Wikiversidad eswikiversity https://es.wikiversity.org/wiki/Portada MediaWiki 1.47.0-wmf.20 first-letter Medio Especial Discusión Usuario Usuario discusión Wikiversidad Wikiversidad discusión Archivo Archivo discusión MediaWiki MediaWiki discusión Plantilla Plantilla discusión Ayuda Ayuda discusión Categoría Categoría discusión TimedText TimedText talk Módulo Módulo discusión Evento Evento discusión Orígenes de la reflexión sociológica 0 6677 180550 176388 2026-09-22T12:13:00Z 5555bet game 62761 https://5rgame.com.pk/ is an online gaming platform that offers users a simple and convenient way to explore different gaming options. Its user-friendly interface makes navigation easy, allowing players to browse available games without difficulty. 5555bet game provides an engaging digital gaming experience with various entertainment options in one place. 180550 wikitext text/x-wiki https://5rgame.com.pk/https://5rgame.com.pk/== Lección 1: Antecedentes (La Ilustración). == [[Archivo:Encyclopedie_frontispice_full_473px.jpg|derecha|miniaturadeimagen|190px|La Ilustración.]] Podemos intentar rastrear los antecedentes del pensamiento sociológico en diversas obras de autores clásicos como; Platón, Aristóteles o Tomás Moro. Sin embargo, tradicionalmente esos antecedentes se consideran más como parte de la teoría social que de una primitiva sociología. Por ello Ritzer (1993) y otros autores consideran pertinente situar el origen formal del pensamiento sociológico en dos momentos históricos particulares: La ilustración y la Revolución Francesa. Por tal razón, y apoyándonos en la concepción tradicional, hemos de encontrar el origen del pensamiento sociológico derivado de una cadena de acontecimientos que se desarrollan a lo largo del siglo XVIII, de ahí que resulte importante explicar, ¿qué es la Ilustración? Así como intentar rescatar las influencias que la sociología tomó de esta corriente de pensamiento. Primeramente, es necesario entender que la Ilustración emana de dos corrientes filosóficas que dominaron el continente europeo a mediados del siglo XVII. El racionalismo francés, iniciado con la obra de Descartes, que proponía la Razón y el método lógico-matemático como los medios para llegar al conocimiento, planteaba la existencia de ideas “universales innatas” y que las ideas que llegan a través de nuestros sentidos pueden estar distorsionadas. Por su parte el empirismo británico, cuyos máximos exponentes fueron John Locke y David Hume, se oponía a la idea de que existiesen ideas innatas. El propio Locke sostuvo que la mente humana es como una “hoja en blanco” que se va llenando a través de experiencias en la vida, por ello la mente no esta sino llena de ideas asociadas a experiencias sensoriales previas. El empirismo y racionalismo poco, quizás nada, tienen que ver con la sociología, sin embargo ambas posturas ideológicas son importantes ya que fueron punta de lanza para la Ilustración, por ello no es raro encontrar historiadores que arrastran los inicios del Iluminismo al siglo diecisiete, otros en cambio optan por llamar a esa etapa “Era de la Razón”. Como quiera que se vea, no se puede negar el hecho de que el racionalismo (como se llamó al conjunto sintetizado de ideas emanadas de los racionalistas y empiristas) sienta las bases de lo que será el Siglo de las Luces. La Ilustración no tiene una fecha precisa de inicio, pues es difícil rastrear la gran cantidad de pensamientos emanados en el siglo XVIII y más complicado resulta situar cronológicamente cual de esos pensamientos dio inicio formal al periodo, sin embargo sabemos que se desarrolló en una era de relativa calma política y social. Las guerras entre protestantes y católicos habían cesado en Europa, en Inglaterra la guerra civil había terminado, el absolutismo se robustecía en el continente, mientras que la ciencia newtoniana avanzaba rápidamente y la cartografía del mundo estaba por terminarse. Fueron precisamente el conocimiento del Nuevo Mundo y los adelantos en la ciencia las causas más importantes en la consolidación del pensamiento ilustrado. La Ilustración nace entre los nobles y burgueses (clase social que comenzaba a sobresalir) del siglo XVIII, quienes se interesaron en conocer y sobre todo en comunicar sus conocimientos. Europa (pero sobretodo Francia) se vio sumergida en un interés por el saber, respaldado por la filosofía racionalista y de la mano de una nueva ciencia que pretendía llevar a la humanidad hacia el progreso. El pensamiento ilustrado tuvo como fundamento principal acabar con el oscurantismo, el fanatismo y las supersticiones que tanto habían atrasado a la humanidad, por ello se pretendía "iluminar" al hombre mediante la Razón. Una de las primeras características en los pensadores ilustrados fue que dejaron de lado el estudio sobre Dios y el alma, propusieron en cambio una sociedad laica y enfocada en el individuo. Se encargaron de definir al hombre en todos los sentidos posibles, especialmente por el descubrimiento de otras razas y sociedades que se alejaban del modelo social conocido. El estudio del Nuevo Mundo trajo profundos cambios en la mentalidad europea, sobre todo con respecto a los nativos de aquellas tierras, que para la época no eran sino “salvajes” o “bárbaros”, y que bajo la óptica de la Ilustración se transformaron en “buenos salvajes” cuya única diferencia respecto a los europeos era su “inocencia”. Con relación a las sociedades la Ilustración inicio una severa crítica de las viejas costumbres, la iglesia fue uno de los focos principales del ataque, debido a que muchos pensadores ilustrados fueron deístas, agnósticos o simplemente ateos. Para varios de estos intelectuales la iglesia no era sino una fuente de atraso en la humanidad, que durante siglos había llenado a las personas de ideas equivocadas sobre el mundo y lo que debía ser el hombre. Por ello los ilustrados defendían una religión natural que no necesitara de intermediarios así como una moral laica, ideas que comenzaron a restar poder a la iglesia, específicamente a la iglesia católica. Con respecto a la monarquía, otra institución de gran fortaleza en la Europa de aquel siglo, ocurrió que los ilustrados fueron, primeramente, moderados en la crítica contra el absolutismo pero a finales del siglo criticaron el despotismo en los reyes. Dadas las convicciones de que los seres humanos eran todos iguales, resultaba imposible que los ilustrados fuesen moderados con respecto a la figura del monarca, ese primer momento de moderación puede entenderse en virtud de que diversos reyes, arrastrados por la moda, implementaron ideas del pensamiento ilustrado en sus reinos esperando revitalizar su poder, pero sin llegar a realizar concesiones importantes. Una frase que sintetiza la postura de los llamados “déspotas ilustrados” con respecto al momento histórico en que se hallaban, fue aquella que afirmaba: “todo para el pueblo, sin el pueblo”. Estos monarcas dieron especial interés en modernizar las ciudades y algunas cuestiones del sistema social (aboliendo viejas prerrogativas del feudalismo) pero realmente hicieron poco por atender a las clases menos favorecidas. [[Archivo:Adolph-von-Menzel-Tafelrunde2.jpg|derecha|miniaturadeimagen|190px|Corte de Federio II.]] No hay que olvidar el hecho de que en su mayoría los ilustrados fueron nobles y/o burgueses con la vida resuelta, lo cual nos ayuda a comprender en cierta manera su forma de ver el mundo y la sociedad de su tiempo, quizás por ello también resulta utópico que hablasen de igualdad y libertad viviendo precisamente a expensas de circunstancias que no favorecían esos valores. Varios de los pensadores ilustrados coincidieron en que los seres humanos eran todos iguales y por ello tenían el mismo derecho de transformarse y progresar, sin embargo en la práctica algunos de estos filósofos miraban al “pueblo” como aquello contra lo que luchaban (la ignorancia y el atraso). En los ideales de la Ilustración la luz de la razón afirmaba ser para todos, pero en una perspectiva más realista solamente unos cuantos se hicieron de ella, esto debido al espíritu de la época y a que el medio en que se comunicaban los nuevos ideales era la palabra escrita (70% de la población era analfabeta), lo que derivó en que solamente unos cuantos se acercasen a estas ideas y que muchos otros tergiversaran el mensaje de la Ilustración. Cada país de Europa recibió el pensamiento iluminista de