¿Y tú rompiendo el puro Aire te vas al ''inmortal seguro''?" {{d|(''Fr. Luis de León)''.}} </poem> }}}}<noinclude></noinclude> q87ylm2i0pg0eel27q3luhd0ihqcof9 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/61 102 240268 1663805 993082 2026-06-03T15:41:41Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663805 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=48}}</noinclude>{{bloque menor| {{bloque centro| <poem> "Ven conmigo al bosque ameno ''Y al apacible sombrío'' De olorosas flores lleno" {{d|(''Gil Polo'').}} </poem> }} ''e''.) ''Poco, poca, pocos, pocas'' se sustantivan cuando van precedidos del artículo ''uno una'' y seguidos de un complemento. Autorizan esta construcción los ejemplos siguientes: "''Un poco'' de ciencia, ''un poco'' de vana curiosidad" (D. Juan Valora). "Una mujer por devoción recogió del suelo ''un poco de la sangre'' de dicho santo" (Fr. Luis de Granada). "''Un poco'' de agua y de pan" (Sra. Pardo Bazán). Por atracción puede el adjetivo sustantivado ''poco'' tomar el género del nombre que le sigue. ''Una poca de sal'' (Bello). "''Una poca de agua'' perenne" (Alzate, cit. por García Icazbalceta). "''Unos pocos de soldados''" (Bello, ''Gramática''). ''f''.] Los adjetivos ''algo, poco, mucho, tal'' se sustantivan cuando se usan en sentido indefinido sin concordar con ningún sustantivo expreso ó callado; ".... ''algo'' de Historia y ''mucho'' de Año Cristiano" (D. Juan Valera). "A mí me engaña María ¿Hay ''tal?''" (Tamayo y Baus). ''g''.] Los participios activos terminados en ''ante'', ''ente'', ''iente'' ó ''yente'', se sustantivan cuando toman la terminación femenina. En este caso se hallan ''sirvienta'', ''congreganta'' y otros. Se sustantivan verbos y locuciones enteras en los casos que luego se expresan: ''a''.] Cuando el verbo se toma como palabra invariable y hace oficio de sujeto de la oración; sirvan de ejemplo estos conocidos versos: "Pasó ''pudiste''; | Vino ''querrás''; | Entonces no quisiste | Ahora no podrás." ''b''.] Las locuciones precedidas de artículo hacen veces de nombres; v. g.: "''Un dulce y afable á la paz de Dios, caballeros,'' le ''gana'' más voluntades, etc. (D. Juan Valera). "''El del verde gabán''" (Cervantes). ''c''.] Parece que también puede atribuirse carácter nominal á locuciones y frases enteras, que regidas de una preposición, equivalen á un nombre. Aclararemos este caso con un ejemplo: "No hay más...... sino acudir todos á la defensa, sin andar {{may|en}} ''aquí me la puse y'' {{may|en}} ''tú te la tienes Pedro''" (Leandro Moratín). Las frases subrayadas y regidas de la preposición ''en'', equivalen por ejemplo, á los nombres ''dilaciones'' y ''disputas''. ''d''.] Un verbo repetido y precedido de artículo ó de algún demostrativo; v. g.: ¡Ah, sí. Ese es ''aquel bulle bulle!'' (D. L. Moratín, ''La Comedia Nueva''). ''e.''] Se sustantivan los adverbios que reciben la forma plural; v. g.: "''Sin más cuandos ni más comos''" (Bretón de los Herreros). }}<noinclude></noinclude> nicthqnixitny5cqkn08j3mr6sxehz4 Página:Gramática teórica y práctica de la lengua castellana.pdf/62 102 240269 1663810 1440685 2026-06-03T15:49:05Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1663810 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Jormtz" />{{RH|center=44}}</noinclude><section begin="Capítulo II"/>{{bloque menor|''f''.] El infinitivo precedido de artículo definido ó indefinido, ó regido de preposición; v. g.: {{bloque centro| <poem> "A mí ''un sólo dar'' me agrada Que es ''el dar en no dar'' nada." {{d|(''Quevedo'').}} </poem> }}}}<section end="Capítulo II"/> <section begin="Parte primera. Sección primera. Capítulo III"/>{{c|CAPÍTULO III.}} {{c|'''Del Adjetivo.'''}} 193. Adjetivo es la palabra variable que califica ó determina al sustantivo con el cual se construye. De donde se infiere que hay dos clases de adjetivos: calificativos y determinativos. 194. Los calificativos aumentan la comprensión del término del cual forman parte ó al cual califican, y los determinativos limitan su extensión; por ejemplo, la expresión ''hombre justo'' tiene mayor comprensión que ''hombre'' puesto que á las cualidades inseparables del concepto de ''hombre'' y comunes á ''todos los hombres'' hay que agregar la de justicia propia sólo de algunos. 195. A su vez la expresión ''este libro'' por virtud del adjetivo determinativo ''este'' tiene menor extensión que el sustantivo ''libro''. {{c|'''De los Adjetivos Calificativos.'''}} 196. Los adjetivos que califican son términos connotativos que denotan un sujeto ú objeto, é implican un atributo, por donde se ve que envuelven dos ideas: la de alguna cualidad y la de la cosa ó persona á la cual se halla inherente esa cualidad. Cuando decimos ''bueno'', ''bello'', ''útil'', nombramos alguna persona ó cosa en la cual hay ''bondad'', ''belleza'' ó ''utilidad''. Colígese de lo expuesto que dichos adjetivos no son nombres de cualidades, pues tales nombres son sustantivos abstractos, según queda explicado en el párrafo 71. Esto no obstante entra en ellos como significado principal el del atributo ó cualidad y como menos principal el del sujeto. 197. Los ''adjetivos'' calificativos connotan propiedades, mo-<section end="Parte primera. Sección primera. Capítulo III"/><noinclude></noinclude> sqkkhzlebb0hu60lvkxbs58q02pwg30 Índice:Anales del Museo Público de Buenos Aires (IA analesdelmuseop1186469muse).pdf 104 356125 1663732 1595894 2026-06-03T13:47:47Z Ignacio Rodríguez 3603 1663732 proofread-index text/x-wiki {{:MediaWiki:Proofreadpage_index_template |Titulo= |Subtitulo= |Volumen=I |Autor= |Editor= |Traductor= |Prologuista= |Imprenta= |Editorial= |Ilustrador= |Ano=1869 |Lugar= |derechos=Argentina |Fuente={{IA|analesdelmuseop1186469muse}} |Imagen=9 |Progreso=C |Paginas=<pagelist 1to8="-" 9="Portada" 10to15="-" 16=2 590="-" /> |Notas={{Página:Anales del Museo Público de Buenos Aires (IA analesdelmuseop1186469muse).pdf/13}} {{Página:Anales del Museo Público de Buenos Aires (IA analesdelmuseop1186469muse).pdf/14}} |Wikidata=Q129969142 |Serie={{AMNBA}} |Header= |Footer= |Modernizacion=S |Dict=*i: i |ultima-muerte= }} 3y2w63ubq3x9dpjup88tamuwnmyxifn Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/13 102 418566 1663737 1661821 2026-06-03T14:38:40Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663737 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|VII}}</noinclude>''El problema de la esclavitud ha sido en Cuba el más importante de su historia por sus enormes trascendencias sociales en el país, así en el orden económico de su producción agraria y en el político de su constitución oficial como en el de los aluviones de su formación demogénica y en el de sus turbias relaciones internacionales. En rigor, el sistema colonial de España en Cuba, desde la conquista de la isla por Diego Velázquez en los albores del siglo XVI hasta la caída de tal soberanía en el ocaso del siglo XIX estuvo siempre basado en la esclavitud. Primero la esclavitud de los indios, efectiva aun cuando a veces disimulada bajo sutilezas de juristas; luego la esclavitud de los negros, con plena legitimación real, sin remilgos ni tapujos. Siempre la esclavitud, y solo la esclavitud, fué la base de la estructura económico-social de la colonia de Cuba. Sobre la básica esclavitud de la fuerza del trabajo productor se alzaba un sistema de concordantes y complejísimas restricciones económicas que caracterizaron el colonialismo español como un régimen autoritario y absolutista hasta sus últimos tiempos. España fué una metrópoli económicamente inepta que, cegada por sus fanatismos, destruyó su propia y activa burguesía, así''<noinclude></noinclude> 3djmemffid81udm685e5c848mf7y0lc 1663738 1663737 2026-06-03T14:40:49Z Elultimolicantropo 36540 1663738 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|VII}}</noinclude>''El problema de la esclavitud ha sido en Cuba el más importante de su historia por sus enormes trascendencias sociales en el país, así en el orden económico de su producción agraria y en el político de su constitución oficial como en el de los aluviones de su formación demogénica y en el de sus turbias relaciones internacionales.'' ''En rigor, el sistema colonial de España en Cuba, desde la conquista de la isla por Diego Velázquez en los albores del siglo XVI hasta la caída de tal soberanía en el ocaso del siglo XIX estuvo siempre basado en la esclavitud. Primero la esclavitud de los indios, efectiva aun cuando a veces disimulada bajo sutilezas de juristas; luego la esclavitud de los negros, con plena legitimación real, sin remilgos ni tapujos. Siempre la esclavitud, y solo la esclavitud, fué la base de la estructura económico-social de la colonia de Cuba. Sobre la básica esclavitud de la fuerza del trabajo productor se alzaba un sistema de concordantes y complejísimas restricciones económicas que caracterizaron el colonialismo español como un régimen autoritario y absolutista hasta sus últimos tiempos. España fué una metrópoli económicamente inepta que, cegada por sus fanatismos, destruyó su propia y activa burguesía, así''<noinclude></noinclude> 31esvyaq8tol0335ygwdf7bfm6fk5q5 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/14 102 418567 1663739 1661823 2026-06-03T14:44:20Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663739 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|VIII|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''la judaica e internacional como la católica y comunera, precisamente cuando nacía su imperio indiano, quedando sometida durante siglos, así ella como sus colonias, al dominador provecho de la banca extranjera, ora a los florentinos y genoveses, ora a los tudescos y flamencos y, al fin, a los mercaderes de London, Bristol y Liverpool. España fué incapaz de sostenerse en América cuando su política económica, secularmente esclavista y feudalesca, hubo de cesar por la abolición de la servidumbre y ésta fué sucedida en el mundo occidental por una economía liberal de industrias y comercios competidores, a la cual España no se pudo incorporar.'' ''Fuera del aquel breve período progresivo de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, hijo de la Enciclopedia, de la Masonería y de los ministros de Carlos III, que expulsaron de los territorios españoles a los jesuítas, establecieron las Sociedades Económicas de Amigos del País, crearon la instrucción pública gratuita y prepararon el advenimiento de las libertades civiles y comerciales, Cuba no tuvo en su secular coloniaje otra época liberal. Jamás hubo aquí más cordial inteligencia entre autoridades y criollos. De esos días son las figuras más luminosas de la colonia y el único patriciado digno de una época. Pero todo aquello acabó pronto por la reacción absolutista de España, ayudada por las tropas invasoras del absolutismo extranjero. Hasta hubo clérigo cubano, como el Padre Félix Varela, que fué''<noinclude></noinclude> nxuq5enir3iqjqi6p0d1bsfwsczkfiy Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/15 102 418568 1663740 1661825 2026-06-03T14:46:53Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663740 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|IX}}</noinclude>''desterrado por vida como peligroso; hasta el Obispo Espada, de la diócesis de la Habana y vascuence de cuna, fué perseguido por masón.'' ''España, adormecida en el dogma inmutable y negada al experimento creador, siguió aferrada a la milenaria economía señorial cuando ya el mundo contaba con potentes aristocracias industriales. Todo progreso económico vino a Cuba pedido por alguno de sus hijos y no por largueza metropolitana sino con asistencia extranjera: la libertad mercantil y la de los cultivos, la máquina y el vapor, los caminos de piedra y los de hierro, el gas y la electricidad, la supresión de la trata y la abolición de la esclavitud... el respeto al trabajo y la experiencia democrática. España, que en Cuba supo someter negros esclavos, no supo preparar ciudadanos obreros; si tuvo fastuosos hacendados de plantaciones no tuvo grandes industriales libres; si fué gobernada por pomposas dinastías ultramontanas no pudo conocer la potencia internacional de banqueros propios; si confió en capitanes despóticos no contó para nada con maestros educadores. España no supo hacer compatible su soberanía con ninguna libertad. Sus potentados se obcecaron siempre en sostener integramente todo el sistema colonial de sus privilegios económicos y políticos y creyeron debilitarlo si aflojaban una sola de las ataduras. Los cubanos tuvieron que ganarse a la vez su independencia nacional y todas sus libertades ciudadanas.''