manera diferente; en Francia, por ejemplo, la Ilustración trataba de exponer los abusos y grandes desordenes de la sociedad, en Inglaterra (donde entró tardíamente) el nuevo pensamiento se centró en realizar los primeros análisis sociológicos y económicos, los británicos se preocuparon en comprender como la sociedad funcionaba y como la economía era el medio del que se valía dicha sociedad para funcionar. Alemania fue un caso aparte, ahí la ilustración aconteció meramente en el terreno de las ideas, los filósofos alemanes de la época se ocuparon de explicaciones especificas sobre el pensamiento y la razón. En el terreno de la política hubo grandes contribuciones, pensadores ilustrados como Montesquieu crearon obras que perduraron en el tiempo, obras donde se alababa el sistema político inglés como ejemplo equitativo y justo de la separación de poderes, algo de lo que Francia carecía. Es fácil entender, en ese sentido, que diversas ideas ilustradas fueran aliciente para futuras revoluciones. La incesante proclama de sistemas justos y un mundo mejor hizo mella en la sociedad, sobre todo en la floreciente clase burguesa; al respecto hay que dejar claro que la Ilustración nunca propuso métodos violentos para llegar al cambio, antes bien, consideraba que solamente mediante la educación es que se puede transformar a la sociedad. Con la Ilustración Europa entera encontró un modelo cultural a seguir; Francia. Lo francés se puso de moda a pesar de que pensadores ilustrados de aquel país, como Rousseau, delataron los profundos vicios y los severos defectos en la sociedad de su época, llegando a considerar al hombre bondadoso por naturaleza pero corrompido por una sociedad que lo transformaba en un animal que no se solidariza con otros. Con todo y eso, las grandes urbes europeas se llenaron de aires franceses y toques grecorromanos. [[Archivo:Encyclopedie de D'Alembert et Diderot - Premiere Page - ENC 1-NA5.jpg|izquierda|miniaturadeimagen|190px|L'Encyclopédie.]] Mientras algunos pensadores se preocupaban en criticar las sociedades de su tiempo o proponer sistemas políticos ideales, otros como Diderot se interesaron mayormente en trasmitir el conocimiento, es de este ideal de donde emana L'Encyclopédie, máximo valuarte de la filosofía Ilustrada. La enciclopedia no fue primera en su genero pero si la más valiente y paciente empresa editorial de ese siglo, que luchó contra diversas intrigas políticas y prohibiciones religiosas, convirtiéndola en el símbolo de la lucha por la Razón en la época. A pesar del valor aparentemente positivo que la Ilustración trajo para la humanidad esta generó un profundo rechazó, sobretodo en las clases conservadoras cuyos intelectuales criticaban el afán insaciable y casi caótico por el conocimiento que tuvieron los ilustrados. La queja más lapidaria contra la Ilustración va en ese sentido, debido a que existía un continuo cambio en los intereses e ideas, el pensamiento iluminista se volvió demasiado volátil. Sí bien la Ilustración representó un siglo de ruptura con respecto de lo viejo, vulgar y oscuro también es cierto que no pudo digerir la cantidad enorme de conocimientos e ideas que comenzó a aglutinar sin un criterio unificador. No es fortuito que muchos historiadores consideren a la Ilustración como una era de profundos adelantos, tanto científicos como culturales, pero con una gran cantidad de preceptos e ideales que se extraviaron en revueltas que tuvieron todo menos aire de progreso. El ambicioso ideal de sacar al hombre de las tinieblas, para situarlo en una nueva esfera de vida, no llegó más que a mero ideal, sobre todo por que la humanidad no estaba tan sumida en las tinieblas como los ilustrados consideraban. En perspectiva, los años que siguieron a la Ilustración se caracterizaron por la incesante voz de intelectuales que señalaron ese periodo como generador de grandes revueltas y cambios innecesarios, por lo que se esmeraron en proponer un regreso a la tradición ya que el progreso no había traído ninguna llave para la felicidad. A mediados del siglo XIX muchos intelectuales, sobre todo franceses detractores de la Ilustración, vieron la oportunidad perfecta para enfatizar que el pensamiento iluminista quedó en deuda con la humanidad y que la filosofía emanada durante ese periodo solamente había servido para traer todo lo que rechazaba. La Ilustración, es cierto, no trajo mucho de lo que había propuesto a la humanidad, pero si representó una oportunidad de avance y cambio para las sociedades europeas y americanas, no hay que olvidar que la independencia de Estados Unidos es una consecuencia directa del pensamiento ilustrado. Aunado a lo anterior, podemos decir que el pensamiento de la Ilustración nos legó el interés por el conocimiento científico y un avance significativo en el estudio de las humanidades, entendiéndose con este término el conjunto de estudios sobre el hombre, rubro donde encajara la sociología como primicia de estudio en el siguiente siglo. A pesar de esto, autores como Zeitlin (1970) consideran que la Ilustración ejerció una relación primordialmente indirecta y negativa en la sociología, esto se explica dado que su perspectiva es ver exclusivamente la reacción contra la Ilustración como fuente del origen del pensamiento sociológico, ya que la primera sociología (francesa) es precisamente una mezcolanza de ideas en pro y en contra de la Ilustración. Afirmar que la Ilustración no tubo relación con el nacimiento de la sociología, y su pensamiento formal, es no comprender el contexto histórico filosófico que se concibió durante esta época en Europa. Es indudable que el afán por el conocimiento empírico así como el ideal por un mundo mejor es el seno donde se formaron mentalidades como las de Comte, Spencer y Marx. Por ello la obra de los primeros sociólogos refleja, quizás de forma inconsciente, el ideal de cambio y la sed por el conocimiento que emana desde la Ilustración. No en balde muchos consideran que obras como las del propio Marx son la consecución lógica al pensamiento ilustrado. == Lección 2: Antecedentes (La Revolución Francesa). == [[Archivo:La Liberté guidant le peuple - Eugène Delacroix - Musée du Louvre Peintures RF 129 - après restauration 2024.jpg|miniaturadeimagen|derecha|190px|La libertad guiando al pueblo, 1789.]] La Revolución Francesa es la insurrección liberal por excelencia, históricamente con ella se marca el inicio de la edad contemporánea representada por el desmoronamiento del poder monárquico y el sistema feudal. Fue además, un levantamiento que ayudó a situar a la clase burguesa y su visión secular del mundo en la cima de la escala social. Históricamente la independencia de los Estados Unidos representa el primer triunfo de las ideas burguesas ilustradas, pero es durante la revolución francesa cuando se consagran bajo conceptos tales como; liberalismo, parlamentarismo, racionalismo, progresismo y filantropismo. La revolución francesa inicia a mediados de 1789, si bien los problemas financieros de Francia y una severa crisis del campo fueron sus principales causas, no se debe negar el papel que las clases sociales bajas (burguesía, campesinos y proletarios) tuvieron en su desarrollo. En aquel tiempo en Francia existía una división social y política de tres Estados; un primer Estado donde se acomodaba el clero, el segundo Estado donde se aglutinaba la nobleza y un tercer Estado para la burguesía y el pueblo llano. Fue la inclusión de la creciente burguesía en el tercer Estado lo que llevó, de una u otra manera, a la precipitación de muchos de los sucesos de la revolución. La burguesía como una clase social ascendiente con intereses políticos, económicos y sociales diametralmente opuestos a los otros Estados, y empapados de la filosofía Ilustrada, solamente necesitaban de ciertos sucesos para alzarse contra el sistema. Algunos de esos sucesos fueron el rechazo a la sociedad desigual que se vivía, incluso nobles que no tenían acceso a la corte y clérigos pobres también compartían ese disgusto por la situación social prevalenciente; resentidos por la excesiva suntuosidad y el dominio de la vida pública por ambiciosas clases sociales. El rey Luis XVI convocó a los Estados Generales para intentar controlar un clima de tensión dentro del país, suscitado a causa de severos problemas administrativos. La reunión de los tres Estados no vino sino a acrecentar los conflictos, pues se pusieron de manifiesto tanto los problemas económicos como las graves limitaciones de un sistema político en decadencia. El tercer Estado (burguesía) conciente de su creciente participación en la sociedad y del poder que acumulaba se mostró abiertamente cansado del viejo sistema de votación que les daba una clara desventaja contra los Estados menos participativos. Por ello buscaban el voto por cabeza, que haría prosperar su proyecto político. La propulsa del tercer Estado fue llevar a cabo una reforma de fondo, un plan para la mayoría y no solamente buscar beneficios para al primer y/o segundo Estado, su programa parecía tan incluyente que muchos miembros de los otros Estados les siguieron y formaron juntos una Asamblea Nacional Constituyente, cuyo fin era dotar a Francia de una constitución. Como nunca antes el pueblo se fue adentrando en la cuestión política, la revolución en sí misma dio una amplia fuerza social a los periódicos y/o panfletos que circulaban por las ciudades, cuyo fin era mantener enterado al pueblo de lo que acontecía en las altas esferas políticas. Hubo panfletos tan famosos como el de Sieyés, que trataban sobre el poder del tercer Estado en la vida francesa, '''¿Qué es el tercer Estado?''', fue el título de esa obra, cuyas ideas rápidamente se volvieron centro de discusión en toda Francia. La principal idea dentro del escrito fue sostener que el tercer Estado se encontraba sometido y excluido de la vida política a pesar de ser la fuerza y motor de la sociedad, por ello se dejaba claro que el tercer Estado podía funcionar como una nación completa sin necesidad del clero y la nobleza. [[Archivo:Prise de la Bastille.jpg|miniaturadeimagen|190px|Toma de la Bastilla, 1789.]] Ese tipo de literatura comenzó a incendiar los ánimos, sin embargo la marca histórica de inicio para la revolución fue la toma de la Bastilla, antigua prisión que simbolizaba el poder del absolutismo en Francia, ocurrida en 1789. Si bien dicha prisión ya no funcionaba como en épocas anteriores, la toma en sí misma fue un contragolpe a la monarquía por haber destituido al ministro de finanzas Necker, al cual los burgueses tenían en alta estima. El acontecimiento de la Bastilla provocó en la sociedad francesa una sensación de poder popular, que rápidamente derivó en insurrecciones por todo el territorio. En ese mismo año (1789), la Asamblea consiguió logros importantes en materia política y social, como fue la abolición del feudalismo y el diezmo, así como privar de ciertos privilegios al clero y los nobles. Otra de sus grandes decisiones fue la redacción de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, legado de ideas de ilustradas. Dicha declaración pretendió ser el parteaguas para la constitución de una sociedad al borde de la anarquía, que desconocía el rumbo a seguir como colectivo social. Esta Declaración fue la primera dirección de la política francesa, si bien no se siguió al pie de la letra, por lo menos dio una dirección sobre el tipo de constitución que requería Francia. [[Archivo:Declaration des droits de l'homme AE-II-3701 original.jpg|miniaturadeimagen|izquierda|170px|Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, 1789.]] La Asamblea Nacional logró transformar el sistema político francés, creando una asamblea legislativa e imponiendo una monarquía constitucional, con poderes reducidos para el rey, quien apenas conservó poder de veto y poder para elegir a los ministros. Los bienes y el poder del clero se vieron severamente afectado por los designios de la Asamblea, quien tomó dichos bienes para tratar de aliviar la difícil crisis económica, se pretendió además subordinar a los clérigos a una constitución civil que les haría jurar lealtad al rey de Francia. Dos años después de su creación la Asamblea se disolvió, luego de redactar y formalizar la constitución que concedió el poder al parlamento; desde donde se gestó la disolución definitiva de la monarquía y la implantación de la República. La difícil situación de la familia real francesa, ante los constantes intentos del parlamento por achacar los males de toda Francia sobre ellos, orilló a países como Austria y Prusia a intentar frenar el curso de los acontecimientos, el intento de entrada de estas potencias en el territorio francés fue visto como un asunto de violación a la soberanía, algo que suponía un peligro a la nación entera, lo que provocó un nacionalismo fuera de serie que llevó al mismo pueblo a levantarse contra los enemigos extranjeros. A fines de 1792 ante el rumbo de la situación al rey le pareció lo más conveniente intentar escapar, situación que no llegó a concretarse siendo hecho prisionero, la Convención acusó al rey de traición y lo condenaron a muerte (1793). La muerte del rey agravó más el escenario en lugar de apaciguarlo. Dentro del seno de la revolución se crearon dos partidos políticos con ideologías diferentes de lo que era aquel movimiento: Por un lado estaban los '''Girondinos''' que representaban al republicanismo, así como el deseo de crear un Estado gobernado por los burgueses y una clase alta media. Para este partido la revolución tendría que terminar con un parlamentarismo y un Estado que se concentrase en los males sociales más importantes. Los '''Jacobinos''', en cambio, creían que la patria estaba en peligro y se agitaban profusamente para que el pueblo se alzara en armas, para ellos la revolución era un asunto de moral y virtud, incluso sectores radicales de este partido como las “Montañas” esperaban continuar la revolución hasta que esta hiciese un reparto justo de bienes. Por su parte el sector de la sociedad más pobre (campesinos y proletarios) que sirvieron como soldados ante la invasión exterior y los levantamientos internos, trasformaron su lealtad por la revolución en un sentimiento de descontento, ya que la revolución no les favorecía o por lo menos no lo hacia como ellos habían esperado. El radicalismo rápidamente se apoderó de los ideales revolucionarios; si bien la igualdad, libertad y justicia fueron los primeros motivos para la pugna, a medida que avanzaron los acontecimientos estas ideas se distorsionaron para derivar en otras sumamente violentas. Fu en esa época de radicalismo cuando se desataron intensas luchas contra el clero, por los dominios feudales, que derivaron en propuestas como las de volver a los sacerdotes y representantes eclesiásticos trabajadores del gobierno, situación que sentó un gran descontento tanto en la sociedad católica como en los altos dirigentes de la iglesia. La negativa del clero llevó a los revolucionarios al radicalismo de intentar descristianizar toda Francia. Dirigentes revolucionarios esperaban trasformar a la misma revolución en una nueva religión con su propio calendario, sus mártires y un culto a la razón. Aquel intento de fanatismo no era apoyado por todos los participantes de la revolución, sin embargo el movimiento a esas alturas era una inmensa y pesada máquina que una vez echada andar en alguna dirección difícilmente daba marcha atrás. [[Archivo:The arrest of Robespierre cropped.jpg|miniaturadeimagen|derecha|170px|Caída de Robespierre, 1794.]] Los mismos propulsores de la revolución se vieron en el camino de esta, varios de los más poderosos y participativos miembros del movimiento se vieron atrapados en la vorágine de ideas y descontentos que emanaron de la revolución, fue ese el momento más intenso que es llamado comúnmente reinado del “Terror” (1793-1794), donde cualquiera podía ser acusado de intentar conspirar contra la revolución (fuese cierto o falso) siendo presa de muerte por tal osadía. Para 1795 fue declarada una nueva constitución, emanada de un poderoso sentimiento reaccionario, cuyo objetivo fue nuevamente reformular el poder político dentro de Francia. Con la constitución se puso fin a la Convención como poder ejecutivo, lo sustituyó un Directorio, que luego de los excesos ideológicos vino a ser la parte moderada de la revolución, sin embargo los ánimos siguieron exaltados y no pasó mucho tiempo antes de que el Directorio fuese destituido por un golpe de Estado, que llevaría al poder a Napoleón Bonaparte. A pesar de los grandes logros en materia social la revolución francesa no tuvo un ideario profundo, antes bien, se puede considerar limitada a la ideología emanada de la revolución, lo cual se entiende dado el clima permanente de confrontación y zozobra en el cual muchos