<noinclude></noinclude> 26ltl3whntaqqlzzxi9e4dwwe48whxg Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/16 102 418569 1663741 1661826 2026-06-03T14:50:28Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663741 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|X|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''Todo hubo que sufrirlo junto y todo hubo conjuntamente que lucharlo y que vencerlo. Hoy parece inverosímil que en nuestra tierra apenas hayan transcurrido cincuenta años del último latigazo a un trabajador esclavo.'' ''El avance del abolicionismo en el extranjero, en todo el resto de América salvo en el Brasil, no bastó a vencer la obstinación del absolutismo hispano en mantener la esclavitud para sus colonias, aun cuando ya se sabía que el trabajo del bracero encadenado por la esclavitud era menos provechoso que el trabajo del obrero ya sin grilletes pero sujeto por el salario.'' ''Fué la guerra libertadora de los diez años, sostenida por los liberales criollos con la cooperación de los esclavos, la que impuso el fin de la esclavitud. La decretaron los cubanos insurgentes en los campos de su república de Cuba Libre. La metrópoli aun esperó a que terminara la contienda con la tregua del Zanjón. La esclavitud llegó a ser en el mundo occidental una institución española'' <ref>"La esclavitud, que ha sido en la historia una institución nacional, casi extinguida con los últimos vestigios de la edad media, pero que tuvo un triste renacimiento después de la conquista de las Américas, no es en el día, cuesta dolor confesarlo, sino una institución española, pues el Brasil, que no la ha abolido todavía, tiene ya empeñada su palabra de que va a ocuparse en la pronta</ref>, ''como escribió en 1867 el mismo general Serrano, siendo gobernador de Cuba y poco antes de ser regente de España.''<noinclude> {{listaref}}</noinclude> ik3mh2h0l9aagcwdkwhwvshqvz5d553 1663742 1663741 2026-06-03T14:55:00Z Elultimolicantropo 36540 1663742 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|X|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''Todo hubo que sufrirlo junto y todo hubo conjuntamente que lucharlo y que vencerlo. Hoy parece inverosímil que en nuestra tierra apenas hayan transcurrido cincuenta años del último latigazo a un trabajador esclavo.'' ''El avance del abolicionismo en el extranjero, en todo el resto de América salvo en el Brasil, no bastó a vencer la obstinación del absolutismo hispano en mantener la esclavitud para sus colonias, aun cuando ya se sabía que el trabajo del bracero encadenado por la esclavitud era menos provechoso que el trabajo del obrero ya sin grilletes pero sujeto por el salario.'' ''Fué la guerra libertadora de los diez años, sostenida por los liberales criollos con la cooperación de los esclavos, la que impuso el fin de la esclavitud. La decretaron los cubanos insurgentes en los campos de su república de Cuba Libre. La metrópoli aun esperó a que terminara la contienda con la tregua del Zanjón. La esclavitud llegó a ser en el mundo occidental una institución española'' <ref>"La esclavitud, que ha sido en la historia una institución nacional, casi extinguida con los últimos vestigios de la edad media, pero que tuvo un triste renacimiento después de la conquista de las Américas, no es en el día, cuesta dolor confesarlo, sino una institución española, pues el Brasil, que no la ha abolido todavía, tiene ya empeñada su palabra de que va a ocuparse en la pronta resolución del problema... Es una cuestión de humanidad y so pretexto de humanidad estaremos siempre amenazados, y en proporción creciente cada día, de una intervención extranjera, perturbadora y humillante, mientras mantengamos la esclavitud en nuestras provincias de Ultramar. En Inglaterra, en Francia y también en España existen sociedades abolicionistas que van ganando terreno en la opinión pública, porque es simpático el lema de su bandera, y que acabarán por producir una coacción moral irresistible. Anticipémonos para obrar con libertad y con prudencia, no sea que la corriente abolicionista venga mañana a arrastrarnos de manera que sea entonces preciso seguirla a la carrera, hollando todos los intereses, sin guía racional, sin compensación posible para los propietarios." (Cita de R. M. {{may|de Labra}}, ''La abolición de la esclavitud''. Madrid, 1869, pág. 23.)</ref>, ''como escribió en 1867 el mismo general Serrano, siendo gobernador de Cuba y poco antes de ser regente de España.''<noinclude> {{listaref}}</noinclude> smu02j9bd79vnyscmpojdugywrmqgym Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/17 102 418570 1663807 1661827 2026-06-03T15:45:26Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663807 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XI}}</noinclude>''España promulgó la abolición en 1880 con insinceridad, por la revolución revivida en Baraguá, y no la hizo efectiva hasta el año 1886. Ni aún después de esta fecha supo España preparar el advenimiento de una burguesía insular democrática que diera la solución impuesta por los tiempos, la de una economía liberal. Por ello, antes de una década se reanudaba la guerra por las otras libertades.'' ''Puede decirse que en Cuba al caer la esclavitud cae también España. De igual manera que en el Brasil es derrocado el imperio, en 1869, al ser suprimida la esclavitud el año anterior. La dominación española en Cuba apenas pudo sobrevivir diez años a la abolición de la esclavitud. No pudo adaptarse al nuevo clima político del liberalismo''<noinclude></noinclude> 3h7cc4i69u8n3lrdf6nf8iadh849nxk Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/18 102 418571 1663836 1661829 2026-06-03T21:49:02Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663836 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XII|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''económico que la época exigía. Sus gobernantes, reyes, clérigos, aristócratas, militares y potentados, hasta sus mismos mercaderes, favorecidos por su privilegiada condición de peninsulares, abominaban de toda idea de transformación social que hiciera mengua de ninguno de sus privilegios. Y al quebrarse la armazón sustentadora de la esclavitud, que era el horcón central de la economía de la colonia, todo el sistema de su autoritarismo absolutista se derrumbó al suelo al primer huracán popular. La gran procesión cívica que en 1886 recorrió las calles de la Habana para celebrar el fin de la esclavitud es ya el entierro de la colonia. Y llegó el siglo XX sin haberse formado ni en Cuba ni en España una fuerte burguesía propia y ambas naciones han seguido una paralela historia. Igualmente vacilantes en la ingenua puericia de sus democracias, pasa Cuba del imperio de la Esterlina al del Dólar y España sigue su debate contra las ingerencias que en sus destinos quieren seguir imponiendo los intereses forasteros. Por todo ésto, el tema de la esclavitud siempre mereció reflexión a los pensadores de Cuba y seguirá siendo indispensable estudio para conocer objetivamente nuestro desenvolvimiento histórico.'' {{c|<nowiki>* * *</nowiki>}} ''El autor de esta obra, José Antonio Saco, hijo de Bayamo, donde nació el 7 de mayo de 1797, fué uno de los estadistas cubanos más penetrantes y de más dilatada visión. Encarnó durante me-''<noinclude></noinclude> atlhy9m8e1y5w6hhtfldwg24ynf25dn Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/19 102 418572 1663837 1661830 2026-06-03T21:53:19Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663837 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XIII}}</noinclude>''dio siglo el reformismo liberal. Su vida y sus pensamientos han sido estudiados en varias obras. El lector que desee apreciar de cerca la personalidad de Saco puede acudir a los volúmenes V y VI de esta'' Colección, ''dedicados a los trabajos del autor'' Contra la Anexión ''y acompañados de un prólogo y un ultílogo donde el autor de las presentes líneas intentó trazar la parábola de Saco por la vida pública de Cuba. Con más amplitud todavía, el tema fué tratado en nuestro libro'' José Antonio Saco y sus ideas cubanas, ''(La Habana, 1929). Allí se encontrará, además, la numerosa bibliografía pertinente. Saco fué desde su juventud un pensador político que influyó grandemente en las sucesivas generaciones cubanas a lo largo de su dilatada vida, sobre todo en la juventud cubana de hace un siglo que siempre rechazó el despótico régimen colonial impuesto en Cuba por la España borbónica, después de haber ésta perdido el imperio continental de América y ser obligada en 1817, por un tratado con Inglaterra, a suprimir la trata de esclavos africanos. Esta obligación sinalágmática fué tan repulsiva e intolerable para los beneficiarios de la explotación de Cuba que hubo en ellos como una rebeldía para incumplirla, y lejos de preparar el advenimiento de un régimen de más libertades, éstas fueron más y más restringidas. La resistencia reaccionaria no se aplacó mientras Cuba fué dominada desde Madrid, no sólo por obra de los absolutistas sino por complacencia de los partidarios del constitu-''<noinclude></noinclude> hy0vkccgntrifawzk2pe4iwxm7enurj 1663838 1663837 2026-06-03T21:54:02Z Elultimolicantropo 36540 1663838 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XIII}}</noinclude>''dio siglo el reformismo liberal. Su vida y sus pensamientos han sido estudiados en varias obras. El lector que desee apreciar de cerca la personalidad de Saco puede acudir a los volúmenes V y VI de esta'' Colección, ''dedicados a los trabajos del autor'' Contra la Anexión ''y acompañados de un prólogo y un ultílogo donde el autor de las presentes líneas intentó trazar la parábola de Saco por la vida pública de Cuba. Con más amplitud todavía, el tema fué tratado en nuestro libro'' José Antonio Saco y sus ideas cubanas, ''(La Habana, 1929). Allí se encontrará, además, la numerosa bibliografía pertinente. Saco fué desde su juventud un pensador político que influyó grandemente en las sucesivas generaciones cubanas a lo largo de su dilatada vida, sobre todo en la juventud cubana de hace un siglo que siempre rechazó el despótico régimen colonial impuesto en Cuba por la España borbónica, después de haber ésta perdido el imperio continental de América y ser obligada en 1817, por un tratado con Inglaterra, a suprimir la trata de esclavos africanos. Esta obligación sinalágmática fué tan repulsiva e intolerable para los beneficiarios de la explotación de Cuba que hubo en ellos como una rebeldía para incumplirla, y lejos de preparar el advenimiento de un régimen de más libertades, éstas fueron más y más restringidas. La resistencia reaccionaria no se aplacó mientras Cuba fué dominada desde Madrid, no sólo por obra de los absolutistas sino por complacencia de los partidarios del constitu-''<noinclude></noinclude> tdc239fyshaephgl6lnybgocmxdogo0 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/20 102 418573 1663839 1661832 2026-06-03T21:56:38Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663839 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XIV|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''cionalismo que, al decir de Labra, en Cuba quedó sin honra.'' ''José Antonio Saco, desde su cátedra y desde la'' Revista Bimestre Cubana, ''de la Sociedad Económica de Amigos del País, era en la tercera década del siglo XIX el mentor de la juventud liberal de Cuba. Era su guía y su esperanza; era, pues, un "hombre peligroso". Por eso, apenas llegó a esta isla el Capitán General don Miguel Tacón, tan dado a las públicas obras como a las públicas corrupciones y a las públicas tiranías, Saco fué desterrado de Cuba. Fué proscripto por los temores que inspiraban en las autoridades su influjo en la juventud de Cuba, y su "maldita manía de pensar"; por la intriga de un empingorotado clérigo, deán de la catedral habanera, a quien Saco estorbaba para su ensoberbecida politiquería personal; por la enemiga del Superintendente de Hacienda, don Claudio Martínez de Pinillos, Conde de Villanueva, a quien Saco le combatía su proyecto, al fin realizado, de contratar abusivamente el primer empréstito público de Cuba con el capitalismo extranjero; y sobre todo, por las campañas de Saco en pro de la supresión de la trata negrera a la cual se negaban los maguntes de la gran colonia española, así sus nativos aristócratas terratenientes, que en sus plantaciones azucareras explotaban a los esclavos, como sus autoridades peninsulares, que fomentaban la trata ya ilícita, cohechados al precio del oro que cobraban por cada negro encadenado que del Afri-''<noinclude></noinclude> l9ttkip50zogu1x2s9vc2ioaxaqn427 1663840 1663839 2026-06-03T21:57:09Z Elultimolicantropo 36540 1663840 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XIV|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''cionalismo que, al decir de Labra, en Cuba quedó sin honra.'' ''José Antonio Saco, desde su cátedra y desde la'' Revista Bimestre Cubana, ''de la Sociedad Económica de Amigos del País, era en la tercera década del siglo XIX el mentor de la juventud liberal de Cuba. Era su guía y su esperanza; era, pues, un "hombre peligroso". Por eso, apenas llegó a esta isla el Capitán General don Miguel Tacón, tan dado a las públicas obras como a las públicas corrupciones y a las públicas tiranías, Saco fué desterrado de Cuba. Fué proscripto por los temores que inspiraban en las autoridades su influjo en la juventud de Cuba, y su "maldita manía de pensar"; por la intriga de un empingorotado clérigo, deán de la catedral habanera, a quien Saco estorbaba para su ensoberbecida politiquería personal; por la enemiga del Superintendente de Hacienda, don Claudio Martínez de Pinillos, Conde de Villanueva, a quien Saco le combatía su proyecto, al fin realizado, de contratar abusivamente el primer empréstito público de Cuba con el capitalismo extranjero; y sobre todo, por las campañas de Saco en pro de la supresión de la trata negrera a la cual se negaban los maguntes de la gran colonia española, así sus nativos aristócratas terratenientes, que en sus plantaciones azucareras explotaban a los esclavos, como sus autoridades peninsulares, que fomentaban la trata ya ilícita, cohechados al precio del oro que cobraban por cada negro encadenado que del Afri-''<noinclude></noinclude> do8x79y72y3n1yzrkvs1chxh599tet6 1663841 1663840 2026-06-03T21:57:46Z Elultimolicantropo 36540 1663841 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XIV|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''cionalismo que, al decir de Labra, en Cuba quedó sin honra.'' ''José Antonio Saco, desde su cátedra y desde la'' Revista Bimestre Cubana, ''de la Sociedad Económica de Amigos del País, era en la tercera década del siglo XIX el mentor de la juventud liberal de Cuba. Era su guía y su esperanza; era, pues, un "hombre peligroso". Por eso, apenas llegó a esta isla el Capitán General don Miguel Tacón, tan dado a las públicas obras como a las públicas corrupciones y a las públicas tiranías, Saco fué desterrado de Cuba. Fué proscripto por los temores que inspiraban en las autoridades su influjo en la juventud de Cuba, y su "maldita manía de pensar"; por la intriga de un empingorotado clérigo, deán de la catedral habanera, a quien Saco estorbaba para su ensoberbecida politiquería personal; por la enemiga del Superintendente de Hacienda, don Claudio Martínez de Pinillos, Conde de Villanueva, a quien Saco le combatía su proyecto, al fin realizado, de contratar abusivamente el primer empréstito público de Cuba con el capitalismo extranjero; y sobre todo, por las campañas de Saco en pro de la supresión de la trata negrera a la cual se negaban los maguntes de la gran colonia española, así sus nativos aristócratas terratenientes, que en sus plantaciones azucareras explotaban a los esclavos, como sus autoridades peninsulares, que fomentaban la trata ya ilícita, cohechados al precio del oro que cobraban por cada negro encadenado que del Afri-''<noinclude></noinclude> t4voh01764kenh1uicr4frrjj3oajn9 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/21 102 418574 1663842 1661833 2026-06-03T22:00:42Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663842 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XV}}</noinclude>''ca se traía por los contrabandistas protegidos; y como los advenedizos mercaderes de Ultramar cuya principal fuente de medros indianos fué casi siempre el contrabando y el comercio intérlope con los filibusteros.'' ''Cuando Saco inició su vida pública, la sociedad cubana era esclavista; la abolición de la esclavitud parecía un crimen y las doctrinas abolicionistas, no perdonables siquiera como un idealismo utópico, eran recibidas por lo general con tan engrifada iracundia como la que antes merecieron las campañas por la libertad mercantil, como la que después se exacerbó contra las prédicas libertadoras de los separatistas y republicanos, y como la que ahora llena de lividez a algunos ante las ideas socialistas del día. Todas han sido formas diversas de un mismo esencial abolicionismo; todas igualmente execradas por la ofuscación de la sordidez. La mera supresión de la trata negrera, a pesar de que España se había comprometido desde 1817 por un tratado con Inglaterra a terminarla de raíz, se estimaba como peligrosísima, vejaminosa e impracticable. Según escribía Saco, desde Pisa, a Domingo Delmonte, en 1843: "La tacha de negrophilo es allí (en Cuba) peor que la de independiente. Esta al menos encuentra las simpatías de un partido; mas aquélla concita al odio de todos los blancos en masa". Entonces todos eran esclavistas, todos eran negreros. Y en la autoridad y en el régimen por ella mantenido todo era despotismo, inepcia, contrabando y con-''<noinclude></noinclude> 07rkej9btzz78j1jtriqmz43aetkua1 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/22 102 418575 1663843 1661835 2026-06-03T22:06:35Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663843 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XVI|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''cusión. Pedir el cumplimiento de las leyes, el cese de la pudrición gubernativa, la mengua de las explotaciones inicuas y el avance de las libertades humanas era una audacia de la juventud, intolerable para aquellos señorones que constituían la "gente seria, respetable y patriótica" de la rica colonia. José Antonio Saco se atrevió en la'' Revista Bimestre Cubana (1832) ''a pedir la supresión del "horrendo tráfico de carne humana" que proseguía "a despecho de las leyes", favorecido por "hombres que quieren usurpar el título de patriotas cuando no son más que patricidas". Saco quería el fomento de los cultivos por el sistema de colonias o aparcerías con trabajadores libres, entonces aquí ignorado y por él propuesto por primera vez. Pero estas anticipaciones de Saco a favor del liberalismo económico, equivalían a destruir la granjería infame en que se basaba entonces toda la estratificación económica y social de Cuba y Saco fué tachado de enemigo contra la patria. El monopolio del patriotismo ha sido siempre uno de los privilegios más celosamente defendidos por los expoliadores de los pueblos. Y Saco fué desterrado. Salió de Cuba el año 1834 y, salvo un brevísimo paréntesis de pocos meses en 1861, sólo regresó definitivamente de su expatriación casi cincuenta años después, en 1880, ya cadáver, pues había muerto en Barcelona el 26 de septiembre del año anterior.'' {{c|<nowiki>* * *</nowiki>}} {{np}}<noinclude></noinclude> 121cxwb5s3n3m421r7vbq7duiu06941 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/23 102 418576 1663844 1661836 2026-06-03T22:09:17Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663844 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XVII}}</noinclude>''Acaso importa señalar mejor la actitud de Saco ante los varios problemas del esclavismo en Cuba. Con el tema de la esclavitud se inició en la vida pública y con él entretuvo los últimos días de su ancianidad. Lo tuvo consigo desde su cuna y su infancia. Por esto él escribió: "Nacido y educado en Cuba, es decir, que nací y me eduqué entre esclavos. Aunque en corto número, tuviéronlos mis padres y de ellos los heredé; trato, pues, de un asunto que conozco no sólo por los libros que he leído, sino por mi propia experiencia".'' ''Saco se declaraba negrófilo y lo fué, en cierto sentido; pero, atado siempre por su reformismo político, si fué el más vigoroso antinegrero nunca se declaró abolicionista. Sus campañas fueron incesantes contra la trata de africanos; pero no propugnó directamente la abolición de la esclavitud y hasta cooperó a que ésta fuese retrasada. Se lo reprochaba en un gran discurso parlamentario de 1873, Rafael María de Labra, quien tenía por Saco una gran admiración, reputándolo como uno de los escritores de más valía de la raza española y a quien siempre harían digno de encomio y respeto sus desgracias, si no los impusieran sus altos merecimientos".'' ''Como decía Labra: "el radicalismo político muchas veces no es garantía en el terreno de los hechos de un análogo radicalismo abolicionista"... "Se dan casos en que el espíritu se contradice aun siendo un espíritu elevado..." "Saco ha''<noinclude></noinclude> eg4gfqm8u0kwnt0mspb93tbezm3tdvj Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/24 102 418577 1663845 1661838 2026-06-03T22:16:41Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663845 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XVIII|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''sido un ardiente reformista, partidario acérrimo de la abolición de la trata; pero nunca fué abolicionista. ¡Si él mismo no lo pretende!"'' ''Saco, en la cautela de su posibilismo político, eludía la declaración de partidario del abolicionismo y no se alistaba en su militancia. En una ocasión señaló de manera inequívoca su premeditadísimo deseo de no definir su opinión en cuanto al abolicionismo. Fué en su polémica contra Queipo, el tortuoso funcionario español que solapadamente, ya pasada la mitad del siglo XIX, aun se oponía a la inmigración en Cuba de los peninsulares y demás europeos blancos como trabajadores, para que aquí no se debilitara el sistema de la esclavitud. Entonces escribió Saco: "todo el plan que se propone, bien puede reducirse a esta frase:'' "que los esclavos se acaben, cuando el tiempo los acabe". ''Sea enhorabuena: y ya que esta carta se imprimirá, deseo, amigo mío, que todos sepan que en ella me abstendré de exponer ninguna idea sobre el fondo de la cuestión. En tan estricta neutralidad quiero encerrarme aquí, que si alguno me preguntase lo que siento yo le respondería que ignoro en este momento si la emancipación conviene o no conviene a Cuba. Tal vez, en el concurso de los acontecimientos humanos podremos vernos obligados a decir lo que entonces pensemos sobre este particular; pero mientras ese día no llegare, nadie tiene ni aun el más leve pretesto para interpretar siniestramente la rectitud de mis intenciones".''