intelectuales vivieron a lo largo de este proceso transformador. La pobreza ideológica no es un impedimento para considerar a la revolución como uno de los puntos de origen en la sociología, pues tal como ocurrió con la Ilustración la reacción no fue directa sino indirecta. La sociología francesa clásica esta invariablemente empapada tanto de ideas ilustradas como de análisis entorno a la revolución francesa. Podemos sintetizar en seis puntos los principales logros de la revolución y su influencia a la naciente sociología. '''1. Desintegración del feudalismo.''' Gran parte de la lucha revolucionaria se enfocó en destruir los últimas rastros de ese esquema social, ya inaguantable para muchos de los ciudadanos franceses ávidos de libertad e igualdad. Con el fin del feudalismo también se finiquitaron muchas de sus prerrogativas, por ello las sociedades tuvieron que reinterpretarse, el interés de muchos autores se concentró en tratar de explicar lo que habían sido y lo que serían la sociedades en lo futuro, para ello tuvo que aparecer una nueva disciplina científica que se dedicara a explicar detenidamente a la sociedad. '''2. Republicanismo y constitucionalismo.''' La revolución dio fin al sistema político que se había anquilosado durante tanto tiempo en Francia, si bien el primer ideal revolucionario fue simplemente limitar el poder del rey y crear una monarquía constitucional, a la usanza inglesa, el curso de los hechos llevó a la supresión de la monarquia por una República. El constitucionalismo fue otro de los grandes legados de la revolución a la naciente sociología, ya que tanto la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano como la constitución intentaron hacer un sin fin de concesiones que conllevaran al cambio social, si bien muchas de esas concesiones no tuvieron la amplitud que citaba el texto por lo menos sentaron las bases para el estudio sobre el cambio dentro las sociedades. '''3. Formas capitalistas de producción.''' Desde antes de la revolución los burgueses ya venían concentrando gran parte de la fuerza de producción del país, el poder económico y tecnológico en las manos de esta clase social será motor para una siguiente revolución; la "revolución industrial", que originará una nueva serie de cambios y transformaciones sociales. La llegada de los burgueses al poder será otro tema importante de análisis para los primeros sociólogos del siglo XIX, quienes se ocuparan de explicar a las clases sociales y la nueva concentración del capital. '''4. Secularización y racionalismo.''' La constante lucha de la iglesia por sus bienes y prerrogativas orilló a la separación de los asuntos iglesia y Estado, por primera vez en Francia la iglesia comenzó a perder su poder, situación que se extendería a muchas otras parte de Europa e incluso llegaría hasta ciertos países de América. La explicación sociológica a este respecto es clara si se analiza el espíritu de las primeras obras de la sociología clásica, cuyo marcado intereses por comprender lo social de manera científica le arrebato a la iglesia uno de los últimos poderes que conservaba, su poder fáctico. '''5. Bienestar social para el pueblo.''' La sociología como naciente disciplina científica se vera interesada en este particular, el bienestar social también será una de las cuestiones de análisis más ampliamente discutida por esta naciente ciencia a lo largo del siglo XIX. Aunque cabe aclarar que la revolución en sí misma no trajó dicho bienestar, si bien los dirigente revolucionarios tenían en mente llevar a cabo grandes transformaciones para el pueblo, lamentablemente las continuas luchas por el poder llevaron a que la revolución se olvidase de ese particular, no fue sino Napoleón Bonaparte quien recogió aquel primer ideario de la revolución para volverlo parte de su estandarte político, mismo que lo llevaría a hacerse del poder. '''6. Libertad de pensamiento y opinión.''' Varios momentos de la revolución estuvieron marcados por estas libertades. Como nunca antes en la historia de Francia se pudo criticar abiertamente a instituciones como el rey, la iglesia y la nobleza francesa. El pueblo entero sometió a duda cada nivel de poder del viejo Estado francés. Este primer espíritu de libertades emanadas de la revolución poco a poco fue derivando en una especie de mordaza, que se volvió incluso un arma de mortal para muchos, puesto que se podía dudar de todo excepto de la Revolución. == Referencias == Ritzer, George (1993), '''Teoría sociológica clásica''', Madrid, España, Editorial McGraw-Hill. Zeitlin, Irving, M (1970), '''Ideología y teoría sociológica''', Argentina, Editorial Amorrortu. ---- [[Usuario:Rudymoz|Rudymoz]] 15:33 6 feb 2009 (UTC) {| style="background-color: ffffe0; border: solid 0px; text-align: center;" width="100%" |- style="background-color:#ffffe0" ||'''Proyecto:''' Historia del Pensamiento Sociológico. |- |[[Historia del Pensamiento Sociológico|Anterior]] — Lección 1 y 2— [[Consolidación de la sociología|Siguiente]] |} [[Categoría:Sociología]] k5pxwtdz4bobatjui2ooh83om0z64um 180551 180550 2026-09-22T12:36:22Z Mazbel 22321 Revertidos los cambios de [[Special:Contributions/5555bet game|5555bet game]] ([[User talk:5555bet game|disc.]]) a la última edición de Ziv 176388 wikitext text/x-wiki == Lección 1: Antecedentes (La Ilustración). == [[Archivo:Encyclopedie_frontispice_full_473px.jpg|derecha|miniaturadeimagen|190px|La Ilustración.]] Podemos intentar rastrear los antecedentes del pensamiento sociológico en diversas obras de autores clásicos como; Platón, Aristóteles o Tomás Moro. Sin embargo, tradicionalmente esos antecedentes se consideran más como parte de la teoría social que de una primitiva sociología. Por ello Ritzer (1993) y otros autores consideran pertinente situar el origen formal del pensamiento sociológico en dos momentos históricos particulares: La ilustración y la Revolución Francesa. Por tal razón, y apoyándonos en la concepción tradicional, hemos de encontrar el origen del pensamiento sociológico derivado de una cadena de acontecimientos que se desarrollan a lo largo del siglo XVIII, de ahí que resulte importante explicar, ¿qué es la Ilustración? Así como intentar rescatar las influencias que la sociología tomó de esta corriente de pensamiento. Primeramente, es necesario entender que la Ilustración emana de dos corrientes filosóficas que dominaron el continente europeo a mediados del siglo XVII. El racionalismo francés, iniciado con la obra de Descartes, que proponía la Razón y el método lógico-matemático como los medios para llegar al conocimiento, planteaba la existencia de ideas “universales innatas” y que las ideas que llegan a través de nuestros sentidos pueden estar distorsionadas. Por su parte el empirismo británico, cuyos máximos exponentes fueron John Locke y David Hume, se oponía a la idea de que existiesen ideas innatas. El propio Locke sostuvo que la mente humana es como una “hoja en blanco” que se va llenando a través de experiencias en la vida, por ello la mente no esta sino llena de ideas asociadas a experiencias sensoriales previas. El empirismo y racionalismo poco, quizás nada, tienen que ver con la sociología, sin embargo ambas posturas ideológicas son importantes ya que fueron punta de lanza para la Ilustración, por ello no es raro encontrar historiadores que arrastran los inicios del Iluminismo al siglo diecisiete, otros en cambio optan por llamar a esa etapa “Era de la Razón”. Como quiera que se vea, no se puede negar el hecho de que el racionalismo (como se llamó al conjunto sintetizado de ideas emanadas de los racionalistas y empiristas) sienta las bases de lo que será el Siglo de las Luces. La Ilustración no tiene una fecha precisa de inicio, pues es difícil rastrear la gran cantidad de pensamientos emanados en el siglo XVIII y más complicado resulta situar cronológicamente cual de esos pensamientos dio inicio formal al periodo, sin embargo sabemos que se desarrolló en una era de relativa calma política y social. Las guerras entre protestantes y católicos habían cesado en Europa, en Inglaterra la guerra civil había terminado, el absolutismo se robustecía en el continente, mientras que la ciencia newtoniana avanzaba rápidamente y la cartografía del mundo estaba por terminarse. Fueron precisamente el conocimiento del Nuevo Mundo y los adelantos en la ciencia las causas más importantes en la consolidación del pensamiento ilustrado. La