<noinclude></noinclude> qd9a5y3y0rx6pyizfqai2mau59vcx07 1663846 1663845 2026-06-03T22:17:20Z Elultimolicantropo 36540 1663846 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XVIII|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''sido un ardiente reformista, partidario acérrimo de la abolición de la trata; pero nunca fué abolicionista. ¡Si él mismo no lo pretende!"'' ''Saco, en la cautela de su posibilismo político, eludía la declaración de partidario del abolicionismo y no se alistaba en su militancia. En una ocasión señaló de manera inequívoca su premeditadísimo deseo de no definir su opinión en cuanto al abolicionismo. Fué en su polémica contra Queipo, el tortuoso funcionario español que solapadamente, ya pasada la mitad del siglo XIX, aun se oponía a la inmigración en Cuba de los peninsulares y demás europeos blancos como trabajadores, para que aquí no se debilitara el sistema de la esclavitud. Entonces escribió Saco: "todo el plan que se propone, bien puede reducirse a esta frase:'' "que los esclavos se acaben, cuando el tiempo los acabe". ''Sea enhorabuena: y ya que esta carta se imprimirá, deseo, amigo mío, que todos sepan que en ella me abstendré de exponer ninguna idea sobre el fondo de la cuestión. En tan estricta neutralidad quiero encerrarme aquí, que si alguno me preguntase lo que siento yo le respondería que ignoro en este momento si la emancipación conviene o no conviene a Cuba. Tal vez, en el concurso de los acontecimientos humanos podremos vernos obligados a decir lo que entonces pensemos sobre este particular; pero mientras ese día no llegare, nadie tiene ni aun el más leve pretesto para interpretar siniestramente la rectitud de mis intenciones".'' {{np}}<noinclude></noinclude> h4h4e283lsawg2ajk5wrbmu0dtcx3a8 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/25 102 418578 1663847 1661839 2026-06-03T22:20:41Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663847 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XIX}}</noinclude>''En los tiempos que corren ese adverbial calificativo de siniestramente se entenderá por lo general como alusivo al oprobio de la esclavitud; a buen seguro que en la época en que lo escribió Saco sería tomado con más frecuencia como señalando a la abolición en masa de los esclavos y a las pavorosas consecuencias que solían vaticinarse como probables contra la paz pública, contra la dominación española y contra el predominio de los blancos. Pero, de todos modos, Saco quería encerrarse en un mutismo no comprometedor, probablemente movido por su estrategia reformista, pues temía que si se declaraba inequívocamente abolicionista acrecentaría la cruel enemiga que ya se había acarreado por sólo propugnar desde joven no ya la supresión de la esclavitud sino solamente la de la trata de esclavos.'' ''En agosto de 1879 escribía Saco, un mes antes de morir, recordando aun sus peripecias juveniles de unos cincuenta años atrás y aludiendo a la amenazadora inquietud de los negros, al terminar la guerra diezañeja: "Cuando en 1832 escribí contra el contrabando de ellos en la'' Revista Bimestre Cubana, ''insulares y peninsulares me quisieron matar." Una década antes Saco había escrito: "Si en alguno de mis escritos hubiese aparecido alguna vez aun la centésima parte de lo que se ha publicado en el Informe (de Queipo) sobre emancipación de esclavos, ¿qué estruendo no habrían causado mis palabras? ¿Qué inculpaciones tan terribles no me habría hecho el señor''<noinclude></noinclude> kh1rrpnz0bje1zdksazx8n2qkpks1xo 1663848 1663847 2026-06-03T22:21:34Z Elultimolicantropo 36540 1663848 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XIX}}</noinclude>''En los tiempos que corren ese adverbial calificativo de siniestramente se entenderá por lo general como alusivo al oprobio de la esclavitud; a buen seguro que en la época en que lo escribió Saco sería tomado con más frecuencia como señalando a la abolición en masa de los esclavos y a las pavorosas consecuencias que solían vaticinarse como probables contra la paz pública, contra la dominación española y contra el predominio de los blancos. Pero, de todos modos, Saco quería encerrarse en un mutismo no comprometedor, probablemente movido por su estrategia reformista, pues temía que si se declaraba inequívocamente abolicionista acrecentaría la cruel enemiga que ya se había acarreado por sólo propugnar desde joven no ya la supresión de la esclavitud sino solamente la de la trata de esclavos.'' ''En agosto de 1879 escribía Saco, un mes antes de morir, recordando aun sus peripecias juveniles de unos cincuenta años atrás y aludiendo a la amenazadora inquietud de los negros, al terminar la guerra diezañeja: "Cuando en 1832 escribí contra el contrabando de ellos en la'' Revista Bimestre Cubana, ''insulares y peninsulares me quisieron matar." Una década antes Saco había escrito: "Si en alguno de mis escritos hubiese aparecido alguna vez aun la centésima parte de lo que se ha publicado en el Informe (de Queipo) sobre emancipación de esclavos, ¿qué estruendo no habrían causado mis palabras? ¿Qué inculpaciones tan terribles no me habría hecho el señor''<noinclude></noinclude> 9zxt8qy666rshd5z0r981rk6uz1awv0 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/26 102 418579 1663849 1661841 2026-06-03T22:24:30Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663849 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XX|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''Queipo, pintándome como un demonio lanzado de los infiernos para trastornar los fundamentos de la sociedad cubana?".'' ''Saco se quejaba de que, a pesar de ser un reformista, sin precipitaciones ni violencias, a consecuencia de haber pedido siempre la abolición de la trata negrera lo persiguieron como independiente, como abolicionista, como anexionista y como insurgente. "Ignórase, dice Saco, que todos los enemigos de la verdadera prosperidad cubana siempre me han acusado de negrófilo, y de que mis diabólicos planes se encaminaban a valerme de los negros para lograr la independencia de Cuba?"'' ''"En América, añadia Saco, es táctica muy antigua acusar de independiente, no sólo a aquel contra quien haya la más leve sospecha, sino hasta a los hombres que nunca han soñado serlo; y de esta tacha no se escaparon ni aun los nombres inmortales de Colón y de Cortés. Como estamos en un siglo de progreso, ha debido aumentarse en Cuba el catálogo de las acusaciones; y háse enriquecido últimamente con las de abolicionista y anexionista, o sean partidarios de la reunión de ella a los Estados norte-americanos. Por supuesto que yo he cargado con todas tres; y con más cargaría, si más capítulos de acusación hubiese."'' ''Saco conocía por dolorosa experiencia cuán falta de escrúpulos y de mental decencia es siempre la tiranía en peligro de perder el provecho de sus''<noinclude></noinclude> g7czu3k9yk0pvrx7t18r94z3y4r3gb4 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/27 102 418580 1663850 1661842 2026-06-03T22:29:26Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663850 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXI}}</noinclude>''privilegios cuando no los de sus desembozados latrocinios públicos. Cada década tiene sus hipócritas invectivas para atacar con el dicterio tenido entonces por más abominado al inconforme que cumple sin dobleces, desfallecimientos ni utopismos, sus deberes de protesta, de consejo y de petición.'' ''Si Saco hubiere vivido en Cuba los años de las guerras separatistas y luego los de los escandalosos gobiernos del siglo XX, sin que cejara en su propósito cívico de pedir sin tregua las reformas más ventajosas para el país y sin que cayera en la complacencia incondicional o vendida a la corrupción, también habría sido acusado, además, de bandolero, de cimarrón, de cuatrero, de asesino, de chancletero, de germanófilo y hasta de comunista, según los tiempos, por sólo oponerse con intachable austeridad precisamente a la prevalencia del crimen, de la canalla, del despotismo y del privilegio expoliador.'' ''En cierto momento Saco no pudo eludir del todo la publicidad de su opinión, poco concordante con el resto de sus criterios liberales, tratando de equilibrar su liberalismo, que lo llevaba a defender la supresión de la trata y le impedía defender la esclavitud, con el interés no sólo retardatario sino francamente regresivo y enconado de los integristas. Si entonces, de una parte, ya la Sociedad Abolicionista Española pedía insistentemente la radical e inmediata derogación de la esclavitud, de otra parte el coloniaje absolutista''<noinclude></noinclude> 1t1ebs390xgtwixw0rxqtuzzl9vzlwy Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/28 102 418581 1663851 1661844 2026-06-03T22:34:53Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663851 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XXII|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''aun tenía escritores que preconizaban no tan sólo el mantenimiento del trabajo esclavizado sino el restablecimiento de la trata negrera, suprimiendo los tratados internacionales que desde hacía cincuenta años la habían prohibido, hasta de acuerdo con España, la cual para aceptarlos cobró de Inglaterra dos millones de pesos... y no los cumplió. Recordemos los libros que, con tales antitéticos sentidos publicaron en aquella época, de un lado Rafael María de Labra, republicano cubano en España, y del lado opuesto José Ferrer de Couto, monárquico español en Cuba y Nueva York.'' ''Donde la actitud de Saco tocante a la emancipación de los esclavos aparece más puntualizada es en un folleto publicado en París el año 1869, tilulado'' L'esclavage a Cuba et la revolution d'Espagne, ''el cual fué directamente combatido por Rafael María de Labra, otro liberal cubano que fué la figura culminante de nuestro abolicionismo y cuyos merecimientos no han tenido todavía un homenaje condigno. Labra, en su polémico libro'' La abolición de la esclavitud en las Antillas Española, ''sitúa en lo posible la posición de José Antonio Saco, exponiendo sus argumentos a la vez que los deshace. Aún en dicho folleto, Saco no explana con precisión sus ideas. Se declara partidario de la emancipación de los esclavos, pero no dice cómo ni cuándo ha de procurarse su manumisión total. Saco tan sólo ofrece una emancipación sin plazo fijo y con indemnización a los amos. Esta parquedad de concesiones justifica''<noinclude></noinclude> 0fwvwdkl8zgzc5trtmilwdcmb3p1gmi Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/29 102 418582 1663852 1661846 2026-06-03T22:37:19Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663852 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXIII}}</noinclude>''ciertamente que Labra calificara de desgracia la actitud de Saco. "Y decimos por desgracia, porque otra frase no se nos ocurre ante el espectáculo que da el señor Saco, ardiente partidario de la libertad de los blancos e incansable adalid de un régimen autonómico como el del Canadá para las Antillas españolas, apreciando, sin embargo, la cuestión de la esclavitud sólo desde el lado de la raza caucásica (salva una ligerísima protesta de que las violentas exigencias de la raza negra, en definitiva, dañarían a ésta), y anunciando un plan de emancipación sin plazo, primero, porque es peligroso dar a los esclavos la perspectiva de la libertad prometiéndosela para día fijo, y segundo, porque siendo eventuales los recursos sobre que se puede contar para indemnizar a los dueños, el término final de la esclavitud debe necesariamente alejarse o aproximarse, según que estos recursos disminuyan o aumenten."'' ''Los motivos que Saco oponía a la abolición inmediata de la esclavitud eran los tres que siguen, de criterio ranciamente conservador: "El primero, la imposibilidad en que España, lo mismo que las Antillas, está de indemnizar a los poseedores de esclavos. El segundo, el ejemplo que nos han dado las naciones esclavistas preparando la abolición por muchos años y realizándola por grados y en plazos, o sufriendo toda suerte de dolores y perturbaciones por efecto de una medida violenta y repentina. El tercero, la casi seguridad de que''<noinclude></noinclude> 95nagc3wqbksnx71wkayj2bqw3yjpxz Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/30 102 418583 1663853 1661848 2026-06-03T22:39:53Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663853 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XXIV|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''nuestras Antillas resistirían un decreto radical de abolición, intentando y consiguiendo su separación de la Metrópoli."'' ''Labra arguyó profundamente contra los reparos de Saco. Contra el primero, sostuvo que el problema era de justicia esencial y no de simples conveniencias. En cuanto al segundo, Labra, con erudición histórica que sobrepujó a la de Saco, demostró lo erróneo de la tesis de éste. Tocante al tercero, el de una supuesta resistencia armada contra la abolición inmediata de la esclavitud, Labra replicó con noble pasión, señalando el haberse ya iniciado entonces una contienda por las armas (Labra escribe en 1869) reclamando libertades. "Las circunstancias han cambiado, dice, y por cierto muy favorablemente para la abolición radical de la esclavitud; por manera que podemos perfectamente dispensarnos de atacar el aserto del Sr. Saco con aquella natural violencia y aquella santa indignación que debe producir a todos cuantos con desinterés miren el asunto, el observar que mientras se pide con tanta energía y tanta urgencia la libertad política de los blancos, se prescinde hasta de la libertad civil de los negros, y mientras a los labios acuden sofismas y lamentos y amenazas para recabar la plena satisfacción del menor agravio padecido por los amos, la pluma no acierta a trazar otras frases que las necesarias para recomendar al esclavo que aguarde tranquila y buenamente, y por un tiempo ilimitado, la hora en que a sus esplotadores convenga que, al fin,''<noinclude></noinclude> 9yv7hchbqt8nakms22v7vpup0zgprg4 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/31 102 418584 1663854 1661849 2026-06-03T22:43:45Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663854 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXV}}</noinclude>''viva la vida del trabajo y goce de las dulzuras de la familia." "Porque es cosa-y permítasenos esta disgresión-es cosa que siempre ha preocupado mucho nuestro ánimo, y que a las veces no nos permite escribir con calma, la manera que algunas personas de notoria ilustración y reconocida buena fé, tienen de apreciar la situación del negro y la facilidad con que se olvida o se prescinde del verdadero carácter de la abolición de la esclavitud para identificarla con una de tantas reformas políticas como se han realizado en Europa en todo lo que va de siglo."'' ''De todos modos, los magnates de la colonia esclavista no le perdonaron jamás a José Antonio Saco que abogara desde joven y sin descanso porque se cumplieran en Cuba los tratados y leyes vigentes que prohibían la trata negrera, o sea el medio más inicuo de perpetuar en condiciones envilecidas el aprovechamiento de fuerza de trabajo con que acrecer las privadas fortunas. Abolir la inmigración forzada e ilícita de esclavos, con la cual se enriquecían criminalmente las autoridades, los plantadores y los negreros, no era en verdad abolir la esclavitud; pero a la larga quizás era su equivalente. Los abolicionistas eran revolucionarios, Saco era un evolucionario. Aquéllos eran radicales, Saco era simplemente reformista. Los abolicionistas pretendían derogar el sistema legislativo de la esclavitud; Saco quería que antes se cumplieran con honradez las leyes ya vigentes''<noinclude></noinclude> qakxqt4hifiyvdukq3f6vx2xzx8p0eo 1663855 1663854 2026-06-03T22:44:27Z Elultimolicantropo 36540 1663855 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXV}}</noinclude>''viva la vida del trabajo y goce de las dulzuras de la familia." "Porque es cosa-y permítasenos esta disgresión-es cosa que siempre ha preocupado mucho nuestro ánimo, y que a las veces no nos permite escribir con calma, la manera que algunas personas de notoria ilustración y reconocida buena fé, tienen de apreciar la situación del negro y la facilidad con que se olvida o se prescinde del verdadero carácter de la abolición de la esclavitud para identificarla con una de tantas reformas políticas como se han realizado en Europa en todo lo que va de siglo."'' ''De todos modos, los magnates de la colonia esclavista no le perdonaron jamás a José Antonio Saco que abogara desde joven y sin descanso porque se cumplieran en Cuba los tratados y leyes vigentes que prohibían la trata negrera, o sea el medio más inicuo de perpetuar en condiciones envilecidas el aprovechamiento de fuerza de trabajo con que acrecer las privadas fortunas. Abolir la inmigración forzada e ilícita de esclavos, con la cual se enriquecían criminalmente las autoridades, los plantadores y los negreros, no era en verdad abolir la esclavitud; pero a la larga quizás era su equivalente. Los abolicionistas eran revolucionarios, Saco era un evolucionario. Aquéllos eran radicales, Saco era simplemente reformista. Los abolicionistas pretendían derogar el sistema legislativo de la esclavitud; Saco quería que antes se cumplieran con honradez las leyes ya vigentes''<noinclude></noinclude> jnfnvh3fp0d00n9glkga0ijiltdyb8v Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/32 102 418585 1663856 1661851 2026-06-03T22:47:42Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663856 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XXVI|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''contra la trata, pues, según él, logrado ésto, que parecía más fácil, lo demás vendría por añadidura.'' ''Saco pensaba que si terminaba la trata terminaría también la esclavitud. La esclavitud, por lo general, reprime la reproducción genética de los esclavos hasta el grado de amenguarse y desaparecer aquélla si deja de fortalecerse con sucesivos aportes de nuevas masas subyugadas. Sin la traída a Cuba de más africanos en servidumbre, los esclavos al fin desaparecerían por obra del tiempo, por la muerte de los sumidos en tal desventura, por las crecientes manumisiones individuales, voluntarias o forzosas, contractuales o testamentarias, por las presiones internacionales y por el incremento de las libertades cívicas en general. Saco tenía quizás razón en la postura académica del problema: en la realidad social e histórica no la tuvo y el cubano tuvo que ir a una revolución tras otra.'' {{c|<nowiki>* * *</nowiki>}} ''De todos modos, aun conocido el criterio de Saco tocante a la abolición, no puede en rigor decirse que él fuese partidario del trabajo servil, ni que fuese propiamente racista contra el negro, por un prejuicio de etnofobia.'' ''Al saber de un proyecto de nueva inmigración de africanos, Saco se opone demostrando conocer el "veneno de la esclavitud", como él decía, la corruptora trascendencia de la esclavitud, así en''<noinclude></noinclude> 4dwmy6vfax28b3jesheqoxczi0ww291 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/33 102 418586 1663857 1661853 2026-06-03T22:50:01Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663857 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXVII}}</noinclude>''el trabajo servil de las plantaciones como fuera de éstas, en la creación de un proletariado miserable, en el fomento de los latifundios, en el retraso de la cultura popular, en el desasosiego social y en el estancamiento de las instituciones políticas.'' ''"Lejos de sernos provechosa la nueva introducción de africanos, dice Saco, ella agravaría los enormes males que ya nos ha causado la que hasta ahora hemos tenido. Ella es una de las causas principales que han encadenado el rápido progreso de la blanca población; ella la que ha derramado su mortal veneno en el seno de las familias y en el corazón de la sociedad; la que ha desalojado de los campos a muchos blancos que hubieran sido honrados labradores; ella la que privándoles de trabajo los han hundido en la vagancia y desmoralización; ella la que con su pernicioso influjo hace que las grandes propiedades vayan menguando o absorbiendo muchas de las pequeñas; y ella, en fin, la que plagando los campos de Cuba de ociosos proletarios, que si en otros pueblos han sido funestos, entre nosotros pudieran serlo aún más que los mismos esclavos." Este documentadísimo informe, aun cuando está casi del todo olvidado, constituye en parte la base fundamental de los propugnadores de la opinión nacional contraria a la inmigración de jornaleros haitianos y jamaiquinos, que habiendo sido iniciada en gran escala por el gobierno del presidente Menocal, sigue siendo un problema como lo fué antaño.''<noinclude></noinclude> 6p86mogkmcbck9nqe1ybnpw9vfhnked 1663858 1663857 2026-06-03T22:54:34Z Elultimolicantropo 36540 1663858 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXVII}}</noinclude>''el trabajo servil de las plantaciones como fuera de éstas, en la creación de un proletariado miserable, en el fomento de los latifundios, en el retraso de la cultura popular, en el desasosiego social y en el estancamiento de las instituciones políticas.'' ''"Lejos de sernos provechosa la nueva introducción de africanos, dice Saco, ella agravaría los enormes males que ya nos ha causado la que hasta ahora hemos tenido. Ella es una de las causas principales que han encadenado el rápido progreso de la blanca población; ella la que ha derramado su mortal veneno en el seno de las familias y en el corazón de la sociedad; la que ha desalojado de los campos a muchos blancos que hubieran sido honrados labradores; ella la que privándoles de trabajo los han hundido en la vagancia y desmoralización; ella la que con su pernicioso influjo hace que las grandes propiedades vayan menguando o absorbiendo muchas de las pequeñas; y ella, en fin, la que plagando los campos de Cuba de ociosos proletarios, que si en otros pueblos han sido funestos, entre nosotros pudieran serlo aún más que los mismos esclavos." Este documentadísimo informe, aun cuando está casi del todo olvidado, constituye en parte la base fundamental de los propugnadores de la opinión nacional contraria a la inmigración de jornaleros haitianos y jamaiquinos, que habiendo sido iniciada en gran escala por el gobierno del presidente Menocal, sigue siendo un problema como lo fué antaño.'' {{np}}<noinclude></noinclude> 8x4nkqpmf2rwtom33dhckuk87d5t9vb Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/34 102 418587 1663859 1661856 2026-06-03T22:59:04Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663859 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XXVIII|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''En cuanto al aspecto racial del problema, Saco temió siempre el predominio en la población cubana del elemento africano, que en el algún período de su vida sobrepasó notablemente al del elemento blanco en la demografía de Cuba. Tal temor hizo que Saco estimara como un desideratum patriótico la reducción del elemento africano de la población insular. No cabe duda que tal fué su