Ilustración nace entre los nobles y burgueses (clase social que comenzaba a sobresalir) del siglo XVIII, quienes se interesaron en conocer y sobre todo en comunicar sus conocimientos. Europa (pero sobretodo Francia) se vio sumergida en un interés por el saber, respaldado por la filosofía racionalista y de la mano de una nueva ciencia que pretendía llevar a la humanidad hacia el progreso. El pensamiento ilustrado tuvo como fundamento principal acabar con el oscurantismo, el fanatismo y las supersticiones que tanto habían atrasado a la humanidad, por ello se pretendía "iluminar" al hombre mediante la Razón. Una de las primeras características en los pensadores ilustrados fue que dejaron de lado el estudio sobre Dios y el alma, propusieron en cambio una sociedad laica y enfocada en el individuo. Se encargaron de definir al hombre en todos los sentidos posibles, especialmente por el descubrimiento de otras razas y sociedades que se alejaban del modelo social conocido. El estudio del Nuevo Mundo trajo profundos cambios en la mentalidad europea, sobre todo con respecto a los nativos de aquellas tierras, que para la época no eran sino “salvajes” o “bárbaros”, y que bajo la óptica de la Ilustración se transformaron en “buenos salvajes” cuya única diferencia respecto a los europeos era su “inocencia”. Con relación a las sociedades la Ilustración inicio una severa crítica de las viejas costumbres, la iglesia fue uno de los focos principales del ataque, debido a que muchos pensadores ilustrados fueron deístas, agnósticos o simplemente ateos. Para varios de estos intelectuales la iglesia no era sino una fuente de atraso en la humanidad, que durante siglos había llenado a las personas de ideas equivocadas sobre el mundo y lo que debía ser el hombre. Por ello los ilustrados defendían una religión natural que no necesitara de intermediarios así como una moral laica, ideas que comenzaron a restar poder a la iglesia, específicamente a la iglesia católica. Con respecto a la monarquía, otra institución de gran fortaleza en la Europa de aquel siglo, ocurrió que los ilustrados fueron, primeramente, moderados en la crítica contra el absolutismo pero a finales del siglo criticaron el despotismo en los reyes. Dadas las convicciones de que los seres humanos eran todos iguales, resultaba imposible que los ilustrados fuesen moderados con respecto a la figura del monarca, ese primer momento de moderación puede entenderse en virtud de que diversos reyes, arrastrados por la moda, implementaron ideas del pensamiento ilustrado en sus reinos esperando revitalizar su poder, pero sin llegar a realizar concesiones importantes. Una frase que sintetiza la postura de los llamados “déspotas ilustrados” con respecto al momento histórico en que se hallaban, fue aquella que afirmaba: “todo para el pueblo, sin el pueblo”. Estos monarcas dieron especial interés en modernizar las ciudades y algunas cuestiones del sistema social (aboliendo viejas prerrogativas del feudalismo) pero realmente hicieron poco por atender a las clases menos favorecidas. [[Archivo:Adolph-von-Menzel-Tafelrunde2.jpg|derecha|miniaturadeimagen|190px|Corte de Federio II.]] No hay que olvidar el hecho de que en su mayoría los ilustrados fueron nobles y/o burgueses con la vida resuelta, lo cual nos ayuda a comprender en cierta manera su forma de ver el mundo y la sociedad de su tiempo, quizás por ello también resulta utópico que hablasen de igualdad y libertad viviendo precisamente a expensas de circunstancias que no favorecían esos valores. Varios de los pensadores ilustrados coincidieron en que los seres humanos eran todos iguales y por ello tenían el mismo derecho de transformarse y progresar, sin embargo en la práctica algunos de estos filósofos miraban al “pueblo” como aquello contra lo que luchaban (la ignorancia y el atraso). En los ideales de la Ilustración la luz de la razón afirmaba ser para todos, pero en una perspectiva más realista solamente unos cuantos se hicieron de ella, esto debido al espíritu de la época y a que el medio en que se comunicaban los nuevos ideales era la palabra escrita (70% de la población era analfabeta), lo que derivó en que solamente unos cuantos se acercasen a estas ideas y que muchos otros tergiversaran el mensaje de la Ilustración. Cada país de Europa recibió el pensamiento iluminista de manera diferente; en Francia, por ejemplo, la Ilustración trataba de exponer los abusos y grandes desordenes de la sociedad, en Inglaterra (donde entró tardíamente) el nuevo pensamiento se centró en realizar los primeros análisis sociológicos y económicos, los británicos se preocuparon en comprender como la sociedad funcionaba y como la economía era el medio del que se valía dicha sociedad para funcionar. Alemania fue un caso aparte, ahí la ilustración aconteció meramente en el terreno de las ideas, los filósofos alemanes de la época se ocuparon de explicaciones especificas sobre el pensamiento y la razón. En el terreno de la política hubo grandes contribuciones, pensadores ilustrados como Montesquieu crearon obras que perduraron en el tiempo, obras donde se alababa el sistema político inglés como ejemplo equitativo y justo de la separación de poderes, algo de lo que Francia carecía. Es fácil entender, en ese sentido, que diversas ideas ilustradas fueran aliciente para futuras revoluciones. La incesante proclama de sistemas justos y un mundo mejor hizo mella en la sociedad, sobre todo en la floreciente clase burguesa; al respecto hay que dejar claro que la Ilustración nunca propuso métodos violentos para llegar al cambio, antes bien, consideraba que solamente mediante la educación es que se puede transformar a la sociedad. Con la Ilustración Europa entera encontró un modelo cultural a seguir; Francia. Lo francés se puso de moda a pesar de que pensadores ilustrados de aquel país, como Rousseau, delataron los profundos vicios y los severos defectos en la sociedad de su época, llegando a considerar al hombre bondadoso por naturaleza pero corrompido por una sociedad que lo transformaba en un animal que no se solidariza con otros. Con todo y eso, las grandes urbes europeas se llenaron de aires franceses y toques grecorromanos. [[Archivo:Encyclopedie de D'Alembert et Diderot - Premiere Page - ENC 1-NA5.jpg|izquierda|miniaturadeimagen|190px|L'Encyclopédie.]] Mientras algunos pensadores se preocupaban en criticar las sociedades de su tiempo o proponer sistemas políticos ideales, otros como Diderot se interesaron mayormente en trasmitir el conocimiento, es de este ideal de donde emana L'Encyclopédie, máximo valuarte de la filosofía Ilustrada. La enciclopedia no fue primera en su genero pero si la más valiente y paciente empresa editorial de ese siglo, que luchó contra diversas intrigas políticas y prohibiciones religiosas, convirtiéndola en el símbolo de la lucha por la Razón en la época. A pesar del valor aparentemente positivo que la Ilustración trajo para la humanidad esta generó un profundo rechazó, sobretodo en las clases conservadoras cuyos intelectuales criticaban el afán insaciable y casi caótico por el conocimiento que tuvieron los ilustrados. La queja más lapidaria contra la Ilustración va en ese sentido, debido a que existía un continuo cambio en los intereses e ideas, el pensamiento iluminista se volvió demasiado volátil. Sí bien la Ilustración representó un siglo de ruptura con respecto de lo viejo, vulgar y oscuro también es cierto que no pudo digerir la cantidad enorme de conocimientos e ideas que comenzó a aglutinar sin un criterio unificador. No es fortuito que muchos historiadores consideren a la Ilustración como una era de profundos adelantos, tanto científicos como culturales, pero con una gran cantidad de preceptos e ideales que se extraviaron en revueltas que tuvieron todo menos aire de progreso. El ambicioso ideal de sacar al hombre de las tinieblas, para situarlo en una nueva esfera de vida, no llegó más que a mero ideal, sobre todo por que la humanidad no estaba tan sumida en las tinieblas como los ilustrados consideraban. En perspectiva, los años que siguieron a la Ilustración se caracterizaron por la incesante voz de intelectuales que señalaron ese periodo como generador de grandes revueltas y cambios innecesarios, por lo que se esmeraron en proponer un regreso a la tradición ya que el progreso no había traído ninguna llave para la felicidad. A mediados del siglo XIX muchos intelectuales, sobre todo franceses detractores de la Ilustración, vieron la oportunidad perfecta para enfatizar que el pensamiento iluminista quedó en deuda con la humanidad y que la filosofía emanada durante ese periodo solamente había servido para traer todo lo que rechazaba. La Ilustración, es cierto, no trajo mucho de lo que había propuesto a la humanidad, pero si representó una oportunidad de avance y cambio para las sociedades europeas y americanas, no hay que olvidar que la independencia de Estados Unidos es una consecuencia directa del pensamiento ilustrado. Aunado a lo anterior, podemos decir que el pensamiento de la Ilustración nos legó el interés por el conocimiento científico y un avance significativo en el estudio de las humanidades, entendiéndose con este término el conjunto de estudios sobre el hombre, rubro donde encajara la sociología como primicia de estudio en el siguiente siglo. A pesar de esto, autores como Zeitlin (1970) consideran que la Ilustración ejerció una relación primordialmente indirecta y negativa en la sociología, esto se explica dado que su perspectiva es ver exclusivamente la reacción contra la Ilustración como fuente del origen del pensamiento sociológico, ya que la primera sociología (francesa) es precisamente una mezcolanza de ideas en pro y en contra de la Ilustración. Afirmar que la Ilustración no tubo relación con el nacimiento de la sociología, y su pensamiento formal, es no comprender el contexto histórico filosófico que se concibió durante esta época en Europa. Es indudable que el afán por el conocimiento empírico así como el ideal por un mundo mejor es el seno donde se formaron mentalidades como las de Comte, Spencer y Marx. Por ello la obra de los primeros sociólogos refleja, quizás de forma inconsciente, el ideal de cambio y la sed por el conocimiento que emana desde la Ilustración. No en balde muchos consideran que obras como las del propio Marx son la consecución lógica al pensamiento ilustrado. == Lección 2: Antecedentes (La Revolución Francesa). == [[Archivo:La Liberté guidant le peuple - Eugène Delacroix - Musée du Louvre Peintures RF 129 - après restauration 2024.jpg|miniaturadeimagen|derecha|190px|La libertad guiando al pueblo, 1789.]] La Revolución Francesa es la insurrección liberal por excelencia, históricamente con ella se marca el inicio de la edad contemporánea representada por el desmoronamiento del poder monárquico y el sistema feudal. Fue además, un levantamiento que ayudó a situar a la clase burguesa y su visión secular del mundo en la cima de la escala social. Históricamente la independencia de los Estados Unidos representa el primer triunfo de las ideas burguesas ilustradas, pero es durante la revolución francesa cuando se consagran bajo conceptos tales como; liberalismo, parlamentarismo, racionalismo, progresismo y filantropismo. La revolución francesa inicia a mediados de 1789, si bien los problemas financieros de Francia y una severa crisis del campo fueron sus principales causas, no se debe negar el papel que las clases sociales bajas (burguesía, campesinos y proletarios) tuvieron en su desarrollo. En aquel tiempo en Francia existía una división social y política de tres Estados; un primer Estado donde se acomodaba el clero, el segundo Estado donde se aglutinaba la nobleza y un tercer Estado para la burguesía y el pueblo llano. Fue la inclusión de la creciente burguesía en el tercer Estado lo que llevó, de una u otra manera, a la precipitación de muchos de los sucesos de la revolución. La burguesía como una clase social ascendiente con intereses políticos, económicos y sociales diametralmente opuestos a los otros Estados, y empapados de la filosofía Ilustrada, solamente necesitaban de ciertos sucesos para alzarse contra el sistema. Algunos de esos sucesos fueron el rechazo a la sociedad desigual que se vivía, incluso nobles que no tenían acceso a la corte y clérigos pobres también compartían ese disgusto por la situación social prevalenciente; resentidos por la excesiva suntuosidad y el dominio de la vida pública por ambiciosas clases sociales. El rey Luis XVI convocó a los Estados Generales para intentar controlar un clima de tensión dentro del país, suscitado a causa de severos problemas administrativos. La reunión de los tres Estados no vino sino a acrecentar los conflictos, pues se pusieron de manifiesto tanto los problemas económicos como las graves limitaciones de un sistema político en decadencia. El tercer Estado (burguesía) conciente de su creciente participación en la sociedad y del poder que acumulaba se mostró abiertamente cansado del viejo sistema de votación que les daba una clara desventaja contra los Estados menos participativos. Por ello buscaban el voto por cabeza, que haría prosperar su proyecto político. La propulsa del tercer Estado fue llevar a cabo una reforma de fondo, un plan para la mayoría y no solamente buscar beneficios para al primer y/o segundo Estado, su programa parecía tan incluyente que muchos miembros de los otros Estados les siguieron y formaron juntos una Asamblea Nacional Constituyente, cuyo fin era dotar a Francia de una constitución. Como nunca antes el pueblo se fue adentrando en la cuestión política, la revolución en sí misma dio una amplia fuerza social a los periódicos y/o panfletos que circulaban por las ciudades, cuyo fin era mantener enterado al pueblo de lo que acontecía en las altas esferas políticas. Hubo panfletos tan famosos como el de Sieyés, que trataban sobre el poder del tercer Estado en la vida francesa, '''¿Qué es el tercer Estado?''', fue el título de esa obra, cuyas ideas rápidamente se volvieron centro de discusión en toda Francia. La principal idea dentro del escrito fue sostener que el tercer Estado se encontraba sometido y excluido de la vida política a pesar de ser la fuerza y motor de la sociedad, por ello se dejaba claro que el tercer Estado podía funcionar como una nación completa sin necesidad del clero y la nobleza. [[Archivo:Prise de la Bastille.jpg|miniaturadeimagen|190px|Toma de la Bastilla, 1789.]] Ese tipo de literatura comenzó a incendiar los ánimos, sin embargo la marca histórica de inicio para la revolución fue la toma de la Bastilla, antigua prisión que simbolizaba el poder del absolutismo en Francia, ocurrida en 1789. Si bien dicha prisión ya no funcionaba como en épocas anteriores, la toma en sí misma fue un contragolpe a la monarquía por haber destituido al ministro de finanzas Necker, al cual los burgueses tenían en alta estima. El acontecimiento de la Bastilla provocó en la sociedad francesa una sensación de poder popular, que rápidamente derivó en insurrecciones por todo el territorio. En ese mismo año (1789), la Asamblea consiguió logros importantes en materia política y social, como fue la abolición del feudalismo y el diezmo, así como privar de ciertos privilegios al clero y los nobles. Otra de sus grandes decisiones fue la redacción de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, legado de ideas de ilustradas. Dicha declaración pretendió ser el parteaguas para la constitución de una sociedad al borde de la anarquía, que desconocía el rumbo a seguir como colectivo social. Esta Declaración fue la primera dirección de la política francesa, si bien no se siguió al pie de la letra, por lo menos dio una dirección sobre el tipo de constitución que requería Francia. [[Archivo:Declaration des droits de l'homme AE-II-3701 original.jpg|miniaturadeimagen|izquierda|170px|Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, 1789.]] La Asamblea Nacional logró transformar el sistema político francés, creando una asamblea legislativa e imponiendo una monarquía constitucional, con poderes reducidos para el rey, quien apenas conservó poder de veto y poder para elegir a los ministros. Los bienes y el poder del clero se vieron severamente afectado por los designios de la Asamblea, quien tomó dichos bienes para tratar de aliviar la difícil crisis económica, se pretendió además subordinar a los clérigos a una constitución civil que les haría jurar lealtad al rey de Francia. Dos años después de su creación la Asamblea se disolvió, luego de redactar y formalizar la constitución que concedió el poder al parlamento; desde donde se gestó la disolución definitiva de la monarquía y la implantación de la República. La difícil situación de la familia real francesa, ante los constantes intentos del parlamento