opinión.'' ''A las acusaciones de Vázquez Queipo, replicaba Saco: "No lo niego, no; cierto y muy cierto es que deseo ardientemente, pero no por medios violentos ni revolucionarios, sino templados y pacificos, la disminución, la extinción, si posible fuera, de la raza negra." Pero su deseo no era debido a una pasión de hostilidad racista, sino a un criterio de carácter político. "La deseo, decía Saco, porque en el estado político del archipiélago americano, ella (la raza negra) puede ser el instrumento más poderoso para consumar la ruina de nuestra isla. Si el señor Queipo sólo ha visto esta inmensa cuestión con los ojos de un rutinero hacendado, hay otros, que sin la pretensión de estadistas, la contemplan bajo sus colosales proporciones."'' ''Saco abogaba por la inmigración de pobladores "blancos y libres, de todas partes del mundo", o sea "de toda clase de hombres, con tal que tengan la cara blanca y sepan trabajar honradamente", y por impedir el aumento de los pobladores negros, alegando contrapuestas a las de los magnates de la colonia, que favorecian la subida nu-''<noinclude></noinclude> 9q2qx9177dm1yb93cx557h7npgte3wu Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/35 102 418588 1663860 1661857 2026-06-03T23:01:35Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663860 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXIX}}</noinclude>''mérica de los negros y se oponían a la inmigración de los blancos, de los extranjeros y de los no católicos, y a veces hasta a la de sus propios paisanos de la Península. En ocasión del fracaso de una contrata formada en la Habana para introducir labradores y artesanos de la Península, Saco acusó abiertamente a "la pandilla de contrabandistas negreros de que poniendo en juego todos los resortes que favorecen su interés, han tratado de desacreditar la inmigración blanca, para ver si fuerzan la opinión a que retroceda y vuelva a pedir negros."'' ''Los privilegiados de la colonia, a pesar de sus vociferados nacionalismos integristas, en repetidas ocasiones actuaron como semi-independientes de España, y armados con un ejército clasista, privado y propio, como fué el constituído permanentemente en Cuba por los batallones de voluntarios, se rebelaron contra las constituciones, leyes y autoridades de su patria, negándose a implantar las cartas constitucionales, acatando pero incumpliendo enfáticamente las reales pragmáticas y expulsando de Cuba a ciertos generales reformistas, todo por sostener su caduco y cruel sistema de explotación. Los gobernantes por lo general querían en Cuba más negros y menos blancos, a veces ni siquiera a los compatriotas suyos; así tendrían más infelices a quienes explotar y menos compatriotas con quienes compartir el provecho. Saco Y los criollos blancos y liberales, de los cuales era su vocero, querían menos negros que pudieran''<noinclude></noinclude> exo0uwc2k3k4d98n3gfagvvbdpf2jmt Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/36 102 418589 1663861 1661859 2026-06-03T23:04:34Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663861 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XXX|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''dificultar en Cuba el advenimiento de una democracia gobernada por la burguesía nativa, y querían, en cambio, más y más blancos, sobre todo europeos no españoles, que incrementaran la masa de población y trajeran los más vigorosos impulsos progresistas de la Europa del siglo XIX.'' ''El mismo Saco recordaba que, según Antonio de Herrera (Década II, lib. 9, cap. 7), ya en 1520 la isla Española pidió al rey que dejase pasar a ella gente de cualquier nación para poblarla, y destruir la influencia de los negros, que allí se mostraban insumisos y sonsacadores de los indios para la revuelta contra el régimen social a que se les tenía comúnmente sometidos. Este criterio no careció de mantenedores. Fray Alonso de Sandoval lo fué en el siglo XVII; pero no lo secundaron los gobiernos del rey ni los poderosos de la colonia, y hay que llegar al liberalismo criollo y al pavor producido por los sucesos de Haití para que sea propugnada esa política partidaria de la constante yuxtaposición de nuevos pobladores blancos al núcleo humano de Cuba, para constituir aquí un pueblo homogéneo afín al metropolitano. Ya en 1835 escribía Saco en una carta, desesperado por el ciego absolutismo de la metrópoli: "No nos queda más que un remedio: blanquear, blanquear y entonces hacernos respetar." "En España, decía Saco veinte años después, así en las ciudades como en los campos, toda la población es libre y toda blanca; pero en Cuba, y sobre todo en ese mismo departamento occidental, más de la''<noinclude></noinclude> 9ijctyapan05fxczt3ivi7cf3apd10e Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/37 102 418590 1663862 1661860 2026-06-03T23:07:26Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663862 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXXI}}</noinclude>''mitad es negra y sometida a la esclavitud. Ni es esto lo peor." Saco quería que se considerara la cuestión "bajo su influjo político, que es el más grave e importante de todos. La colonización en Cuba, decía, es necesaria y urgente para dar a la población blanca una preponderancia moral y numérica sobre la excesiva de color; es necesaria y urgente, para contraponerla en el departamento oriental al millón y doscientos mil haitianos y jamaiquinos que desde las costas de las dos islas en que habitan, están mirando atentamente las playas solitarias y los desiertos de Cuba; es necesaria y urgente par neutralizar hasta cierto grado la terrible influencia de los tres millones de negros que nos rodean, millones que van tomando incremento y que pudieran tragarnos en no lejano día si nos quedásemos estacionados; es necesaria y urgente, en fin, par romper la palanca peligrosa que, manejada por manos enemigas, puede poner a Cuba en trance muy amargo, cubriéndola de luto e inundándola de sangre."'' ''Para Saco, el blanqueamiento de Cuba era, además, una necesidad de estrategia política. El temor a las violencias y represalias de los negros sublevados debilitaba, según él, la potencia de los cubanos liberales par reclamar derechos políticos a España. Dicho recelo de Saco fué también causa principal de que éste viera un peligro en la independencia prematuramente ganada, saltando de una condición colonial esclava a una democracia republicana e igualitaria.'' {{np}}<noinclude></noinclude> tcgro5nd1y2eo91embyv39vsxd1rote Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/38 102 418591 1663863 1661862 2026-06-03T23:09:28Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663863 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XXXII|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''Al terminar en la tregua del Zanjón la guerra de los diez años y quedar aún sin resolver, a pesar de tan prolongada contienda, así la definitiva y legal abolición de la esclavitud como el descontento de las masas negras, Saco atribuía el malestar amenazador a la insensata persistencia del contrabando de esclavos africanos que aumentó hasta el exceso la población exógena e irredenta, todo ello con perjuicio retardativo del progreso liberal en su conjunto. "Si entonces me hubieran oído, decía Saco, su situación y la de Cuba sería muy diferente. La esclavitud de Cuba está condenada a morir dentro de un plazo más o menos breve, sin que haya poder humano que pueda impedirlo. Pronto, pues, reinará en Cuba la libertad de los esclavos. A mis ojos hay otra libertad mucho más difícil de conseguir y de más peligrosa trascendencia; esta es la libertad de los blancos, pues hay grandes obstáculos, así de este lado como del otro de los mares. Tratar de vencerlos es el deber de todo buen cubano." Saco murió sin ver cómo se precipitaron los acontecimientos de liberación. Tras la protesta de Maceo y otros en Baraguá, en 1880 la ley de abolición de la esclavitud; en 1886, la supresión del patronato con que hipócritamente se quiso prolongar la servidumbre; y luego, antes de que pasara una década de estériles negociaciones sobre reformas y autonomías, el comienzo en 1895 de la guerra que lleva a la separación de España el año 1899, y en 1902 a la independencia republicana, aun cuando recortada''<noinclude></noinclude> mhufchq6ctrelegyo5f1nfszdfjvnh8 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/39 102 418592 1663864 1661864 2026-06-03T23:13:02Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663864 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXXIII}}</noinclude>''e intervenida tras de una obscura intriga de los privilegios caídos, los cuales pretendían reinjertarse inmediatamente por el anexionismo en la vertebración del nuevo sistema.'' ''Por otra parte, Saco fué partidario de la más amplia igualdad civil de los blancos y los negros, borrando las distinciones sociales sobre bases étnicas. Después de referir la desigualdad entre blancos y negros en los Estados Unidos: "¡Gracias a Dios, exclamó en una ocasión, que en la tierra en que nací nunca se ha visto la humanidad tan ultrajada!"''<ref>Colección póstuma. T. I, p. 66.</ref>. ''Y hasta sostuvo en otra oportunidad''<ref>Colección póstuma. T. II, p. 233.</ref> ''que las uniones entre los inmigrantes blancos y las mujeres de color eran ventajosas. También aludió a esos enlaces raciales en una célebre carta que dirigió a Domingo Delmonte, desde Gibraltar, con fecha 12 de diciembre de 1846''<ref>Dicha carta figura íntegramente reproducida en las págs. 180 y siguientes del tomo III de la Colección de Papeles, etc., con el título de Carta de un cubano a un amigo suyo, en que se hacen algunas observaciones al informe fiscal sobre fomento de la población blanca de la Isla de Cuba, etc., presentando en la Habana en diciembre de 1844 a la Superintendencia general delegada de la Real Hacienda por el señor Vicente Vázquez Queipo, fiscal de la misma, y publicado en Madrid, en 1845. Esta carta fué antes impresa en Sevilla, en la Imprenta de J. Gómez, en 1847.