por achacar los males de toda Francia sobre ellos, orilló a países como Austria y Prusia a intentar frenar el curso de los acontecimientos, el intento de entrada de estas potencias en el territorio francés fue visto como un asunto de violación a la soberanía, algo que suponía un peligro a la nación entera, lo que provocó un nacionalismo fuera de serie que llevó al mismo pueblo a levantarse contra los enemigos extranjeros. A fines de 1792 ante el rumbo de la situación al rey le pareció lo más conveniente intentar escapar, situación que no llegó a concretarse siendo hecho prisionero, la Convención acusó al rey de traición y lo condenaron a muerte (1793). La muerte del rey agravó más el escenario en lugar de apaciguarlo. Dentro del seno de la revolución se crearon dos partidos políticos con ideologías diferentes de lo que era aquel movimiento: Por un lado estaban los '''Girondinos''' que representaban al republicanismo, así como el deseo de crear un Estado gobernado por los burgueses y una clase alta media. Para este partido la revolución tendría que terminar con un parlamentarismo y un Estado que se concentrase en los males sociales más importantes. Los '''Jacobinos''', en cambio, creían que la patria estaba en peligro y se agitaban profusamente para que el pueblo se alzara en armas, para ellos la revolución era un asunto de moral y virtud, incluso sectores radicales de este partido como las “Montañas” esperaban continuar la revolución hasta que esta hiciese un reparto justo de bienes. Por su parte el sector de la sociedad más pobre (campesinos y proletarios) que sirvieron como soldados ante la invasión exterior y los levantamientos internos, trasformaron su lealtad por la revolución en un sentimiento de descontento, ya que la revolución no les favorecía o por lo menos no lo hacia como ellos habían esperado. El radicalismo rápidamente se apoderó de los ideales revolucionarios; si bien la igualdad, libertad y justicia fueron los primeros motivos para la pugna, a medida que avanzaron los acontecimientos estas ideas se distorsionaron para derivar en otras sumamente violentas. Fu en esa época de radicalismo cuando se desataron intensas luchas contra el clero, por los dominios feudales, que derivaron en propuestas como las de volver a los sacerdotes y representantes eclesiásticos trabajadores del gobierno, situación que sentó un gran descontento tanto en la sociedad católica como en los altos dirigentes de la iglesia. La negativa del clero llevó a los revolucionarios al radicalismo de intentar descristianizar toda Francia. Dirigentes revolucionarios esperaban trasformar a la misma revolución en una nueva religión con su propio calendario, sus mártires y un culto a la razón. Aquel intento de fanatismo no era apoyado por todos los participantes de la revolución, sin embargo el movimiento a esas alturas era una inmensa y pesada máquina que una vez echada andar en alguna dirección difícilmente daba marcha atrás. [[Archivo:The arrest of Robespierre cropped.jpg|miniaturadeimagen|derecha|170px|Caída de Robespierre, 1794.]] Los mismos propulsores de la revolución se vieron en el camino de esta, varios de los más poderosos y participativos miembros del movimiento se vieron atrapados en la vorágine de ideas y descontentos que emanaron de la revolución, fue ese el momento más intenso que es llamado comúnmente reinado del “Terror” (1793-1794), donde cualquiera podía ser acusado de intentar conspirar contra la revolución (fuese cierto o falso) siendo presa de muerte por tal osadía. Para 1795 fue declarada una nueva constitución, emanada de un poderoso sentimiento reaccionario, cuyo objetivo fue nuevamente reformular el poder político dentro de Francia. Con la constitución se puso fin a la Convención como poder ejecutivo, lo sustituyó un Directorio, que luego de los excesos ideológicos vino a ser la parte moderada de la revolución, sin embargo los ánimos siguieron exaltados y no pasó mucho tiempo antes de que el Directorio fuese destituido por un golpe de Estado, que llevaría al poder a Napoleón Bonaparte. A pesar de los grandes logros en materia social la revolución francesa no tuvo un ideario profundo, antes bien, se puede considerar limitada a la ideología emanada de la revolución, lo cual se entiende dado el clima permanente de confrontación y zozobra en el cual muchos intelectuales vivieron a lo largo de este proceso transformador. La pobreza ideológica no es un impedimento para considerar a la revolución como uno de los puntos de origen en la sociología, pues tal como ocurrió con la Ilustración la reacción no fue directa sino indirecta. La sociología francesa clásica esta invariablemente empapada tanto de ideas ilustradas como de análisis entorno a la revolución francesa. Podemos sintetizar en seis puntos los principales logros de la revolución y su influencia a la naciente sociología. '''1. Desintegración del feudalismo.''' Gran parte de la lucha revolucionaria se enfocó en destruir los últimas rastros de ese esquema social, ya inaguantable para muchos de los ciudadanos franceses ávidos de libertad e igualdad. Con el fin del feudalismo también se finiquitaron muchas de sus prerrogativas, por ello las sociedades tuvieron que reinterpretarse, el interés de muchos autores se concentró en tratar de explicar lo que habían sido y lo que serían la sociedades en lo futuro, para ello tuvo que aparecer una nueva disciplina científica que se dedicara a explicar detenidamente a la sociedad. '''2. Republicanismo y constitucionalismo.''' La revolución dio fin al sistema político que se había anquilosado durante tanto tiempo en Francia, si bien el primer ideal revolucionario fue simplemente limitar el poder del rey y crear una monarquía constitucional, a la usanza inglesa, el curso de los hechos llevó a la supresión de la monarquia por una República. El constitucionalismo fue otro de los grandes legados de la revolución a la naciente sociología, ya que tanto la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano como la constitución intentaron hacer un sin fin de concesiones que conllevaran al cambio social, si bien muchas de esas concesiones no tuvieron la amplitud que citaba el texto por lo menos sentaron las bases para el estudio sobre el cambio dentro las sociedades. '''3. Formas capitalistas de producción.''' Desde antes de la revolución los burgueses ya venían concentrando gran parte de la fuerza de producción del país, el poder económico y tecnológico en las manos de esta clase social será motor para una siguiente revolución; la "revolución industrial", que originará una nueva serie de cambios y transformaciones sociales. La llegada de los burgueses al poder será otro tema importante de análisis para los primeros sociólogos del siglo XIX, quienes se ocuparan de explicar a las clases sociales y la nueva concentración del capital. '''4. Secularización y racionalismo.''' La constante lucha de la iglesia por sus bienes y prerrogativas orilló a la separación de los asuntos iglesia y Estado, por primera vez en Francia la iglesia comenzó a perder su poder, situación que se extendería a muchas otras parte de Europa e incluso llegaría hasta ciertos países de América. La explicación sociológica a este respecto es clara si se analiza el espíritu de las primeras obras de la sociología clásica, cuyo marcado intereses por comprender lo social de manera científica le arrebato a la iglesia uno de los últimos poderes que conservaba, su poder fáctico. '''5. Bienestar social para el pueblo.''' La sociología como naciente disciplina científica se vera interesada en este particular, el bienestar social también será una de las cuestiones de análisis más ampliamente discutida por esta naciente ciencia a lo largo del siglo XIX. Aunque cabe aclarar que la revolución en sí misma no trajó dicho bienestar, si bien los dirigente revolucionarios tenían en mente llevar a cabo grandes transformaciones para el pueblo, lamentablemente las continuas luchas por el poder llevaron a que la revolución se olvidase de ese particular, no fue sino Napoleón Bonaparte quien recogió aquel primer ideario de la revolución para volverlo parte de su estandarte político, mismo que lo llevaría a hacerse del poder. '''6. Libertad de pensamiento y opinión.''' Varios momentos de la revolución estuvieron marcados por estas libertades. Como nunca antes en la historia de Francia se pudo criticar abiertamente a instituciones