</ref>. ''En esa carta, que tuvo gran resonancia, amén de otros temas de carácter político, Saco''<noinclude> {{listaref}}</noinclude> lp8wefw0v37cb0ozti27ll1ong6rhpy Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/40 102 418593 1663865 1661866 2026-06-03T23:16:27Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663865 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp|XXXIV|Fernando Ortiz|}}</noinclude>''expuso sus creencias sobre la apremiante necesidad de la inmigración de hombres de todas partes del mundo, pero blancos y libres, o sea "toda clase de hombres, con tal que tengan la cara blanca y sepan trabajar honradamente", para evitar el predomio de la población negra y las conmociones de Haití e ir suprimiendo el trabajo servil; y analizó el problema del mestizaje afrocubano, manifestando que era preferible su desarrollo por las vías consuetudinarias de Cuba a la separación étnica que se mantiene entre los anglosajones. Los párrafos de Saco son muy precisos. "Como grave mal político consideró las uniones ilegítimas de los colonos blancos con las mujeres de color", dice Saco del racista Vázquez Queipo y añade: "yo, al contrario, le manifesté las ventajas que Cuba obtiene de tales enlaces, y su silencio sobre este particular es la confesión más completa del error que cometió..." "Supuso que en la pérdida de Santo Domingo había tenido una parte muy grande, a causa de su número, la gente libre de color, nacida de las relaciones entre los habitantes blancos y sus esclavas. Demostréle hasta la evidencia que la clase mestiza ni fué tan numerosa, ni influyó como pensaba en los trastornos de Santo Domingo."'' ''Lo fundamental de su criterio demogénico está aquí: Como un mal grave mira el señor Queipo las uniones ilegítimas de los colonos blancos con las mujeres de color. En esto convengo enteramente con él, considerando las cosas bajo el as-''<noinclude></noinclude> hifbc8thly8xymhvuics813e0n793k7 Página:Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especi - Volumen 1 - IA historiadelaescl01saco.djvu/41 102 418594 1663866 1661868 2026-06-03T23:20:43Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1663866 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" />{{cp||Prólogo|XXXV}}</noinclude>''pecto moral; pero bajo el político, me parece que exagera demasiado su importancia. Estos enlaces, dice él... fomentan la procreación de las clases mestizas, que "son mil veces más temibles que la negra, por su osadía y sus pretensiones de igualarse con la blanca." Y... "añade que la pérdida de la isla de Santo Domingo ha dependido en mucho de la intima familiaridad en que vivían los habitantes blancos de la parte francesa con sus esclavas, y la numerosa población de color, fruto de estas funestas relaciones."'' ''"Tan abultados temores por la gente mestiza, arguye Saco, algún valor podrían tener en los tiempos pasados; pero después que en este siglo se han esparcido ciertas ideas, se nos han dado ciertos ejemplos y todos estamos pendientes de sus futuros resultados; lo mismo piensan y a lo mismo aspiran los del color más claro que los del color más oscuro. Si los mestizos naciesen del enlace de blanca y negro, esto sí sería de sentirse mucho, porque menguando nuestra población, la debilitaría en todos sentidos; pero como sucede todo lo contrario, yo lejos de mirarlo como un peligro, lo considero como un bien. El gran mal de la isla de Cuba consiste en la inmovilidad de la raza negra, que conservando siempre su color y su origen primitivo, se mantiene separada de la blanca por una barrera impenetrable; prco póngasela en marcha, crúcese con la otra raza, déjesela proseguir su movimiento, y entonces aquella barrera se irá rompiendo por grados hasta que al''<noinclude></noinclude> qk48k74m8pyzbpbg3wbi606socu1ct4 Página:Anales del Museo Público de Buenos Aires (IA analesdelmuseop1186469muse).pdf/13 102 418664 1663730 2026-06-03T13:29:16Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1663730 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" /></noinclude>{{c|Tabla del contenido.}} {{línea|6em}} {{div col}} {{icp|n=2 |I. Sumario sobre la fundacion y los progresos del Museo Público de Buenos Aires|1 |II. La Paleontologia actual en sus tendencias y sus resultados|12 |III. Descripcion de la ''Macrauchenia patachónica''|32 |IV. Sobre los Picaflores descriptos por D. {{may|Felix de Azara}}|67 |V. Noticias preliminares sobre las diferentes especies de ''Glyptodon'' en el Museo Público de Buenos Aires|71 |VI. Fauna Argentina.—Primera parte.—Mamíferos fosiles.—''Introduccion''.—Descripcion del terreno fosilífero|87 |{n 1}{{c|LISTA DE LOS MAMIFEROS FOSILES.|lh=3em}} |{n 1}{{c|Ordo I. ''Unguiculata''.}} |Fam. 1. ''Bimana''|121 |::Suplemento|298 |Fam. 2. ''Quadrumana''|122 |Fam. 3. ''Chiroptera''|{{ditto|122}} |Fam. 4. ''Ferae''|{{ditto|122}} |1. ''Felinae''|{{ditto|122}} |1. Gen. ''Machacrodus''|123 |::1. ''M. neogacus''|{{ditto|123}} |2. Gen. ''Felis''|138 |::2. ''F. longifrons''|{{ditto|138}} |2. ''Caninae''|141 |Gen. ''Canis''|{{ditto|141}} |::3. ''C. protalopex''|{{ditto|141}} |::4. C. ''avus''|142 |3. ''Mustelinae''|143 |Gen. ''Mephitis''|{{ditto|143}} |::5. ''M. primaeva''|144 |::Suplemento|299 |4. ''Ursinae''|144 |Gen. ''Ursus''|{{ditto|144}} |::6. ''U. bonaerensis''|{{ditto|144}} |Fam. 5. ''Marsupialia''|145 |Fam. 6. ''Glires''|{{ditto|145}} |1. ''Murini''|146 |2. ''Muriformes''|{{ditto|146}} |1. Gen. ''Myopotamus''|{{ditto|146}} |::7. ''M. antiquus''|147 |2. Gen. ''Ctenomys''|{{ditto|147}} |::8. ''Ct. bonaerensis''|{{ditto|147}} |::Suplemento|299 |3. Gen. ''Lagostomus''|147 |::9. ''L. angustidens''|{{ditto|147}} |3. ''Subungulati''|148 |Gen. ''Cavia''|{{ditto|148}} |::10. ''C. breviplicata''|{{ditto|148}} |::11. ''C. antiqua''|{{ditto|148}} |Fam. 7. ''Edentata''|{{ditto|148}} |1. ''Gravigrada''|149 |1. Gen. ''Megatherium''|150 |::12. ''M. americanum''|{{ditto|150}} |2. Gen. ''Mylodon''|160 |::13. ''M. giganteus''|162 |::14. ''M. robustus''|164 |::15. ''M. gracilis''|166 |::16. ''M. Darwinii''|176 |3. Gen. ''Scelidotherium''|177 |::17. ''S. Leptocephalum''|179 |::18. ''Sc. Cuvieri''|{{ditto|179}} |4. Gen. ''Megalonyx''|{{ditto|179}} |::19. ''M. meridionalis''|180 |5. Gen. ''Sphenodon'' (20)|181 |::Suplemento|467 |2. ''Effodientia''|182 |A. ''Biloricata''|183 |Gen. ''Glyptodon''|185}}<noinclude></noinclude> ta1owauptgrccoema4x8a49h3kzlr7z Página:Anales del Museo Público de Buenos Aires (IA analesdelmuseop1186469muse).pdf/14 102 418665 1663731 2026-06-03T13:46:52Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1663731 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||— VI —|}} {{div col}}</noinclude>{{icp|n=2 |1. ''Panochthus''|190 |::21. Gl. clavicaudatus|191 |::22. ''Gl. tuberculatus''|192 |::Suplemento|299 |2. ''Glyptodon''|195 |::23. ''Gl. clavipes''|{{ditto|195}} |3. ''Hoplophorus''|197 |::24. ''Gl. asper''|200 |::25. ''Gl. elongatus''|202 |::26. ''Gl. laevis''|204 |''Species dubiae''|{{ditto|204}} |::27. ''Gl. pumilio''|{{ditto|204}} |::28. ''Gl. ornatus''|205 |::29. ''Gl. reticulatus''|{{ditto|205}} |::30. ''Gl. elevatus''|206 |B. ''Loricata''|231 |Gen. ''Dasypus''|232 |::31. ''D. villosus fossilis''|{{ditto|232}} |::32. ''D. conurus fossilis''|{{ditto|232}} |Ordo 2. ''Ungulata''|233 |Fam. 8. ''Pecora''|{{ditto|233}} |A. ''Tylopoda''|{{ditto|233}} |Gen. ''Auchenia''|{{ditto|233}} |::33. ''A. intermedia''|234 |B. ''Cervina''|{{ditto|234}} |Gen. ''Cervus''|{{ditto|234}} |::34. ''C. magnus''|235 |::35. ''C. pampaeus''|{{ditto|235}} |Fam. 9. ''Pachydermata''|{{ditto|235}} |A. ''Paridigitata''|236 |Gen. ''Dicotyles''|{{ditto|236}} |::36. ''D. torquatus fossilis''|{{ditto|236}} |B. ''Imparidigitata''|237 |Gen. ''Equus''|238 |::37. ''E. curvidens''|245 |::38. ''E. Devillei''|248 |::Suplemento|299 |Gen. ''Macrauchenia''|252 |::39. ''M. patachónica''|32 |::40. ''M. boliviensis''|64 |C. ''Multidigitata''|254 |Gen. ''Toxodon''|{{ditto|254}} |::41. ''T. Burmeisteri''|256 |::42. ''T. Owenii''|272 |::43. ''T. Darwinii''|274 |Gen. ''Nesodon''|285 |::44. ''N. ovinus''|{{ditto|285}} |::Suplemento|300 |Fam. 10. ''Proboscidea''|286 |Gen. ''Mastodon''|287 |::45. ''M. Humboldtii''|288 |Ordo 3 ''Pinnata''|296 |VII. Fauna Argentina.—segunda parte—''Mammifera pinnata Argentina''|301 |Fam. 1. (11.) ''Pinnipedia''|303 |Gen. ''Otaria''|{{ditto|303}} |::1. ''O. jubata''|{{ditto|303}} |::2. ''O. falklandica''|304 |Fam. 2. (12.) ''Cetacea''|{{ditto|304}} |A. ''Herbívora''|{{ditto|304}} |Gen. ''Manatus''|305 |B. ''Genuina''|{{ditto|305}} |a. ''Odontocetae''|{{ditto|305}} |1. ''Delphinidae''|{{ditto|305}} |2. ''Catodontidae''|308 |''a''. ''Ziphiadae''|309 |''b''. ''Physeteridae''|{{ditto|309}} |b. ''Mystacocetae''|{{ditto|309}} |''Balaenoptera bonaerensis''|310 |''Physalus patachonicus''|{{ditto|310}} |''Sibbaldius antarcticus''|{{ditto|310}} |''Megaptera Burmeisteri''|{{ditto|310}} |VIII. Descripcion detallada del ''Epiodon australe''|312 |IX. Descripcion de cuatro especies de Delfines de la costa Argentina|367 |:1. ''Globicephalus Grayi''|{{ditto|367}} |:2. ''Orca magellanica''|373 |:3. ''Phocaena spinipinnis''|380 |:4. ''Pontoporia Blainvillii''|389 |X. Catálogo de los Mamíferos Argentinos, con los del Museo Público de Buenos Aires|446 |Fé de errores tipográficos y correcciones posteriores|466}}<noinclude></noinclude> ezzhrvakkch8okrmdihvhwhqcnh603m Página:Anales del Museo Público de Buenos Aires (IA analesdelmuseop1186469muse).pdf/9 102 418666 1663733 2026-06-03T13:55:57Z Ignacio Rodríguez 3603 /* No corregido */ Página creada con «{{título |{++++++}'''ANALES''' DEL {++}'''MUSEO PÚBLICO DE BUENOS AIRES,''' {-}'''PARA DAR A CONOCER''' '''LOS OBJETOS DE HISTORIA NATURAL NUEVOS O POCO CONOCIDOS''' CONSERVADOS EN ESTE ESTABLECIMIENTO, {-, asc}POR {+}'''GERMAN BURMEISTER, Med. Dr. Phil. Dr.''' Director del Museo Público de Buenos Aires. {-}Antes catedrático de historia natural en la Universidad Real Prusiana de Halle. {-}Socio de la Academia Cesárea Alemana Leop. Carolina, Corresp. de la… 1663733 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Ignacio Rodríguez" /></noinclude>{{título |{++++++}'''ANALES''' DEL {++}'''MUSEO PÚBLICO DE BUENOS AIRES,''' {-}'''PARA DAR A CONOCER''' '''LOS OBJETOS DE HISTORIA NATURAL NUEVOS O POCO CONOCIDOS''' CONSERVADOS EN ESTE ESTABLECIMIENTO, {-, asc}POR {+}'''GERMAN BURMEISTER, Med. Dr. Phil. Dr.''' Director del Museo Público de Buenos Aires. {-}Antes catedrático de historia natural en la Universidad Real Prusiana de Halle. {-}Socio de la Academia Cesárea Alemana Leop. Carolina, Corresp. de la Acad. Imper. Rusa de San Petersburgo, de la Acad. Real Italiana de Turin, de la Univers. de Santiago de Chile; Socio de la Soc. Real Geográfica de Inglat., de la Sociedad Lineana de Londres, de la Sociedad Filosofica Americana de Filadelfia, de la Sociedad Zoológica y de la Antropológica de Londres, de la Sociedad Zoologico-Botánica de Viena, como de las sociedades de historia natural de Altenburg, Berlin, Blankenburg, Cherbourg, Halle, Hamburg, Hanau, Mainz, Regensburg, Stuttgart; y de las Sociedades Entomológicas de Londres, Paris, Berlin, Estettin y S. Petersburgo. Soc. honorar. de las Soc. Argent. Rural y Farmacéutica de Buenos Aires. {_10}TOMO PRIMERO. {_10} BUENOS AIRES. {-}Imprenta de "La Tribuna" calle de la Victoria núm. 31. {bold}1864 {_3}1869. }} {|style="margin:auto;width:30em" |{{c|'''Paris.'''}} || {{c|'''Halle a. S.'''}} |- |{{c|F. Savy.|may}} || {{c|Ed. 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Acá, en España, hemos visto ya que no fue simultánea ni voluntaria la agregacion de las diversas provincias que ocuparon como naciones la Península. A pesar de esto, lo hemos visto tambien, ellas fueron las que en realidad determinaron y limitaron el poder central, poniéndole por valla sus propios fueros. No digamos de las naciones constituidas por la simultánea y voluntaria agregacion de otros pueblos: éstas son las que han determinado siempre el límite entre el poder nacional y el suyo. ¿Quién debe por lo tanto, deslindar los intereses provinciales de los locales? Los pueblos. ¿Quién los provinciales de los nacionales? Las provincias. Las naciones deslindarán á su vez los nacionales de los internacionales el dia en que, asociadas, creen un poder ya continental, ya europeo, destinado á gobernar este último órden de intereses. «Convenimos, se dice, en que esto es lo racional y lógico en el momento de unirse pueblos, provincias ó naciones; en naciones ya formadas como la nuestra creemos vicioso el procedimiento. La nacion, despues de constituida, es el órgano superior del derecho: á ella y sólo á ella toca describir la órbita en que hayan de moverse lo mismo el pueblo que la provincia. Otra cosa seria la confusion, el caos.» He oido más de una vez<noinclude></noinclude> q5x3ucdep3fh8xpgqwwd1dnmgtw2jqz Página:La federación - bdh0000287954.pdf/175 102 418668 1663868 2026-06-04T09:26:01Z Repub73 93361 Se crea la página, revisando el formato. 1663868 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Repub73" />{{CabeceraPágina|centro=— 141 —}}</noinclude>esta objecion de boca de hombres que se precian de federales y demócratas, y no la oigo que no me asombre. La he contestado antes (Lib. 1.