como el rey, la iglesia y la nobleza francesa. El pueblo entero sometió a duda cada nivel de poder del viejo Estado francés. Este primer espíritu de libertades emanadas de la revolución poco a poco fue derivando en una especie de mordaza, que se volvió incluso un arma de mortal para muchos, puesto que se podía dudar de todo excepto de la Revolución. == Referencias == Ritzer, George (1993), '''Teoría sociológica clásica''', Madrid, España, Editorial McGraw-Hill. Zeitlin, Irving, M (1970), '''Ideología y teoría sociológica''', Argentina, Editorial Amorrortu. ---- [[Usuario:Rudymoz|Rudymoz]] 15:33 6 feb 2009 (UTC) {| style="background-color: ffffe0; border: solid 0px; text-align: center;" width="100%" |- style="background-color:#ffffe0" ||'''Proyecto:''' Historia del Pensamiento Sociológico. |- |[[Historia del Pensamiento Sociológico|Anterior]] — Lección 1 y 2— [[Consolidación de la sociología|Siguiente]] |} [[Categoría:Sociología]] gwxqo3xrt9i3n17x5ob9b86a88d7aud Trabajo colaborativo 0 25165 180553 176697 2026-09-23T01:10:05Z Mazbel 22321 Eliminada la [[Categoría:Actualidad]] (usando [[w:en:Wikipedia:HotCat|HotCat]]) 180553 wikitext text/x-wiki El trabajo colaborativo es una actividad que se realiza de manera conjunta por un grupo de personas con un objetivo común, ya sea empresarial, escolar o personal. Este tipo de trabajo busca alcanzar metas a través de la cooperación y el esfuerzo colectivo. [[Archivo:Trabajo colaborativo entre jovenes.jpg|alt=|miniaturadeimagen|375x375px|Trabajo colaborativo entre jóvenes.]] == Concepto == El trabajo colaborativo es una herramienta esencial en cualquier entorno de trabajo o convivencia, como comunidades o entornos laborales. A través de la colaboración, se pueden crear estrategias para resolver problemas específicos de manera eficiente. Este enfoque es común en entornos educativos, como aulas de clases o enseñanza virtual, donde el trabajo de docentes y estudiantes se complementa mediante la explicación, el diálogo, proyectos y técnicas directas. Además, se proporciona ayuda mutua cuando surgen inconvenientes durante el proceso. == Importancia == El trabajo colaborativo ofrece numerosas ventajas, entre las cuales destacan las siguientes: * Es un mecanismo efectivo para la transmisión del conocimiento. * Mejora la efectividad en el desarrollo de proyectos. * Fomenta el compañerismo y la colaboración. * Impulsa el trabajo multidisciplinario, especialmente en organizaciones con diversas áreas de especialización. * Promueve la búsqueda de metas comunes para todos los involucrados. * Ayuda a forjar habilidades de liderazgo en los miembros del grupo. == Claves para lograrlo == Para asegurar un trabajo colaborativo eficiente, es fundamental tener en cuenta los siguientes aspectos: * '''Comunicación:''' La comunicación clara y adaptada a cada persona es esencial para lograr los objetivos del equipo. Una buena comunicación permite que todos comprendan correctamente los mensajes y puedan colaborar de manera efectiva. * '''Motivación:''' La motivación es crucial para fomentar el compromiso de los miembros del equipo. Impulsar a aquellos que puedan sentirse inseguros o temerosos de afrontar una tarea aumenta la productividad y contribuye a un ambiente de trabajo positivo. * '''Empatía:''' Ponerse en el lugar de los demás y ser tolerante con los errores contribuye a crear un ambiente de respeto y colaboración. La empatía es clave para la resolución de conflictos y la mejora del trabajo en equipo. * '''Liderazgo:''' Un buen líder no da órdenes, sino que actúa como ejemplo y guía. La figura de un líder fomenta una comunicación efectiva, motiva al grupo y promueve la empatía entre los miembros del equipo. * '''Responsabilidad:''' Cada miembro debe entender que, al formar parte de un equipo, es responsable no solo de su propio trabajo, sino también del éxito del grupo. Cumplir con las tareas asignadas es esencial para lograr los objetivos comunes. * '''Cooperación:''' El trabajo colaborativo se basa en la cooperación, donde todos los miembros del equipo apoyan a los demás para alcanzar el éxito conjunto. Cada integrante debe contribuir al desarrollo de los objetivos compartidos. * '''Autoevaluación:''' El grupo debe realizar autoevaluaciones constantes para mejorar los resultados del proyecto, ofreciendo retroalimentación constructiva y aprendiendo de los errores. * '''Trabajo en equipo:''' Resolver problemas de manera colectiva fortalece las habilidades de toma de decisiones, la resolución de conflictos y el aprendizaje mutuo. == Técnicas de trabajo colaborativo == [[Archivo:Trabajo colaborativo.2.jpg|alt=|miniaturadeimagen|387x387px|Trabajo en equipo para mejores resultados.]] Existen diversas técnicas de trabajo colaborativo, entre las cuales destacan: * Proyectos grupales en el ámbito académico o profesional. * Actividades de limpieza comunitaria. * Marchas sociales pacíficas. * Procesos colaborativos basados en ideas previas. * Lecturas en parejas. * Trabajo en equipo con metas individuales. * Parejas cooperativas para tomar notas. * Torneos y competiciones por equipos. * Talleres o actividades de escritura colaborativa. * Presentaciones orales en equipo. == Ventajas == El trabajo colaborativo presenta muchas ventajas, entre las cuales se incluyen: * Mejora la comprensión de los proyectos gracias a la diversidad de ideas y perspectivas. * Aumenta la efectividad en la ejecución de tareas. * Facilita el intercambio de ideas, lo que lleva a mejores resultados. * Reduce el tiempo necesario para completar las actividades. * Aumenta la confianza y seguridad al concluir el proceso. * La combinación de diferentes perfiles mejora la calidad del trabajo final, al aportar diversas perspectivas. * Fomenta mejores soluciones, más precisas y creativas. * Promueve un ambiente de comunicación abierta y discusión productiva. * La colaboración fomenta la confianza mutua y la interdependencia entre los miembros del grupo. * La división de tareas acelera el proceso de trabajo. * Aumenta la productividad y satisfacción laboral. * Genera sinergia, donde el resultado final es superior a la suma de los esfuerzos individuales. * Refuerza el sentido de logro, equidad y camaradería. * Permite complementar habilidades y talentos entre los integrantes del equipo. == Desventajas == Aunque el trabajo colaborativo tiene muchas ventajas, también presenta ciertos desafíos, entre los cuales se incluyen: * Desacuerdos y falta de consenso, lo que puede generar antagonismos. * Falta de aportes significativos por parte de algunos miembros del equipo. * Carencia de recursos necesarios para el proyecto. * Diferencias en los ritmos de trabajo, lo que puede disminuir la productividad. * Falta de compromiso por parte de algunos miembros del equipo. * Conflictos derivados de la imposición de un solo enfoque de trabajo. * Discrepancias de personalidad, especialmente cuando algunos miembros intentan asumir el liderazgo sin ser designados. * El proceso de toma de decisiones puede ser lento y dificultoso, sobre todo al inicio. * Requiere personal de apoyo técnico en algunos casos. * Los equipos deben contar con los recursos necesarios para desarrollar sus propuestas formativas. * Las actividades en línea pueden resultar largas y consumir tiempo. * Puede generar conformismo debido a la presión social en el grupo. * La responsabilidad colectiva puede diluirse si no hay un líder claro, lo que puede generar falta de iniciativa en la toma de decisiones. == Bibliografía == * [[w:Trabajo_colaborativo|Trabajo colaborativo]] * [https://www.orientacionandujar.es/2013/08/05/13-tecnicas-de-trabajo-cooperativo/ Técnicas de trabajo cooperativo] * [https://www.joblers.net/ventajas-del-trabajo-colaborativo/ Ventajas del trabajo colaborativo] * [https://www.joblers.net/desventajas-del-trabajo-colaborativo/ Desventajas del trabajo colaborativo] * [https://neetwork.com/importancia-del-trabajo-en-equipo/ Importancia del Trabajo en Equipo] * [https://www.importancia.org/trabajo-en-equipo.php Trabajo colectivo] * [https://noticias.universia.com.ar/practicas-empleo/noticia/2016/10/27/1144942/importancia-trabajar-equipo-ambito-laboral-como-hacerlo.html Por qué el trabajo en equipo es mejor] [[Categoría:Software libre]] [[Categoría:Temas de estudio]] [[Categoría:Ciencias de la computación]] [[Categoría:Educación]] [[Categoría:Nivel Educación Universitaria]] l1ga16ygk5279vu17rr65c8b9nzhkwk