º, Cap. 13); pero ampliaré mis explicaciones. Dejo aparte la consideracion de que tan Estado es el organismo de las ciudades como el de las naciones. Si las provincias, por ejemplo, es lógico y racional que cuando se unan determinen los límites del poder de la nacion, ó lo que es lo mismo, los intereses nacionales, lógico y racional debe ser que los modifiquen segun lo vayan exigiendo las necesidades de los tiempos. Como la nacion pudiese luego alterarlos á su antojo, ¿de qué les serviria haberlos determinado? Luego el derecho de las provincias á fijarlos es inmanente y perpétuo, tanto más cuando no por unirse abdican su particular autonomía. ¿Cabe aquí la prescripcion? No la hay para el forzador en las cosas ganadas por la fuerza: la violencia es vicio que no cura el tiempo. No comprendo francamente por qué clase de milagro puede la nacion adquirir el derecho de corregir el de las provincias cuando de las provincias haya recibido el poder que tiene. Podrá reconocérselo el que crea que Dios es la fuente de toda autoridad y la conquista origen de derecho, no el que como yo crea en la humanidad del derecho y del poder público. Si, por otra parte, el hecho prevalece sobre el derecho y la nacion debe seguir árbitra de la suerte de las provincias y los pueblos, sólo porque lo es hace tiempo, ¿con qué vamos á legitimar esa série de revoluciones que vienen hace tantos años ensangrentando el suelo de la patria? ¿Con qué título atrevernos á reivindicar contra la soberanía de la nacion la autonomía del individuo hasta el punto de negar al Estado el derecho de regular el ejercicio de las libertades del pen-<noinclude></noinclude> qv5in08u0pr4leld119tca1zh8a35vt Página:La federación - bdh0000287954.pdf/176 102 418669 1663869 2026-06-04T09:29:12Z Repub73 93361 Se crea la página, revisando el formato. 1663869 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Repub73" />{{CabeceraPágina|centro=— 142 —}}</noinclude>samiento y la conciencia? ¿hasta el punto de exigirle que se limite á reconocernos, y no se permita otorgarnos, tan sagrados derechos? ¿Por qué, sobre todo, llamarnos federales? Deberíamos habernos contentado con el modesto nombre de descentralizadores, formar en las filas del partido progresista y no agitar ni perturbar el país con ideas que, como todas las nuevas, no podian menos de traerle complicaciones y desastres. Si la nacion tiene derecho á determinar las atribuciones de las provincias y los pueblos, la tiene indudablemente lo mismo á reducirlas que ensancharlas. Afirmamos con reconocerlo la bondad y la legitimidad del actual régimen, que sin cesar las altera, y hoy no permite á los pueblos abrir una fuente sin la venia del Estado, y mañana les abandona las obras publicas; hoy declara de libre eleccion los ayuntamientos, y mañana hace nombrar los alcaldes por la Corona. ¿Y para esto hemos creado un partido y alborotado á España? Desde el poder, dicen ilusos ó mentidos federales, armaremos de tal modo los pueblos y las provincias, y les daremos tales garantias, que estén al abrigo de reacciones insensatas. Mas si se reconoce en la nacion un perfecto derecho sobre los demás grupos, ¿por qué hacérselo ilusorio? ¿por que atarla de piés y manos para que no lo ejerza? Las Provincias Vascongadas raciocinan algo mejor que esos débiles federales. Comprenden perfectamente que si confiesan deber sus fueros al Estado, conceden al Estado el derecho de quitárselos, y sostienen siempre que se los deben a sí mismas. «Nuestros usos y costumbres, dicen, se pierden en la noche de los tiempos: los establecieron nuestros padres por su propio derecho y los sellaron con su sangre. Bajo la condicion de que los juraran y guardaran consentimos en<noinclude></noinclude> jfk25w9o4c57d0abpryo507hr4mj5hx Página:La federación - bdh0000287954.pdf/177 102 418670 1663870 2026-06-04T09:32:50Z Repub73 93361 Se crea la página, revisando el formato. 1663870 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Repub73" />{{CabeceraPágina|centro=— 143 —}}</noinclude>prestar homenaje á los reyes. Los declararon éstos en sus cartas, no los otorgaron.» Fuertes con esta idea, los defienden hoy contra el gobierno, y si mañana se los quitasen, se creerian autorizados para reivindicarlos por las armas. Y nótese el poder de las provincias mientras conservan su autonomía. En tres puñados de tierra están las Vascongadas, y hoy recien vencidas ocupadas por un ejército, inspiran todavía á la nacion, si no temor, respeto. Acabemos ya y fijemos el sentido de las palabras y el alcance de las ideas. Federacion viene del nombre latino ''fædus'', que significa pacto, alianza. Para que la haya es indispensable que los que la celebren tengan capacidad para obligarse y sean por lo tanto libres, es decir, ''sui iuris''. La federacion supone por lo tanto necesariamente igual y perfecta autonomía en los pueblos para constituir las provincias; igual y perfecta autonomía en las provincias para constituir las naciones; igual y perfecta autonomía en las naciones para constituir imperios o repúblicas, latinas, europeas, continentales. Sin esto no hay federacion posible: fuera de esto no hay más que el principio unitario. Los pueblos han de constituir la provincia y las provincias la nacion: este es el sistema. Pero ¿sabeis á dónde esto nos lleva? se exclama aterrorizado. Esto es la disgregacion y la disolucion de la patria. Horror inmotivado y en muchos fingido. La nacion está vigorosamente afirmada en el pensamiento y en el corazon de todos los españoles. Ocasiones, como hemos visto, se han presentado en este mismo siglo para que la nacion se descompusiera y se hiciera pedazos. Las provincias, y esto es más, han llegado á declararse independientes. Les ha faltado luego tiempo para reorganizar un poder central que<noinclude></noinclude> fvcp1euv2k32h5amw71lp1akd1og9mb Página:La federación - bdh0000287954.pdf/178 102 418671 1663871 2026-06-04T09:35:26Z Repub73 93361 Se crea la página, revisando el formato. 1663871 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Repub73" />{{CabeceraPágina|centro=— 144 —}}</noinclude>personificara la nacion y la sostuviera durante la crisis. Han manifestado siempre tanto ardor para mantener la unidad nacional como para recuperar su propia autonomía. En medio de tantos y tan generales trastornos como nos han afligido ¿en qué pueblo ni en qué provincia se ha visto jamás tendencia á separarse de España? No se la ha visto ni siquiera en esas provincias Vascongadas, autónomas como ninguna, que han sostenido contra nosotros dos largas guerras civiles y en las dos han debido humillar la cabeza. Ni en el movimiento cantonal de 1873 se observó el menor conato de independencia. Recuérdese ahora cuán vivo y unísono se mostró el sentimiento nacional en todos los ámbitos de la Península cuando la guerra de Africa. Rayó en delirio el entusiasmo al recibirse la noticia de la toma de Tetuan, y en toda España se significó el deseo de que continuase la guerra y se fuese á Tánger. Todo el mundo estuvo dispuesto al sacrificio. En todas partes, al volver de la campaña, entró el ejército bajo una lluvia de flores. ¡La disolucion de la patria! Los lazos que unen la nacion ¿son, pues, tan débiles á los ojos de esos hombres, que basta á romperlos ó desatarlos un simple cambio de base en la organizacion del Estado? Si las naciones no tuviesen otra fuerza de cohesion que la política, despues de los graves sacudimientos por que han pasado sólo en lo que va de siglo estarian ya todas desechas. Resisten y viven porque las sujetan vínculos cien veces más fuertes: la comunidad de historia y de sentimientos, las relaciones civiles y los intereses económicos. Por fortuna de todos, la política apenas hace más que agitar la superficie de las sociedades. Si la agitacion llegase al fondo, ¿qué no seria de los pueblos?<noinclude></noinclude> dq19ysbpwplxalsepirv1fhesot7p8w Página:La federación - bdh0000287954.pdf/179 102 418672 1663872 2026-06-04T09:38:31Z Repub73 93361 Se crea la página, revisando el formato. 1663872 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Repub73" />{{CabeceraPágina|centro=— 145 —}}</noinclude>Sin sombra de temor me acojo á ese procedimiento que se cree tan lleno de peligros. Ni porque los tuviera lo abandonaria. Que no es racional admitir principios sin sus consecuencias: y si por los peligros que su realizacion entraña hubiésemos de abandonarlos, no se realizaria ninguno en el mundo. Lo raro es que esos vacilantes federales ven peligros en el principio mismo. Si las provincias, dicen, son autónomas al par de la nacion y el pueblo, se corre el riesgo de que algunas, las Vascongadas por ejemplo, restablezcan la unidad religiosa, la amortizacion y los mayorazgos. Argumento peregrino por cierto. La libertad de conciencia es uno de esos derechos inherentes á la personalidad humana, que ellos y yo ponemos fuera del alcance del Estado. Si con reconocer que la nacion es autónoma le negamos la facultad de quitarlo y aun de cercenarlo, ¿no será lógico que se la neguemos al pueblo y la provincia? Están esos hombres verdaderamente ciegos. Desconfian de las provincias antes de verlas en el ejercicio de su autonomía, y no miran cómo la Nacion, en el ejercicio de la suya, conculca y pisa todos esos derechos que tenemos en tanto precio. Hace ya dos años que la libertad de conciencia está reducida á una tolerancia estrecha y recelosa. Hace ya tres que gime la prensa política bajo el régimen más arbitrario que en pueblos constitucionales ha podido concebir la tiranía. A ser lógicos mis adversarios, deberian negar á la Nacion una autonomía de que hace tan mal uso. Respecto a la amortizacion y los mayorazgos debo hacer observaciones análogas. En materia de mayorazgos quiso ya la Nacion volver el pié atrás en 1857. Estuvo en poco que no los restableciera para los senadores. Ahora mismo, por la jurisprudencia de sus tri-<noinclude></noinclude> 9d81gmxbysgntik7gznaq5hw8xp26b1 Página:La federación - bdh0000287954.pdf/180 102 418673 1663873 2026-06-04T09:41:52Z Repub73 93361 Se crea la página, revisando el formato. 1663873 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Repub73" />{{CabeceraPágina|centro=— 146 —}}</noinclude>bunales, tiene abierto un muy ancho boquete, lo mismo en sus leyes desvinculadoras que en las desamortizadoras. No permite aun el fideicomiso perpétuo; pero sí el fideicomiso por dos ó más generaciones, siempre que no contenga la prohibicion de enajenar los bienes. El heredero fiduciario debe, de todos modos, entregar al fideicomisario, en una ú otra forma, todo el caudal que del testador reciba. Tolera ya tambien la Nacion que se destinen bienes raíces á las fundaciones de beneficencia, por su carácter perpétuas, con tal que el fundador disponga que se los convierta. en rentas públicas cuando lo exija el Estado. ¡Y qué! ¿serán éstos los únicos pasos que dé la Nacion hácia atrás por este camino? La beneficencia privada se desarrollo aqui como en ningun otro pueblo del mundo. El valor de los bienes á ella aplicados asciende aún hoy en algunas provincias á centenares de millones de reales. Hay fundaciones para todo: lo mismo para amparar al desvalido que para cuidar al enfermo; lo mismo para fomentar la poblacion que para difundir la enseñanza. Nuestras leyes desamortizadoras han venido, á no dudarlo, á privarlas de gran parte de los recursos, y á calmar, cuando no á paralizar, ese bello movimiento de las almas al bien de los demás hombres. ¿Quién ha de creer aquí estable lo que haya de tener por base los valores públicos? Hace más de tres años que no puede la mayor parte de las fundaciones llenar su objeto por no pagar el Estado los cupones de la deuda. Hoy, de improviso, han quedado por una ley reducidas sus rentas á la tercera parte. Deberá la Nacion, que quiera que no, enmendar su obra, y la enmendará de seguro. Pues ¿y la desvinculacion? Hablan de ella esos federales como si no ofreciese lugar á dudas. La vincu-<noinclude></noinclude> ahutouvzvduwdtjpvxrin9v74yyfycb